Archivos para el tag ‘Heredia’

Mortadelo y Filemón

Ignacio Martínez | 23 de julio de 2012 a las 9:18

Circula por Málaga desde hace unos días un documento que podría llamarse anónimo, si no fuese porque en sus nueve folios hay nada menos que 174 nombres: casi toda la nomenclatura de la Junta de Andalucía en la provincia. Casi todos los puestos de libre designación que es costumbre que dependan de la voluntad del secretario provincial del PSOE. Se clasifica a estos 174, primero por su afiliación o no al partido y después por el grado de confianza que inspiran a los autores de estos papeles.

El primer capítulo, el de afiliado, ofrece tres posibilidades: un sí, un no, o un guión medio (-) si no se está seguro. La segunda columna es más flexible. El máximo es un “sí [es de confianza] y promociona”. No crean, no es que el partido promocione a los mejores, según mérito, capacidad y compromiso, la enterrada idea de su secretario general y presidente de la Junta. No. Es que la dirección provincial premia a sus fieles con el dinero del contribuyente. El siguiente nivel de confianza es un sí simple, sin promoción. Le siguen, conforme baja el grado de adhesión inquebrantable, otro guión medio (-) y un no. Ver que un antiguo delegado del Gobierno de la Junta en Málaga NO es digno de confianza produce un cierto estremecimiento.

Si un militante del partido, con muchos años en puestos de responsabilidad, no es de fiar para la nomenclatura gobernante, no sabemos el riesgo que corre el resto de los mortales. Al parecer, el ex delegado en cuestión tiene como cargo en su contra no haber estado en el reciente congreso provincial del lado correcto, con el oficialismo griñanista.

El susodicho documento no tenía al principio padre ni madre. El portavoz del Gobierno de la Junta estuvo muy diplomático en su respuesta, con un a mí que me registren… Dijo que se trataba de papeles sin membrete y que podían haber sido hechos por cualquiera. Menos prudente fue la contestación del hombre fuerte del PSOE en Málaga, Francisco Conejo, promocionado en el reciente congreso regional a la vera del presidente-secretario. Conejo dijo que es normal que una administración tenga documentos sobre el organigrama de los trabajadores que ocupan puestos de responsabilidad.

Los autores son gente de la cuerda del secretario Heredia y su hombre fuerte Conejo, que han hecho más allá de la mala intención algunas chapuzas con los datos. No han entrado casi en las consejerías que pierde el PSOE, Turismo y Obras Públicas, y no se meten en Cultura, que tiene bandera malagueña. Cometen errores de bulto en algún caso. Un Manuel, que es Manuela, un militante que ha sido consejero de la Junta cuya afiliación no consta… En fin que estos espías y conspiradores no son ni James Bond ni Jason Bourne, sino más bien Mortadelo y Filemón. Pero, eso sí, con menos gracia.

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Engaños de bulto

Ignacio Martínez | 20 de mayo de 2012 a las 11:05

El presidente de la Junta ha dicho esta semana en una amable entrevista en Canal Sur que ha hecho un ajuste en el presupuesto andaluz por imperativo legal. Hombre, no. En diciembre hizo aprobar con su mayoría absoluta unos presupuestos que contenían un engaño de bulto: que el PIB andaluz crecería un 1% en 2012. Pero va a decrecer más de un 2%. La diferencia pueden ser 5.000 millones en la economía regional. Y los impuestos correspondientes, cedidos y no cedidos, superarían los mil millones. Esa parte del recorte en los presupuestos del Estado y en los de Andalucía no es imperativo legal, sino poner los pies en la tierra. Sobre eso no hubo pregunta, ni mención alguna.
El presidente se queja, con razón, de que Montoro es más severo con Andalucía que con otras autonomías. Pero no puede esconder su responsabilidad detrás de ese argumento. Ofrece consenso, pero no es creíble; sus allegados sacuden al PP como a una estera. El viernes Griñán convirtió un foro civil en Málaga en un acto de partido, para apoyar al secretario del PSOE malagueño. Era el día en que se empezaba a elegir delegados al congreso regional de junio y al provincial de julio, proceso que termina el miércoles. Y la Junta apoya al aparato socialista, como de costumbre.
Curioso el calendario: los delegados al congreso malagueño se eligen con dos meses de antelación. Se pasa lista; todo ocurre antes de que la Junta nombre sus propios delegados, coordinadores, jefes de gabinete… en la provincia. Decenas de designaciones que desgraciadamente no hace el Gobierno andaluz, sino los jefes locales del partido. Mezclando Junta y partido, elección de delegados al congreso y nombramientos del Gobierno regional, Griñán da un respaldo insuperable a Miguel Ángel Heredia. Una opción contradictoria con aquella abandonada idea del mérito y la capacidad, dicho sea de paso. El PSOE necesita reflexión, discurso y liderazgo. Pero ante su jefe, Heredia se dedicó en exclusiva a atacar al PP por tierra, mar y aire. Oyéndole, cualquiera diría que el PSOE necesita renovación y este país reclama consenso.
La nomenclatura socialista anda ensimismada. Ayer, sin ir más lejos, Griñán celebraba en su blog que sigue en el poder: “Agradecer a los andaluces y andaluzas que hayan confiado, una vez más, en el proyecto socialista”. Pero es una pequeña exageración; el 25 de marzo le votó uno de cada cuatro electores. Se repite uno tanto los engaños, que acaba creyéndoselos. Así estamos.

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Fracaso de la Masía socialista

Ignacio Martínez | 3 de octubre de 2011 a las 10:50

La Conferencia Política del PSOE que se ha celebrado en Madrid quería reivindicar valores. Podría haber estudiado el caso de Ronda: urbanismo, prevaricación, cohecho, malversación, blanqueo y tráfico de influencias. Caso que se presenta como de unos tránsfugas andalucistas, que todo el mundo dice que no eran de fiar, ¡aunque todos les cortejaban! Sobre la culpabilidad de los implicados hay que esperar a que la Justicia se pronuncie. Pero uno de los cuatro concejales socialistas detenidos es secretario local desde hace más de siete años. Así que para establecer responsabilidades hay suficiente material.

Pongamos el foco en el jefe socialista de Ronda. Francisco Cañestro es un joven profesional, sin oficio. Primero le contrataron en los 90 para que abriera la puerta de la Casa del Pueblo, cuando su partido tenía mayoría absoluta en el Ayuntamiento y ningún concejal se ocupaba de esos menesteres. Además de la puerta, atendió el teléfono, tomó recados, hizo gestiones y se hizo popular en la sede. También le colocaron en un garaje. Manejó las juventudes y llegó a secretario provincial de la cosa. Exigió un empleo en el Patronato de Recaudación Provincial y le hicieron varios contratos temporales como auxiliar administrativo, de resulta de los cuales ahora es fijo en la Diputación. Sin oposición.

Al secretario provincial Heredia y a su hombre de confianza Conejo el runrún interno les reclama que den la cara, como padrinos de la operación de Ronda. Una estrategia que tuvo tres fases, igualmente reprobables. 1. Robarle al PA un grupo municipal entero; el más numeroso del Consistorio. 2. Integrar a los nuevos compañeros en un amplio comité local de 40 miembros. 3. Incumpliendo el pacto antitransfuguismo, investir a Marín Lara como nuevo campeón del socialismo rondeño y candidato a la Alcaldía. Para perderla.

La maraña no queda ahí. La ministra-candidata Trinidad Jiménez, aunque nacida en Málaga, hizo honor a su condición de cunera con escasa noción de la realidad regional cuando afirmó que el caso de Ronda era un asunto coyuntural. No. Su partido consintió que Barrientos gobernara cuatro años Estepona con el mismo primer teniente de alcalde de Gil Marín. Los dos acabaron en la cárcel. Su partido aupó a la Alcaldía de Manilva a otro de los lugartenientes de Gil, que también fue a la cárcel. Su partido tenía una jefa en Marbella que está acusada de corrupción en compañía de la banda principal del gilismo. No. La falta de valores de Ronda es estructural.

Y encima, al PSOE le ha salido mala la cosecha de su Masía. En vez de Messis, Fábregas y Piqués, le han salido Heredias, Conejos y Cañestros. A Heredia, sin ir más lejos, su nulo liderazgo social lo deja en manos de estos Cañestros de turno. Pide celeridad a la Justicia, pero podría aplicarse la rapidez a sí mismo: ya hace casi una semana que detuvieron a sus amigos de Ronda y todavía no ha dimitido.

PSOE: nuevo modelo de partido

Ignacio Martínez | 18 de septiembre de 2011 a las 14:02

Zapatero llegó a la secretaría general del PSOE en 2000 con ideas nuevas, acuñadas por sus fieles en Nueva Vía. Entre ellos un brillante sociólogo malagueño, talentoso y redicho: José Andrés Torres Mora. Aquellas propuestas fueron un soplo de aire fresco para un partido en horas bajas, y entusiasmaron al congreso que eligió al joven dirigente de León contra pronóstico, y contra la voluntad de pesos pesados como Felipe González y Manuel Chaves, que preferían al veterano José Bono.

Entre las ideas de Zapatero para la regeneración del partido estaban la limitación de mandatos, la no acumulación de cargos, la paridad de género, las listas cremallera, el respeto a la opinión de las bases. Once años después, cuando los cargos, empleos y colocaciones escasean en el entorno socialista, se esfuman algunos de los principios que inspiraron aquel nuevo modelo de partido.

Los propios socialistas admiten en privado que el 20-N perderán en una u otra provincia andaluza uno, dos, puede que tres diputados. Se colapsa el espacio y algún secretario provincial, carente del mínimo liderazgo social, se asegura el porvenir por cuatro años colocándose de número dos tras alguna figura. Es el caso de Heredia en Málaga o Viera en Sevilla. Ambos se saltan a la torera la paridad y las cremalleras. En Málaga la ministra Trinidad Jiménez encabeza la lista, seguida de tres hombres, en los cuatro puestos que tienen posibilidad de sacar escaño.

Torres Mora ocupa precisamente el tercer puesto, una plaza destinada a una mujer en la doctrina zapaterista. Por cierto que este diputado tuvo el coraje de enfrentarse públicamente a Zapatero, apostando por Tomás Gómez contra Trinidad Jiménez en las primarias de Madrid. Ahora van en la misma lista. Como dicen los británicos, la política hace extraños compañeros de cama. Heredia tiene la desfachatez de explicar que cumple con la paridad con tres hombres en puestos de salida, seguidos de tres mujeres sin posibilidad de elección. Llueve sobre mojado. El grupo socialista en la Diputación malagueña está compuesto por siete hombres y tres mujeres.

¿Qué dice el feminismo profesional? Nada. Las interesadas prefieren el silencio y la resignación. Y, de camino, buscarse un puesto donde pueden. Es el nuevo modelo de partido. Acobardado.

Amargo aniversario

Ignacio Martínez | 24 de mayo de 2011 a las 18:06

Ayer se cumplieron 29 años del triunfo de Escuredo el 23 de mayo de 1982, en las primeras elecciones autonómicas. Mal día para celebrar un cumpleaños. Por el contrario, los socialistas andaluces han iniciado la cuenta atrás para su salida del poder, que han monopolizado durante tres décadas. El domingo estaba previsto que le pasara un tren por encima al PSOE, pero le ha arrollado la flota del AVE completa en casi toda España. Aunque resulta llamativo el descarrilamiento del expreso socialista andaluz. Por decirlo sin ambages, aquí a la crisis económica y el desprestigio de Zapatero se han unido dos elementos suplementarios: un Gobierno autonómico con más perfil tecnócrata que político y muy poco pulso, acompañado de un partido administrado por un aparato regional y unos secretarios provinciales de escaso o nulo liderazgo.

El secretario general del PSOE andaluz se refugió en la noche del domigno en el paro, como argumento central de la debacle. Si los perdedores de estas elecciones siguen agarrados a esta tesis de Griñán van camino de un hundimiento aún mayor en marzo. No hay gobernante inoxidable, pero casos como el de Jerez, en el que una alcaldesa con mayoría absoluta de 15 concejales pasa a 4, no se explican sólo por la crisis económica internacional. Hay que hacer muchas cosas mal, en Jerez, en Cádiz, en toda la región, para conseguir resultados así.

El Partido Socialista está agotado, en manos de burócratas, con un discurso aburrido y necesita cambios con urgencia. Puede aprovechar el disgusto de del domingo y tomar nota del desafecto de los ciudadanos. O puede enrocarse, como parecen tentados Zapatero y Griñán. En la provincia que mejor conozco, Málaga, el PP y el PSOE llevan años con resultados muy parejos: pero en esta ocasión los populares casi duplicaron en votos a los socialistas.

Sin ánimo de faltarle el respeto a nadie, me permito recordar que en esta provincia ha habido líderes como Rafael Ballesteros, Carlos Sanjuán, Enrique Linde o José Asenjo. Hoy el secretario provincial es un animoso diputado, un eficaz funcionario del partido. Pero si Miguel Ángel Heredia no es un líder, tampoco compensa sus carencias su brazo derecho, Francisco Conejo, candidato fracasado a la presidencia de la Diputación y miembro del núcleo duro elegido por Griñán para renovar la ejecutiva regional. No todo es crisis económica y paro. Ignoro si el secretario regional sabe quiénes son Manuel Camas o José Aurelio Aguilar Román. Pero vamos, hay gente muy buena en su partido, en Málaga. La pregunta es por qué no se cuenta con ellos.

En el aniversario de la victoria de Escuredo habría que recordar dos propuestas con las que Griñán llegó a la Presidencia de la Junta: la apuesta por la política y el gobierno de los mejores. El mérito, la capacidad, la audacia no deberían quedarse en simples hallazgos lingüísticos.

Abengoa no parece de aquí

Ignacio Martínez | 25 de septiembre de 2009 a las 8:13

”Felipe

 

Abengoa es una empresa tan moderna y eficiente que no parece de aquí. Es una compañía andaluza, con sede en Sevilla, pero además es una multinacional que opera en 70 países, pionera en energías renovables, cuyos servicios en ese campo se anuncian en los grandes diarios internacionales, que cotiza en el Ibex de las 35 empresas más importantes de España, y en el Nasdaq o el Dow Jones de Nueva York. Acaba de inaugurar de la mano del Rey su nueva sede corporativa en Sevilla y en Sanlúcar la Mayor (Sevilla) la mayor planta termosolar de torre del mundo, capaz de producir energía suficiente para abastecer a 10.000 hogares. La energía del futuro: limpia y almacenable.

Se trata de una sociedad cotizada, con una capitalización bursátil de 1.500 millones de euros. Que factura más de 3.100 millones de euros al año y tiene 23.000 trabajadores, de los que 14.000 están en el extranjero. Sus principales accionistas son los herederos del fundador, el ingeniero sevillano Javier Benjumea Puigcerver, que procedía de una familia con historia. (Dos de sus tíos fueron grandes personajes. Rafael Benjumea Burín, conde de Guadalhorce, es una leyenda malagueña: se casó con una Heredia Loring, construyó una central hidroeléctrica y el pantano del Chorro y fue ministro de Obras Públicas con Primo de Rivera. Y Joaquín fue ministro de Agricultura, Trabajo y Hacienda con Franco entre 1939 y 1942). Los hijos de don Javier mantienen en la actualidad una de las costumbres instauradas por su padre: no dar entrevistas a la prensa. La discreción es marca de la casa, hasta el punto de que han hecho -sin el más mínimo ruido- una transición desde la copresidencia de los hermanos Javier y Felipe Benjumea Llorente hasta el liderazgo claro de Felipe, que se visualizó de manera ostensible en los actos con los Reyes del miércoles.

La primera empresa andaluza no se dedica al ladrillo ni a la especulación urbana. Es una compañía que tiene un liderazgo global en campos como la energía solar y los biocarburantes, pero también en otros con menos foco mediático como el tratamiento de residuos de acero, el reciclaje de aluminio o la construcción de grandes plantas de desalación.

Felipe Benjumea es un empresario tan moderno que no parece de aquí. De hecho, piensa que el ensimismamiento y la complacencia, tan tradicionales en Andalucía, conducen a la decadencia. Insiste en que el riesgo es necesario para el éxito. Y en que tenemos generaciones de jóvenes bien formados, capaces de competir en el mundo; pero en la sociedad civil andaluza priman otras cosas. Su meta es convertir nuestras tradiciones en algo que nos arraigue, sin que nos entretenga permanentemente y nos bloquee. Una filosofía que no se corresponde con el estereotipo de lo andaluz atrasado y subvencionado. Un modelo de la Andalucía que queremos para el futuro.

Fallos en el protocolo de la Junta

Ignacio Martínez | 3 de mayo de 2009 a las 15:14

El presidente de la Junta ha inaugurado en Málaga una tournée por provincias. Pregona una descentralización administrativa para que los problemas de los ciudadanos se resuelvan en el 90% de los casos allí donde se producen. Pero algo ha salido mal. Los alcaldes del PP no acudieron a una recepción improvisada en la Diputación. Habían recibido invitación escrita para una reunión de Griñán con los alcaldes y alcaldesas de la provincia, pero hubo un cambio de planes; el acto se convertía en una presentación del presidente a la sociedad malagueña. Faltó habilidad: lo primero era más importante que lo segundo; la descentralización no debe quedarse en las capitales.

No es el único fallo de esta primera visita oficial. La falta de puntualidad no es uno de los menores: Griñán llegó a esa cita con tres cuartos de hora de retraso. Quizá el error más sutil es que la Junta contribuya a los localismos. Como algo natural, el presidente se hizo acompañar sólo por los consejeros malagueños de Turismo y Cultura. Pero ¿por qué no también por los de Ordenación del Territorio e Innovación? Y, en sentido contrario, resulta chocante la confusión institucional entre PSOE y Junta. En la Delegación del Gobierno andaluz le recibieron cuatro personas: los dos consejeros locales, la delegada de la Junta, ¡y el secretario provincial socialista!, con quienes se reunió brevemente. Esta confusión entre partido y gobierno es lamentable. La presencia en la Junta del secretario Heredia con galones de jefe pone en entredicho los propósitos de Griñán contra el sectarismo.

El actual presidente de la Junta es conocido sólo por el 27,6% de la población, según el Barómetro Joly Andalucía publicado hace dos meses, mientras el presidente del PP Javier Arenas tenía un índice de notoriedad del 94,8%. Una diferencia abismal que la Junta intenta paliar lo antes posible. Organizar recepciones en las que pueda dirigirse a públicos amplios y selectos no es mal camino. Griñán es hombre de buenas maneras y brillante discurso. Pero en las actuales circunstancias económicas y sociales, estos actos sobran. El presidente no necesita que le pongan ocho veces de largo. El protocolo debería afinar estos detalles en el futuro.