Archivos para el tag ‘Italia’

Fábulas y fantasías

Ignacio Martínez | 6 de noviembre de 2011 a las 11:40

Zapatero hace mutis por el foro, ante la indiferencia colectiva. Fue uno de los dos clamorosos ausentes ayer en el supermitin de los socialistas, en Dos Hermanas. El otro ignorado es Chaves, despojado por Griñán de todas sus prerrogativas de antaño. De ésta también. Al menos le queda el consuelo de que se fue porque quiso y que colocó en su cargo a quien le dio la gana. Aunque después su sustituto, como suele pasar en la vida con todos los sustitutos a los que uno deja en su lugar, se considere con el derecho y hasta en la obligación de matar a su antecesor. La condición humana es así.

Este presidente se va a la fuerza. Pero busca consuelos, como salir indemne de la cumbre de Cannes, sin que le intervengan, como a Irlanda, Portugal y Grecia, o lo supervisen como a Italia. Y saca pecho. También podría consolarse mirando al otro lado del Atlántico, al otro líder progresista, de aquella fábula infantil de Leire Pajín, sobre el acontecimiento planetario. La figura de Obama se empequeñece con el uso. Su última peripecia es la salida de Estados Unidos de la Unesco, porque se ha admitido a Palestina como miembro de la agencia de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Esta represalia de Gulliver contra los liliputienses imita la de Reagan en 1985. El argumento de que entorpece el proceso de paz en Oriente Medio, o sea que dificulta la presión de Israel sobre los palestinos, es impropio de un Premio Nobel de la Paz. Es lo que pasa cuando se le regala a alguien una distinción que no merece. La condición humana es así.

Europa, por cierto, ha hecho ahí un papelón: Francia, España y otros nueve países, a favor; Alemania y otros cuatro, en contra, y el Reino Unido, Italia y otros ocho, neutrales. La Babel diplomática europea ha quedado en evidencia. La fantasía de una sola voz es falsa; hay 27. En Cannes se ha decidido una estrategia global para el crecimiento. Suena bien, pero es poco más que un eslogan. En la UE, sería suficiente con aumentar el presupuesto, que está en un exiguo 1% del PIB, 143.000 millones de euros. Ya verán como no lo suben. Nadie está pensando en el futuro a medio plazo, sino en salvar el pellejo ahora. La condición humana es así.

PP: el partido más ancho

Ignacio Martínez | 30 de mayo de 2011 a las 11:36

El PP es el partido más ancho del mapa político europeo, lo que tiene mérito. Durante la campaña electoral algún dirigente socialista lo ha querido identificar con la extrema derecha. Tan exagerada es esa pretensión, como la contraria: obviar que los ciudadanos dispuestos a votar un discurso de extrema derecha eligen al PP en España. Pero no están solos, sino acompañados por neoliberales, socialcristianos, conservadores, democratacristianos, liberales centristas y, después del 22 de mayo, por más de un millón de votantes de la izquierda templada.

Hay que felicitar al PP por conseguir generar la confianza de públicos tan heterogéneos. Nos quejamos de que no tiene definición ideológica. A la vista de los resultados, es patente que no la necesita. Es más, la cuestión no es que lo amplio de su espectro le impide definir su ideología, lo sustancial es que su ambigua posición le permite ser una opción para casi todos los públicos.

Eso ocurre no sólo como reacción a la torpeza de Zapatero en la gobernación del país, la mediocridad de los cuadros socialistas o por la crisis. Es también el comportamiento de una sociedad diferente, en un mundo en el que un trabajador cualificado de la India compite en tiempo real con su colega norteamericano, por la quinta o sexta parte de salario. En este nuevo escenario, en el que la población occidental se quedará con frecuencia sin empleo, cambiará de actividad y estará un tiempo en el paro entre un trabajo y otro, la socialdemocracia europea se ha quedado sin discurso. Y también la democraciacristiana.

En las cuatro décadas que van desde la fundación de lo que hoy conocemos como UE, a principios de los 50, hasta la caída del Muro de Berlín a finales de los 80, surgió un modelo europeo en combinación de las políticas socialdemócratas y democratacristianas. El éxito de la Unión Europea se basó en tres pilares: el entendimiento de esas dos grandes formaciones, el eje franco alemán y ampliaciones moderadas con la admisión de uno, dos o tres nuevos socios en cada ocasión. Ninguna de las tres cosas se cumplen en los últimos tiempos. Y, en particular, ambas familias ideológicas han sido casi barridas del mapa en el nuevo escenario, tras el hundimiento del bloque soviético. De ser la espina dorsal del sistema político en Italia, Holanda o Bélgica, tres de los seis fundadores de la UE, los democristianos han desaparecido o son irrelevantes. Sólo en Alemania mantienen parte de su antigua pujanza.

Los partidos clásicos están en crisis en Europa. No hay respuestas nuevas a los problemas modernos. La inseguridad de los políticos, su desprestigio y falta de liderazgo van en aumento. Y en esta coyuntura, España ha decidido que lo más seguro son las siglas del PP. Pero la espectacular anchura de banda que ha conseguido el 22 de mayo será mucho más difícil de mantener en el gobierno que en la oposición. No sabemos cuánto tiempo durará su hegemonía. Pero, desde luego, lo bastante para que la ola azul llegue a Andalucía en marzo. La única incógnita es su altura.

¿Jugamos contra Holanda?

Ignacio Martínez | 12 de julio de 2010 a las 18:10

Mundial2

 

¿Jugamos contra Holanda o contra Italia? Leo en L’Equipe que Cruyff ha declarado que Holanda estuvo sucia, dura y vulgar. Dice más cosas, todas ellas negativas, pero me quedo con estas tres. No me puedo creer que estos leñadores fuesen holandeses. Sucios, duros y vulgares, renunciando a jugar al fútbol, cazando a golpes a los españoles y quejándose al árbitro inglés a cada momento. Una decepción de equipo esta Holanda, mucho peor que Alemania sin comparación. Y el árbitro un perfecto desastre. Cruyff opina que debió expulsar al menos a dos jugadores holandeses. Esta patada en el esternón de Alonso por parte de Nigel de Jong sólo fue amarilla para mister Webb. Establecido un precio tan barato por la integridad de los españoles se impuso la barra libre holandesa, en especial de un tipo alto y leñero llamado Van Bommel. Este sujeto jugaba, como todo su equipo, a la italiana, duro, marruñero y oportunista, un perfecto heredero de Materazzi. Afortunadamente, esta vez ganaron los buenos, como en las películas.

Barça-Inter: El odio sobra

Ignacio Martínez | 28 de abril de 2010 a las 10:40

Gerard Piqué, defensa central del Barça y la selección nacional, ha declarado que espera un apoyo incondicional de los aficionados culés en su partido de esta noche contra el Inter. Hasta aquí, perfecto. Pero para calentar el partido pretendía lo nunca visto y ha ido más allá de lo razonable. Ha pedido al público que apriete desde el principio para que los jugadores del Inter entren al campo y “odien la profesión de futbolista durante 90 minutos”. Para que luego se hable de hecho diferencial catalán. Nada. El hecho diferencial catalán no resiste su paso por el ámbito del balompié. Hay poco seny en la propuesta de Piqué.

No es un asunto doméstico español. Por la televisión ya vimos las caras de hinchas milaneses, fuera de sí, ¡protestando al árbitro en el partido de ida! Que ya había que ser fanático para reclamarle más favores al bueno de Olegario Benquerença, que fue un referee más que casero, cariñoso en extremo con su amigo Mourinho. Pero allí tienen a Umberto Bossi reclamando el hecho diferencial de la Padania, que comprende en origen el valle del Po, y en la actualidad ocho regiones del norte de Italia, entre ellas la Lombardía milanesa, para las que la Liga Norte sueña con la independencia. Pues nada, mal que pese a Bossi, los hinchas del Inter-Barça parecían del mezzogiorno italiano. No sólo la crisis, el fútbol también nos iguala a todos, nos nubla las entendederas de igual manera.

En todo caso, la propuesta de Piqué es una buena sugerencia para otros aspectos de la vida. Podemos coger ese rábano por las hojas, sacado del contexto futbolístico. En un régimen democrático es fundamental el peso de la opinión pública. El rechazo inequívoco de los ciudadanos ante comportamientos deplorables haría mucho por su erradicación. La corrupción, la violencia doméstica, cualquier tipo de abuso sería muy difícil que ocurriera si hubiese una conciencia social que apretara a sus protagonistas hasta hacerles odiar su actitud. El cubano Nicolás Guillén cerraba su muralla al sable del coronel, al alacrán, el ciempiés, al veneno, el puñal y el diente de la serpiente. Cada cual puede hacer su particular lista de males e injusticias modernas y hacer lo posible para que quien abusa llegue a avergonzarse de su comportamiento. Es evidente que los medios de comunicación, los poderes públicos, los líderes sociales pueden marcar pautas, dar ejemplo. Pero para conseguir la presión adecuada es necesario el concurso de todos los ciudadanos. Sin partidismos: un corrupto no tiene valores, ni decencia. Tampoco ideología, no se engañen.

A los jugadores del Inter hay que desearles que jueguen bien, se diviertan y amen su profesión esta noche. Y también, que el Barça lo haga mejor y se clasifique para la final de la Champions. El único equipo español en liza hace un fútbol excelente. El odio, en este caso, sobra.

Laporta, salvapatria futbolístico

Ignacio Martínez | 6 de enero de 2010 a las 11:11

joan-laporta

 

Sostiene Laporta que el Barça guía la libertad de los pueblos sometidos y que le seduce presentarse a las elecciones catalanas. Los salvapatrias no suelen ser gente fina. Observen, si no, al último arquetipo global de salvapatria, el venezolano Hugo Chávez, un militar golpista que fracasó en su intento de conseguir el poder por las armas en 1992. Elegido en las urnas el 99, se permitió llamar gorilas a los militares golpistas hondureños de 2008. Una tremenda falta de estilo, entre colegas del mismo oficio. Pues bien, dentro de los salvapatrias hay un biotipo particularmente burdo y procaz, que es el salvapatria futbolístico. Se trata de una subespecie populista que intenta sacar rentabilidad material a los éxitos deportivos de su club y a la notoriedad que facilita el cargo. Tenemos cerca algún ejemplar de este género. Sin ir más lejos, el mismo año 92 que Chávez fracasó, Lopera se hizo con la mayoría de las acciones del Betis, por una cifra que se antoja ridícula: cuatro millones de euros. El buen hombre venía a salvar al Betis y ahí lo tiene, a ocho puntos del descenso a Segunda B.

La nueva estrella en tan selecto escenario es el presidente del Fútbol Club Barcelona, Joan Laporta. Acaba de declarar a El Mundo que el Barça más catalanista de toda su historia es también el más universal y que Cataluña necesita un Estado propio. No creo que el Barcelona haya ganado todas las copas del año por ser catalanista. Podría haber dicho que el fútbol de su equipo encarna la elegancia, la técnica, el espíritu de equipo o el esfuerzo. Pero no, el buen hombre prefiere la bandera de los pueblos sometidos. A Laporta se le han subido a la cabeza los éxitos de Guardiola. Que no son exactamente suyos. Sin ir más lejos, votó contra él más del 60% de los 40.000 socios que participaron en el verano de 2008 en una moción de censura para rechazar su gestión. Entonces puso de entrenador a Guardiola, que estuvo con Lluís Bassat, su principal contendiente en 2003. Y a medida que llegaban los títulos de la era Guardiola, aumentaba la jactancia del presidente censurado.

Tanto ha mejorado su autoestima, que Laporta se mira en su espejo y ve a Companys. “No quiero ser un mártir, pero sí un líder”. Aunque al natural, se parece más a Berlusconi o Jesús Gil, presidentes populistas del Milan y el Atlético de Madrid, convertidos en políticos aprovechados. Por cierto, procesados ambos por corrupción en numerosas ocasiones y condenados en varias. Ese es uno de los lados oscuros del populista profesional. Piensa uno, a bote pronto, que un pueblo tan culto y maduro como el catalán no le daría el gobierno a un salvapatria. Pero lo mismo podría pensarse de Italia o Marbella y ya ven los circos que montaron los colegas del mismo oficio que Laporta. Otra cosa diferente sería si Guardiola se presentase a presidente de la Generalitat o del Barça. Un tipo tan serio y juicioso sería difícil de batir.

Televisión pública: medalla en improvisación

Ignacio Martínez | 13 de noviembre de 2009 a las 7:33

El bandazo gubernamental sobre financiación del sector audiovisual público pone en riesgo el futuro de estos medios en España. Y, de momento, ha forzado la dimisión de su presidente, Luis Fernández, que se despide hoy. Es curioso que al Gobierno le moleste que se diga que improvisa. ¡Pero lo hace constantemente! Acaba de hacerlo en una de las asignaturas en las que mejor nota saca Zapatero en sus cinco años largos de mandato: RTVE. En España la televisión pública ha sido desde su fundación un órgano oficial de propaganda. Durante la dictadura, desde luego, pero desgraciadamente también durante la democracia.

Zapatero ha sido el primer presidente del Gobierno que ha concedido a la televisión pública la mayoría de edad; a la emisora y a sus espectadores, con una desgubernamentalización de la información; con una independencia, un pluralismo y un rigor que no había tenido nunca antes. Esto se ha llevado a cabo de tal manera que algunos dirigentes socialistas echaban de menos el estatus anterior: he llegado a oír de sus labios a un ex ministro amigo del presidente, que el PSOE vive en “un permanente estado de sitio mediático”. A veces, el sentido de la realidad es el menos común entre los políticos. 

Este ha sido un gran debate en Europa desde el inicio de la era de la televisión, que empezó tras la segunda guerra mundial, con la excepción del Reino Unido. La BBC fue la primera televisión que emitió en el mundo, en 1936. Más tarde llegaron la francesa, en 1949; la italiana, en 1952; la alemana, en el 54; o la española, en 1956. La guerra dejó secuelas en la sociedad, que tuvieron un reflejo en el sector audiovisual público. El riesgo para las libertades que habían significado el fascismo y el nazismo y con medio continente detrás del telón de acero comunista, llevó a los gobiernos de Europa Occidental a un cierto complejo legitimista. Quien ganaba las elecciones tenía el derecho de utilizar la televisión pública para hacer valer las ideas de la mayoría. Se hacía sin complejos: Alain Peyreffite, ministro de Información de De Gaulle, cuenta en sus memorias cómo escribía él mismo los telediarios en la ORTF francesa en los años 60.

A ese punto hemos llegado nosotros con 40 años de retraso. También sin complejos: el presidente Chaves nombró a su portavoz director general de la RTVA. Hay más ejemplos, no sé si más penosos: para el Canal 9 valenciano no ha existido el caso Gürtel, y Esperanza Aguirre consideraba que la Telemadrid de la época de Gallardón estaba en manos ¡de Sendero Luminoso! Por eso sorprendió gratamente que Zapatero permitiese que TVE pasara de la categoría de televisión gubernamental a la de televisión pública. Una drástica reducción de personal, nuevo estatus jurídico y un presidente de la nueva Corporación, profesional de prestigio e independiente, han puesto a la radio televisión pública en el mejor lugar de su historia.

Su audacia debe haberle dado vértigo al propio Zapatero. O será su querencia a la improvisación, pero lo cierto es que en mayo de un plumazo el Gobierno decidió dejar sin publicidad a RTVE, sin hacer partícipe al presidente de la Corporación hasta la noche de antes de anunciarlo. Además, pergeñó un precario sistema de financiación por parte de las televisiones privadas y las compañías de telecomunicaciones. Una autoridad en la materia, como el profesor Díaz Nosty, ya escribió en los diarios del Grupo Joly que “las cadenas privadas, beneficiarias de la medida, no tardarán en denunciar la financiación del audiovisual público por el sector privado y las empresas de telecomunicaciones se oponen ya a la medida. ¿Se puede, con estas debilidades de partida, sentar las bases sostenibles de una verdadera televisión pública? Es difícil. Si desde un Gobierno más cercano a lo público se opera en estos términos, un cambio de color político podría suponer la liquidación de la televisión estatal”.

Por eso hoy se va Luis Fernández, el mejor presidente/director general que ha tenido el sistema público de radio televisión en España. No creo que sea para que Zapatero y su vicepresidenta Fernández de la Vega se pongan una medalla. La improvisación todavía no es deporte olímpico.

Huelga de balón

Ignacio Martínez | 6 de noviembre de 2009 a las 2:00

Seguro que no saben quién es José Luis Astiazarán. Resulta ser un abogado donostierra de 46 años, que fue presidente de la Real Sociedad cuatro temporadas y dejó su club en la ruina. No obstante lo cual, 39 de los 42 clubes de Primera y Segunda lo promovieron a presidente de la Liga de Fútbol profesional en 2005; puesto en el que ha sido reelegido una vez. El buen hombre ha amenazado a este país con una huelga del fútbol, si se pone en marcha la nueva ley fiscal que obligará a los futbolistas extranjeros a pagar impuestos como todo hijo de vecino. Resulta que los Cristiano Ronaldo, Kaká o Ibrahimovic pagan como tope un 24% de impuesto de la renta, mientras los Raúl, Casillas o Villa tributan con un IRPF del 43%.

Con cara de póquer, Astiazarán dejó caer ante las cámaras de televisión que si esto no se arreglaba se podía parar el fútbol, porque la broma le iba a costar a los clubes unos 100 millones de euros. Es curioso el lenguaje de los abogados: en realidad a quien le costaba 16.638,6 millones de pesetas al año era a la Hacienda pública. Resulta increíble que no paguen impuestos como los demás unos multimillonarios privilegiados, que trabajan algunos días a la semana y sólo un par de horas. En estas situaciones, la gente se retrata. El demagogo presidente del Barcelona, Laporta, ha dicho que si se aplica esta medida el fútbol español perderá competitividad. Falso. El fútbol inglés de clubes está en la cúspide continental y sus estrellas pagan un 40% de IRPF, aunque el gobierno británico está pensando subirlo al 50%. En Alemania la cuota es del 45% y en Italia, del 43%. Raúl, el sensato jugador del Real Madrid, ha dicho que todos los jugadores deberían pagar lo mismo.

La ley por la que los futbolistas mejor pagados del mundo tenían privilegios fiscales en España fue promovida en tiempos del Gobierno Aznar y puesta en marcha por el Gobierno Zapatero. Su intención era servir de reclamo para que profesionales y científicos de primer nivel mundial vinieran a trabajar a este país, pero en realidad ha ayudado a los clubes españoles a fichar más barato que sus competidores. Los jugadores hacen contratos con cifras en neto y son los clubes los que tienen que pagar sus impuestos. Por cierto, que es una clara competencia desleal dentro del mercado único europeo, que extrañamente no ha sido recurrida por ningún otro socio comunitario.

En su reunión de hoy, los presidentes de la Liga no se atreverán a parar el balón. En los tiempos que corren no son de recibo este tipo de privilegios y la huelga no sería popular. Pero no hay mal que por bien no venga: aquí tenemos otra prueba de que es falso el aserto del presidente del Real Madrid de que él contrata jugadores tan caros, porque puede pagarlos. En realidad no puede sin leyes-trampa como ésta, con la que le metía la mano en la cartera a los españoles.

Pequeña Italia, gran Marbella

Ignacio Martínez | 7 de octubre de 2009 a las 9:33

Un servidor admira muchas cosas de Cataluña, de Francia o de Valencia, pero hay temporadas que el aprecio disminuye sensiblemente. Un anticiclón Una borrasca se cierne sobre mi pasión catalana, francesa y valenciana. En Cataluña, el Gobierno tripartito encargó un informe sobre tendencias y comportamiento de una serie de periodistas; el presidente del Barça y/o su director general contrataron a unos detectives para espiar a cuatro vicepresidentes que se postulan para suceder a Laporta, ahora que termina su mandato; un representante de la alta burguesía catalanista, que dirigía el Palau de la Música ha sido encausado por quedarse con unos 500 millones de pesetas 20 millones de euros, algunos de los cuales ha ido a parar a una fundación de Convergencia Democrática.

En Francia, el general Rondot, jefe y maestro de espías, ha dejado a Dominique de Villepin a los pies de los caballos, en el juicio que se sigue contra el ex primer ministro por tratar de desacreditar al hoy presidente de la República Sarkozy, al vincularle a una falsa trama de corrupción. Sostiene Rondot que Villepin supo desde el principio, en 2003, que el nombre de Sarkozy estaba en las falsas listas de una banca luxemburguesa en la que supuestamente recibía dinero negro. Entonces Villepin era ministro de Exteriores, puesto desde el que defendió con enorme dignidad la posición que muchos europeos teníamos contra la guerra de Iraq, en el Consejo de Seguridad de la ONU. Una pena lo de este hombre.

Y Valencia ha perdido su luz; se pone cada día más gris. Un amigo sostiene que se está convirtiendo en una pequeña Italia o en una gran Marbella, se entiende que hablamos de la Marbella gilista. Las personalidades de sus tres líderes, Camps, Berlusconi y Gil, tienen varias cosas en común. Una muy positiva que es un amplio respaldo popular. Los tres coinciden, o coincidían porque Gil murió en 2004, en pensar que ese respaldo les ponía a resguardo de los controles en un Estado democrático. Se puede evitar el control del Parlamento con mayorías absolutas aplastantes; se puede sobrevivir a la fiscalización de los jueces, con una pequeña ayuda de los amigos; se puede sortear la crítica de los medios, comprándolos como hace Berlusconi. Pero es imposible hacer las tres cosas a la vez permanentemente. Por cierto que Little Italy (pequeña Italia) es el nombre de un barrio al sur de la isla de Manhattan, que acogió a centenares de miles de italianos especialmente al principio del siglo XX. Allí se rodaron muchas escenas de El Padrino, dicho sea sin ánimo de molestar.

En fin, cuando se contempla todo esto, uno tiene la tentación de pensar que si nos comparamos, aquí en la vida política hay un aire más respirable. A pesar de Mercasevilla o Astapa…

Silvio Berlusconi cada vez se parece más a Jesús Gil

Ignacio Martínez | 12 de septiembre de 2009 a las 12:05

 

Ya he escrito otras veces sobre el parecido extraordinario entre Jesús Gil y Silvio Berlusconi, salvo en la estética personal: el uno era un gordo en bermudas y el otro un pretendido dandi. En todo lo demás son idénticos, incluida su ideología o ausencia total de ideología. Es un consuelo para Marbella: si un país como Italia se ha dejado seducir por un patán como Berlusconi, que avergüenza incluso a los suyos, qué podemos reprochar a los marbelleros. Su rueda de prensa con Zapatero del jueves merece ser editada en DVD y comercializada: se llegó a autocalificar como el mejor primer ministro italiano en 150 años.

Por cierto, que el presidente del Gobierno español cayó en una trampa de este truhán: lo llevó a tomar un café a la famosa finca sarda en la que organizaba sus fiestas con velinas y prostitutas. Este encuentro se mantuvo en secreto, pero un diario propiedad del primer ministro italiano no ha tardado ni 24 horas en rentabilizar la sorprendente visita. Lo que no quisieron contar el jueves fuentes gubernamentales españolas lo contó ayer en exclusiva el diario Il Giornale, propiedad de Berlusconi, en primera página, con el título El mito de los progresistas legitima Villa Certosa. Según fuentes diplomáticas españolas, ambos líderes viajaron en un helicóptero militar desde La Magdalena hasta la mansión, situada a unos 20 kilómetros. La visita duró media hora y Zapatero estuvo acompañado por el malagueño Bernardino León Gross, secretario general de Presidencia, y por personal de seguridad, pero no por los ministros que participaron en la cumbre bilateral.

Il Giornale mete su puñal hasta el fondo: “¡Qué golpe para la izquierda italiana, que desde hace meses pinta Villa Certosa como un estudio del Satyricon de Fellini! ¡Qué golpe descubrir que quien ha visitado este lugar de perdición sea el líder más amado de la izquierda europea, uno de los más morigerados, uno que se ha ganado el apodo de Bambi y que como máxima transgresión sueña con ir a escuchar a su mujer a cantar en el coro!”.

Toda una burla de Berlusconi al presidente español.

Visit Spain

Ignacio Martínez | 27 de julio de 2009 a las 10:24

”Pedrosa

 

Decenas de carteles de todos los tamaños repartidos por Donington Park, incluido el podio, incitaban ayer a visitar España. Una campaña oportuna, porque en el primer semestre del año ha bajado la llegada de turistas extranjeros en un 11,4%. Sobre el asfalto de ese circuito de velocidad del centro de Inglaterra la fortuna nos fue desigual. Sobre mojado no somos muy buenos y se cayó Jorge Lorenzo, la gran esperanza nacional para derrotar a Rossi. Su victoria habría redondeado la mercadotecnia. Lorenzo es mallorquín y como Nadal puede ser un buen reclamo turístico para Baleares, que es por cierto la segunda región española que mejor resiste el descenso de visitantes extranjeros, con un -8%.

A Fernando Alonso, que es un magnífico reclamo publicitario, tampoco le fue ayer de cine precisamente en el circuito Hungaroring de las afueras de Budapest. Salió primero, pero en el primer repostaje le pusieron mal una rueda, que salió por los aires enseguida. Acabó eliminado de la carrera de ayer y sancionado: no podrá correr en Valencia el 23 de agosto. Mejor nos fue en el asfalto de París, donde Contador se paseó en la última etapa del Tour, como ganador. Este muchacho ha puesto a Pinto en el mapa del mundo. Madrid, es por cierto la única autonomía que ha aumentado la llegada de visitantes extranjeros en lo que va de año, con un +1,6.

Andalucía ha tenido su parte de gloria deportiva en la intensa jornada de ayer. En los Campeonatos del Mundo de Natación de Roma, el cordobés Rafael Muñoz batió dos veces el récord del campeonato en 50 metros mariposa y es el favorito para la final de hoy. El interesado no se corta un pelo y promete ganar. Un nuevo Phelps sería un buen reclamo turístico para nuestras playas, aunque la natación no sea tan popular como el ciclismo, las motos, la Fórmula 1 o el tenis. Andalucía ha perdido un 11,5% de visitantes extranjeros en el primer semestre del año. Pero la segunda mitad del año no será mejor: Analistas Económicos de Andalucía, el servicio de estudios de Unicaja, predice para 2009 un descenso del 12% de demanda hotelera en el conjunto del año y una bajada del 16% en tráfico aéreo de pasajeros.

España perdió en 2008 el segundo lugar mundial en número de visitantes extranjeros a manos de Estados Unidos, aunque les ganemos en ingresos. Francia sigue siendo la número uno, destacada. Y China e Italia son cuarta y quinta en número de turistas, aunque invierten la posición en ingresos. El principal objetivo de las autoridades regionales es procurar que en Andalucía el turismo nacional sustituya el descenso de británicos, alemanes, franceses o italianos. A menos que eventos como la carrera de ayer en Donington Park provoquen oleadas de reservas al reclamo de Visit Spain.