Archivos para el tag ‘Jerez’

Asfixia municipal

Ignacio Martínez | 19 de diciembre de 2011 a las 21:40

Designados este fin de semana Arenas y Griñán como candidatos de sus partidos para la Presidencia de la Junta, han entablado su primera pendencia sobre la descentralización local. Puede ser porque cada dos por tres hay una manifestación en algún punto de Andalucía de trabajadores municipales que protestan porque no les pagan las nóminas. La lista es interminable: La Línea, Valverde, Barbate, Jerez, Estepona, Marbella…

Los afectados reclaman que intervenga la Junta o el Gobierno de la nación. Quieren dos cosas; mantener el empleo y que les paguen religiosamente. A partir de hoy empezaremos a saber lo que nos espera de la Administración General del Estado. Poca cosa, lo podemos adelantar sin temor a equivocarnos. Rajoy va a exponer en su discurso de investidura la filosofía para los próximos cuatro años: sangre, sudor y lágrimas.

Esto vale para todas las administraciones, pero de manera especial para los ayuntamientos, que se metieron en un tren de vida suicida. Sobran funcionarios en muchos municipios, en particular en los que tenían una actividad inmobiliaria potente, que necesitaba un ejército para papeleo y permisos, y ahora están tiesos. Los afectados tendrán que hacerse a la idea de que hay que afrontar lo que la alcaldesa de Jerez planteó hace dos años: eres de cientos de personas.

Hay campo para una mayor austeridad. Por ejemplo, si es difícilmente aceptable que las televisiones autonómicas cuesten en España del orden de los 2.000 millones de euros al año, mucho más inaceptable es que haya tantas emisoras locales de radio y televisión, que además adolecen de una absoluta falta de independencia y pluralismo.

Se sabe de dónde recortar, pero los candidatos se ahorran ese disgusto, porque eso supone más paro y más malestar social. Y estaremos en campaña durante los próximos tres meses. El tiempo y las circunstancias han desenmascarado el modelo de gestión implantado por el maestro Jesús Gil, que hizo escuela. Se crearon empresas municipales que escapaban al control de la intervención y a las normas de contratación. Se inflaron las plantillas en busca de un clientelismo inmediato. Y se colocaron los ayuntamientos en unos gastos de personal insostenibles, aun en la época de bonanza.

Pero a la vez que se prescinde de lo superfluo, los ayuntamientos necesitan unas transferencias desde las autonomías que financien muchos servicios que ya ofrecen sin tener las competencias, sobre todo en la esfera social. Se acaba de iniciar el mandato de los novenos consistorios democráticos y muchos municipios padecen una grave asfixia económica. La segunda descentralización no puede ser un eslogan retórico de campaña. Es una necesidad vital.

El síndrome de Jorge Lorenzo

Ignacio Martínez | 3 de mayo de 2010 a las 6:55

El final en la carrera de Moto GP en el circuito de Jerez: Jorge Lorenzo, viniendo de atrás, adelanta a Rossi casi al final y luego a Pedrosa en la última vuelta. Un triunfo que le pone primero en el campeonato del mundo. Hace dos temporadas, cuando empezó en la categoría reina, repetidas imprudencias le llevaron a caerse con frecuencia. Recomiendo a los nuevos jefes del PSOE andaluz el ejemplo de Lorenzo, para que no se depriman. Griñán ha entregado el partido y el grupo parlamentario a unos treintañeros que se quieren comer el mundo, como Lorenzo en 2008, aunque de momento están mordiendo el polvo, como él por aquel entonces.

Y lo peor no son los resultados que cosechan, poco afortunados, sino los defectos que se traslucen detrás de sus errores. Por ejemplo, localismo: Rafael Velasco, vicesecretario general de los socialistas andaluces, abre la serie el viernes 16 de abril con una proclama a favor de la capitalidad cultural de Córdoba de 2016. Sostiene que Córdoba saldrá victoriosa, porque lleva kilómetros de ventaja. A Málaga que la zurzan. Por ejemplo, debilidad: el martes 20, en plena Feria de abril, la secretaria de Organización, Susana Díaz, para impedir una manifestación ante la caseta del PSOE durante la presencia de Griñán, queda con los huelguistas de la empresa municipal de transportes para esa tarde y les promete que no habrá privatización de las líneas deficitarias. Una actitud que deja en difícil posición no sólo a los responsables de los autobuses de Sevilla, sino a cualquier directivo de una empresa pública en conflicto.

Por ejemplo, torpeza: el miércoles 28, el secretario del Grupo Socialista en el Parlamento andaluz, José Muñoz, se equivoca en su indicación de voto a su grupo y el PSOE aprueba sin querer 29 enmiendas del PP que cambian por completo el sentido de la Ley de Aguas. Por ejemplo, sectarismo: el jueves 29, el portavoz socialista Mario Jiménez, protagoniza un ataque furibundo a Javier Arenas en la sesión de control al Gobierno. Por ejemplo, candidez: el mismo jueves 29, el secretario de Comunicación de la ejecutiva regional, Francisco Conejo, llama a los periódicos de Málaga para advertir que el candidato a la Alcaldía de Málaga se ha decidido ese día en una reunión de Griñán con el secretario provincial Heredia, pero que no se puede decir el nombre.

Estos acontecimientos han provocado turbulencias en el interior del Partido Socialista, nada disimuladas en las dos últimas semanas. Antes de que cunda el pánico y aumenten los recelos entre los novicios protagonistas de estos lances y la vieja guardia, todos deberían repasar la trayectoria de Lorenzo. El motorista ha aprendido a controlar su ímpetu y ahora hasta elogia a Pedrosa. Ya no se cae. Y gana. Pero sigue teniendo malos principios. Lo dicho: ya ven que nadie es perfecto.

La nube

Ignacio Martínez | 19 de abril de 2010 a las 7:43

El actor británico John Cleese, uno de los fundadores de Monty Python, le cogió la nube en Noruega y tenía prisa por volver a casa; así que cogió un taxi de Oslo a Bruselas, para embarcar en el Eurostar e ir a Londres por el eurotúnel. El taxi le costó 3.800 euros. Supongo que se habrá alegrado de que Inglaterra dejara de ser una isla en 1994, gracias al enlace por tren de alta velocidad de París y Bruselas con la capital británica. Cleese es muy ocurrente. Fue él quien popularizó uno de los eslóganes de los Monty Python: Y ahora, algo totalmente diferente. Diferente es la nube global que ha lanzado el volcán bajo el glaciar Eyjafjälla, en Islandia.

Más de la mitad de los vuelos comerciales en Europa se han suspendidos este fin de semana; multitud de aeropuertos cerrados, incluidos diecisiete en España ayer. Desde que empezó este colapso aéreo, se han anulado unos mil vuelos con origen o destino en Málaga, Sevilla, Jerez, Granada o Almería. Aún ante semejante contrariedad, el heterodoxo Cleese no ha perdido su sentido del humor. Ha dicho que Islandia no puede controlar ni sus volcanes ni sus bancos, en alusión a su caos financiero cuando empezó la crisis económica.

Somos herederos de tradiciones y creencias antiguas. Pensábamos como el ortodoxo poeta Jorge Manrique que es la muerte la que nos iguala a todos y resulta que no hace falta ponerse tan trascendente: tanto la crisis como esta nube han equiparado a grandes y pequeños, ricos y pobres. De pronto han ocurrido cosas totalmente diferentes. Angela Merkel, que volvía de Estados Unidos, tuvo que hacer noche en Lisboa; su colega noruego, Stoltenberg, hubo de quedarse en Nueva York; los reyes de España no pudieron ir al cumpleaños de la reina Margarita de Dinamarca. Y al jefe de la diplomacia sueca, Carl Bildt, le pasó lo contrario que a Cleese, cogió el Eurostar de Londres a Bruselas para seguir en coche hasta Suecia, pasando por Alemania y Dinamarca.

Los daños colaterales de la nube han deslucido el homenaje en Cracovia al difunto presidente polaco Lech Kaczynski, enterrado con honores de héroe de la patria en el Castillo de Wawel, junto a los reyes polacos de los últimos cinco siglos. Los líderes mundiales no han podido acudir a este funeral monárquico. Se ha frustrado en parte la iniciativa oportunista de su hermano Jaroslaw, que quiere aprovechar ahora la desventurada muerte de Lech para relanzar su carrera política. Los Kaczynski han representado en los últimos años en la Unión Europea el más rancio nacionalismo conservador, egoísta y cicatero. Es una paradoja que un suceso tan poco usual como esta nube nos muestre que Europa entera es muy pequeña y que sus intereses y amenazas nos igualan a todos. No es una mala lección para sus seguidores. Con un simple volcán, algo más prosaico que la muerte. Afortunadamente.

El diluvio universal

Ignacio Martínez | 9 de marzo de 2010 a las 14:45

Más de 40 días o 40 noches. Un diluvio universal a plazos; con breves días de pausa, no para de llover en Andalucía desde el mes de diciembre. Existe la sensación entre los profanos de que estamos ante lo nunca visto, como consecuencia del cambio climático. Una teoría que, en general, desmienten los técnicos, científicos y políticos consultados para este reportaje. Miguel Ángel Losada, director del Centro Andaluz de Medio Ambiente (Ceama), opina que la volatilidad climática de Andalucía, con años secos y otros muy lluviosos, no ha cambiado sustancialmente en los últimos 9.000 años. Losada sostiene que el clima andaluz sigue el patrón del siglo XX, en el que una temporada de precipitaciones abundantes no fue excepcional.

La consecuencia, en todo caso, es que ha habido inundaciones por todas partes y el suelo de todo el territorio andaluz es calificado por la Agencia Estatal de Meteorología como saturado de agua, menos una pequeña franja del levante almeriense, que está húmeda o muy húmeda. Salvo cuatro, los 83 grandes embalses de la región están prácticamente llenos. En conjunto, está ocupado un 84,3% de los 11.377 hectómetros cúbicos de capacidad de estos pantanos. (Un hectómetro cúbico son mil millones de litros)

El diluvio, además de inundaciones, pantanos a rebosar y múltiples teorías sobre el cambio climático, también ha acentuado la vieja disputa entre agricultores y administración sobre la política hidráulica del Gobierno andaluz. Desde el sector agrario, se reclama con insistencia que se hagan nuevos embalses y en particular que se facilite la construcción de pequeñas balsas en los márgenes del Guadalquivir, que hasta ahora han sido perseguidas. Margarita Bustamante, la presidenta de Feragua, la Asociación de regantes de Andalucía, sostiene que la región no tiene embalses suficientes para evitar sequías o inundaciones. Y da un dato como prueba: desde el 20 de diciembre se han vertido al mar 7.500 hectómetros cúbicos; el doble de lo que se ha embalsado. Esta asociación reclama inversiones en nuevas infraestructuras, y señala parones en obras como el azud de El Portal (Jerez) o en la defensa de Andújar (Jaén), dos lugares en los que ha habido inundaciones. Obras que cree podrían haber evitado los desbordamientos.

El director de la Agencia Andaluza del Agua, Juan Paniagua, responde que se están haciendo inversiones. Y cita como ejemplos, de los últimos cuatro años, la terminación de La Breña II y Arenoso en Córdoba, o Melonares en Sevilla. Y añade que se están construyendo o se van a construir de inmediato la presa de Siles en Jaén, el Chanza o Alcolea en Huelva y las conducciones de Rules en Granada. Este último embalse está terminado, por cierto, desde hace tres años. En total, los nuevos embalses suponen algo más del 10% de la capacidad de regulación anterior, según el director de la Agencia del Agua. Sobre las balsas, reclamadas por Asaja o Feragua, Paniagua no se muestra contrario, lo que abre un portillo al entendimiento. En relación a una mayor regulación de la cuenca, recuerda que el año pasado hubo un congreso nacional en Córdoba en el que se localizaron cuarenta puntos en donde se podrían hacer nuevas presas en los ríos españoles, pero ninguno de esos emplazamientos estaba en Andalucía.

Estamos en un año hidrológico de fuertes lluvias, pero Pedro Parias, secretario general de Feragua, recalca que estadísticamente en estas latitudes hay un año de sequía por cada cuatro normales o abundantes en precipitaciones. Feragua agrupa a más de 50.000 usuarios, agrupados en unas 80 comunidades de regantes, que atienden unas de 260.000 hectáreas, más de la cuarta parte del total de riegos de Andalucía. Parias reconoce que en el Pacto andaluz por el agua ya se establecía que había pocas posibilidades de hacer grandes presas, por los inconvenientes económicos y medioambientales. Pero insiste en la conveniencia de que el Gobierno andaluz cambie de criterio sobre las balsas promovidas por la iniciativa privada: se están haciendo muchas, desde Jaén a Sevilla, pero no se legalizan y hasta las multan.

Hay quien opina que lo que habría que hacer es cambiar la agricultura andaluza a otra menos intensiva en el uso de agua. Los agricultores contestan que la que tenemos es la consecuencia de políticas productivistas alentadas por el primer Gobierno andaluz, que hizo una ley de Reforma Agraria confiscatoria y por la Unión Europea, que pagaba subvenciones en función de la producción. Los regadíos del Guadalquivir necesitan al año unos 1.500 hectómetros cúbicos al año.

Joan Corominas, ex director de la Agencia del Agua y hoy asesor de la Consejería de Agricultura en la materia, es uno de los principales expertos nacionales en la materia. Opina que un año o incluso diez no son suficientes para establecer teorías sobre el cambio climático. Pero admite como posible la hipótesis de que el clima mediterráneo con extremos de sequía o lluvias abundantes puede ir aumentando a lo largo del siglo. No hace falta que el incremento de precipitaciones sea muy alto, para que tenga incidencia sobre el medio ambiente: con una subida de las lluvias de un dos, tres o cuatro por ciento, el caudal de los ríos subiría entre un 15 y un 20%. “Podemos encontrarnos con una mayor irregularidad, con años de muchas lluvias y años muy secos, pero no tenemos un modelo fiable para establecer una nueva teoría”. Parecida opinión tiene Miguel Ángel Losada, director del Ceama, instituto de investigación dependiente de la Universidad de Granada y la Junta: “Este año está dentro de la estabilidad climática de Andalucía, es similar a 1961/62 o a los años 96,97 y 98, en los que no hubo tantas borrascas seguidas, pero cayó mayor cantidad de agua”. Su punto de vista es que mientras más tiempo pase de un fenómeno excepcional, mayor probabilidad hay de que se pueda repetir. Es una aseveración estadística. En 1755, con motivo del terremoto de Lisboa hubo un maremoto, con lo que no es descartable que se produzca otro 250 años después… Para ilustrar su afirmación, el director del Ceama apunta que Baelo Claudia (Bolonia, en Tarifa) fue arrasada dos veces en los siglos I y III por sendos maremotos.

Losada no cree en las teorías del cambio climático, sino en la repetición cíclica de fenómenos extremos. Y alerta sobre la necesidad de evitar las asentamientos en zonas inundables, la mayor parte de ellas con muchos años de antigüedad, en Jerez, Sevilla, Málaga y numerosas otras localidades. El encauzamiento artificial de los arroyos no evita por completo el riesgo de correntías, como han demostrado las inundaciones de las últimas semanas. La entrada de borrascas por el Golfo de Cádiz cada 11 o 13 años la atribuye a las manchas solares, provocadas por la actividad interna del sol. De donde deduce que no hay que exagerar; no estamos ante el diluvio universal.

Crisis, lluvia y urbanismo

Ignacio Martínez | 24 de febrero de 2010 a las 10:37

Las inundaciones de las últimas semanas en Andalucía son un aviso sobre la importancia de un urbanismo responsable. Pero la responsabilidad no es un deporte nacional. Es un clásico que las crecidas del Guadalete inunden El Portal o Las Pachecas en Jerez. Pero no vale decir que nunca ha bajado tan cargado el río en el último siglo. En Málaga, el Guadalhorce también tiene la mala costumbre de desbordarse cuando hay lluvias torrenciales, que suele ser cada diez años. En Sevilla pasaba lo mismo con el Tamarguillo, hasta que se construyó un muro de defensa. Ésa es una solución para paliar el problema; para eliminarlo, hay que evitar mantener los asentamientos de viviendas en zonas inundables, por muy históricos que sean.

Pero cuesta trabajo que los concejales del ramo sean receptivos a las sugerencias de los técnicos. Y la cosa se complica cuando los munícipes no son del mismo partido que gobierna en la autonomía. La cosa llega hasta el punto de que no sólo se mantienen las casas existentes en zonas de riesgo, sino que se construye en el paso natural de posibles avenidas. La escasa limpieza o drenaje de los cauces, el abovedamiento de tramos fluviales urbanos y la usurpación urbanística de terrenos de dominio público hidráulico facilitan las inundaciones.

No tenemos buena nota en urbanismo. De las grandes ciudades de la región sólo Sevilla y Córdoba han adaptado plenamente su PGOU a la nueva ley de ordenación del territorio de Andalucía. La delimitación estricta de zonas inundables ha retrasado el plan general de Jerez. En Málaga no se ha aprobado el PGOU por varios litigios, uno de los cuales es saber hasta dónde llega el dominio público hidráulico en Campanillas, donde el Guadalhorce tiene la manía de desbordarse. Los planes de Cádiz, Granada y Almería todavía se están tramitando. Huelva ni ha empezado. El de Algeciras va muy lento. En Marbella se ha aprovechado para blanquear, con la bendición de PP y PSOE, unas 14.500 de las viviendas ilegales que el gilismo dejó como herencia a la ciudad.

Pero lo peor es que no tenemos remedio. El presidente del Gobierno no ha encontrado mejor sitio que Málaga para decir que la culpa de la crisis es la avaricia de los especuladores financieros y el urbanismo salvaje de Aznar. ¿El de Aznar, nada más? Sólo en la provincia de Málaga, en Estepona, Marbella, Manilva, Sayalonga, Alcaucín o Almogía han sido detenidos, imputados o encarcelados alcaldes o concejales socialistas por fundamentadas sospechas de urbanismo salvaje y corrupción. Muchos de ellos pactaron con destacados posgilistas. Los alcaldes del PSOE en la Axarquía protagonizaron un motín contra la severa política urbanística de la consejera Concha Gutiérrez. Con su presión pretendían regularizar viviendas ilegales y recalificar suelo rústico. Al mismo tiempo que le echa la culpa a Aznar, Zapatero debería mirar en su propia casa. En Málaga, sin ir más lejos.

Obama tiene un plan

Ignacio Martínez | 3 de febrero de 2010 a las 18:18

A Zapatero lo ha abandonado su buena fortuna. Obama, ignorante del acontecimiento planetario, por la coincidencia de dos liderazgos progresistas a ambos lados del Atlántico, ha pasado olímpicamente de venir en mayo a Madrid para la cumbre entre Estados Unidos y Europa. Una reunión que del lado europeo iba a presidir Van Rompuy, pero que el Gobierno español quería celebrar en Madrid a toda costa. Por la foto, más que nada. Pero mientras Zapatero y Van Rompuy se peleaban sobre el lugar del encuentro, Obama jamás tuvo plan de viajar a Europa en mayo. Vendrá en noviembre a una cumbre de la OTAN en Lisboa y quizá vaya a Bruselas, ya sin presidencia española. Un descarrilamiento en toda regla del acontecimiento planetario.

Lo que sí tiene Obama es un plan energético para su país. La semana pasada, en su discurso sobre el Estado de la Unión, le dedicó un párrafo. “Para crear más empleo en el área de las energías limpias, necesitamos más producción, más eficacia y más incentivos. Eso significa construir una nueva generación de centrales nucleares limpias y seguras [ovación de 17 segundos]. Significa tomar decisiones difíciles como la de abrir nuevas zonas costeras para la extracción de gas y petróleo [ovación de 10 segundos]. Significa hacer una inversión continua en biocombustibles avanzados y tecnologías limpias del carbón [ovación de 9 segundos]. Y significa también aprobar un proyecto de ley integral sobre la energía y el clima con incentivos que hagan que la energía limpia sea la más rentable en Estados Unidos” [ovación de 8 segundos]. Senadores y congresistas aplaudían entusiasmados. Una diferencia profunda entre un liderazgo y otro.

Obama no sólo habló de energías limpias como suele hacer Zapatero. Habla de un mix de renovables, gas, petróleo, carbón, biocombustibles y nuevas centrales nucleares. El sainete nacional sobre la ubicación del almacén nuclear español para residuos de alta actividad ha incluido una declaración del presidente sobre la necesidad de esta instalación. Una prueba de realismo, que es la última faceta conocida de nuestro presidente, cuyo discurso público ha sido hasta ahora decididamente antinuclear. Él, que tanto se mira en el espejo de Obama, puede preguntarle mañana en Washington por los planes energéticos de Estados Unidos, que dedicará este año 34.000 millones de euros a financiar nuevas centrales nucleares.

España necesita muchas reformas. El mercado de trabajo, el recorte en el gasto público y las pensiones están sobre la mesa. Pero hay otras muchas que urgentes: un acuerdo sobre educación, que marcha por buen camino; una reducción drástica de la administración, que sólo están encarando algunos ayuntamientos como el de Jerez; y una política energética precisa, moderna, eficiente. Obama ha dado una pauta con su plan. A ver si cunde el ejemplo, ahora que el presidente español ya no confía en el azar. Afortunadamente.

Enseñanzas del fútbol

Ignacio Martínez | 20 de noviembre de 2009 a las 8:05

Una mano de Henry ha clasificado a Francia para el Mundial de Suráfrica. En la era de las nuevas tecnologías, millones de espectadores de todo el mundo pudieron ver en directo claramente que el jugador francés se ayudaba con la mano izquierda, para centrar después a un compañero que marcó de cabeza. Injusto triunfo, que perjudica a Irlanda. El fútbol necesita ayudarse de la televisión. Es elemental para evitar estos abusos, pero sus dirigentes se resisten.

Por el contrario, hay que celebrar que en el mundo del fútbol haya normas y comités como el que ha sancionado a Maradona con dos meses de suspensión y una multa de tres millones de pesetas. Resulta que Maradona, cuando clasificó a mitad de octubre a Argentina para el Mundial, después de pasar muchas fatiguitas, se despachó a gusto contra los periodistas: “A los que no creyeron, con perdón de las damas, que la chupen, que la sigan chupando. Ustedes me trataron como me trataron; sigan mamando”. En resumen, la frase de un chulo maleducado, con perdón de los caballeros que se encuentren entre sus seguidores. Pero aquí, la comisión disciplinaria de la FIFA da una lección.

Debería existir un comité de disciplina deportiva para otras muchas actividades de la vida diaria. Entiéndase que se trataría de evaluar la gentileza, cortesía o buenas maneras de las personas. O la ausencia de estas cualidades y en qué grado. Se podría aplicar como el carné por puntos. Un ejemplo fácil lo tenemos con Francisco Camps, cuando acusó la semana pasada al portavoz del PSOE en las Cortes Valencianas de querer matarle: “A usted le encantaría coger una camioneta, venirse de madrugada a mi casa y por la mañana aparecer yo boca abajo en una cuneta”. A lo mejor no es un delito, pero nuestro comité le quitaría los doce puntos a Camps de un golpe. Y le aplicaría la norma Maradona: tres o cuatro meses de suspensión de toda actividad pública, en los que no podría salir en los medios, ni hablar en el Parlamento regional, ni montarse en un Ferrari alquilado con fondos públicos, para darse un baño de multitudes. Eso sí, podría seguir presidiendo la Generalitat valenciana, pero en absoluto silencio, como castigo.

No sólo los políticos y los deportistas estarían sometidos a estos controles. En ciudades como Sevilla, Jerez, Córdoba o Granada, en las que se está fomentando el uso de la bicicleta, debería haber una comisión de disciplina que quitara puntos por ir contra mano en una calle de dirección única, subirse por las aceras, circular en calles peatonales u otros abusos cometidos con la excusa de que la bici es buena. Desde luego que es la bici es buena, pero debe cumplir unas normas, como las jugadas de un futbolista, las declaraciones de un seleccionador o los discursos de un político. Enseñanzas del fútbol.

Caja única: Asterix en Granada

Ignacio Martínez | 6 de septiembre de 2009 a las 12:32

 

Funcas cree que dentro de cinco años las 45 cajas de ahorro españolas serán 15. Si se cumple el vaticinio de la fundación de las cajas, habrá un mapa de cajas nuevo cada dos meses, como hubo uno nuevo de Europa todos los años desde que en los 90 se fragmentó Yugoslavia y luego Checoslovaquia; se independizaron las repúblicas soviéticas y desapareció Alemania Oriental. La simplificación del mapa cajero es el camino inverso, pero será un tsunami parecido.

Que ya ha llegado a Andalucía. A Cajasol su fusión le ha costado mucho tiempo, tras intentos frustrados de aquella pareja artística tan recordada: Beneroso&Benjumea. Ahora Pulido ajusta la nueva entidad formada por cuatro cajas de Sevilla, Huelva y Jerez e impone una línea sobria, lejos de algunas veleidades de B&B, sobre todo inmobiliarias. Medel ha conseguido fusionar Unicaja con Cajasur y Jaén, tras 20 años predicando que había que crear una caja andaluza “tan grande como fuese posible”. Bajo su mando tiene ya la resultante de ocho montes de piedad: los de Ronda, Antequera, Málaga, Cádiz, Almería, Jaén y los dos de Córdoba.

¿Éste es el mapa? No. Un enclave poblado de irreductibles granaínos se resiste a la fusión. Todo paralelismo de los granaínos con los galos es pura coincidencia. Lejos de construir barricadas y fabricar pociones mágicas, la caja más pequeña que queda en el mapa andaluz ha optado por la estrategia inversa. Mientras Cajasol y Unicaja urdían alianzas y presumían de activos, en Granada han construido la sede de la caja única. Un doble edificio del arquitecto minimalista español Alberto Campo Baeza. El primero es un cubo de 46 metros de alto de 2001 y el segundo, un excelente centro cultural sobre la memoria de Andalucía, inaugurado en mayo. Unicaja tiene dos edificios muy corrientes como sede central y oficina principal en Málaga. Cajasol pretende hacer una torre de 178 metros y 43 plantas del argentino César Pelli, autor de las Torres Petronas de Kuala Lumpur. Pero en Sevilla se discute si una torre es adecuada en la Isla de la Cartuja o si Pelli está en la división de honor de los arquitectos internacionales. Entretanto, Claret tiene el mejor edificio institucional. No están locos estos granaínos.

 

Los mitos del fútbol

Ignacio Martínez | 30 de agosto de 2009 a las 12:57

Con la victoria de ayer del Real Madrid ha empezado la Liga de fútbol en España y vuelven los mitos. Algunos son nuevos en el campeonato, gracias al presidente del Real Madrid, cuya gestión desmiente que este país se encamine hacia una nueva economía, más sostenible. Las masas populares han llenado el Bernabeu en la presentación de las nuevas estrellas merengues, fruto de una estrategia especulativa, que ya puso en práctica Florentino Pérez durante su primer reinado. A nadie le inquieta quién paga la factura. Con el entusiasmo que la fórmula genera en la afición, todo vale.

No es sólo un mal español. La presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, acaba de hacer honor a otro mito: habría sido una magnífica alcaldesa de Marbella en la era gilista, por su desahogo verbal, su escasa formación y su silicona carnal. Se va a gastar 600 millones de pesos anuales, casi 110 millones de euros, unos 18.150 millones de pesetas, para que los partidos de la liga argentina se televisen en abierto. Su argumento es que la democracia está incompleta si no se garantiza a los ciudadanos el acceso a los bienes fundamentales. ¿La buena mujer equipara el fútbol con el empleo, la sanidad o la educación? No. Va más lejos; lo compara con la libertad y con la vida: “Ahora se secuestran los goles como la dictadura militar de 1976 a 1983 secuestró a 30.000 argentinos; no quiero más secuestros, quiero una sociedad libre”. Ahí queda eso. Aunque Maradona no le ha ido a la zaga a la doña: ha dicho que Argentina es una sociedad más democrática después del acuerdo gubernamental.

Con la Liga vuelven otros mitos. Aquellos que relacionan el fútbol con la política. Una encuesta del CIS de 2007 establecía que el Real Madrid era el equipo con mayor número de seguidores en toda España, con un 32,8% de los aficionados, seguido por el Barcelona (25,7), Valencia (5,3), Bilbao (5,1), Atlético de Madrid (4,3), Betis (3,3), Zaragoza (2,7) y Sevilla (2,3). Lejos quedaban Málaga (0,7), Cádiz (0,6), Huelva (0,4), Almería (0,3) y Jerez (0,1). Ese barómetro revelaba que la izquierda es claramente culé y la derecha, merengue. Parece un tópico: Zapatero es del Barça y Aznar del Madrid, pero dice el estudio que el margen de error es del 2%. Y, por otro lado, los mitos no se discuten. Ha empezado la Liga, que los dioses repartan suerte.

El Jerez en Primera. El Betis tiene que subir en el campo

Ignacio Martínez | 26 de julio de 2009 a las 12:08

 

En enero de 1999, el Betis entrenado por Javier Clemente perdió en el campo del Valladolid. Pero el entrenador del equipo castellano, Sergio Kresic, se equivocó y tuvo en el campo durante unos minutos a un jugador extranjero de más. No pasó nada en ese tiempo; no hubo goles, ni jugadas trascendentes, y el Valladolid retiró a uno de los extranjeros. Ya habían ocurrido en algunas ocasiones lances parecidos: a Valdano le pasó dos veces, entrenando al Madrid y al Valencia, y a Héctor Veira en el Cádiz en la temporada 1991-92. En todos esos casos, los errores se pagaron con multas. Pero el Betis en el partido con el Valladolid hizo algo que nadie había hecho antes: impugnó el resultado y reclamó los tres puntos y un resultado de 0-3. El reglamento le amparaba. La deportividad, no. Nos dieron los tres puntos y aun así bajamos aquella temporada, que habíamos jugado la Recopa. También hemos bajado esta temporada, a manos del Valladolid, por cierto.

No hemos aprendido nada. De los puntos en los despachos hemos pasado a los ascensos en los despachos. Un abogado, que no se sabe para quién trabaja, ha presentado una reclamación contra el Jerez, por no sé qué asuntos administrativos y contables. Se supone, no sé por qué, que el beneficiado de un descenso del Jerez a Segunda B sería el Betis. Pienso que sería más lógico que beneficiara al equipo que ha quedado cuarto en Segunda. En todo caso, me pega que detrás de esta maniobra está el todavía dueño de la mayoría de las acciones del Betis, Manuel Ruiz de Lopera. Es su estilo inconfundible. Sinceramente, prefiero que ascendamos jugando mejor que los demás en Segunda. Como ha hecho el Jerez la temporada pasada: por eso se merece jugar este año en Primera.