Archivos para el tag ‘José Aguilar’

Oído en el AVE

Ignacio Martínez | 28 de julio de 2010 a las 11:10

Mi colega y amigo Pepe Aguilar publicó el lunes en los nueve diarios del Grupo Joly este artículo que por su interés reproduzco aquí. Nos quejamos con frecuencia de la incontinencia verbal de los vecinos de asiento en el AVE, pero esta vez hay que celebrarlo. Se trata de la transcripción que un viajero del trayecto Sevilla-Madrid le hace a mi colega.

 

“Miércoles. AVE Sevilla-Madrid, salida de Santa Justa 13:45. Clase Preferente, asiento ocupado por una consejera de la Junta de Andalucía. Se dirige a Madrid con un alto cargo de la Consejería al que no identifico. Yo en el asiento de atrás. La consejera despacha en un tono de voz alto que me impide dormir la siesta tras el almuerzo de juguete del tren, lo que me fastidia bastante. Oigo una conversación del estilo de la antigua serie de la BBC Sí, ministro. El alto cargo le va dando explicaciones en un tono extraordinariamente didáctico y la consejera hace preguntas básicas sobre cuestiones de su competencia. Van a una reunión en Madrid en un Ministerio. Suena el móvil. La consejera habla con alguien y le pide que amplíe un crédito de dos millones a cuatro. El interlocutor le da calabazas. Cuelga. Le dice a su acompañante que es para los ayuntamientos de Sevilla y Jaén. Se queja de que los trabajadores del Ayuntamiento de Jaén son del PP y dificultan la gestión, que las nóminas se han retrasado tres días y que le han montado un lío tremendo a la alcaldesa. Se queja de que Izquierda Unida, socio de gobierno en Jaén, se ha reunido con los empresarios de Jaén para decirles que el Ayuntamiento tiene dificultades financieras, que la consejera niega. Acto seguido, y a pregunta del acompañante, le dice que dan como seguro el cambio de color político de las alcaldías de Sevilla y Jaén. El acompañante se sorprende y ella le responde que con sus datos la pérdida es segura. Hablan con alguien del Ministerio, una mujer, que les espera. El acompañante le dice a la consejera que vayan andando. La consejera responde que no, que vayan en taxi, que no va andando ni desde Atocha hasta el Prado. En medio de todo, comentarios sobre la filtración al PP del documento de previsiones de recortes presupuestarios y de la estrategia para contrarrestarlo, incluye comentarios negativos sobre los presidentes de la Junta y del Gobierno. Se trata también de la normativa de los chiringuitos de la playa y de la postura de los catalanes al respecto -en ese punto el tren hacía más ruido y aunque no me dejaban dormir no les entendía bien-. La consejera dice que viajan en clase preferente y que eso es contrario a las instrucciones de austeridad recientes, que debieran ir en turista, lo que considera una chuminá. También dice que van a anunciar que dejan de tener coches oficiales de gama alta, lo que también califica como chuminá, y que si siguen con tonterías como esa tarda “un minuto y medio” en dejar la política y dedicarse a otra cosa. A la vuelta el sábado coincidí en el vagón con José Caballos. En el mismo tren iba Manuel Chaves. El saludo entre Chaves y Caballos, de antología, y la maniobra de Caballos para retrasarse y dejar que se alejara, absolutamente genial. En fin. El PSOE no me deja dormir la siesta en el tren, pero al menos me entretienen”.

Esto es verídico. Palabrita del Niño Jesús.

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Necesitamos otros políticos

Ignacio Martínez | 15 de marzo de 2009 a las 1:07

Necesitamos otros políticos urgentemente. No sólo otros nombres y rostros. Lo que urge es otra clase de políticos. Los discursos de los actuales están llenos de incoherencia y desprecio por los adversarios. Esta semana. La inconsistente ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha presentado las líneas generales de una futura de ley de plazos para abortar en España hasta la decimocuarta o decimasexta semana de gestación. Esta propuesta no formó parte del programa del PSOE en 2008, plantearlo ahora parece que tiene como objetivo que se hable de algo que no sea la crisis.

Personalmente no estoy en contra de una medida así. Hay muchos dramas detrás de cada aborto y nadie aborta por gusto. Pero me preocupa la manera de presentarlo la ministra: las niñas de 16 años podrán abortar sin permiso paterno; si pueden casarse, pueden abortar. La Junta acaba de establecer unas cautelas para que los menores de edad no puedan operarse de cirugía estética, sin un serio estudio psicológico. La consejera María Jesús Montero, ha explicado que a veces las jóvenes de 16 años no cuentan con la edad mental suficiente para asumir un cambio como operarse de las tetas.

Pero su partido no aplica este rigor al aborto. Mi colega José Aguilar abundaba el jueves en esta idea:

“¿Y van a poder someterse a una agresión como el aborto por su sola voluntad inmadura? Este disparate no es más que una variante extrema del sistema de valores que venimos inculcando a la juventud… Se basa en instalarla en el infantilismo, la incapacidad de tolerar la frustración, la inflación de derechos sin deberes y una irresponsabilidad absoluta.”

El presidente de la Junta ha acudido en socorro de la ministra, con el argumento de que la ley quiere acabar con la inseguridad clínica y resolver problemas humanos. Pero no ha evitado pegarle una pedrada al PP, que se opone a la ley de plazos y ha anunciado que la recurrirá ante el Tribunal Constitucional. “Las desigualdades sociales no fueron nunca objetivo de la derecha”. Cuando los socialistas en vez de Partido Popular dicen la deresha, es que quieren mentarle la madre al PP. Y ya que estaba, Chaves ha añadido que la deresha no está arrimando el hombro contra la crisis económica. Seguro que la responsabilidad del PP en  el impacto de la crisis económica internacional en España, es menor que la del PSOE.

Otro lance político de baja categoría es la polémica sobre un apartamento que ha comprado en Arosa el vicepresidente Zarrías. Sale a la palestra el secretario general del PP andaluz, Antonio Sanz, y dice que el piso está en al lado del mar en una zona que incumple la ley de costas, que es producto de un pelotazo urbanístico y que esto es un escándalo mayúsculo. Le compro el discurso. Puede repetirlo con más propiedad contra el ex presidente Aznar que se compró una residencia en Marbella en una zona ilegal, producto sin duda de un pelotazo urbanístico en la era Gil. Piso que la alcaldesa de Marbella no piensa tirar abajo. Ángeles Muñoz (PP) cree que los propietarios de las 35.000 viviendas ilegales iban de buena fe. Lo que ha demolido esta semanas es simbólico. Nada allí es escandaloso.

Por su parte, Zarrías, visiblemente enfadado contesta a la interpelación diciendo que el PP es un partido corrupto de la cabeza a los pies. Que la urbanización de su piso es legal y que va a seguir adelante porque está en su derecho. El problema para él es que ésta no es sólo una cuestión  derechos, es también una cuestión de valores: si su partido opina que no se debe construir al lado del mar y promueve leyes contra ese abuso, es incoherente que un dirigente socialista se compre un piso en construcción justo al lado del mar, por mucho que tenga los permisos.

Lo bueno de las crisis es que limpian. A ver si ésta se lleva por delante esta mezquina manera de hacer política de nuestros dirigentes.

Abortar a los dieciséis

Ignacio Martínez | 14 de marzo de 2009 a las 12:04

Mi colega y amigo Pepe Aguilar ha escrito el jueves 12 un artículo sobre la propuesta de una nueva ley de interrupción voluntaria del embarazo, que suscribo plenamente. La ministra Bibiana Aido vuelve a dar la misma impresión de inconsistencia que en otras ocasiones, pero ahora con un asunto muy grave e importante. Incluso a quienes estamos a favor europea de una ley de plazos para el aborto, esta proposición nos deja perplejos. Recojo aquí el comentario de José Aguilar.

La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha dado una muestra de ignorancia punible al defender, en su proyectada ley de plazos del aborto, que las menores a partir de los dieciséis años puedan abortar sin conocimiento ni autorización de sus padres. Ha dicho que si tienen edad para casarse, también la tienen para abortar.

No, Bibiana. La vicepresidenta Fernández de la Vega, tan maternal en su rueda de prensa conjunta, debió pasarle una chuleta tan simple como ésta: el artículo 46 del Código Civil establece que no pueden casarse los que ya estén casados ni los menores no emancipados. Le hubiera evitado el patinazo.

La verdad es que Bibiana, con el aval incondicional y entusiasta de Zapatero, nos lo está poniendo difícil incluso a los que somos partidarios de una ley de plazos al modo muy mayoritario en Europa. No sé de dónde ha sacado la idea de que la precocidad en las relaciones sexuales, en el matrimonio y en el aborto es propia de sociedades progresistas y no de sociedades primitivas y culturas poco evolucionadas. En España las adolescentes de dieciséis años no pueden votar. Para algunas intervenciones quirúrgicas necesitan el consentimiento familiar. La Junta de Andalucía acaba de aprobar un decreto obligando a pasar un test psicológico a la muchachada que pretenda aumentarse las tetas o acortarse la nariz. Por no poder no podrían ni comprar tabaco en un bar, aunque se suela hacer la vista gorda.

¿Y van a poder someterse a una agresión como el aborto por su sola voluntad inmadura? Este disparate no es más que una variante extrema del sistema de valores que venimos inculcando a la juventud española desde las familias, la comunidad educativa y los medios de comunicación. Se basa en instalarla en el infantilismo permanente (Peter Pan para siempre), la incapacidad de tolerar la frustración, la inflación de derechos sin deberes y una irresponsabilidad absoluta: todo se puede hacer, los actos no tienen consecuencias. Con la ley Bibiana se les quiere evitar a las menores embarazadas incluso el apuro de decir a sus madres que tienen un problemilla. Libertad, libertad, cuántas tonterías se cometen en tu nombre.

Aparcando la cuestión de los dieciséis, la pregunta básica es si merece la pena romper el amplio consenso social y político que existe sobre la legislación actual (el PP la recurrió en su día, pero después ha gobernado ocho años sin tocarla) que permite abortar a prácticamente todas las mujeres que lo deseen y cuya modificación no incluyó el PSOE en el programa electoral con el que ganó las elecciones generales hace sólo un año. Y una segunda cuestión: con la debilidad parlamentaria del Gobierno, si el proyecto sale adelante en el Congreso será por chiripa y dividiendo a la sociedad.