Archivos para el tag ‘Junta’

Ataque preventivo contra Caja Madrid

Ignacio Martínez | 24 de junio de 2010 a las 8:07

Caja Madrid no se ha presentado a la puja por Cajasur según fuentes de la entidad madrileña. De confirmarse este extremo, la oposición frontal lanzada el martes por la consejera de Presidencia de la Junta contra esta entidad sería un grave desliz. El banco intermediario de la colocación de la caja cordobesa, Nomura, acudió a Caja Madrid para proponerle su participación en la subasta y encontró eco en la alta dirección de la entidad. Pero tras cerrar la SIP con Bancaja, cambiaron las prioridades de la institución presidida por Rodrigo Rato y finalmente no entregaron la documentación requerida. Fuentes del sector han manifestado su sorpresa por la determinación con la que Mar Moreno se refirió por dos veces en la conferencia de prensa del Consejo de Gobierno de esta semana a Caja Madrid: “Espero que el Banco de España no la tenga en consideración. Sería bastante escandaloso que después de recibir 4.500 millones de euros de fondos públicos para su fusión con Bancaja, pudiera competir con el resto de las entidades”. La consejera repitió el término “escandaloso”, para referirse a la supuesta puja de Caja Madrid. El Banco de España no ha informado oficialmente de los nombres de los pretendientes de Cajasur, y este periódico ha podido saber de fuentes oficiales que el Gobierno andaluz ayer tarde no había constancia formal de los nombres de las entidades que han presentado una oferta. Una de dos: la consejera realizó un ataque preventivo contra Caja Madrid o ensayó sencillamente un piscinazo, por su colaba. Influencia del Mundial; de tarjeta amarilla.

Las cosas son lo que parecen

Ignacio Martínez | 9 de junio de 2010 a las 11:17

Las apariencias acaban dando carácter a las cosas y a las personas. Todos acabamos siendo, en cierto modo, lo que parecemos. Las instituciones, también. La Junta pretende hacer una excepción a la disciplina urbanística, la limitación al crecimiento de un municipio, en el caso de los campos de golf. Aunque no se termina de atrever. Después de años evitando urbanizaciones en un terreno rústico estupendo con la excusa de que son un residencial adosado a un terreno de golf, se levantaría la veda. No era un capricho, se trataba de que las viviendas, cercanas a un golf, en medio de un monte o donde quiera que se pretendiese levantarlas, tuvieran antes de construirlas los servicios de carreteras, infraestructura, transportes, agua, electricidad, saneamiento y demás, instalados por cuenta del promotor. Esto no pasaba en los locos años 2000. Se ponían las infraestructuras a posteriori, con cargo al erario público, y todos tan contentos.

Contentos y blindados. En Marbella no se ha tirado ninguna de las más de 30.000 viviendas ilegales que dejaron construir los miembros de la banda de Gil y Gil. Ni 30.000, ni 18.000, ni 1.500, ni una sola. Y ahora, pasada la página de las responsabilidades, se inaugura una nueva fase: aparecen oportunidades de negocio otra vez. Relajar la disciplina urbanística, con las cautelas que se quiera, es olvidarse del desenfreno, la corrupción y la barra libre que imperó en el sector y en tantos ayuntamientos de la costa en los últimos años. Pero estamos en crisis y se pretende que tire de la economía lo de siempre.

Todo esto ocurre después de que haya desaparecido la Consejería de Ordenación del Territorio. Desaparecido del nomenclátor de la Junta. Que el urbanismo no figurase en el nombre de la Consejería de Obras Públicas y Transportes, siempre la convirtió en una maría, una asignatura menor en la responsabilidad de la Administración autonómica. Rescatado el asunto, llegó a encabezar una cartera ministerial en el Gobierno regional: Ordenación del territorio y Vivienda. El acordeón institucional la ha hecho desaparecer del mapa de nuevo. Y el nombre de la nueva consejería de Obras Públicas y Vivienda es arriesgado. En Europa los ministerios son de transportes. Las obras públicas construyen infraestructuras, pero el servicio al ciudadano es el de Transportes. Aquí le damos más valor a lo que nos gastamos en la carretera o en el ferrocarril que tener el transporte donde se necesita y puede ser eficiente y rentable.

Y lo mismo pasa con la vivienda: lo fundamental es la ordenación del territorio, la planificación de necesidades y servicios. Así las viviendas acabarán estando donde exista una demanda objetiva, sean asequibles y haya infraestructura para soportarla. No donde quieran los promotores. La Junta debería medir muy bien sus excepciones. Porque estas cosas acaban siendo lo que parecen. Las carga el diablo.

Chequeo médico

Ignacio Martínez | 7 de febrero de 2010 a las 21:54

Bajan en caída libre la Bolsa, la confianza internacional en la deuda pública española, la reputación del presidente del Gobierno y las expectativas de voto de los socialistas. Los siete años de vacas flacas de la maldición bíblica del Génesis se pueden quedar cortos. Un panorama nada alentador para José Antonio Griñán, que está ya pergeñando lo que será la nueva Ejecutiva del PSOE andaluz, un nuevo Gobierno de la Junta y quién sabe si una fecha electoral distinta a la que elija Zapatero para evitar que su desprestigio termine de hundir las posibilidades de los socialistas andaluces.

Griñán está necesitado de dar un impulso a su gestión, a su partido y a su figura. Y no parece que el momento le favorezca en absoluto. Debería, por tanto, correr algunos riesgos. La doctrina conservadora de jugar a cometer los mínimos errores posibles, desarrollada con éxito por su antecesor durante 19 años, ya no sirve en coyuntura tan adversa. Ni le sirve a él ni es útil para el futuro de Andalucía.

Una de las deudas pendientes con la región del partido gobernante es la ausencia de elecciones autonómicas separadas de las generales o europeas desde que Chaves fue elegido por primera vez en 1990. Después de 22 años, en 2012 bien se merece Andalucía un chequeo médico en profundidad sin la distorsión que supone el enconado debate nacional de los dos grandes partidos, que solapa por completo los problemas locales. Esto no sólo perjudica a los partidos minoritarios, sino a la sociedad en su conjunto. En el debate de investidura de Griñán, hace casi un año, Arenas le ofreció abstenerse si se comprometía a convocar elecciones en solitario. Se lo dijo dos veces y no se dio por enterado. Se puede pensar que es una mala señal, pero los tiempos han cambiado mucho en este año.

Ahora Griñán tiene que hacer grandes cambios en su partido, en su gobierno y en su apuesta electoral, si quiere ilusionar a una parroquia que vive con desconcierto y ansiedad el inclinado tobogán en el que ha convertido la economía nacional.

La Junta patina

Ignacio Martínez | 5 de julio de 2009 a las 11:29

 

El nuevo Gobierno de la Junta no pita, no traspasa. Patina. Han pasado sólo 73 días desde la toma de posesión del nuevo presidente, pero la impresión generalizada es que considerados unos con otros los consejeros, este Gobierno tiene menos peso que el anterior, menos impacto en la opinión pública y menos fuelle. El nuevo presidente, aun con la novedad que aporta, su experiencia y su talento, tiene un handicap de salida: no tiene a Zarrías y a Griñán de vicepresidentes, dos pesos pesados. Ávila y Martínez Aguayo son dos técnicos excelentes pero les tomará tiempo convertirse en el eje político del Gobierno.

En el primer escalón no ha habido incorporaciones espectaculares, si se exceptúa a Rosa Aguilar, como demostró la atención mediática el día de la toma de posesión de Griñán. Y hay que añadir que la favorita de Zapatero para la Presidencia, Mar Moreno, apareció al cargo de una consejería que se ha llevado por delante a casi todos sus titulares, Educación. Hay que seguirle la pista. En el segundo escalón se han hecho nombramientos sorprendentes para llevar la política de agua o la agrícola, a costa de técnicos de prestigio y de violar un compromiso del presidente: “Un independiente o un funcionario, si es mejor, antes que uno del partido”.

Preguntado en TVE por su candidatura en 2012 Griñán dice que tiene una edad y que si físicamente no puede, no seguiría. Detalle honrado, pero políticamente inoportuno, que ha desatado nervios en sus filas. Entretanto, el ex presidente está en Madrid con la cabeza puesta en sus nuevas tareas. El próximo congreso del PSOE andaluz toca después de las elecciones autonómicas. ¿Lo adelantará Chaves? ¿Para dar paso a quién? El interesado dice que no lo ha hablado con nadie y ni siquiera lo ha pensado. Para Griñán es un tema del que no es oportuno hablar. Otros posibles concursantes piensan que estresaría demasiado al partido, lo que significa que habría competencia. Hay quien opina que Chaves no empezó a mandar de verdad en Andalucía hasta que no se convirtió en secretario general del PSOE andaluz en abril del 94 y que Griñán debería seguir el mismo modelo. Así podría, quizá, hacer un Gobierno más suyo, que empiece a acelerar.

Crónica de una fusión anunciada: Unicaja y Cajasur formarán la cuarta o quinta caja de España

Ignacio Martínez | 14 de junio de 2009 a las 12:30

 

”Los

 

“Esto no es echar un huevo a freír, hace falta tacto, generosidad y el encaje de todas las piezas”. Esta frase resume la situación de los contactos entre Cajasur y Unicaja con vistas a una eventual fusión. Ambas partes están buscando un acuerdo viable económica y financieramente, pero sobre todo práctico desde el punto de vista institucional. Ese aspecto es el más delicado de todos, de tal manera que esta posible fusión es muy diferente a la frustrada operación entre Unicaja y la de Caja Castilla La Mancha, a finales de marzo: allí se trataba de llegar a un acuerdo económico y financiero primero y se dejaban las cuestiones institucionales para después; y aquí es al revés, las cuestiones institucionales deben ser cerradas de antemano. Eso significa que si los consejos de administración de ambas cajas andaluzas mandatan a sus presidentes para iniciar una negociación formal, estaríamos ante una fusión cerrada de antemano, es decir, resuelta en sus aspectos más espinosos. ¿Quiere esto decir que los próximos consejos de Unicaja y Cajasur, el viernes 19 y el miércoles 24 respectivamente, abordarán esta cuestión? La respuesta de la decena de dirigentes de las cúpulas de las dos cajas, la Junta de Andalucía, la CECA, el PSOE o el PP consultados por este diario es cauta. Ninguno ha querido salir con su nombre y apellidos, pero sus afirmaciones han servido para componer la foto de la situación.

La clave es que la empresa resultante sea más fuerte, más sana. En todos los indicadores de solvencia, rentabilidad y posicionamiento de negocio estaríamos ante una de las grandes cajas de España: tercera o cuarta en beneficios, cuarta en oficinas, quinta en depósitos, sexta en activos. Fácilmente la quinta de España en la actualidad, con posibilidades de una rápida progresión. Líder absoluta en cinco de las ocho provincias andaluzas y con un claro liderazgo en el conjunto de la región. Todo esto está muy bien, ¿pero cuál será el papel de Córdoba y de la marca Cajasur en el futuro? El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, que fue cocinero antes de fraile, ya ha lanzado la idea de que las marcas locales no deberían perderse en eventuales procesos de fusión. El presidente también ha dicho desenfadadamente que “todos están hablando con todos”, quizá para quitar hierro a procesos que todo el mundo considera inevitables y que pueden ser dolorosos para quienes los protagonicen como actores de reparto. Griñán y el arzobispo coadjutor de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, que todavía es administrador apostólico de la Diócesis de Córdoba, no están ajenos a esa idea de que “todos hablan con todos”. La Iglesia es la entidad fundadora de referencia de Cajasur, aunque sólo tiene el 34% de la asamblea y el 30% del consejo de administración. Las pésimas relaciones entre la Junta y la Iglesia hasta 2004 fueron resueltas en muy poco tiempo y en buena armonía gracias al entendimiento personal del entonces consejero de Economía, y hoy presidente, con el obispo cordobés Asenjo.

¿Se decidirá la Iglesia a una fusión de Cajasur con otra caja andaluza? Parece que ya está convencida de la inevitabilidad de la operación. De hecho para crear ambiente, el pasado viernes por la tarde, Santiago Gómez Sierra, el presidente de la entidad, dijo que no descartaba una fusión, en la asamblea general a la que se presentaron las cuentas definitivas de 2008 y el plan de negocio reclamado por el Banco de España, para resolver la morosidad, la liquidez y la solvencia. No sólo la Iglesia, todos afirman en Córdoba que hay el máximo consenso en la entidad más allá de instituciones y partidos. Y añaden que Cajasur es “una perita en dulce” o “una caja apetitosa” por la identificación que tiene con su territorio: “acapara más del 50% del ahorro de la provincia de Córdoba, algo que no tienen ni Unicaja en Málaga, ni Cajasol en Sevilla”. También se tiene claro que una vez que se asuma que se va a una fusión y que Unicaja puede ser la mejor opción, mientras antes de haga, mejor.

Se da la circunstancia de que en el consejo de administración de Unicaja hay tres representantes de la Iglesia, por entidades fundadoras de las antiguas cajas de Almería, Málaga y Ronda. Cajasur ha explorado en los últimos tiempos escenarios alternativos: una fusión a tres con las otras dos cajas de la Iglesia en España, Cajacírculo de Burgos y CAI de Zaragoza. También ha medido las posibilidades con una caja de las más solventes de España, Caja Murcia, que está en una comunidad uniprovincial y sin otra entidad con la que fusionarse en su región. La Junta ha expresado su preferencia por aprobar fusiones dentro de la región. De facto, es una competencia estatutaria exclusiva del Gobierno andaluz autorizar la fusión de una caja regional. Pero el Ministerio de Economía quiere introducir en el Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria, que se aprobará antes de un mes, una cláusula según la cual si una entidad recibe fondos del FROB el Banco de España podría condicionar su fusión. Es algo que la Junta consideraría anticonstitucional, porque el Estatuto es una ley orgánica del Estado y sus atribuciones no pueden ser modificadas por un decreto ley, de menor rango. Aún no se sabe la dotación del FROB, que estará entre los 9.000 y los 90.000 millones de euros.

El Banco de España se sorprendió de los escasos fondos retirados por los impositores cuando la agencia Fitch rebajó a BB+ la calificación crediticia de Cajasur el 22 de abril, la misma que le dio a la Caja Castilla La Mancha un mes antes de su intervención. En Córdoba y Jaén, que componen el 80% del negocio de la tercera caja andaluza, la fidelidad del público ha sido óptima, dicen fuentes de la caja. La razón por la que la calificación de los créditos de esta entidad han sufrido un varapalo es que los riesgos han estado muy concentrados en la construcción. “Pero, ¿qué empresa andaluza pide un crédito de 10 millones de euros? Una agroalimentaria una vez al año. Esto no es el País Vasco con una economía diversificada”.

Los dos grandes partidos de Andalucía no ven mal la operación, si las entidades así lo deciden. Tanto PSOE como PP prefieren una fusión de Cajasur con otra caja andaluza. Algún dirigente popular desliza la idea de que Unicaja está mejor implantada en el territorio en el que el PP andaluz es más fuerte. Pero ambos partidos tienen claro que éste no es un asunto para la pelea política, como las carreteras o los hospitales. Ahora, lo más importante son las cuestiones institucionales: evitar la pérdida de las marcas originales, que se mantengan las obras sociales, que el peso de Córdoba o el papel de la Iglesia tengan su encaje en el diseño futuro. En Córdoba, en particular la Iglesia, son muy sensibles a que se piense que se les puede empujar y se les puede marcar el calendario. También está en juego el futuro de más de 3.000 trabajadores. En este momento, hay quien piensa que la expansión a Madrid, Barcelona, la Comunidad Valenciana, Extremadura o Almería fue un error. El plan de austeridad presentado al Banco de España ya incluye el cierre de más de veinte oficinas durante este año.

Esta fusión a dos tiene algunos inconvenientes formales. El lado bueno es que Unicaja tiene potencia para soportar esta operación. Pero hay aristas estéticas: hay un pez grande que se come al chico. Algún dirigente socialista ha sugerido que podría estar mejor una macrofusión de Unicaja, Cajasur, CajaGranada y Caja de Jaén. Sería repetir el modelo de integración de cinco cajas en Unicaja en 1991. También se acercaría al proyecto de caja única lanzado por el presidente Chaves en 1999. Aunque en estos diez años sólo se ha producido la fusión de El Monte y San Fernando que ha dado lugar a Cajasol.

Pero lo que está ahora encima de la mesa es la posibilidad de que la primera y la tercera caja de Andalucía se unan para formar una nueva entidad que en todos los parámetros de rentabilidad, beneficio, morosidad y capital básico estaría mejor que la media del sector. No es fácil componer el nuevo esquema. Realmente es cierto que no es como echar un huevo a freír.

¡Váyase del Betis, señor Lopera!

Ignacio Martínez | 1 de junio de 2009 a las 7:19

Cuando me hice bético, el equipo estaba en Tercera. Hoy estamos mejor que entonces. El que no se conforma es porque no quiere, ya ven. Uno puede cambiar en la vida de oficio, pareja, nacionalidad y hasta ideas políticas, pero no cambia jamás de equipo de fútbol. Y se sufre un montón en días como ayer. No es mi primer descenso a Segunda, aunque éste ha sido más duro, porque hace tres semanas pensábamos que nos habíamos salvado, como las tres temporadas anteriores. Pero no. Varios amigos y familiares me decían en las vísperas que si con el descenso se iba Lopera, sería un consuelo. Estoy en desacuerdo. Un equipo como el Betis con casi 40.000 socios no puede bajar a Segunda. Poli Rincón decía ayer en la radio que no puede ser que todos los jugadores y entrenadores que vienen al Betis sean malos, que el problema es otro.

Y el problema del Betis es otro: la falta absoluta de liderazgo. El ex presidente de la Junta, José Rodríguez de la Borbolla, en un artículo publicado hace dos años, escribía que “los que puedan, tienen que hacer algo por el Betis”. Y los que pueden son pocos. Entre ellos, el propio Gobierno autónomo. La Ley del Deporte obliga a las autoridades a la tutela de las sociedades anónimas deportivas, digo yo que debería incluir una fiscalización de las cuentas, como con las cajas de ahorro.

Otro bético, el empresario José Moya, explicó en un artículo en 2007 en el Diario de Sevilla cómo se había producido la llegada de los Lopera y los Gil al frente de los clubes, en los años 80. “La reforma fue iniciada por el nefasto director general de Deportes Romá Cullás, bajo el mandato del ministro Solana. La mayoría de los clubes tenía deudas cuantiosas. Pero en vez de buscar una refinanciación, se les obligó a convertirse en sociedades anónimas, con elevadísimos capitales sociales. Esto propició la pérdida de control de los clubes por la masa social y la aparición de especuladores que bajo el paraguas de un inapropiado marco mercantil están gobernando a su antojo estas entidades. Con posterioridad se refinanció con dinero de las quinielas la deuda con los organismos oficiales. De esta forma, los salvadores de los equipos vieron ingresar en sus sociedades la mayor parte de los recursos económicos que en su día tuvieron que adelantar. Qué fácil hubiera sido hacerlo al revés, primero refinanciar y luego constituir las nuevas sociedades. En resumen, los salvadores están gobernando a su capricho los clubes, sin los esfuerzos económicos que tanto pregonan”.

Cuando Benito Villamarín llegó en los años 50 a presidente del Betis puso orden, dio estabilidad y seguridad a la sociedad. Eso es lo que falta ahora. No es un problema de dinero, ni de jugadores, ni de entrenadores. El señor Lopera debería reconocer que ha fracasado en su pretensión de convertirse en el líder de este club. Y debería marcharse. Ahora hace falta otro Villamarín que nos devuelva a Primera. Porque, no se engañen, lo rentable será estar en Primera sin Lopera, no como hoy, que estamos en Segunda y con Lopera.

Austeridad y pago en especies

Ignacio Martínez | 22 de mayo de 2009 a las 16:40

La Junta ha eliminado catorce direcciones generales y una secretaría general para dar cumplimiento a la promesa de austeridad del nuevo presidente en su discurso de investidura, reclamadas desde entonces por tirios y troyanos. Bienvenido sea todo gesto de ahorro, aunque Griñán ya decía que al final de la legislatura se vería de manera diáfana. Es coherente que se recorte la estructura por arriba; también se podrían suprimir consejerías. Pero lo importante es que se estabilice la masa de funcionarios que ha ido engordando sin tasa desde el inicio del proceso autonómico, o incluso que adelgace. Un ejemplo fácil, sacado del Anuario Joly 2009, que se presentó el miércoles: las ocho diputaciones andaluzas, cuyas funciones se solapan con las que ya pueden ejercer las delegaciones provinciales de la Junta, han aumentado sus gastos de personal en un 172% en los últimos veinte años. En 2007 las diputaciones se gastaron en salarios casi 500 millones de euros y 200 en gastos generales, para invertir 278.

Ahora Griñán habla de descentralización. Pero hay que procurar a toda costa que esto no suponga dejar los servicios centrales como están y aumentar la dotación de personal de las delegaciones periféricas. Es más, después de la descentralización deberíamos tener una administración más pequeña. Eso es mucho más importante que suprimir ahora unas direcciones generales. No es un capricho: en este momento, en Andalucía, por cada nueve activos en el sector privado hay diez funcionarios, pensionistas o parados.

En estos detalles no entra la oposición, que sin embargo tiene montada una dura polémica sobre otra gestión del Gobierno andaluz. Tanto al PP como a IU les parece poco menos que un crimen que la deuda histórica se cobre en especies. Sorprende tanta dureza, por asunto tan opinable. Si se valoran los activos propiedad del Estado a precios de hoy, el trueque sería un magnífico negocio para la Junta. Pretender, sin más, que lo bueno es cobrar en billetes parece una táctica de hostigamiento.

Éste sería un buen tema de discusión parlamentaria. Pero en plena campaña localista para las elecciones europeas parece difícil que sus señorías tengan la suficiente serenidad para abordar ese debate. Izquierda Unida sostiene que la Administración siempre sale perdiendo cuando un privado compensa un pago con una obra. El PP consideraría “una humillación” no cobrar en metálico. Ambos ya calificaron en su día de ridícula la cantidad, pero ahora hablamos de otra cosa. Afortunadamente, hay tiempo. Faltan por cobrar 784,41 millones de euros de los 1.204,41 que se pactaron a mitad de marzo, cuando el presidente Chaves tenía ya un pie en el estribo para irse. La deuda hay que liquidarla antes del 20 de marzo de 2010. Más que discutir sobre el cómo habría que valorar qué le interesa a la región en este trance.

Meritocracia

Ignacio Martínez | 26 de abril de 2009 a las 8:37

 

El nuevo presidente de la Junta es partidario de la meritocracia. Bienvenido sea. No es fácil moverse en una región tan grande, con ocho provincias y espíritu tan tribal, para lograr equilibrios territoriales en los nombramientos. De hecho, este Ejecutivo mantiene las cuotas provinciales de los precedentes, con ligeras bajadas de Cádiz y Sevilla en favor de Córdoba. Pero son de agradecer las primeras palabras de Griñán a su Gobierno, instando a los consejeros a valorar para los nombramientos el mérito, la capacidad y la profesionalidad de las personas, aun si son independientes, funcionarios de carrera o eso perjudica a quienes militan en los partidos para colocarse en los mejores puestos de la administración.

Me permito añadir, de mi cosecha, que los gabinetes de los consejeros no son consulados de sus provincias en la capital autonómica. Es una tendencia en regresión, pero ha habido épocas en las que consejero, viceconsejero, directores generales, jefes de gabinete y de prensa tenían todos el mismo pasaporte provincial. No hay que flagelarse en exceso. También ocurría en los gabinetes de los comisarios europeos. Con los primeros comisarios españoles en los 80 y 90 había sólo españoles. Y lo mismo hacían británicos, franceses, italianos o alemanes. Ahora es una práctica en desuso. Es más eficiente la mezcla. Aquí también. Debería ser práctica obligatoria.

El mensaje del ahorro en los altos cargos debería también ampliarse a los cargos medios y bajos. Es urgente adelgazar la pesada administración autonómica, provincial y local. En los años de abundancia se ha disparado con pólvora de rey. Las altísimas plantillas de algunos ayuntamientos costeros no tenían otra lógica que sindicar intereses en torno al partido gobernante en esos municipios y garantizar la fidelidad del voto por la vía del empleo. Y en esta situación de crisis económica que vivimos, más que recortar las pensiones o los subsidios de desempleo, habría que poner en cuestión el tamaño y la eficiencia del medio millón de funcionarios que hay en Andalucía. A esa estructura obsoleta también hay que aplicarle la meritocracia.

Griñán, como Sarkozy

Ignacio Martínez | 24 de abril de 2009 a las 9:19

Comparto el asombro de la afición por el fichaje de Rosa Aguilar como consejera del Gobierno andaluz. De hecho, fue la gran protagonista ayer en la toma de posesión del nuevo presidente de la Junta. Asombro, para orientarnos, significa susto o espanto, pero también gran admiración. Me quedo con esto último. En una conversación telefónica hace dos semanas pregunté al todavía candidato Griñán si se planteaba alguna operación transversal, similar a las que hizo hace dos años Sarkozy, cuando llegó a la Presidencia de la República Francesa y sumó a su primer gobierno de centro derecha personas procedentes del campo socialista. ¡Y me dijo que no, el muy pillo!

Les recuerdo que el presidente galo tiró tanto del fondo de armario del Partido Socialista francés que se echó una novia que había apoyado a Ségolène Royal, Carla Bruni. Y entretanto nombró ministro de Exteriores a Bernard Kouchner, fundador de Médicos sin fronteras en 1971 y uno de los ciudadanos más admirados de Francia; por cierto, antiguo militante del Partido Comunista y por aquel entonces en las filas del Partido Socialista. Del PS echaron a Kouchner en el acto, igual que ha hecho ahora Izquierda Unida con Rosa Aguilar, por entrar en un gobierno socialista. Y, dicho sea de paso, no creo que Kouchner o Aguilar sean tránsfugas: no se han quedado con el escaño de nadie.

Para IU ya nada volverá a ser lo mismo. El aparato del PCA apartó a la brillante Concha Caballero y ahora ve como se aleja su dirigente más popular y prestigiosa. Con Aguilar se van muchos votos. Es una pena que Andalucía camine hacia el bipartidismo. El Parlamento estaba más completo con cuatro partidos. Pero en fin, las minorías comenten sus errores y la simultaneidad de las elecciones generales y autonómicas hace el resto. Ya que estamos con este asunto, no me gustó que en el debate del miércoles Griñán ignorara el reto de Arenas de que no volvieran a coincidir las elecciones nacionales y regionales. Y eso que el PP ofreció la abstención a cambio de ese compromiso. Mala señal.

En el futuro, hay aspectos de la vida pública que no deberían repetirse: por ejemplo, el truco del antiguo presidente de abolir las elecciones autonómicas al convocarlas siempre en simultáneo con las generales. Si es verdad lo que dijo Griñán en su discurso de investidura de que quiere un nuevo impulso en la región; fomentar la convivencia, el desarrollo, la competitividad y el dinamismo, o que pretende una Andalucía exigente consigo misma, entonces deberá atreverse a convocar en 2012 elecciones en solitario para que por primera vez en más de 20 años haya un debate profundo sobre la realidad de esta tierra y su porvenir.

Y, de camino, si el nuevo presidente quiere de verdad una Andalucía alejada del tópico, ciudadanos inteligentes y críticos, y atender las demandas de las clases profesionales urbanas, entonces no le vale la televisión pública regional que se ha hecho hasta ahora. Ahí si que hay terreno para la transversalidad.

Las listas

Ignacio Martínez | 19 de abril de 2009 a las 0:26

De la misma manera que cada español lleva dentro un seleccionador nacional de fútbol, capaz de hacer una alineación diferente a la del entrenador de la roja, todos los ciudadanos aficionados a la política llevan dentro un formador de gobiernos. Los periodistas estamos incluidos, desde luego, entre los entusiastas de esta práctica. Griñán, que será presidente de la Junta el próximo miércoles, ha agradecido irónicamente a la prensa los consejos que le da sobre nombres para el Consejo de Gobierno que anunciará el jueves. Esta es la lista por antonomasia. Pero no hay una sola. Ni siquiera en el ánimo del inminente inquilino de la Casa Rosa, que entre bromas y veras, especula con sus colaboradores más cercanos sobre la idoneidad de éste o aquella, en una u otra consejería. Así que listas hay muchas, incluso en la libreta azul de Griñán.

Hay otra lista, de retos. La tienen ustedes en esta edición dominical, en la sección de Andalucía. En una situación económica mala, el número de funcionarios es excesivo. Con 490.000 empleados en el sector público, en este momento en la región hay nueve trabajadores activos en la empresa privada por cada 10 funcionarios, pensionistas y parados. El sector de la construcción reclama al nuevo presidente rigor en la aplicación de las normas urbanísticas y agilidad en los trámites burocráticos. La industria pretende mejorar su productividad. Las cooperativas agrarias deben reducir su número y duplicar su facturación…

Y entre los deseos de la sociedad civil se repite que el nuevo gobierno tenga un alto nivel técnico. Quizá porque no se concede ese mérito al actual gabinete, tanto a los hombres como a las mujeres. Las militantes feministas han insistido mucho en la importancia de la cuota. A veces con sarcasmos referidos a la escasa cualificación de algunos hombres que han sido ministros en gobiernos de izquierdas y de derechas: “las tontas también tienen derecho”, repetían. Ahora, en un momento delicado y lleno de expectativas, habría que cambiar la frase por otra con la misma intención, pero más ambiciosa. Que valga además en masculino y en femenino. Y que las listas también tengan derecho. Las listas y los listos.