Archivos para el tag ‘Mar Moreno’

Guerra sucia electoral en Andalucía

Ignacio Martínez | 22 de marzo de 2012 a las 11:17

Se queja la consejera de Presidencia, Mar Moreno, de la guerra sucia electoral. Qué extraño, no hemos conocido guerras limpias. En las andaluzas, por ejemplo, se estrenaron los empresarios de la CEA, tan formalitos después agarrados a la teta de la Junta, con una campaña feroz en 1982: un gusano comunista socavando túneles en la manzana socialista. Sucio. El PSOE ha usado y abusado del dóberman para subrayar el carácter montaraz originario de los fundadores de AP/PP y de alguno de sus generales, hoy convertido en guerrillero cantonalista asturiano. Sucio. Los populares van a acabar esta campaña sin estrenarse en cuanto a propuestas de futuro para Andalucía. Les ha bastado con la hoja de servicios de Guerrero&Trujillo y asociados en los eres para rellenar sus espacios y mítines electorales. No les ha faltado siquiera la ayuda de la juez Alaya a la hora de marcar el horario e itinerario a prisión de G&T. Alaya, impecable e implacable juez, esperó a que terminara una Liga para inhabilitar a Lopera, pero ha solapado milimétricamente el punto culminante de este caso con la campaña electoral andaluza. ¿Sucio? Muy limpio no parece. Y después está el calendario presupuestario. El PSOE acusa al Gobierno de traición a la patria por retrasar las cuentas del Estado para 2012 hasta el 30 de abril. Pero los socialistas convocaron expresamente una pinza de elecciones generales y andaluzas, el 20 de noviembre y el 25 de marzo, con el propósito evidente de tender una trampa a su adversario. ¿Guerra sucia electoral? Es que no hay otra.

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No es lo mismo

Ignacio Martínez | 17 de julio de 2011 a las 20:24

Rubalcaba reivindica la política y a los políticos. Y lo explica. No es lo mismo Olof Palme que Jean-Marie Le Pen, dijo en el discurso del sábado pasado. No es lo mismo Lula que Thatcher, no es lo mismo Obama que Sarah Palin, no es lo mismo Felipe González que Bush hijo. Las comparaciones son odiosas, pero los ejemplos ayudan. El nuevo líder de los socialistas quiere decir que no todos los políticos son iguales.

Un militante amigo mío ha aplicado el método de Rubalcaba al propio PSOE, mayormente en Andalucía. Les resumo el resultado. No es lo mismo Elena Valenciano que Bibiana Aído o Leire Pajín para transmitir aplomo. No es lo mismo como portavoz parlamentario Eduardo Madina que Mario Jiménez. No sería lo mismo como secretaria de Organización regional Micaela Navarro que Susana Díaz. No fue lo mismo como presidente del Parlamento Javier Torres Vela que Mar Moreno. No son lo mismo en Málaga Fernando Arcas o y Josele Román que Miguel Ángel Heredia y Paco Conejo.

No es lo mismo como consejero de Economía Pepe Griñán que Magdalena Álvarez. No es lo mismo como consejero de Innovación Paco Vallejo que Antonio Ávila. No sería lo mismo como secretario de Sevilla Luis Navarrete que José Antonio Viera. No es lo mismo descartar como consejera de Granada a Teresa Jiménez que hacerlo con Clara Aguilera. No es lo mismo como director del gabinete del presidente Lolo Cervera que Rosita Castillejo.

El mismo autor de esa tesis sostiene que hay gente que vale mucho, mal ubicada. Ejemplo. Pepe Díaz Trillo, persona culta y buen poeta, que protagonizó en un debate parlamentario un simpático incidente con la presidenta de la Cámara, porque le soliviantó que le dijera que fuese terminando a la mitad de un poema de Machado, sería un excelente consejero de Cultura. Mejor que Plata. Y, en sentido contrario, Paulino haría una magnífica labor en Medio Ambiente; mejor que Díaz Trillo. Parece como si una fuerza gravitatoria obligara a que el consejero de Cultura fuese de Málaga y el de Medio Ambiente de Huelva, como si Picasso y Doñana alteraran el ánimo de quien decide. Pero no todo el mundo sirve para cualquier cosa. Como dice Rubalcaba, no es lo mismo.

La doctrina Moreno

Ignacio Martínez | 27 de febrero de 2011 a las 13:52

La consejera de Presidencia de la Junta ha realizado esta semana una sustancial aportación al parlamentarismo internacional. Piensa la señora Moreno que habría que suprimir las comisiones de investigación, porque están en desuso. Es verdad que va a hacer 16 años que el partido de la consejera no permite que se cree ninguna comisión investigadora en el Parlamento andaluz. En cuanto se acabó lo que en el PSOE se conoce como el bienio negro, del 94 al 96, se acabó con esta herramienta de control parlamentario de amplia tradición democrática. Hay una solución de Perogrullo: bastaría con ponerla en uso, para que dejase de estar en desuso. Pero me temo que la doctrina Moreno pretende lo contrario.

Es verdad que tampoco otros parlamentos autonómicos se prodigan en este campo. Sin ir más lejos, el PP se niega en redondo en Valencia a la creación de una comisión de investigación que depure las responsabilidades políticas de la trama Gürtel, que no deben ser pocas, ni de escaso calibre. Pero ya conocen el refrán: mal de muchos, consuelo de tontos. Sin embargo, en esto, como en todo, siempre ha habido clases: el Parlamento catalán acaba de tener una comisión investigadora sobre el escándalo de corrupción en el Palau de la Música. Y en la anterior legislatura, en el Congreso hubo una importante comisión sobre el 11-M, en donde España entera tuvo la oportunidad de descubrir la grandeza moral de Pilar Manjón, quien seguro que no estaría de acuerdo con las pretensiones de Moreno.

Pero si esta doctrina tiene un valor añadido es por su carácter de exportable más allá de nuestras fronteras patrias. Por ejemplo a Alemania, en donde el Bundestag ha investigado la gestión de su Gobierno en la invasión de Iraq y en la guerra de Afganistán. Al final de la guerra de Las Malvinas en los Comunes se abrió una comisión de investigación para analizar el papel de la señor Thatcher. Y en el Senado de Estados Unidos otra comisión de investigación obligó a dimitir al presidente Nixon. La doctrina Moreno aplicada en el mundo libre sería verdaderamente revolucionaria. O, mejor dicho, inequívocamente reaccionaria.

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Ataque preventivo contra Caja Madrid

Ignacio Martínez | 24 de junio de 2010 a las 8:07

Caja Madrid no se ha presentado a la puja por Cajasur según fuentes de la entidad madrileña. De confirmarse este extremo, la oposición frontal lanzada el martes por la consejera de Presidencia de la Junta contra esta entidad sería un grave desliz. El banco intermediario de la colocación de la caja cordobesa, Nomura, acudió a Caja Madrid para proponerle su participación en la subasta y encontró eco en la alta dirección de la entidad. Pero tras cerrar la SIP con Bancaja, cambiaron las prioridades de la institución presidida por Rodrigo Rato y finalmente no entregaron la documentación requerida. Fuentes del sector han manifestado su sorpresa por la determinación con la que Mar Moreno se refirió por dos veces en la conferencia de prensa del Consejo de Gobierno de esta semana a Caja Madrid: “Espero que el Banco de España no la tenga en consideración. Sería bastante escandaloso que después de recibir 4.500 millones de euros de fondos públicos para su fusión con Bancaja, pudiera competir con el resto de las entidades”. La consejera repitió el término “escandaloso”, para referirse a la supuesta puja de Caja Madrid. El Banco de España no ha informado oficialmente de los nombres de los pretendientes de Cajasur, y este periódico ha podido saber de fuentes oficiales que el Gobierno andaluz ayer tarde no había constancia formal de los nombres de las entidades que han presentado una oferta. Una de dos: la consejera realizó un ataque preventivo contra Caja Madrid o ensayó sencillamente un piscinazo, por su colaba. Influencia del Mundial; de tarjeta amarilla.

La Junta patina

Ignacio Martínez | 5 de julio de 2009 a las 11:29

 

El nuevo Gobierno de la Junta no pita, no traspasa. Patina. Han pasado sólo 73 días desde la toma de posesión del nuevo presidente, pero la impresión generalizada es que considerados unos con otros los consejeros, este Gobierno tiene menos peso que el anterior, menos impacto en la opinión pública y menos fuelle. El nuevo presidente, aun con la novedad que aporta, su experiencia y su talento, tiene un handicap de salida: no tiene a Zarrías y a Griñán de vicepresidentes, dos pesos pesados. Ávila y Martínez Aguayo son dos técnicos excelentes pero les tomará tiempo convertirse en el eje político del Gobierno.

En el primer escalón no ha habido incorporaciones espectaculares, si se exceptúa a Rosa Aguilar, como demostró la atención mediática el día de la toma de posesión de Griñán. Y hay que añadir que la favorita de Zapatero para la Presidencia, Mar Moreno, apareció al cargo de una consejería que se ha llevado por delante a casi todos sus titulares, Educación. Hay que seguirle la pista. En el segundo escalón se han hecho nombramientos sorprendentes para llevar la política de agua o la agrícola, a costa de técnicos de prestigio y de violar un compromiso del presidente: “Un independiente o un funcionario, si es mejor, antes que uno del partido”.

Preguntado en TVE por su candidatura en 2012 Griñán dice que tiene una edad y que si físicamente no puede, no seguiría. Detalle honrado, pero políticamente inoportuno, que ha desatado nervios en sus filas. Entretanto, el ex presidente está en Madrid con la cabeza puesta en sus nuevas tareas. El próximo congreso del PSOE andaluz toca después de las elecciones autonómicas. ¿Lo adelantará Chaves? ¿Para dar paso a quién? El interesado dice que no lo ha hablado con nadie y ni siquiera lo ha pensado. Para Griñán es un tema del que no es oportuno hablar. Otros posibles concursantes piensan que estresaría demasiado al partido, lo que significa que habría competencia. Hay quien opina que Chaves no empezó a mandar de verdad en Andalucía hasta que no se convirtió en secretario general del PSOE andaluz en abril del 94 y que Griñán debería seguir el mismo modelo. Así podría, quizá, hacer un Gobierno más suyo, que empiece a acelerar.

Gobierno Griñán I: Cortecero rechazó la oferta de ser consejero

Ignacio Martínez | 26 de abril de 2009 a las 17:35

Una persona ha declinado entrar en el nuevo Gobierno andaluz. Juan Antonio Cortecero, viceconsejero de Presidencia del Gobierno saliente, ha rechazado el ofrecimiento de Griñán de ser consejero en su primer Gabinete. El presidente valora su “nivel excepcional y su lealtad”. Pero precisamente esa lealtad le ha aconsejado seguir al equipo de Chaves hasta Madrid.

Este Gobierno Griñán I tiene un poderoso influjo cordobés. En primer lugar, porque el presidente es diputado por Córdoba. De hecho, hasta ahora era toda la cuota cordobesa del Gobierno Chaves. En segundo término, porque el fichaje de la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, no es que haya dejado pasmada a Izquierda Unida y al común de los ciudadanos; es que la interesada se quedó “de piedra” cuando el miércoles por la tarde la sondeó el secretario del PSOE de Córdoba sobre la posibilidad de que entrara en el Gobierno. Después de negociar que los concejales socialistas apoyarían al nuevo candidato de IU a la Alcaldía cordobesa y concretada la oferta de Obras Públicas, a las 23:00 horas la llamó el propio presidente y le dio el sí. Aguilar cree que puede hacer mucho por Andalucía y “por Córdoba”. Ojo con la querencia.

El mapa cordobés del Gobierno tiene otros lugares de interés. Manuel Pérez Yruela, residente en Córdoba aunque nacido en Pozo Alcón (Jaén), doctor ingeniero agrónomo, sociólogo de formación británica y uno de los teóricos de la II Modernización, fue fichado el martes como portavoz.

Hay una teoría que vincula los ceses a una excesiva proximidad con Gaspar Zarrías. Esta tesis atribuye a Luis Pizarro la decisión de apartarlos: Luis García Garrido era el maestro de maestros del consejillo de la Junta. Junto al desaparecido Alfredo Pérez Cano ha sido el más duradero en el espacio desde el que Gaspar ejerció su poder en los últimos 13 años. Zarrías le dio calor, pero no artillería, a los críticos de Sevilla que se enfrentaron a Viera para disgusto de Pizarro. Y con aquellos críticos estuvo Evangelina Naranjo. Teresa Jiménez es también persona muy próxima a Zarrías. Y Vallejo era nada menos que su candidato para presidente. Sea cierto este argumento o no, Pizarro tendrá un papel de hombre fuerte como consejero de Gobernación. Es la primera persona que supo que entraría en el Ejecutivo. Y sabía desde el principio su cometido: hacer la descentralización. Antonio Ávila y Carmen Martínez Aguayo también sabían desde hace días que tendrían nuevas responsabilidades, pero hasta el miércoles, no las han conocido oficialmente. El candidato decidió quiénes de su equipo se quedarían en Economía y quiénes se irían con él. “Tú vas a estar conmigo”, le dijo a Antonio Ávila.

La cita con Evangelina a las 17:30 horas fue la primera de Griñán, cuando empezó las despedidas el miércoles por la tarde. La siguiente fue con Vallejo a las 18:00. La cita personal era sinónimo de cese. Y el suyo, el despido más sonado, después de pasar por las consejerías de Obras Públicas, Salud e Innovación en los últimos 15 años. A continuación recibió a Teresa Jiménez, a las 18:30. Conversaciones cordiales y trato elegante según todas las fuentes. La tarea más ingrata fue la llamada a Luis García Garrido. La recibió a las 18:15, en el hospital de Jerez donde está ingresada su madre. Le explicó la situación de interinidad en la que se quedaba, a la espera de una eventual respuesta positiva de Rosa Aguilar. Ha estado en la Junta 25 años como viceconsejero y algunos meses como consejero comodín.

A los confirmados, Griñán se lo dijo por teléfono, en conversaciones informales o incluso por SMS como a Micaela Navarro, el miércoles por la tarde. La interesada ya lo sabía desde mediodía; estaba con María Jesús Montero en el patio del Parlamento y el presidente, que pasaba por allí, les dejó caer en plan sutil que ya no las tenía que llamar por teléfono. Otro encuentro informal se produjo en la cafetería del Parlamento a las 10 de la mañana del miércoles. Estaban tomando café y tostadas con aceite Luciano Alonso, Antonio Fernández y Cinta Castillo; se acercó Griñán, se pidió un café y les dijo, como quien no quiere la cosa, que seguirían trabajando con él. Mar Moreno se barruntaba que entraría en el Gobierno y tenía negociado mantener su puesto de número 4 en la ejecutiva federal del PSOE. La confirmación la recibió el miércoles.

A Rosa Torres aprovechó que le felicitaba por su elección, a las 14.15 del miércoles, para decirle: “ya no te tengo que llamar, date por confirmada”. A Juan Espadas le llamó justo antes de recibir a Vallejo para preguntarle si le apetecía que trabajasen juntos. A Begoña Álvarez le notificó su nombramiento en una breve entrevista personal a las 19:05. Granada rescata la cartera de Justicia para complacencia de Augusto Méndez de Lugo, presidente del TSJA, que duerme más tranquilo con la cercanía del poder político. Martín Soler recibió su llamada poco después de las 19:30: “Cuento contigo para Innovación”. Clara Aguilera supo a continuación que iría a Agricultura. Aunque tanto Espadas, como Soler y Aguilera habían recibido señales en las últimas semanas sobre su futuro.

El maratón del miércoles 22, se terminó hacia media noche.

Chaves se va por sorpresa

Ignacio Martínez | 6 de abril de 2009 a las 8:11

Tras 18 años y 252 días en el poder se confirma que Manuel Chaves se va al Gobierno de la nación. Desde el sábado era un rumor insistente, que tomó carta de naturaleza cuando el presidente de la Junta anuló su agenda de ayer y su entorno se evaporó. El efecto colateral andaluz ha sido la sorpresa de una crisis cantada. Este fin de semana, el reelegido secretario general de la UGT, Cándido Méndez, pidió al Gobierno pulso e iniciativa y criticó la inanición del vicepresidente económico Pedro Solbes. Hace una semana, en los Desayunos de TVE, habló de atonía gubernamental. Méndez es persona muy próxima al presidente Zapatero y uno de sus contertulios de fin de semana. Así que su actitud daba certeza a la crisis.

La otra sorpresa es que Zapatero la haya rematado en los ratos libres de la maratón de cumbres del G-20, la OTAN, la Unión Europea con Estados Unidos y la Alianza de Civilizaciones. Al final no sabremos si el niño o niña es de Londres, Estrasburgo, Khel, Praga o Estambul. Lo que sí sabemos con seguridad es que ayer en Praga, ZP tocó el cielo con la punta de los dedos; después de cinco años ha podido ¡por fin! entrevistarse con un presidente americano. No cabía en sí de gozo por su encuentro con Obama. La foto no deja lugar a dudas: el presidente español no abre los labios para sonreír a las cámaras, pero su boca dibujaba una uve infinita, de oreja a oreja.

El nombramiento de Chaves como vicepresidente del Gobierno es un digno colofón a su carrera política: en julio cumple 64 años. En una crónica hace ocho días, José Aguilar escribía sobre la posibilidad de que fuese ministro de Defensa, aunque advertía que su eventual sustituto en el sillón presidencial andaluz, José Antonio Griñán, había comentado que “ni muerto” quería el cargo. Ya sabemos que el vicepresidente no mantiene su negativa, pero también que la salida de Chaves puede llevar aparejado el desembarco de Mar Moreno, la favorita del zapaterismo. Griñán, dos veces ministro con Felipe González, brillante e incluso moderno a pesar de su edad, vale para un roto y para un descosido; también se le consideraba alternativa a Pedro Solbes. Y Mar Moreno, ex presidenta del Parlamento andaluz, efímera consejera de Obras Públicas y número cuatro del PSOE federal, tras Zapatero, Blanco y Pajín, tiene un problema; no es santa de la devoción del aparato regional.

Es curioso: El PSOE andaluz acaba de sacar músculo en Madrid el pasado lunes para mostrar su fuerza al resto de la familia socialista. Se suponía que como advertencia previa al debate final sobre financiación territorial y como despliegue para reclamar autonomía en el relevo de Chaves. De facto, el aparato andaluz parecía conjurado para la continuidad del presidente regional. La jugada de Zapatero no sólo deja sorprendida a la opinión pública. También a su partido.