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Un partido no es una mafia

Ignacio Martínez | 24 de noviembre de 2012 a las 11:20

Un partido político no es una mafia. El autor de la frase no es español. Las desabridas palabras son de François Fillon, primer ministro de Francia durante los cinco años de Presidencia de Sarkozy y frustrado aspirante a sucederle al frente del gran partido de la derecha gala, la UMP. Lo dijo ayer mismo en la emisora RTL. Fillon se ha enfrentado por el puesto a Jean-François Copé, que es por así decirlo el jefe del aparato de la UMP, como secretario general. Han empatado en las elecciones internas del pasado domingo, aunque Fillon denuncia grandes irregularidades que han dado una victoria por la mínima a Copé. Ya ven, el aparato siempre gana. Es frustrante que actores esenciales de nuestro sistema político como los partidos tengan tan escasa democracia interna.

El PSOE de Cádiz es otro ejemplo. Continúa el culebrón herzegovino; los jefes provinciales y regionales del socialismo se la han jurado a los diputados provinciales que no quieren un relevo en la portavocía de la Diputación. La joven guardia pretoriana de Griñán va a degüello, con su habitual torpeza en el uso de la mano izquierda. Primero quisieron quitar en mayo a Cabaña, a la sazón secretario provincial y bestia negra del griñanismo, porque tenían mayoría entre los 12 diputados provinciales. Y lo democrático era entonces que el grupo decidiera. Desaparecido Cabaña, su sustituto como portavoz -José María Román- apoyó en el congreso provincial a la alcaldesa de Sanlúcar, Irene García, para liderar la provincia de Cádiz. Ahora, la alcaldesa quiere quitarlo y ponerse de portavoz, pero no tiene mayoría entre los doce diputados.

De golpe han cambiado los criterios y García aduce que quien manda en el asunto no es el grupo, sino el comité provincial. Total, que expedienta a los rebeldes, avalada por su mentor: Griñán en persona pidió ayer “lealtad con los órganos de gobierno, porque si no el partido es una banda”. Lo que establece un perverso silogismo. 1. Este es el partido más democrático, que todo lo debate y lo vota. (Menos cuando se decide en vísperas de las municipales que no habrá primarias). 2. El partido es su dirección. (Para eso se vota). Y 3. No obedecer a la dirección conduce a la anarquía. (A las bandas, que son todas malas menos una: la que manda).

Hay más. La secretaria provincial pidió previamente al portavoz que echara a alguno de los cuatro asesores del grupo socialista en la Diputación para colocar a la secretaria de Organización de su ejecutiva. Y también le exigió que le pasara el control sobre los 28.000 euros de que dispone el grupo para su funcionamiento. Román se negó y estalló la guerra. Francisco Sánchez Zambrano lo ha explicado muy bien en un excelente reportaje en Diario de Cádiz [http://cor.to/zmoF].

Mario Jiménez, que es por así decirlo el jefe del aparato del PSOE-A, como vicesecretario general, asegura que no hay ningún conflicto en el grupo socialista de la Diputación gaditana. Añade que el partido ya se ha pronunciado y que los militantes tienen que obedecer. Expresión que recuerda aquella máxima guerrista de que el partido es más importante que la institución. Aunque hay referencias peores. Althusser, en los 70, cuando Georges Marchais ya había abrazado el eurocomunismo, acusó al jefe del Partido Comunista francés de seguir practicando el viejo autoritarismo estalinista, en virtud del principio de que “el partido siempre tiene razón y su línea es siempre justa”. Y ayer llega Fillon y dice lo mismo que el filósofo, pero menos fino: un partido político no es una mafia. Tomen nota.

Andalucía: ni gobierno ni oposición

Ignacio Martínez | 11 de noviembre de 2012 a las 13:46

Esta semana el número dos del PSOE andaluz ha dicho que no hay oposición en Andalucía. Estoy de acuerdo. El PP padece de síndrome de abstinencia, tras el hiperliderazgo, la hiperpresencia y la hipervoluntad de Arenas en las decisiones. Sufre de orfandad. Mario Jiménez se preguntaba el lunes si había alguien en la calle San Fernando de Sevilla, sede regional del PP. Una maldad. Los habitantes de la casa andan ocupados en la difícil transición presidencial entre el hombre providencial y el hombre normal. Zoido es de la traza de Hollande. El tipo corriente, cercano, que ni deslumbra ni desentona. Pero debajo de la lenta ceremonia de traspaso de poderes y de adhesiones hay un lío de la tropa, por decirlo con palabras del léxico de Rajoy.
Jiménez mete el puñal en esa herida. Sostiene que no es que eche en falta una oposición más contundente en Andalucía, sino que simplemente echa en falta una oposición. Y pone un ejemplo bien traído. Zoido tardó tres días en valorar el proyecto regional de Presupuestos y lo hizo después del propio Arenas o de Esperanza Oña, una de las aspirantes a la candidatura popular en las próximas autonómicas. Aunque fuentes muy bien informadas señalan que en la calle Génova de Madrid piensan en serio en Zoido como el candidato regional, de Despeñaperros para abajo se barajan alternativas. El alcalde de Sevilla proyecta dudas, por su discurso, tan abrazado al ayuntamiento que preside, y por su baja nota en los debates quincenales con el presidente de la Junta. Así que florecen los alfileres en el mapa de eventuales candidaturas: en Adra (Crespo), Motril (Rojas), Fuengirola (Oña) o Córdoba (Nieto). Y atención a Tomares, cuyo alcalde y secretario general del PP andaluz, José Luis Sanz, tiene buen cartel.
Quizá el vicesecretario socialista no ha reparado en la otra cara de la moneda; tampoco hay Gobierno en Andalucía. El PSOE quiere marcar el paso a Rubalcaba. Y la actuación de consejeros o diputados que apoyan al bipartito se concentra en hacer oposición al Gobierno de la nación. Un juego perverso; el debate parlamentario regional raramente se ocupa de problemas concretos de los andaluces. El resultado es penoso: ni gobierno, ni oposición.

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Se busca a Pepe Griñán

Ignacio Martínez | 7 de julio de 2012 a las 10:19

La sensación que ofrece el congreso regional del PSOE en la ciudadanía es de absoluta indiferencia. Un asunto particular. Elecciones a junta directiva en un club de intereses. Club dirigido por un veterano, que en su dilatada trayectoria no se había dedicado nunca a tareas orgánicas. Para esto hay que estar preparado y hay que valer. Uno puede ser un tipo culto, brillante, con gran experiencia, ministro, consejero, vicepresidente y presidente regional… Pero si el poder le viene llovido del cielo y lo deja en manos de un grupo de jovencitos ambiciosos con escaso currículo laboral, académico o profesional, entonces tenemos a un maratoniano corriendo los 100 metros lisos.

Un querido colega catalán definió al grupito en cuestión como la particular Joven Guardia Roja del presidente, formada por killers de las juventudes socialistas de Andalucía. Pero las críticas no han torcido el empeño del secretario general, que parece dispuesto a nombrar nuevo número dos del partido a Mario Jiménez. El peor portavoz del PSOE en el Parlamento andaluz en 30 años de autonomía se lleva el premio gordo. Quizá el secretario esté desorientado. Y nada mejor en estos casos que acudir a algún teórico ilustre. Le recomendaría que pregunte por Pepe Griñán, personaje sobresaliente, desaparecido de la escena desde hace unos años. Una pena, porque sus ideas le serían de gran utilidad al secretario general y presidente de la Junta.

Por ejemplo, Pepe Griñán era firme partidario de nombrar en la Junta en función del mérito y la capacidad. Su teoría era que un independiente o un funcionario, si estaban más preparados, debían ocupar un puesto antes que un militante. Nunca habría privilegiado a adeptos o aduladores. Nunca habría aplazado el nombramiento de delegados y cargos de la Junta hasta verificar la conducta de los compromisarios en un congreso. Y, si recuerdo bien, propugnaba las primarias como el mejor método para seleccionar candidatos institucionales. ¿Qué pensará, donde quiera que esté, de los dirigentes que las prohibieron en las municipales?

Otro asunto en el que el secretario general y presidente debería consultar es en la toma del poder en Sevilla por Susana Díaz, una de las principales piezas de los killers. El expresidente Borbolla ha interpretado en este punto con fineza la doctrina Griñán: si Rubalcaba aspirase a ser candidato a la Presidencia del Gobierno en unas primarias, tendría que dimitir previamente como secretario del PSOE, para garantizar la neutralidad del proceso; luego Díaz no debería aspirar a la secretaría de Sevilla desde la Consejería de Presidencia. Entre otras cosas, porque tendrá que votarla para el cargo orgánico mucha gente cuyo empleo institucional depende de lo que vote en el congreso.

Por todas estas razones el secretario general y presidente debería buscar a aquel Pepe Griñán y pedirle consejo. Se lo agradecerá.

¡Menos notario y más debate!

Ignacio Martínez | 20 de marzo de 2012 a las 12:13

La campaña electoral andaluza es decepcionante por muchos motivos. El primero es la ausencia de debate. No sólo del debate andaluz que algunos ilusos veníamos reclamando desde hace muchos años. No. Faltan debates a secas. Aquí han dialogado en Canal Sur los presuntos socios del Frente Popular, PSOE e IU, Griñán y Valderas, Ávila y García, con la ausencia del partido que se ve ganador. Pero debates en condiciones no ha habido. Y podían organizarse muchos. Por ejemplo un cara a cara de Arenas con Griñán. Otro a tres con Valderas. Y, por qué no, uno a cinco con UPyD y PA, los dos outsiders que de entrar en el Parlamento podrían romper muchos equilibrios. Nada de debates. Pero por el contrario mucho notario. Una prueba palmaria de cómo los políticos son conscientes de su falta de credibilidad. Ya estrenó esta moda Artur Mas en 2006, comprometiéndose a no pactar con el PP para llegar a la Presidencia de la Generalitat. Lo han hecho en esta campaña Diego Valderas y Pilar González: han firmado su determinación a cumplir y hacer cumplir su programa. ¿? Valderas ha pedido además a PSOE y PP que prometieran ante notario que no aplicarán el copago. Arenas mandó a Canal Sur un requerimiento notarial para que se leyese la razón de su ausencia del debate televisivo. También utilizó el mismo método en julio pasado para eludir enseñar su declaración de la renta. Y uno de los principales lugartenientes de Griñán, el onubense Mario Jiménez, registró ante notario el estado de las infraestructuras de su provincia en diciembre, para obligar al Gobierno. La credibilidad es escasa, pero la osadía máxima. Van al notario a comprometerse, con la esperanza de que la gente crea que pueden mentir al común de los mortales pero no al fedatario público. Ridículo. Cambian el método de la promesa, cuando lo que tendrían que modificar es su comportamiento. Su seriedad. ¡Menos notario y más debate!

La caída del imperio macedonio

Ignacio Martínez | 13 de febrero de 2012 a las 13:03

Ponían ayer tarde en la televisión la película sobre Alejandro Magno de Oliver Stone. El jefe del gran imperio macedonio, exhausto al final del camino, sólo veía complots por todas partes. Y los resolvía por la tremenda: se llevaba por delante a amigos de toda la vida. Aunque, eso sí, con remordimientos. Ignoro el estado de ánimo del señor Griñán en el día de hoy. Pero el jefe de las agotadas huestes socialistas andaluzas no sale de un charco más que para meterse en otro. Ayer quisieron los suyos doblarle de nuevo la mano al secretario de su partido en Sevilla, que dimitió. Lo forzaron con más éxito en vísperas del congreso del PSOE, en la fase aquella de una parte de neutralidad y nueve de activismo a favor de Chacón, cuando hubo que elegir a los delegados sevillanos.

Perdedor del congreso de su partido hace una semana, él y su guardia pretoriana han sido señalados por toda la prensa nacional. Mi colega Enric Juliana escribió en La Vanguardia que había sido uno de los grandes perdedores del congreso: Griñán y su Joven Guardia Roja (Susana Díaz, Mario Jiménez…) han conseguido poner en pie a todos los clásicos del PSOE andaluz, desde Alfonso Guerra hasta Rodríguez de la Borbolla. Los killers de las Juventudes Socialistas de Andalucía han sido el peor aliado de Chacón. Textual.

Pero el nuevo asalto de los killers ha salido mal. Ha sido catastrófico. A estas alturas hay quien sostiene, con los estatutos en la mano, que la lista votada en Sevilla de candidatos al Parlamento andaluz encabezada por Griñán no es legal. Un desgaste innecesario, como gratuitas fueron sus maniobras a favor de Chacón, que habría sido una acompañante en las elecciones muy vulnerable a las críticas de PP e IU por su reclamación en 2008 de un sistema fiscal para Cataluña como el concierto vasco. Una de dos: o este hombre no está rodeado de buenos consejeros o no les hace caso alguno. El resultado es el mismo, un desastre.

Está muy bien presumir de lo democráticos que son los procesos de elección en la familia socialista. Es justo que hagan alarde, frente a otros procedimientos más dedocráticos. Aunque el propio Griñán no esté libre del estigma de la cooptación. Pero una vez terminados esos congresos competitivos, hay que declinar menos el verbo unir y practicar más el concepto. El PSOE llega a la campaña electoral agotado por el desgaste de 30 años de ejercicio continuado del poder en Andalucía, dividido y enfrentado. Y además, sin liderazgo alguno. Entre la joven guardia roja ya hay quien echa cuentas de cómo quedarse con el control del partido tras la derrota del 25 de marzo. Sin Griñán, claro. Es lo malo de los killers; una vez que empiezan, no hay quien los pare

Los killers de la juventudes y su papel en el congreso del PSOE

Ignacio Martínez | 6 de febrero de 2012 a las 11:54

Si las crónicas políticas de Enric Juliana en La Vanguardia siempre son interesantes, la de hoy es imprescindible. Destaco aquí mismo el final.

Descabezado (por ahora), sólo quedarán las melancolías de Carme –Carmen, le dice, sin parar, Rubalcaba–, los estudios sociológicos de José Andrés Torres Mora, la guitarra canaria de Juan Fernando López Aguilar, la racionalidad jacobina de Josep Borrell Fontelles y un sincero círculo de periodistas entusiastas. Derrotada (por ahora) la coalición progresista-mediática, en el horizonte socialista sólo quedan las aciagas elecciones andaluzas, la débil esperanza de ganar en Asturias y unas densas bregas regionales. España no es Francia, pero en Carme Chacón había ayer un aire de Ségolène Royal. Hay orgullos heridos. Hay Leire Pajín en bulliciosa retirada y Pedro Zerolo abandonando el congreso de Sevilla con un andar saltarín. Indalecio Pérez Rubalcaba manda.

Ganan: Elena Valenciano, Agustina de Aragón del rubalcabismo, los recios muchachotes del norte –Patxi López, Eduardo Madina, Óscar López, Javier Moscoso…– y la toledana sonrisa de Emiliano García-Page, alumno predilecto de José Bono. El futuro del PSOE es vasco, navarro y castellano.

Pierden: la ceja que le quedaba entera a Zapatero, la Sexta, los Migueles (Barroso y Contreras), el leal Marcelino Iglesias, el guerrillero Barreda, María Teresa Fernández de la Vega, Pilar del Río, viuda de Saramago, y, sobre todo, José Antonio Griñán. Griñán y su Joven Guardia Roja (Susana Díaz, Mario Jiménez…) que han conseguido poner en pie a todos los clásicos del PSOE andaluz, desde Alfonso Guerra hasta José Rodríguez de la Borbolla. Los killers de las Juventudes Socialistas de Andalucía han sido el peor aliado de Chacón. El gato Félix sobrevivirá y ella cultivará le désir de soi, porque en el mundo líquido siempre puede haber una tercera oportunidad.

El debate de los jefes: el paro, en el epicentro

Ignacio Martínez | 29 de octubre de 2011 a las 10:52

Unanimidad para reclamar unidad política ante el fin de ETA y honrar a las víctimas. Acuerdo en que el paro es el problema número uno de Andalucía. Y una coincidencia; las decisiones de la última cumbre Unión Europea causaron desazón por igual a izquierda y derecha. Los tres grupos de la Cámara mostraron los mismos puntos de vista sobre esos tres asuntos en la sesión de control al Gobierno andaluz, el jueves en el Parlamento.

Por lo demás, los discursos fueron los habituales. Y en la rutina ganó Griñán, más brillante. Hay mucha fidelidad en estos debates. Arenas, por ejemplo, es un jefe fiel con sus colaboradores más próximos. No está dispuesto a despedir al autor o autora de sus discursos quincenales. Aunque la persona en cuestión hace tiempo que no escribe un texto original. Se limita a copiarse. Hay mucho paro y quizá el jefe de los populares no quiere incrementar la cifra.

Precisamente sobre el paro versa el discurso único del presidente del PP andaluz. Sobre el paro y los cinco millones de desempleados, que salen en sus intervenciones cada quince días, sin faltar uno. Eso sí, el enorme oficio de Arenas consigue adornar su texto de tal manera que pueda parecer distinto. En el capítulo de esta semana, estuvo de invitado especial el dóberman que el PSOE saca a pasear en sus vídeos electorales, para meter miedo al electorado indeciso. Este año el tema es la educación y un alumno muy repeinado al que una criada de uniforme lleva al colegio privado.

Arenas, molesto, espetó a los socialistas que dejen de inventarse dóberman, que lo tenían en casa. Que el único dóberman son el millón doscientos mil parados andaluces y los cinco millones en España -no podían faltar- de los que responsabilizó a Zapatero, Chaves y Griñán, por orden de aparición.

Previamente, había reconocido implícitamente que una parte de este desempleo cabría imputarlo a la crisis, para tirar a continuación una pedrada contra la Junta. Arenas sostuvo que las políticas de empleo del Gobierno andaluz rozan la malversación y la prevaricación. Que el paro es el epicentro de nuestros problemas y la Consejería de Empleo el epicentro de los escándalos. Que la Junta ha dilapidado los fondos para los parados y que de las irregularidades de los eres no tienen la culpa ni el Consejo Europeo, ni los Estados Unidos, ni Lehman Brothers, ni los mercados financieros.

Los discursos previsibles tienen muchos inconvenientes. Entre otros, que el adversario se traiga de casa escrita, una quincena tras otra, respuestas documentadas y oportunas. Ayer volvió Griñán a ser más convincente que su rival en esta materia. Explicó que no hay varitas mágicas para salir de la crisis, que en las épocas de bonanza económica se creó empleo con el PP y más con el PSOE, y que en la época de crisis que atravesamos el paro se ha disparado en todas las comunidades autónomas, aunque puso el ejemplo de tres regiones gestionadas por el PP: el paro ha crecido en Valencia 22 puntos más que en Andalucía, en Galicia, un 18% y en Madrid, un 15.

Griñán se pegó todo un baile con las muletillas de Arenas. Por ejemplo, con el presupuesto, que defendió como un ejercicio para dar seguridad a los ciudadanos por el mantenimiento de las políticas sociales. Y contrapuso el concepto de seguridad al de confianza que está repitiendo tanto el PP en la precampaña electoral. Hablan -dijo- de pedir la confianza a los votantes para regalársela a los mercados, con privatizaciones en educación y sanidad en las comunidades donde gobiernan. Lo que tuvo una continuación muy bien construida, de laboratorio: según él, lo que plantea el PP debilita a la sociedad, empobrece a las clases medias trabajadoras, agranda las desigualdades. “Todo eso haría una Andalucía peor y más pobre”.

El paro juvenil fue el tema que planteó Diego Valderas. El jefe de IU no olvidó su guiño quincenal a los socialistas sobre un posible gobierno de coalición en los próximos cuatro años. Un escenario que se daría si el PP no saca mayoría absoluta, y no hay ninguna otra fuerza política en el Parlamento regional. Le lanzó a Griñán el desafío de una política que reduzca a la mitad el desempleo juvenil en la próxima legislatura. Pero el presidente no compró la oferta. Compartimos el diagnóstico, pero no las soluciones, le contestó. La solución izquierdista le sonó a más empleo público para colocar a los jóvenes en paro, que ya son más del 40% de las personas sin trabajo en la región. Son las empresas privadas las que crean empleo, defendió un Griñán bastante liberal en esta materia.

Valderas aportó un nuevo concepto en el debate. Hay cientos de miles de jóvenes andaluces que son ceroeuristas; que no tienen ingreso alguno. Y, como Arenas, echó una buena parte de la culpa a “la incapacidad y estrepitoso fracaso” de las políticas económica y estatutaria de la Junta. Griñán sacó en esta fase del debate su traza de profesor y volvió a explicar que estamos ante una crisis financiera. Y que por primera vez el Consejo Europeo había tomado medidas al respecto, aunque no todas de su agrado. En particular, porque la recapitalización de la banca y las exigencias de más capital principal van a volver a reducir la liquidez de las entidades.

En este punto, por cierto, fue secundado por Valderas, que aprovechó para sacudir a su posible futuro socio, con un buen argumento. Esto de ayudar a la banca y no a los parados no es de ayer, precisamente. Arenas, cuando le llegó su turno, también se sumó a la preocupación por la falta de liquidez de las entidades financieras. Pero ninguno de los tres dijo cómo resolverlo.

El portavoz del PSOE volvió a intervenir, para invitar al presidente a lucirse, explicando el presupuesto. Jiménez estuvo más comedido que en otras ocasiones, aunque no pudo evitar decirle a su jefe la fidelidad que le tiene: lo ve honesto, claro, transparente, responsable, realista, que dice la verdad, da la cara y cumple con su obligación. Nada más y nada menos. Griñán arrancó su respuesta con un lapsus. Dijo “me alegro que me haga esa pregunta”. No explicó si se refería al presupuesto o al panegírico.

No es lo mismo

Ignacio Martínez | 17 de julio de 2011 a las 20:24

Rubalcaba reivindica la política y a los políticos. Y lo explica. No es lo mismo Olof Palme que Jean-Marie Le Pen, dijo en el discurso del sábado pasado. No es lo mismo Lula que Thatcher, no es lo mismo Obama que Sarah Palin, no es lo mismo Felipe González que Bush hijo. Las comparaciones son odiosas, pero los ejemplos ayudan. El nuevo líder de los socialistas quiere decir que no todos los políticos son iguales.

Un militante amigo mío ha aplicado el método de Rubalcaba al propio PSOE, mayormente en Andalucía. Les resumo el resultado. No es lo mismo Elena Valenciano que Bibiana Aído o Leire Pajín para transmitir aplomo. No es lo mismo como portavoz parlamentario Eduardo Madina que Mario Jiménez. No sería lo mismo como secretaria de Organización regional Micaela Navarro que Susana Díaz. No fue lo mismo como presidente del Parlamento Javier Torres Vela que Mar Moreno. No son lo mismo en Málaga Fernando Arcas o y Josele Román que Miguel Ángel Heredia y Paco Conejo.

No es lo mismo como consejero de Economía Pepe Griñán que Magdalena Álvarez. No es lo mismo como consejero de Innovación Paco Vallejo que Antonio Ávila. No sería lo mismo como secretario de Sevilla Luis Navarrete que José Antonio Viera. No es lo mismo descartar como consejera de Granada a Teresa Jiménez que hacerlo con Clara Aguilera. No es lo mismo como director del gabinete del presidente Lolo Cervera que Rosita Castillejo.

El mismo autor de esa tesis sostiene que hay gente que vale mucho, mal ubicada. Ejemplo. Pepe Díaz Trillo, persona culta y buen poeta, que protagonizó en un debate parlamentario un simpático incidente con la presidenta de la Cámara, porque le soliviantó que le dijera que fuese terminando a la mitad de un poema de Machado, sería un excelente consejero de Cultura. Mejor que Plata. Y, en sentido contrario, Paulino haría una magnífica labor en Medio Ambiente; mejor que Díaz Trillo. Parece como si una fuerza gravitatoria obligara a que el consejero de Cultura fuese de Málaga y el de Medio Ambiente de Huelva, como si Picasso y Doñana alteraran el ánimo de quien decide. Pero no todo el mundo sirve para cualquier cosa. Como dice Rubalcaba, no es lo mismo.

Culto a la personalidad

Ignacio Martínez | 9 de julio de 2011 a las 20:17

Crónica en Canal Sur del miércoles. Rueda de prensa del portavoz socialista en el Parlamento. Dicen que Mario Jiménez ha dicho que es un éxito del presidente Griñán que Andalucía vaya a ser incluida en una nueva categoría de regiones intermedias, que podrán seguir recibiendo fondos estructurales europeos pese a superar el objetivo de convergencia. No me lo puedo creer. Pero lo ha dicho; un despacho de Europa Press da detalles. “Según ha explicado, la consideración de la comunidad andaluza como región intermedia responde a que Griñán ‘estuvo en Bruselas de visita oficial para verificar y plantear la posición de Andalucía’… Para Jiménez ‘se trata de un éxito de las políticas que sobre fondos comunitarios ha hecho la Junta'”.

No sé si será la profunda ignorancia del inexperto portavoz, una broma veraniega para tomarnos el pelo o su desmedida adicción al culto a la personalidad de su líder máximo, pero el consejero de Economía, que es persona versada en la materia, debería darle alguna clase particular a Mario Jiménez para evitar que haga el ridículo. La creación de una categoría intermedia para regiones que estén entre el 75% y el 90% del PIB comunitario es una propuesta de la Comisión Europea del año pasado. Por tanto, Griñán en su visita a Bruselas en enero se limitó a tomar nota y a pedir que tuviesen preferencia los recién llegados sobre los que ya estaban en esa franja. El Parlamento Europeo aprobó el martes la creación de esa nueva categoría. Pero no le han hecho ningún caso al presidente; específicamente se subraya que “hay que evitar un trato desigual entre regiones que se encuentren en situaciones análogas”.

Jiménez, en su canto a los virtudes superlativas del gran timonel de su partido, atribuye a la gestión “impecable” de Griñán que Andalucía vaya a contar con un aterrizaje suave en fondos para infraestructuras, formación y desarrollo agrario y pesquero. Es otra exageración. Siempre que una región sale de objetivo 1 o convergencia, tiene un periodo transitorio. Nunca se acaban de golpe los fondos. Por ejemplo, en el actual marco financiero 2007-2013 las regiones que habían superado el listón del 75% del PIB comunitario reciben entre un tercio y dos tercios menos, según los casos.

Esta desmesura del portavoz socialista arruina la buena gestión de Griñán y su consejero de Economía en Bruselas en enero. Se entrevistaron con el presidente Barroso y con los comisarios Almunia y Hahn. Recibieron información y dieron su parecer. Hay cientos, miles de visitas como esa al cabo del año en los despachos del Berlaymont. Resulta grotesco pretender atribuirle virtudes taumatúrgicas. En fin, los socialistas han tenido en el Parlamento andaluz como portavoces a Ángel López López, Manuel Pezzi, Enrique Linde, José Caballos y Manuel Gracia. Ninguno lo habría contado así. No todo lo malo que le pasa al PSOE es la crisis económica. Hay cosas peores.

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Pasodoble taurino: Griñán, eres el más grande

Ignacio Martínez | 30 de abril de 2010 a las 8:28

Sesión taurina en las Cinco Llagas. Un espontáneo acapara el protagonismo de la sesión de control al Gobierno, normalmente dedicada a que el presidente Griñán (PSOE) conteste a las preguntas de Valderas (IU) y Arenas (PP). Pero para celebrar el primer año de Gobierno de Griñán, su neófito portavoz parlamentario intervino en la sesión y le dedicó una composición complaciente en exceso.

Como si quisiera emular a Josefina Porras y al maestro Martín Domingo, Mario Jiménez debutó ayer como autor del emotivo pasodoble taurino Griñán, eres el más grande. Cierto paralelismo hay entre Marcial Lalanda y José Antonio Griñán, nacidos ambos en Madrid y doctorados en la plaza de Sevilla. En el caso de Lalanda, con Belmonte de padrino y Chicuelo como testigo. Pongan si quieren a Felipe y Chaves como sustitutos en la cosa política para el actual presidente de la Junta. Pero no cabe parangón entre las estrofas escritas por Josefina Porras y el texto pergeñado por el debutante Jiménez. En el pasodoble de Lalanda se habla de arte, valor y corazón, pero al portavoz socialista en el Parlamento andaluz, llevado de un inusitado espíritu de culto a la personalidad, se le fue la mano con su patrón.

La primera y la última parte del recital de doce minutos del portavoz socialista estuvieron dedicadas a glosar los méritos de Griñán. Esta es la verdad sobre Andalucía, según su particular versión: en un año duro y trascendental la respuesta del Gobierno andaluz ha sido puntual, justa, atinada, responsable. La Junta se ha anticipado a la realidad, comprometiéndose, actuando, demostrando cómo los buenos políticos, una clase política responsable, nunca se rinde, sino que genera soluciones, confianza, esperanza. El de Griñán ha sido un Gobierno fuerte que ha adoptado medidas claras y contundentes, basadas en el diálogo, la verdad y la responsabilidad. Un Gobierno que se ha atrevido a cambiar el sistema productivo y lanzar un nuevo paradigma más justo, más viable, más competitivo. Griñán ha impulsado como nadie, más que nadie, mejor que nadie, toda una serie de políticas; su Gobierno ha creado más empleo que nadie. Los socialistas han estado en el tajo, impulsando medidas que han creado riqueza y empleo. El presidente ha liderado un Gobierno responsable que con diálogo y concertación ha generado seguridad y confianza, y que con una iniciativa política clara e intensa ha puesto a Andalucía en la centralidad de España. En resumen: en este año Griñán ha desarrollado un ingente trabajo, con enorme compromiso.

Este exagerado culto a la personalidad no ha sido, sin embargo, lo más destacable de la intervención de Mario Jiménez. Si es impropio deshacerse en halagos hacia su jefe, más inadecuado es utilizar una sesión de control al Gobierno para descalificar una y otra vez a la oposición. A este cronista le sorprendió que Arenas y los suyos abandonasen sus escaños… tan tarde. Cuando lo hicieron el portavoz socialista llevaba consumidos tres minutos de improperios. Para él, la oposición de la derecha, es frívola, irresponsable, ruin e indolente. Fundamenta sus esperanzas en las desgracias, problemas y dificultades de los andaluces. No creen en los andaluces, no saben dónde están, ni a dónde quieren llegar. En este punto, Jiménez dijo que el PP está encabezado por el más irresponsable líder de la oposición que ha tenido esta tierra. Y en ese momento, Arenas y los suyos abandonaron sus escaños.

No contento con el resultado, el portavoz continuó su perorata: Si el demócrata Arenas gobernara, las personas mayores, la sanidad pública, la educación pública, la dependencia estarían en la cuneta de Andalucía. Los diputados populares volvieron a sus escaños una vez hubo terminado el parlamento de Jiménez.

Esta intervención inhabitual y fuera de tono quitó protagonismo al mano a mano que cada quince días enfrenta a los maestros en el ruedo del Parlamento andaluz. Ayer Arenas y Griñán protagonizaron un debate de gran nivel. El líder del PP empezó calificando la situación de Andalucía como gravísima, con 633.000 parados más en tres años. Reprochó a Griñán que haya engañado, mentido o no reconocido la realidad. Que repita que ya ha cambiado la tendencia, sin que sea cierto, que se refiera a brotes verdes que sólo él es capaz de ver.

Sostuvo que éste es un Gabinete OVNI. Y que Griñán solamente ha conseguido tres cosas en un año, que le llamen Pepe en vez de José Antonio, ser secretario general del PSOE andaluz y que su posible sustituta cobre cuerpo en el Gobierno. Y le reclamó mayor atención a los intereses andaluces que se ventilan en Bruselas, en la sede de las instituciones europeas.

Griñán le respondió que la pérdida de empleos desde el primer año de la crisis ha sido decreciente, que en Andalucía se están produciendo más matriculaciones de coches, más hipotecas y más ventas en las grandes superficies, lo que le lleva a la conclusión de que se está iniciando una inflexión en la crisis. Ambos demostraron que son buenos lectores de prensa. Arenas se refirió a la entrevista a Griñán que Carrizosa publicó el domingo en los nueve diarios del Grupo Joly. En concreto, a la respuesta del presidente sobre la pérdida de fondos europeos a partir de 2013. Le sorprendió que Griñán dijese que la tendría que compensar el Estado.

El presidente también ha leído a Martín Ferrand, en un diario de la competencia, decir que Arenas tiene más interés por las vicisitudes de la gaviota que por la grandeza del Estado y la prosperidad de la nación. Griñán advirtió a Arenas de que los ciudadanos no es que estén perdiendo la confianza en el Gobierno o en la oposición, sino en el conjunto de la clase política y en los políticos.

Valderas se ha convertido en un rehiletero de postín. En particular cuando hay que ponerle banderillas negras al toro de la gestión del Gobierno. Ayer volvió a clamar por el fortalecimiento del sector público y afeó a Griñán su apuesta por la privada. Pero el gran protagonista de la sesión fue el pasodoble del maestro Jiménez: Griñán, eres el más grande. Un estreno inolvidable.