Archivos para el tag ‘Mitterrand’

La cumbre no ha sido un éxito

Ignacio Martínez | 17 de noviembre de 2008 a las 17:59

He estado en algunas cumbres del G-7. Sin ir más lejos en las de 1989 en París, 1991 en Londres o 1992 en Munich, que citaba en el post anterior. Y también he estado en decenas de cumbres europeas. En todas, absolutamente todas, los dirigentes salieron diciendo que la cumbre había sido un éxito. Tengo sobre esta materia el mismo escepticismo de CalleSierpes sobre el nuevo presidente americano. Bush padre, Mitterrand, Thatcher, Delors, Kohl, González, Andreotti, Clinton, Blair, Chirac, Aznar, Sarkozy, Merkel, Berlusconi, Brown, Zapatero: “la cumbre ha sido un éxito”. Es como si los guionistas de los discursos poscumbre tuvieran memorizada la frase en su programa de editor de textos. Pues los inversores de la Bolsa española se han fumado un puro con la declaración de Washington de este fin de semana. Humo es lo que echaba el Ibex esta tarde. Acaba de cerrar en 8.498 puntos, con una caída de 3,77%. La cumbre no ha sido un éxito.

Washington, ciudad del paraíso

Ignacio Martínez | 17 de noviembre de 2008 a las 10:04

Ciudad del paraíso, Washington. Aleixandre se lo atribuyó a Málaga. Aquí es la misma la idea, con otra intención. En realidad, el paraíso es donde se han sentido algunos participantes en la cumbre mundial. Tocando el cielo con la punta de los dedos, los españoles, holandeses o checos, con silla y sin bandera. Meritorios. Encantados. Este G-23 me recuerda a la convocatoria que hizo Mitterrand a 33 jefes de Estado o de Gobierno en julio de 1989, para celebrar el bicentenario de la Revolución francesa. Aprovechó la oportunidad para reunir al mismo tiempo en París la cumbre de un G-7, en el que todavía no había entrado Rusia. El presidente de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov, mandó una carta muy cortés.

Los siete grandes le tenían respeto al instaurador de la perestroika y la glasnot, pero no fue hasta 1991 en Londres cuando le invitaron, por primera y última vez, a su reunión anual; en los meses siguientes vinieron el golpe de Estado y la disolución de la URSS. Por cierto que reforma y transparencia, las divisas de Gorbachov, han sido dos de las palabras más pronunciadas por los líderes mundiales en la capital norteamericana. El privilegio de ser invitado a formar parte del G-8 de manera oficial le correspondió a Yeltsin, en nombre de Rusia. Fue en 1992, en Múnich, a propuesta del presidente Bush padre.

El club ha crecido de manera exponencial. Además de Estados Unidos, en la cita de Washington han estado Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido; y los trece que completaban el G-20, Argentina, Australia, Brasil, China, India, Indonesia, México, Rusia, Arabia Saudí, Suráfrica, Corea del Sur, Turquía y la Comisión Europea. Más los tres europeos de estreno. A la fiesta del Bicentenario de la Revolución de 1989 acudieron invitados por Mittertand 14 países de África, 5 de Asia, 8 de Europa y 6 de América, además del secretario general de la ONU, Pérez de Cuéllar y el de la Comisión, Jacques Delors. Era otro mundo, desde luego mucho más opulento: el desfile por los Campos Elíseos el 14 de julio, con la soprano Jessy Norman con un vestido azul, blanco y rojo, cantando La Masellesa, fue espectacular.

El comunicado final de la cumbre tiene prosa de buena voluntad. Reactivación económica, reglas, reforma de Fondo Monetario y Banco Mundial, acuerdo en la Ronda de Doha. En la explicación, el presidente español ha rozado la poesía: hay que poner límites a la actuación de los paraísos fiscales, que en su opinión deberían desaparecer. Son unos 65 lugares en los que la criminalidad financiera, el narcotráfico y el blanqueo de capitales tienen sus modernas islas del tesoro. Los nuevos piratas mueven su dinero con comodidad. Bush prometió acabar con ellos tras el ataque a las torres gemelas. Se olvidó. Zapatero ha recordado en Washignton a tan singulares paraísos.

http://es.youtube.com/watch?v=1QQ2k3UpHwQ

¡Llámame dios!

Ignacio Martínez | 14 de abril de 2008 a las 17:49

Plantu, el caricaturista de Le Monde, inmortalizó a Mitterrand con una frase sencilla que el anciano y carismático presidente francés le decía a alguien: “¡Appelle moi Dieu” (llámame dios). De hecho, en el Partido Socialista galo dios era el nombre en clave con el que se aludía a su jefe incontestable en los 80. Años después, en España se difundió una conversación telefónica grabada por los servicios secretos al dirigente guerrista Chiqui Benegas, en la que se refería a Felipe González como dios. Y ahora Zapatero ha hecho un Gobierno con el que pretende entrar en el Olimpo.

Es lo que debe estar pensando a estas alturas el presidente catalán, José Montilla, compuesto y sin haber pillado algún ministerio estratégico e inversor, como pretendía. Los dos ministros catalanes se tendrán que ocupar de políticas nacionales con mayúscula, como Defensa y Trabajo e Inmigración. De momento, las andanadas financieras de las últimas semanas de los consejeros de la Generalitat no han surtido efecto. Alguien ha pretendido que el nuevo es un Gobierno continuista, pero sólo seis personas siguen en él de las 16 que formaron el primer Gabinete Zapatero en 2004.

Manuel Chaves tiene trato antiguo con todo tipo dioses. Y no le ha sido imposible trasladar al neófito olímpico ZP su voluntad de que Magdalena Álvarez continúe en el Ministerio de Fomento. La malagueña ha hecho bueno el aserto de que en política, como en la vida misma, lo que no mata engorda. Tendrá ahora una segunda oportunidad de convencer a los españoles de la eficacia de su gestión. Por cierto, que el sábado festejó en la Feria de Sevilla su continuidad. Añadiré que baila las sevillanas mirando a los ojos, con todas las de la ley. La hemos criticado en estos cuatro años por falta de tacto, pero ella sabe ser encantadora y hasta seductora como nadie. La otra ministra andaluza es la gaditana Bibiana Aído que desde que tiene uso de razón no ha conocido otra cosa que al PSOE gobernando ininterrumpidamente en Andalucía y la mayor parte del tiempo en España. Ahora tendrá ocasión de modificar su idea, muy propia de los cuadros socialistas jóvenes, sobre la infalibilidad de sus líderes en el ejercicio del poder. Los dioses se vuelven simples mortales con el uso.

La comunidad autónoma tiene también a dos diputados cuneros como ministros de Exteriores e Interior. Y a dos asimilados, Bernard Bernat Soria, cuyo último trabajo científico estuvo en Andalucía, y la nueva ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, que es esposa del vicepresidente y cuñada del presidente de Amasua, la más importante empresa pesquera andaluza, una potente multinacional con base en Huelva. La diosa del deseo se ha portado con el veterano presidente andaluz. Cuando sea él quien reparta carteras regionales al final de esta semana, ¿repetirá este esquema de privilegio territorial? ¿Habrá alguna provincia más agraciada que otras? ¿Jaén, quizá?