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La paradoja de la satisfacción

Ignacio Martínez | 19 de marzo de 2012 a las 11:17

Las subvenciones han mejorado Andalucía y a la vez la han parado, escribía ayer Enric Juliana en el más importante periódico catalán, La Vanguardia. Mi colega se ocupaba en las primeras páginas de Política de la cita electoral del 25 de marzo y titulaba con una definición del prestigioso sociólogo andaluz Manuel Pérez Yruela, “Andalucía ante la paradoja de la satisfacción”.

Se trata de un relato de los 30 años de autonomía en el que se nota la huella documental de la Radiografía de Andalucía 1982-2012, que hemos publicado en los nueve diarios del Grupo Joly. Verbigracia, cómo los 72.500 millones de euros de ayudas europeas que han venido a Andalucía por todos los conceptos, desde 1986, no han sacado a la región del segundo lugar por la cola del desarrollo español.

El PIB andaluz ha aumentado entre 1981 y 2010 en un 122,5%, se ha erradicado el analfabetismo, hay mucha más gente con estudios, más personas trabajando, “la mujer se ha emancipado de la casa de Bernarda Alba”, la atención sanitaria es muchísimo mejor, espléndidas autovías libres de peaje trenzan la región, los seis aeropuertos reciben veinte millones de viajeros al año y un tren de alta velocidad conecta Sevilla y Málaga con Córdoba y el centro de la península.

El periodista concluye que la mejora es rotunda, inapelable, pero Andalucía sigue ocupando el penúltimo lugar en el PIB per cápita español sólo por delante de Extremadura. En 2010, como en 1982, estaba veinticinco puntos por debajo de la media española de renta. Y pone como ejemplo de incapacidad para crear valor añadido a su riqueza natural el del aceite de oliva, argumento que ustedes ya han leído en estas páginas: Andalucía es la primera productora del mundo y ha recibido desde 1986 más de 15.000 millones de euros de subvenciones, pero sigue exportando a granel el 80% de su producción de aceite de oliva. Juliana lo atribuye al acomodo.

Deambula mi colega por el porcentaje de empleo público en Andalucía, 17%, frente al 15 de Madrid, 12 del País Vasco, 11 de Valencia y 10 de Cataluña, que ignoro si son datos homogéneos, para terminar conviniendo que la región oscila de cara al 25 de marzo entre el deseo de cambio y el miedo al futuro. Y atisba un reflejo defensivo respecto a la reforma laboral y las severas noticias que llegan de Cataluña. La tesis final es que a partir de un umbral, las ayudas frenan. Y no lo dice, pero el martes 13 el presidente de la Generalitat explicó que el saldo fiscal negativo de Cataluña con España es de 16.400 millones de euros, un 8,4% de su PIB. Hay muchas maneras de calcular las balanzas fiscales. Se antoja excesiva la cifra. De ser cierta, sería superior la contribución neta catalana a las arcas de la Hacienda nacional que la de Alemania al presupuesto comunitario. Todo esto completa el cuadro de recortes futuros. Vienen tiempos interesantes. Y tensos.

La culpa no es del cha cha chá

Ignacio Martínez | 6 de marzo de 2010 a las 9:50

Si a un equipo de fútbol le meten seis goles en un partido, todo el mundo pensará que el portero tuvo un mal día. Pero a lo mejor la mala es la defensa o el centro del campo. O el problema está en los delanteros, que no presionan para entorpecer el inicio de la jugada del contrario. En todo caso, no necesariamente son culpa del portero las derrotas. Pero el guardameta llama más la atención y sus defectos son más evidentes que los de los demás. A los jefes de prensa de los políticos les pasa lo mismo. A Zapatero le duran un par de años. Es su media estadística. En seis años, tuvo primero a Barroso, hoy marido de Carme Chacón; a Moraleda después, y acaba de licenciar a Nieves Goicoechea, para contratar como secretario de Estado de Comunicación a un peso pesado de la profesión, Félix Monteira.

Dicen que el presidente quiere evitar los malos entendidos, los dobles mensajes y otros fallos en la política informativa del Gobierno. Yo contesto que el portero no es siempre culpable de los goles. El problema del Gobierno no es de comunicación, sino de criterio. No se sabe si quiere o no rebajar el sueldo de los funcionarios, si está a favor o en contra de prolongar el periodo de cotización para cobrar la pensión… Y duda siempre sobre si debe o no dar disgustos a los ciudadanos españoles, con la vista puesta en las municipales de 2011. Y eso no hay genio de la comunicación que lo arregle. Monteira, tampoco.

A Manuel Pérez Yruela, un prestigioso sociólogo que puede batir la media de Zapatero, le ha pasado tres cuartos de lo mismo en el año escaso que lleva con Griñán, como portavoz de la Junta. Resulta que este Gobierno andaluz tiene menos fuelle político que el último de Chaves y todo el mundo mira a Yruela con cara de reproche. La pregunta es qué hay que comunicar. ¿Sabemos cuál es el proyecto del PSOE para Andalucía? Y, ya que estamos, ¿sabemos cuál es el proyecto del PP para esta región? La idea más clara es que los socialistas quieren conservar el poder y los populares conseguirlo. Pero, más allá de esta cuestión, se desconoce un proyecto de desarrollo para esta sociedad y este territorio por parte de unos u otros. Y son los únicos con representación para hacerlo.

La cuestión, por tanto, no es lo fino o magistral que resulte el estratega de comunicación. Por lo demás, siempre he pensado que los buenos periodistas no suelen ser buenos jefes de prensa de los políticos. Porque tienen dos defectos de fábrica que los inhabilitan: se quieren enterar de las cosas y después pretenderán contarlas. Está en su naturaleza. Y en política hay veces que al director de comunicación no se le deja saberlo todo y con demasiada frecuencia no le conviene a su jefe que cuente lo que sabe.

Lo que faltan son líderes y proyectos solventes, no recetas de propaganda. La culpa no es ni de la comunicación, ni del cha cha chá.

Gobierno Griñán I: Cortecero rechazó la oferta de ser consejero

Ignacio Martínez | 26 de abril de 2009 a las 17:35

Una persona ha declinado entrar en el nuevo Gobierno andaluz. Juan Antonio Cortecero, viceconsejero de Presidencia del Gobierno saliente, ha rechazado el ofrecimiento de Griñán de ser consejero en su primer Gabinete. El presidente valora su “nivel excepcional y su lealtad”. Pero precisamente esa lealtad le ha aconsejado seguir al equipo de Chaves hasta Madrid.

Este Gobierno Griñán I tiene un poderoso influjo cordobés. En primer lugar, porque el presidente es diputado por Córdoba. De hecho, hasta ahora era toda la cuota cordobesa del Gobierno Chaves. En segundo término, porque el fichaje de la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, no es que haya dejado pasmada a Izquierda Unida y al común de los ciudadanos; es que la interesada se quedó “de piedra” cuando el miércoles por la tarde la sondeó el secretario del PSOE de Córdoba sobre la posibilidad de que entrara en el Gobierno. Después de negociar que los concejales socialistas apoyarían al nuevo candidato de IU a la Alcaldía cordobesa y concretada la oferta de Obras Públicas, a las 23:00 horas la llamó el propio presidente y le dio el sí. Aguilar cree que puede hacer mucho por Andalucía y “por Córdoba”. Ojo con la querencia.

El mapa cordobés del Gobierno tiene otros lugares de interés. Manuel Pérez Yruela, residente en Córdoba aunque nacido en Pozo Alcón (Jaén), doctor ingeniero agrónomo, sociólogo de formación británica y uno de los teóricos de la II Modernización, fue fichado el martes como portavoz.

Hay una teoría que vincula los ceses a una excesiva proximidad con Gaspar Zarrías. Esta tesis atribuye a Luis Pizarro la decisión de apartarlos: Luis García Garrido era el maestro de maestros del consejillo de la Junta. Junto al desaparecido Alfredo Pérez Cano ha sido el más duradero en el espacio desde el que Gaspar ejerció su poder en los últimos 13 años. Zarrías le dio calor, pero no artillería, a los críticos de Sevilla que se enfrentaron a Viera para disgusto de Pizarro. Y con aquellos críticos estuvo Evangelina Naranjo. Teresa Jiménez es también persona muy próxima a Zarrías. Y Vallejo era nada menos que su candidato para presidente. Sea cierto este argumento o no, Pizarro tendrá un papel de hombre fuerte como consejero de Gobernación. Es la primera persona que supo que entraría en el Ejecutivo. Y sabía desde el principio su cometido: hacer la descentralización. Antonio Ávila y Carmen Martínez Aguayo también sabían desde hace días que tendrían nuevas responsabilidades, pero hasta el miércoles, no las han conocido oficialmente. El candidato decidió quiénes de su equipo se quedarían en Economía y quiénes se irían con él. “Tú vas a estar conmigo”, le dijo a Antonio Ávila.

La cita con Evangelina a las 17:30 horas fue la primera de Griñán, cuando empezó las despedidas el miércoles por la tarde. La siguiente fue con Vallejo a las 18:00. La cita personal era sinónimo de cese. Y el suyo, el despido más sonado, después de pasar por las consejerías de Obras Públicas, Salud e Innovación en los últimos 15 años. A continuación recibió a Teresa Jiménez, a las 18:30. Conversaciones cordiales y trato elegante según todas las fuentes. La tarea más ingrata fue la llamada a Luis García Garrido. La recibió a las 18:15, en el hospital de Jerez donde está ingresada su madre. Le explicó la situación de interinidad en la que se quedaba, a la espera de una eventual respuesta positiva de Rosa Aguilar. Ha estado en la Junta 25 años como viceconsejero y algunos meses como consejero comodín.

A los confirmados, Griñán se lo dijo por teléfono, en conversaciones informales o incluso por SMS como a Micaela Navarro, el miércoles por la tarde. La interesada ya lo sabía desde mediodía; estaba con María Jesús Montero en el patio del Parlamento y el presidente, que pasaba por allí, les dejó caer en plan sutil que ya no las tenía que llamar por teléfono. Otro encuentro informal se produjo en la cafetería del Parlamento a las 10 de la mañana del miércoles. Estaban tomando café y tostadas con aceite Luciano Alonso, Antonio Fernández y Cinta Castillo; se acercó Griñán, se pidió un café y les dijo, como quien no quiere la cosa, que seguirían trabajando con él. Mar Moreno se barruntaba que entraría en el Gobierno y tenía negociado mantener su puesto de número 4 en la ejecutiva federal del PSOE. La confirmación la recibió el miércoles.

A Rosa Torres aprovechó que le felicitaba por su elección, a las 14.15 del miércoles, para decirle: “ya no te tengo que llamar, date por confirmada”. A Juan Espadas le llamó justo antes de recibir a Vallejo para preguntarle si le apetecía que trabajasen juntos. A Begoña Álvarez le notificó su nombramiento en una breve entrevista personal a las 19:05. Granada rescata la cartera de Justicia para complacencia de Augusto Méndez de Lugo, presidente del TSJA, que duerme más tranquilo con la cercanía del poder político. Martín Soler recibió su llamada poco después de las 19:30: “Cuento contigo para Innovación”. Clara Aguilera supo a continuación que iría a Agricultura. Aunque tanto Espadas, como Soler y Aguilera habían recibido señales en las últimas semanas sobre su futuro.

El maratón del miércoles 22, se terminó hacia media noche.