Archivos para el tag ‘PTA’

El PTA de Romera

Ignacio Martínez | 15 de diciembre de 2012 a las 13:00

Un país, una empresa, una institución no son iguales con otro timonel. Les propongo el ejemplo del Parque Tecnológico de Andalucía. El PTA de Málaga acaba de cumplir 20 años. Gardel diría que veinte años no es nada, pero un servidor considera que las dos décadas del Parque han sido mucho. El PTA se ha convertido en este tiempo en mucho más que una sociedad o en mucho más que un recinto en el que se han creado 1.500 empresas, de las que sobreviven 600.

El factor humano en este caso se llama Felipe Romera, un ingeniero de telecomunicaciones soriano, que trabajó en Ericsson en Suecia antes de dirigir el departamento de I+D de Fujitsu España en Málaga. Talento importado el de este ingeniero filósofo y visionario que es la clave para entender el éxito de la tecnópolis malagueña, convertida en sede de la Asociación Nacional de Parques Tecnológicos y sede de una Asociación Internacional que agrupa a 400 parques de los cinco continentes, pertenecientes a 70 países, en los que están alojadas 130.000 empresas.

Antiguamente los países tenían empresas públicas a las que se calificaba como compañías de bandera. Eran monopolios de petróleos, de teléfonos o de aviación que han ido desapareciendo. Se puede decir que el PTA es una compañía de bandera de Andalucía, en plena vigencia. Por muchos motivos. Uno, destacado, es la cooperación institucional, rara avis que ha sido posible en este Parque entre un ayuntamiento popular y un gobierno regional socialista, las dos instituciones que promovieron el Parque desde finales de los años 80.

También es una empresa singular por su íntima relación con la universidad. La UMA estuvo en el origen del PTA: la iniciativa surgió en el Consejo Social presidido por José Pérez Palmis, con Felipe Romera de secretario. La universidad se instaló en 1994, tiene allí radicados varios institutos y forma parte de su accionariado desde 2009. Entre los motivos por los que sentirse orgullosos de la Universidad de Málaga está su papel en el PTA.

Y también este Parque es una compañía de bandera por la eficiente cooperación público privada, que ha llevado a cabo desde su fundación y ahora está tan de moda. De los 750 millones de euros de inversión de estos 20 años, 160 han sido públicos y 590 de empresas privadas. Imagino que muchos con créditos de Unicaja, la gran entidad financiera de Andalucía, otra empresa andaluza de bandera, que también tiene departamentos en el Parque y como la UMA entró en el capital del PTA.

Esta es la foto de la obra de Romera. El factor humano decisivo en este caso.

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Deuda histórica: el fuero y el huevo

Ignacio Martínez | 29 de noviembre de 2009 a las 11:12

Hay algo que no acabo de comprender del pago de la deuda histórica. Ya se habían adelantado 420 millones de euros y esta semana se ha concretado el pago de los 784 millones restantes. Los dos partidos de la oposición han puesto el grito en el cielo por la manera en qué se paga. No por el valor de lo obtenido, que de momento se desconoce. O sea que han puesto más énfasis en el fuero que en el huevo. PP e Izquierda Unida se quejan del concepto de pago en especie, con solares e inmuebles. Sostienen que incumple el Estatuto de Autonomía. El líder de IU habla de depreciación de la deuda y el secretario general de los populares de la sentencia de muerte del Estatuto. Se trata de 130.500 millones de pesetas. Con la deuda se pagan los déficit en vivienda, sanidad y educación.

Pero lo importante será saber si los solares con los que paga la Hacienda nacional están depreciados. O si, aprovechando que el Tesoro no tiene un duro y no tiene más remedio que pagar en especie, hace una valoración generosa de la permuta de la deuda por solares e inmuebles. Habría que poner más énfasis en cuáles son los solares, dónde están y cómo se valoran. Es razonable el argumento de que, convertidos en pisos, el dinero resultante irá a la educación y la sanidad. Pero todo depende de la valoración y de momento en este campo hay poca transparencia. Ahí debería poner su lupa la oposición.

Capítulo aparte merece la recuperación de Agesa, la empresa estatal que administraba los activos de la Expo’92 de Sevilla. Un caso de colonialismo absurdo. Agesa es la propietaria de la mayor parte del terreno e inmuebles de la Cartuja de Sevilla, en donde se ubica un Parque Tecnológico en donde está concentrada la mayor parte del I+D público andaluz. Pero los gestores del Parque nunca han gestionado ese suelo. Y la empresa estatal se ha comportado como una inmobiliaria que quería sacar el máximo rendimiento a sus activos, desentendida de quién era su cliente, su base tecnológica o su capacidad de innovación. En suma, del valor añadido que aportaba.  Agesa no debería ser gestionada por la Junta con los mismos criterios mercantiles. Cartuja93, como el PTA de Málaga, debería poder gestionar su suelo. El huevo casi siempre es más importante que el fuero.

Innovación contra la crisis

Ignacio Martínez | 10 de mayo de 2009 a las 9:27

Hoy publico en los nueve periódicos del Grupo Joly un diálogo entre dos ingenieros que están permanentemente en circulación por el mundo. Christian Morales, de origen salmantino, es vicepresidente para Europa, Oriente Medio y África de Intel, el líder mundial de microprocesadores. Felipe Romera es el director del Parque Tecnológico de Andalucía, con sede en Málaga, presidente de la Red de Espacios Tecnológicos de Andalucía y presidente de la APTE, la asociación nacional de parques. Para quiénes tengan mucho interés en la materia también está colgada en las páginas de este blog la versión íntegra de ese diálogo.

Felipe Romera nació en Soria en 1954 y Christian Morales en Penaparda (Salamanca) en 1955. Romera se hizo la carrera de ingeniero de telecomunicaciones en Madrid y Morales, que emigró con su familia a Francia con menos de dos años, se graduó como ingenieros electrónico en la Escuela de París. Romera trabajó en Suecia para Ericsson y para los japoneses de Fujitsu en Málaga. Morales entró en Intel en 1980 y ha ocupado cargos en la compañía en París, Madrid, Sao Paulo, San Francisco y Hong Kong, antes de convertirse en vicepresidente para Europa, Oriente Medio y África del líder mundial de microprocesadores, que facturó el año pasado 27.000 millones de euros.

Ambos se conocieron en 1980, cuando Intel se convirtió en el soporte técnico y comercial de un proyecto, precursor de Internet, que el equipo de Romera desarrolló para Telefónica en Secoinsa y Fujitsu. Christian Morales vive hoy en Munich, donde está la sede central de Intel para Europa. Allí llegó desde su periplo mundial, que comenzó en una aldea de Salamanca donde sus padres tenían dos hectáreas de terreno, dos vacas y dos o tres animales más. En 1957 emigraron al centro de Francia, donde trabajaron de leñadores, buscando un futuro mejor. Felipe Romera dirige desde 1990 el Parque Tecnológico de Andalucía, con sede en Málaga, y desde 1998 es el presidente de la APTE, la asociación nacional española de parques tecnológicos. Desde 2005 es el preisdente de la Red de Espacios Tecnológicos de Andalucía. Forma parte también de los consejos asesores de Telefónica e Iberdrola en la región.

El encuentro se produjo la semana pasada, con motivo de una visita del vicepresidente de Intel a Málaga, para dar una conferencia coloquio en el Foro Mediterráneo.

‘Colonialismo’ en Cartuja 93

Ignacio Martínez | 26 de octubre de 2008 a las 13:10

Esta crisis mundial que tenemos ya encima, comparable al crack del 29, es una oportunidad para revisar todos los elementos del desarrollo andaluz. El objetivo debe ser que el nuevo modelo de crecimiento sea más eficiente. Las empresas privadas y las administraciones públicas tienen la oportunidad de mejorar sus organizaciones y su gestión patrimonial. Les pongo un ejemplo paradigmático: todos los presidentes de Cartuja 93, el Parque Tecnológico de Sevilla han intentado gestionar directamente el suelo de la Isla, el terreno en donde se celebró la Expo’92. No han podido los Montaner, Viera o el actual Pérez Saldaña, por citar algunos ejemplos. Todos han fracasado en el intento.

En la reciente celebración del 15 aniversario de este parque tecnológico descubro que el 75% del suelo de la Cartuja lo controla una empresa pública estatal, Agesa, calificada informalmente por algún asistente al acto como “la inmobiliaria más rentable de España en estos momentos”. El otro 25% del terreno es de la Junta de Andalucía, pero lo gestiona Patrimonio, dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. Lo que significa que la dirección del Parque no tiene la capacidad de gestionar su suelo. Una aberración.

Un parque así es un instrumento para el desarrollo económico de Andalucía utilizando la tecnología. Y éste en concreto tiene un gran valor estratégico. Se lo concede la propia administración: la mayor parte del I+D público andaluz está concentrado aquí. En total, hay 350 empresas que facturan 2.238 millones de euros al año. Lo natural, como ocurre con el pujante Parque Tecnológico de Málaga, es que sus activos fuesen administrados por sus gestores. No se trataría tanto de vender el metro cuadrado más caro o de instalar muchas consejerías, sino de atraer a los centros de investigación y desarrollo más competitivos del mundo o a las empresas tecnológicas más avanzadas. Pero en Sevilla los dueños del suelo están en otra cosa. La inmobiliaria estatal lo que quiere el sacar el máximo rendimiento a sus activos y hace muy bien, esa es su obligación. Y Patrimonio tiene que buscar sitio a las instituciones y empresas públicas de la Junta, nuevas o reubicadas. También cumple con su tarea oficial. Pero después están los políticos, que tienen que tomar decisiones más allá del corto plazo y los reglamentos. Si nada lo remedia, los gestores de Cartuja 93 tendrán en 2014 de patrimonio propio los 2.000 metros cuadrados de la tecnoincubadora Marie Curie; un 0,28% de lo que será el Parque entonces.

Hay quien opina sobre el caso que los activos de Agesa deberían de pasar a la Junta y después a la gestión del Parque. Debería haber sido así desde el año 93, pero el primer presidente de Cartuja, Rafael de la Cruz, prefirió que se crease una sociedad estatal, por miedo a las deudas y pleitos herencia de la Expo. La revalorización del terreno ha convertido en un error aquella estrategia ‘colonial’. En Málaga se hizo exactamente al revés. Los terrenos del PTA eran del IFA, la Junta y el Ayuntamiento, en régimen de proindiviso, pero se hizo una ampliación de capital y se cedieron los activos a la sociedad anónima que gestiona el Parque. El PTA es un modelo para muchas cosas. No en balde este Parque es sede de las asociaciones nacional e internacional de parques tecnológicos.

Ahora hay una oportunidad de solventar el error sevillano en el pago de la deuda histórica. El Gobierno central ofrece 900 millones de euros y la Junta reclama entre 1.100 y 1.700 millones. Algunas fuentes atribuyen a los activos de Agesa un valor de 300 millones de euros. La Junta ya ha dicho que admitiría el pago en especies. La cosa encaja tanto que hasta se hizo alguna gestión informal, aunque ha sido oficialmente desmentida a este diario por la Consejería de Economía. Arreglar este desajuste debería ser uno de los ingredientes del nuevo modelo de desarrollo.

Gattuso o Zidane

Ignacio Martínez | 19 de mayo de 2008 a las 17:47

Gattuso

Los días de corrida goyesca, Antonio Ordóñez asistía temprano a misa en la Iglesia de Los Descalzos de Ronda. Y después se quedaba sentado en la plaza, meditabundo, acompañado por un viejo conocido.

–Qué bien se está hablando poco, le decía al rato el paisano.

–Mejor se está hablando , le contestaba el maestro.

Un militante rondeño contaba el sábado esta anécdota, a la salida del acto de proclamación de Fernando Arcas como candidato, alternativo al oficialista Miguel Ángel Heredia, para suceder a Marisa Bustinduy en la secretaría general del PSOE malagueño. El argumento del aficionado taurino era que allí había estado reunido “el grupo de los que no se juegan ”, mientras que el día anterior “los que van en coche oficial” habían presentado a su candidato. Que no se jueguen nada los críticos es una manera de hablar. Y más en un negocio como el de la política en el que decenas de miles de puestos de trabajo dependen en España de la voluntad de unos pocos jefes de aparato.

Sin ir más lejos, en Málaga van a reinventar el cargo de presidente del Parque Tecnológico para aparcar al delegado de Gobierno de la Junta saliente, José Luis Marcos, un buen funcionario del partido a quien se procura un sueldo oficial para agradecerle los servicios prestados con dinero público. Curioso puesto éste. Primero el presidente del PTA era el alcalde Aparicio. Cuando el PSOE perdió la Alcaldía, la Junta dispuso que lo ocuparía el consejero de Industria (ahora Innovación), y así quedara en manos amigas. Finalmente, la oficina de colocaciones lo convierte en un cargo remunerado.

Las diferencias en el PSOE de Málaga se van a dirimir entre dos candidatos. Y también los congresos de Sevilla y Almería, como contaba ayer este diario. Es una buena noticia para la sociedad, necesitada de que los partidos salgan del pensamiento único y el culto a la personalidad del jefe de turno. En Málaga al diputado Miguel Ángel Heredia le apoyan la consejera y el viceconsejero de Cultura, el presidente de la Diputación y varios alcaldes, la ministra de Fomento y la secretaria provincial saliente. Y el historiador Fernando Arcas tiene el apoyo de notables como el consejero de Turismo, el secretario general de Universidades, el portavoz socialista en la Diputación, algún alcalde y la plana mayor del antiguo guerrismo, como Sanjuán, Ballesteros y Linde.

He leído estos días un comentario injusto sobre Heredia. Le calificaban de blando. Hombre, según se mire. En el Gobierno de Aznar no tenían por blandito a este correoso diputado, recordman en preguntas y placaje al contrario. Si fuese futbolista sería Gattuso, el mediocampista italiano del Milan. Arcas, colaborador y amigo de Paul Preston, es más artista y si fuese pelotero se parecería a Zidane. Y, ojo, proteger la portería propia o encarar la contraria, no es sólo una cuestión de táctica.

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