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Las barbas del vecino

Ignacio Martínez | 26 de abril de 2010 a las 7:22

Ya conocen el refrán: cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar. A primera vista podría parecer una alusión a la crisis griega. Pero no. Entre otras cosas, porque la deuda pública acumulada por Grecia respecto a su PIB es el doble de la española. Lo que no garantiza a España quedar al margen de los vaivenes griegos. Tanto los tiburones especuladores como los temerosos inversores privados son sensibles a las noticias sobre las delicadas finanzas públicas helenas. Los mercados ni siquiera se tranquilizan cuando la Eurozona le ofrece créditos por valor de 30.000 millones de euros. Nadie se fía de nadie. Por eso la Bolsa española bajó la semana pasada.

Pero las barbas del vecino en este caso son los resultados electorales que los grandes partidos están teniendo en las países más poderosos de Europa. El Reino Unido lleva casi un siglo con primeros ministros conservadores o laboristas. Pero hay elecciones generales allí el 6 de mayo, y no son cosa de dos. En septiembre hubo elecciones en Alemania, donde democristianos y socialdemócratas no llegaron juntos a sumar el 57% de los votos. Y esas dos grandes formaciones germanas llegaron a acumular en sus buenos tiempos el 90% de los votos de la República Federal. En Francia en las europeas del año pasado los verdes empataron a votos con el Partido Socialista, que en los últimos 30 años ha dado un presidente de la República y media docena de primeros ministros.

Algo está cambiando en el ambiente. Pero PSOE y PP viven alegremente, instalados en la ignorancia, culpando de todos los males de este país a su adversario. Con la crisis están sufriendo mucho las grandes marcas y el público se lanza en manos de las marcas blancas. También en política: candidatos de formaciones nuevas o tradicionales outsiders resultan a los ojos de los ciudadanos más estimulantes que los líderes de las siglas establecidas.

En España deberían tomar nota los dos grandes partidos nacionales. Anda Cospedal indignada por las nutridas protestas contra el proceso a Garzón, tras su intento de investigar los crímenes del franquismo. Sostienen los dirigentes populares que cuestionar al poder judicial es poner en riesgo la democracia. De acuerdo. Pero cuando Garzón inició la instrucción del caso Gürtel, esa actuación judicial les pareció nada menos que un complot del Estado, a pesar de que puso en pie una importante trama de corrupción en la que estaban inmersos muchos dirigentes y cargos públicos del PP. ¿Esas críticas no pusieron en peligro la democracia? La actitud del PSOE respecto al agua tampoco se queda atrás; la última vez en el Estatuto de Castilla-La Mancha, con posiciones autonómicas distintas según el territorio de que se trate.

Los discursos de socialistas y populares invitan a los españoles a elegir entre lo malo y lo peor. Si siguen así, el bipartidismo, como ha pasado en otros lugares de Europa, no aguantará. Es cuestión de tiempo.

Encoge el cheque europeo de Andalucía

Ignacio Martínez | 6 de abril de 2010 a las 9:40

El cheque europeo se va a reducir notablemente. La difícil salida de la crisis económica se va a complicar aún más para Andalucía con la pérdida de la mayor parte de los fondos europeos para su desarrollo y la amenaza de que la Política Agraria Común (PAC) baje su presupuesto, prime a los países del Este y cambie su sistema de ayudas, perjudicando a las regiones con mayores producciones históricas. Los expertos advierten que 2010 será el peor ejercicio para la banca y las cajas desde que empezó la crisis. El año que viene será malo, aunque algo mejor para el sistema financiero nacional, que empezará a respirar en 2012. Hay presidentes de cajas andaluzas que auguran un panorama similar para el sector inmobiliario, durante un par de años más. Lo que nos situaría en 2014, el año en que entrará en vigor el nuevo paquete financiero de la Unión Europeo por un periodo de siete años, con una rebaja sensible del cheque andaluz, que puede costar cuatro puntos de PIB al año como poco

La última referencia de los fondos europeos es la transferencia de 4.000 millones de euros que llegó a Andalucía en 2009. Algo más de la mitad se destinó a infraestructuras, fomento de inversiones, innovación, formación y desarrollo rural o pesquero. El resto fueron los 1.870 millones de ayudas directas o de mercado para los agricultores, el antiguo Feoga Garantía, hoy llamado Feaga. La cifra conjunta se acerca al 3% del PIB regional y se verá reducida al menos en 1.500 millones de media entre 2014 y 2020. La rebaja puede ser bastante mayor, si la PAC se resiente, aunque Antonio Valverde, director de la Agencia de Desarrollo e Innovación de Andalucía, y antiguo director general de Fondos Europeos en la Consejería de Economía, insiste en que la filosofía comunitaria ha sido siempre contraria a los cambios bruscos de escenario. No lo ve así la principal patronal agraria andaluza, Asaja, que hace tres semanas dio la voz de alerta. Según su tesis, la región perdería más de mil millones de euros al año con el nuevo modelo de la PAC que se pretende implantar; o sea, el 60% de las ayudas agrarias que reciben sus 286.000 agricultores y ganaderos.
 
Fuentes oficiosas de la Consejería de Economía han informado a este diario que no tienen todavía un estudio sobre los fondos estructurales para el próximo paquete financiero, que algunos llaman Horizonte 2020. En esta misma página, aquí abajo, pueden verse los distintos modelos que se podrían aplicar. En el mejor de los casos, Andalucía podría aspirar a un tratamiento como el que tuvieron Valencia, Canarias y Castilla León en 2007, con el agravante de que los socios del Este han mejorado en este tiempo su capacidad de gasto y concentrarán más ayudas. La media de acciones estructurales entre 2007 y 2013 está siendo de unos 2.100 millones anuales, en los que se incluyen unos 28,5 millones del período transitorio de salida del Fondo de Cohesión. Si se calcula la fórmula de los phasing in de 2007, Andalucía pasaría a recibir 1.555 millones el primer año, 1.244 el segundo, 933 el tercero, 622 el cuarto y 311 los tres siguientes
 
Aunque este ajuste parece muy fuerte, puede considerarse optimista en las actuales circunstancias. Y más si tomamos como excepcional el Fondo Tecnológico de 800 millones del actual paquete financiero. Sobre la importancia de los fondos europeos se han publicado muchos estudios. Los últimos en un monográfico sobre Los fondos estructurales europeos y la convergencia de las regiones españoles entre 2000 y 2006, de la prestigiosa revista Papeles de Economía, de Funcas, la Fundación de las Cajas de Ahorro españolas, que recogió este diario cumplidamente el pasado miércoles. 
 
En esa publicación se establece que sin los fondos estructurales europeos entre 2000 y 2006, cada año el PIB andaluz habría crecido un 5,7% menos y el paro habría sido un 7% mayor. Las aportaciones del fondo Feder significaron un 15% de la inversión pública en Andalucía, que llegó al 21% en carreteras y hasta el 30% en infraestructura ferroviaria, en particular el AVE Córdoba-Málaga. Los profesores Carmen Lima, Alejandro Cardenete y Carlos Usabiaga de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla hacen hincapié en la importancia para la convergencia de este fondo sin cuya contribución el PIB regional habría crecido un 5,32% menos cada año entre 2000 y 2006. Por el contrario, los casi mil millones destinados a formación en esos siete años y los más de 1.100 millones de desarrollo rural habrían tenido un escaso impacto en el PIB, de sólo algunas décimas, lo que pone en cuestión la eficacia práctica del Fondo Social e incluso del Feader.  
 
Si  aplicamos el dato de que sin los fondos estructurales el PIB andaluz habría crecido casi seis puntos menos cada año entre 2000 y 2006, hay que convenir que al reducirse al menos en dos tercios estas aportaciones, el PIB andaluz perdería anualmente cuatro puntos entre 2014 y 2020. De ahí que conservar al máximo las ayudas de la PAC sea un objetivo prioritario para Andalucía. El problema es que es la cuestionada es la propia política agraria. Está lejos 1970 cuando supuso el 92% del presupuesto comunitario. Desde entonces ha ido cayendo el porcentaje de manera sostenida: en 1975 fue el 74%, en 1985 del 70%, en 1993 del 54%, en 2004 del 43% y en 2013 llegará al 32%. 
 
Además de reducirse los recursos de la PAC, se han hecho importantes cambios en los sistemas de ayuda. En 1992 hubo una reforma radical con la intención de reducir la superproducción. Se pusieron en marcha planes de desarrollo rural y protección del medio ambiente que han ido ganado protagonismo. También se inició una supresión o reducción de los precios de intervención, que continuó en las reformas posteriores. Con el tiempo, las ayudas directas se han vinculado a la superficie y no a la producción, y se han condicionado a normas medioambientales, seguridad alimentaria y bienestar de los animales. En paralelo, se han abierto los mercados a productos internacionales. 
 
Pero la supresión de precios de garantía y otros sistemas de intervención ha generado un grave problema de volatilidad de precios. El resultado es preocupante en el conjunto de la UE: en Alemania habrá siete veces menos agricultores en 2020 que en 1980; en Francia, seis veces menos. Pero la renta agraria ha sido en 2009 en Alemania la misma que en 2005, y en Francia e Italia, un 10% y un 25% menor. ¿Qué va a pasar en el próximo paquete financiero? Tomás García Azcárate, consejero económico de análisis de mercados en la Dirección General de Agricultura de la Comisión Europea, da algunas pautas: la renta agraria y las ayudas sufrirán la presión presupuestaria, habrá un reequilibraje entre antiguos y nuevos estados miembros y la preferencia comunitaria continuará disminuyendo.  
 
El mensaje que sale de la Comisión Europea es que si se quiere conservar un sector agrario importante en Europa hay que encontrar una rentabilidad en el mercado. Pero para lograrlo hay que disponer de redes de seguridad de las que ahora carece el sistema de ayudas comunitario, y aumentar la transparencia del mercado. También habrá que continuar las políticas de desarrollo rural y protección medioambiental, la promoción de los productos agrarios y el apoyo a la innovación. Con este planteamiento general, el Reino Unido, Suecia, Dinamarca y Holanda, lideran la filosofía de recortar el presupuesto de la PAC. A favor de mantener el actual statu quo estarán sin duda Francia y España. Pero el Gobierno español ha dado a conocer en diciembre un documento en el que plantea una ayuda uniforme por superficie agraria de 100 euros por hectárea que ha provocado la alarma en Andalucía. Son dos tercios menos de lo que ahora se recibe de media en una región que tiene el 25% de la producción final agraria española y consigue un 30% de las subvenciones nacionales del Feaga. La Consejería de Agricultura ha puesto en marcha dos equipos de trabajo para preparar sendos informes sobre ayudas y directas y mecanismos de mercado, que estarán ultimados en dos semanas. Con esos argumentos se dispone a batallar ante todas las instituciones nacionales y europeas. 
 
En mal momento, porque la crisis ha golpeado duramente al sector. Ante la competencia feroz, la distribución ha apretado a la industria y el industrial al agricultor. Las marcas blancas han acabado por hundir los márgenes de los productores. Son muchas las voces que reclaman mecanismos para defender los precios, un almacenamiento privado más dinámico, más automático, y recuperar medidas de mercado clásicas. Hay, sin duda, que reagrupar la oferta. Pero el derecho de la competencia europeo impide de momento que se creen centrales de venta, al estilo de las centrales de compra que ya hay de hecho. Ni siquiera está claro que se permitan mecanismos de intercambio de información entre operadores. La consejera Clara Aguilera ilustra el problema con el ejemplo del aceite de oliva andaluz, con 800 vendedores y cinco grandes  compradores. En Andalucía hay 600 cooperativas agroalimentarias con una facturación media de 3,5 millones. Prestigiosos profesionales como Tomás Aránguez o Antonio Luque llevan años reclamando una concentración: que hubiese diez y la líder facturase más de 3.000 millones de euros, en lugar de los 300 millones actuales.      
 
Con un presupuesto limitado, más comensales en la mesa y normas de tarifa única, sería casi un milagro que no se recortase el cheque agrario andaluz. La solución, como la de los fondos estructurales, en los próximos dos o tres años. 

La cometa española

Ignacio Martínez | 15 de enero de 2010 a las 8:28

La prensa andaluza comenta con profusión la cumbre de la Unión Europea de este fin de semana en Sevilla. Me sorprende. Se trata de unas reuniones informales de ministros de Energía y Medio Ambiente, con los comisarios correspondientes, en la que no se toman decisiones. Estos encuentros sirven para conocer a los colegas y charlar de asuntos importantes, que la urgencia diaria suele postergar. Es costumbre que ministros y ministras acudan acompañados de sus parejas y que haya un programa lúdico potente; el ambiente relajado fomenta la relación. Ignoro de dónde ha salido llamar a esto de Sevilla una cumbre, que es el término empleado para las reuniones de los jefes de Estado y de Gobierno. Pero quizá venga de la pretensión de darle mucho ringorrango a la presidencia española de la UE.

Es evidente que el Gobierno español quiere llamar la atención. Y lo está consiguiendo. Zapatero lanzó la idea de adoptar medidas correctoras, con sanciones a los países que no cumplan los objetivos de crecimiento y empleo. Le han llovido las críticas. La pretensión de ejercer un liderazgo europeo es arriesgada: el miércoles por la tarde acudió la vicepresidenta Salgado a Berlín para dar explicaciones a su colega alemán sobre el asunto de las sanciones, pero no quiso saber nada de la prensa. Los periodistas de la capital alemana esperan ahora a Moratinos, que hablará en la Universidad de Humboldt el lunes; a ver si huye o no de ellos como Salgado. Quien no huye es el ministro de Fomento, encantado de decir aquí que los escáneres corporales no se implantarán en los aeropuertos sin un acuerdo previo de la Unión Europea y dispuesto a afirmar en Washington tras reunirse ayer con su homólogo norteamericano y la secretaria de Seguridad Interior que “es inevitable” su instalación.

La idea de las sanciones ha sido aparcada, pero Zapatero tiene otra propuesta, según cuenta Tony Barber, corresponsal del Financial Times (FT) en Madrid: que el país que ostente la presidencia semestral se convierta en una factoría de ideas, en expresión textual del presidente, y sea la fuerza intelectual que impulse las políticas de la UE. Pero ZP no se conforma sólo con eso: según la prensa británica y alemana, Van Rompuy prefiere recibir al presidente Obama en mayo en Bruselas, como anfitrión de la cumbre de Europa con Estados Unidos. Sin embargo, para Zapatero es una cuestión innegociable que el encuentro y la foto sean en Madrid.

El FT se pregunta cuántos días se puede mantener en el aire una cometa española. Y responde que unos cuatro, a juzgar por la rapidez con la que Alemania y el Reino Unido echaron abajo la propuesta de sanciones. Ayer Sarkozy ejerció de líder europeo con la audacia que le caracteriza, al proponer la celebración de una conferencia internacional para la reconstrucción y el desarrollo de Haití. Zapatero ya debe haberse dado cuenta de que en el escenario europeo hay mucha competencia.

Riesgos y bromas

Ignacio Martínez | 4 de enero de 2010 a las 7:25

Los usuarios de los aeropuertos van a pagar en sus carnes los nuevos miedos de las autoridades tras el frustrado atentado de un nigeriano en un avión que se dirigía a Detroit, en Estados Unidos. La última moda contra los pasajeros son los escáneres corporales. Al turista todo se le requisa: zapatos, cinturones, objetos punzantes o líquidos de todas clases. Vamos a acabar como el hijo de Julio Iglesias, en el anuncio en el que se quita toda la ropa, menos su reloj. Era una broma sobre los detectores de metales utilizados para que no entren en los aviones terroristas con armamento convencional o químico.

Pero al terrorista le pasa como a los ciclistas que se dopan: que su tecnología va muy por delante de la pericia de los controladores. En resumen, estas medidas van a disuadir a los viajeros de coger un avión, pero no van a frenar los riesgos de atentados. ¿Qué hacer, si no? Como las autoridades no tienen la respuesta se ponen a dar palos de ciego, para disimular. Aunque el riesgo no es ninguna broma.

La última iniciativa ha sido poner a Yemen en la diana de sus preocupaciones. Allí recibió entrenamiento el nigeriano Abdulmutallab. Allí han cerrado sus embajadas Estados Unidos y el Reino Unido. Y allí la Embajada española, o sea la embajada del país que ocupa la presidencia de turno de la Unión Europea, está en máxima alerta. Sabemos, en carne propia, que estos riesgos no son hipotéticos: Al Qaeda secuestró hace mes y medio a tres ciudadanos españoles en Mauritania: Albert, que está herido, Alicia y Roque, a quienes se supone en territorio de Malí.

La línea que enlaza los países del Sahara, desde el Atlántico al mar Rojo, empieza en Mauritania y sigue en Malí, Níger, Chad y Sudán. Es el nuevo santuario de la organización terrorista, cuya fortaleza se agiganta en estados tan débiles. Al otro lado del mar Rojo, esta línea continuaría en Yemen precisamente. Estados Unidos y el Reino Unido van a crear una unidad especial antiterrorista para que opere en Yemen, en apoyo a un Gobierno sin recursos para enfrentarse a una organización criminal con profesionales tan avezados. Malo. Si se tensa la situación internacional, se complicará la liberación de los tres cooperantes españoles secuestrados en noviembre.

Mucho menos dramática, pero no menos injusta es la situación de Juantxo López Uralde, director de Greenpeace en España, detenido en Copenhague con otros tres compañeros, desde que el 17 de diciembre intentó colarse con una pancarta en una recepción oficial de la reina danesa a los dirigentes que participaban en la cumbre del clima. Una protesta jocosa. El jueves comparecen ante el juez estos ecologistas, que ya han tenido una condena por anticipado, al encerrarles durante las fiestas. Los políticos hablan, los líderes actúan. Eso decía la pancarta. Si se comparan los riesgos, esto sí que es una broma.

El hito planetario

Ignacio Martínez | 3 de enero de 2010 a las 3:24

Se está exagerando el papel de la presidencia española de la Unión Europea. No es la primera. Felipe González ya fue presidente de turno en 1989 y 1995 y Aznar en 2002. Las cumbres de Madrid con las que terminaron las presidencias socialistas fueron decisivas para el lanzamiento de la moneda única. En junio de 1989 Thatcher permitió que los demás iniciaran el camino hacia la unión monetaria sin el Reino Unido. Y la de diciembre de 1995 bautizó la nueva divisa como euro. En la de Sevilla de junio de 2002 se arregló el Tratado de Niza para que los irlandeses lo aprobasen en un segundo referéndum y fracasó el plato fuerte defendido por Aznar y Blair: dejar sin cooperación a los países africanos que no colaborasen contra la inmigración ilegal. Pero, como siempre, en Sevilla se despacharon importantes asuntos corrientes en materias como inmigración y asilo, ampliación y futuro de Europa; incluso se habló de desarrollo sostenible. Ya ven que no hay nada nuevo bajo el sol.

Sin embargo, en esta cuarta ocasión hay un afán de protagonismo excesivo. El PSOE está cinco puntos por debajo del Partido Popular en las encuestas, pero pretender arreglar la imagen presidencial a base de fotos de cumbres con países de Latinoamérica, del Mediterráneo, con Marruecos o con Obama es desvirtuar el cometido de España en este semestre. Se ponen en marcha nuevas instituciones del Tratado de Lisboa y se pretende abrir la puerta a nuevos adherentes: la Unión puede tener 37 socios en 2020. Se quiere dejar atrás la crisis y tener una mejor presencia de Europa en el plano internacional. Esto último no es cuestión de número: cada vez hay más países europeos en el G-20, pero cada uno habla con su propia voz, en un coro disonante.

Este semestre tiene algunos inconvenientes: la nueva Comisión no entrará en funciones hasta febrero y hay elecciones británicas en mayo. En vez de buscar grandes titulares, Zapatero haría bien en administrar los asuntos pendientes. En otras palabras, no estamos ante ningún acontecimiento planetario por la coincidencia de dos liderazgos a ambos lados del Atlántico, como enunció una bisoña dirigente socialista meses atrás. España está lejos de poder ejercer liderazgo alguno, pero además no es eso lo que se estila en Europa, en donde el presidente es un primus inter pares. Si ha habido un español líder europeo en los 24 años que España lleva en la UE, ha sido González. Aznar y Zapatero se han quedado lejos de serlo.

Televisión pública: medalla en improvisación

Ignacio Martínez | 13 de noviembre de 2009 a las 7:33

El bandazo gubernamental sobre financiación del sector audiovisual público pone en riesgo el futuro de estos medios en España. Y, de momento, ha forzado la dimisión de su presidente, Luis Fernández, que se despide hoy. Es curioso que al Gobierno le moleste que se diga que improvisa. ¡Pero lo hace constantemente! Acaba de hacerlo en una de las asignaturas en las que mejor nota saca Zapatero en sus cinco años largos de mandato: RTVE. En España la televisión pública ha sido desde su fundación un órgano oficial de propaganda. Durante la dictadura, desde luego, pero desgraciadamente también durante la democracia.

Zapatero ha sido el primer presidente del Gobierno que ha concedido a la televisión pública la mayoría de edad; a la emisora y a sus espectadores, con una desgubernamentalización de la información; con una independencia, un pluralismo y un rigor que no había tenido nunca antes. Esto se ha llevado a cabo de tal manera que algunos dirigentes socialistas echaban de menos el estatus anterior: he llegado a oír de sus labios a un ex ministro amigo del presidente, que el PSOE vive en “un permanente estado de sitio mediático”. A veces, el sentido de la realidad es el menos común entre los políticos. 

Este ha sido un gran debate en Europa desde el inicio de la era de la televisión, que empezó tras la segunda guerra mundial, con la excepción del Reino Unido. La BBC fue la primera televisión que emitió en el mundo, en 1936. Más tarde llegaron la francesa, en 1949; la italiana, en 1952; la alemana, en el 54; o la española, en 1956. La guerra dejó secuelas en la sociedad, que tuvieron un reflejo en el sector audiovisual público. El riesgo para las libertades que habían significado el fascismo y el nazismo y con medio continente detrás del telón de acero comunista, llevó a los gobiernos de Europa Occidental a un cierto complejo legitimista. Quien ganaba las elecciones tenía el derecho de utilizar la televisión pública para hacer valer las ideas de la mayoría. Se hacía sin complejos: Alain Peyreffite, ministro de Información de De Gaulle, cuenta en sus memorias cómo escribía él mismo los telediarios en la ORTF francesa en los años 60.

A ese punto hemos llegado nosotros con 40 años de retraso. También sin complejos: el presidente Chaves nombró a su portavoz director general de la RTVA. Hay más ejemplos, no sé si más penosos: para el Canal 9 valenciano no ha existido el caso Gürtel, y Esperanza Aguirre consideraba que la Telemadrid de la época de Gallardón estaba en manos ¡de Sendero Luminoso! Por eso sorprendió gratamente que Zapatero permitiese que TVE pasara de la categoría de televisión gubernamental a la de televisión pública. Una drástica reducción de personal, nuevo estatus jurídico y un presidente de la nueva Corporación, profesional de prestigio e independiente, han puesto a la radio televisión pública en el mejor lugar de su historia.

Su audacia debe haberle dado vértigo al propio Zapatero. O será su querencia a la improvisación, pero lo cierto es que en mayo de un plumazo el Gobierno decidió dejar sin publicidad a RTVE, sin hacer partícipe al presidente de la Corporación hasta la noche de antes de anunciarlo. Además, pergeñó un precario sistema de financiación por parte de las televisiones privadas y las compañías de telecomunicaciones. Una autoridad en la materia, como el profesor Díaz Nosty, ya escribió en los diarios del Grupo Joly que “las cadenas privadas, beneficiarias de la medida, no tardarán en denunciar la financiación del audiovisual público por el sector privado y las empresas de telecomunicaciones se oponen ya a la medida. ¿Se puede, con estas debilidades de partida, sentar las bases sostenibles de una verdadera televisión pública? Es difícil. Si desde un Gobierno más cercano a lo público se opera en estos términos, un cambio de color político podría suponer la liquidación de la televisión estatal”.

Por eso hoy se va Luis Fernández, el mejor presidente/director general que ha tenido el sistema público de radio televisión en España. No creo que sea para que Zapatero y su vicepresidenta Fernández de la Vega se pongan una medalla. La improvisación todavía no es deporte olímpico.

Huelga de balón

Ignacio Martínez | 6 de noviembre de 2009 a las 2:00

Seguro que no saben quién es José Luis Astiazarán. Resulta ser un abogado donostierra de 46 años, que fue presidente de la Real Sociedad cuatro temporadas y dejó su club en la ruina. No obstante lo cual, 39 de los 42 clubes de Primera y Segunda lo promovieron a presidente de la Liga de Fútbol profesional en 2005; puesto en el que ha sido reelegido una vez. El buen hombre ha amenazado a este país con una huelga del fútbol, si se pone en marcha la nueva ley fiscal que obligará a los futbolistas extranjeros a pagar impuestos como todo hijo de vecino. Resulta que los Cristiano Ronaldo, Kaká o Ibrahimovic pagan como tope un 24% de impuesto de la renta, mientras los Raúl, Casillas o Villa tributan con un IRPF del 43%.

Con cara de póquer, Astiazarán dejó caer ante las cámaras de televisión que si esto no se arreglaba se podía parar el fútbol, porque la broma le iba a costar a los clubes unos 100 millones de euros. Es curioso el lenguaje de los abogados: en realidad a quien le costaba 16.638,6 millones de pesetas al año era a la Hacienda pública. Resulta increíble que no paguen impuestos como los demás unos multimillonarios privilegiados, que trabajan algunos días a la semana y sólo un par de horas. En estas situaciones, la gente se retrata. El demagogo presidente del Barcelona, Laporta, ha dicho que si se aplica esta medida el fútbol español perderá competitividad. Falso. El fútbol inglés de clubes está en la cúspide continental y sus estrellas pagan un 40% de IRPF, aunque el gobierno británico está pensando subirlo al 50%. En Alemania la cuota es del 45% y en Italia, del 43%. Raúl, el sensato jugador del Real Madrid, ha dicho que todos los jugadores deberían pagar lo mismo.

La ley por la que los futbolistas mejor pagados del mundo tenían privilegios fiscales en España fue promovida en tiempos del Gobierno Aznar y puesta en marcha por el Gobierno Zapatero. Su intención era servir de reclamo para que profesionales y científicos de primer nivel mundial vinieran a trabajar a este país, pero en realidad ha ayudado a los clubes españoles a fichar más barato que sus competidores. Los jugadores hacen contratos con cifras en neto y son los clubes los que tienen que pagar sus impuestos. Por cierto, que es una clara competencia desleal dentro del mercado único europeo, que extrañamente no ha sido recurrida por ningún otro socio comunitario.

En su reunión de hoy, los presidentes de la Liga no se atreverán a parar el balón. En los tiempos que corren no son de recibo este tipo de privilegios y la huelga no sería popular. Pero no hay mal que por bien no venga: aquí tenemos otra prueba de que es falso el aserto del presidente del Real Madrid de que él contrata jugadores tan caros, porque puede pagarlos. En realidad no puede sin leyes-trampa como ésta, con la que le metía la mano en la cartera a los españoles.

‘El tabaco mata’ no es un chiste

Ignacio Martínez | 12 de octubre de 2009 a las 9:16

La ministra de Sanidad está decidida a endurecer la ley antitabaco y ya tiene desde junio el beneplácito del Congreso. Pero no es tan fácil la cosa: los trámites de evaluación del cumplimiento de la ley que entró en vigor en enero de 2006 retrasan esta urgente medida. Sólo 40.000 establecimientos públicos españoles han habilitado espacios libres de humo de los 350.000 que lo deberían haber hecho. La resistencia de los fumadores es superior al respeto a la ley. Se hacen chistes sobre el lema el tabaco mata de los paquetes de cigarrillos. Hay quien lo prefiere a ese otro que dice que produce impotencia.

Pero el asunto tiene poca gracia. El número de muertos por tabaco en el mundo ronda los tres millones de personas al año. Que en España son 50.000 y en Andalucía, unas 10.000. El problema es que no sólo mueren los fumadores activos, sino que es extraordinaria la cifra de fumadores pasivos que son víctimas del vicio de sus vecinos de casa, trabajo u ocio. En España pueden ser tres mil los fallecidos todos los años por el humo de los demás. La mayor parte de ellos son contaminados en lugares de ocio.

Elena Salgado, la actual vicepresidenta económica del Gobierno, fue la madre de la ley vigente. Una ley llena de buenas intenciones, cuyo cumplimiento “deja mucho que desear”, según ha reconocido este fin de semana su sucesora Trinidad Jiménez en unas declaraciones a la Agencia Efe. La ministra cree que los bares mantendrán su clientela con la nueva ley endurecida aunque no se pueda fumar. Yo creo más bien que los bares mantendrán su clientela a base de hacer la vista gorda. Afortunadamente, como en tantos otros asuntos de la vida diaria, la Unión Europea viene a nuestro rescate: la comisaria de Salud de la Comisión Europea, la chipriota Androulla Vassiliou, acaba de proponer al Consejo de Ministros que antes de 2012 se prohíba fumar en lugares públicos en toda la UE. Actualmente sólo 10 países tienen leyes antitabaco exhaustivas, encabezados por el Reino Unido e Irlanda, donde la prohibición de fumar en los pubs fue un drama nacional.

El asunto de los bares parece el más peliagudo: una encuesta del Eurobarómetro indica que un 84% de los europeos está a favor de la prohibición de fumar en el trabajo, pero que ese porcentaje baja al 77 en los restaurantes y desciende hasta el 61% en bares y pubs. La condescendencia con amigos y familiares sigue facilitando la permisividad social contra uno de los riesgos más serios para la salud de los ciudadanos. Es como luchar contra gigantes. Por cierto, que la Junta fue la primera administración europea en demandar a las compañías tabaqueras por el coste sanitario derivado de las enfermedades asociadas al tabaquismo. Fue en 2002. Pero una cosa es predicar y otra dar trigo. Que se lo digan a la consejera, que además es médica: aunque evita hacerlo en público, no ha conseguido dejar de fumar.

Turismo sanitario

Ignacio Martínez | 23 de septiembre de 2009 a las 11:38

El ex presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ha vuelto a provocar. Acusó primero de cobardes a los jóvenes dirigentes de la actual generación al mando en su partido. Y ahora sugiere que se pueden hacer notables ahorros en la sanidad pública si restringimos su uso a los extranjeros no residentes. Lo que ha generado una fuerte polémica: desde el lunes han llegado miles de comentarios a los diarios digitales; casi todos a favor de la tesis de Ibarra, por cierto. La controversia arranca de la primera parte de su aserto. Dijo que Zapatero tendría que hacer una sanidad para los españoles y sólo para los españoles. Suena xenófobo, pero matizó que era una advertencia contra el turismo sanitario.

Este asunto no es nuevo. Instituciones serias como el Observatorio de Salud en Europa, de la Escuela Andaluza de Salud Pública con sede en Granada, en un trabajo técnico publicado a primeros de este año, advertía de que no se conoce el déficit que provoca en España la atención sanitaria a ciudadanos comunitarios. En ese informe se dice que “probablemente quedaríamos espantados por las pérdidas que alegremente estamos soportando por inoperancia, desidia, descuido, desorganización y falta de concienciación política”. Y se añade que la generosidad de nuestro sistema de salud, gratuito y universal, actúa de efecto llamada. Es un sistema tan eficiente que atrae a enfermos de estados con una sanidad menos desarrollada, como Rumanía o Bulgaria; o a los que tienen mayores listas de espera, como el Reino Unido; o a los países en los que el ciudadano paga una parte de la asistencia, como la mayoría. Añadan que en la costa andaluza vive alrededor de medio millón de extranjeros comunitarios que no se han empadronado y generan gastos suplementarios cuantiosos para la sanidad andaluza. No son pacientes baratos: se colocan prótesis de cadera de titanio que cuestan 5.000 euros o marcapasos de 3.000.

Doy por hecho que Ibarra no pretende excluir del sistema al 15% de sus usuarios, que son extranjeros residentes y cotizantes a la Seguridad Social. La ministra ha salido al paso de las declaraciones del líder socialista extremeño, en defensa de este colectivo. Y ha añadido que hay una regulación muy precisa para cobrar los servicios prestados a los extranjeros en la sanidad nacional. Lo que no dice es que esos procedimientos administrativos se aplican a medias. La Junta admite que le cuesta mucho trabajo, y dinero, cumplir los protocolos de facturación que implantó en 2004. No se factura todo lo que se atiende. Y de lo que se factura, sólo se ingresa una tercera parte, por el reparto que hace luego el Gobierno central. Se dejan de cobrar del orden de 20 millones de euros al año, según fuentes de la Consejería. Esta es una buena polémica. Ibarra la plantea para provocar. Y Trinidad Jiménez le ha replicado porque no tiene más remedio y, probablemente también, para demostrar que no es ninguna cobarde.

Elecciones europeas: plantón de los recién llegados

Ignacio Martínez | 9 de junio de 2009 a las 13:43

La abstención de un 43,1% en el conjunto de la Unión Europea es ficticia. En los resultados oficiales puede verse que de los 12 países que entraron en la UE en 2004 y 2007, ocho han tenido una participación inferior a la media: Eslovaquia, 19,64%; Lituania, 20,88; Rumanía, 27,21; Polonia, 27,4; Eslovenia, 28; Hungría, 36,3, y Bulgaria, 37,49. Todo un plantón de los recién llegados. Por el contrario, sólo cuatro de los quince miembros desde 1995 tuvieron una abstención superior a la media en estas elecciones: Reino Unido, 35%; Holanda (uno de los países fundadores), 36,5; Portugal, 37, y Francia (más que fundadora, la ‘madre’ del invento), 40,5. Esto tiene una lectura. No podemos seguir invitando a entrar en este club a países cuyo único objetivo es mejorar su economía. La Unión tiene la ambición de ser mucho más que eso. En Maastricht quedó pendiente la unión política… Eso se debería abordar antes de otro grupo de países entre por la puerta.

Por cierto, que la participación media está ‘falseada’ porque en cuatro países de los 27 es obligatorio el voto por ley: En Bélgica (85,86%) y Luxemburgo (90), en donde cumplen con esa obligación, y en Grecia (52) y Chipre (59,4), en donde medio cumplen. En todo caso, tiran artificialmente al alza con la media.