Archivos para el tag ‘Sócrates’

¡Viva España!

Ignacio Martínez | 11 de abril de 2010 a las 9:40

Los vecinos de Valença do Minho, de 15.000 habitantes en el norte de Portugal, gritan ¡viva España! a diario porque el Gobierno ha cerrado el servicio de urgencias de su centro de salud y tienen que cruzar el puente sobre el Miño que les separa de Tui en Galicia para ser atendidos. También enarbolan banderas españolas. Su ingeniosa protesta ha incomodado al primer ministro Sócrates, pero resulta superflua. Tui y Valença son una misma entidad separada por el Miño y unida por un puente. Las urgencias pueden estar en Tui, de la misma manera que los tudenses van a la piscina y se aprovisionan de café o bacalao en Valença, y los valencianos estudian en el conservatorio de Tui o hacen la compra en sus supermercados. Eso es Europa.

En el ámbito regional siempre ha costado la misma vida poner de acuerdo a tres pueblos andaluces vecinos para que uno albergue un polideportivo, otro un centro de salud y el tercero un teatro: todos reclaman las tres cosas. El localismo y el populismo son los peores males de nuestro tiempo. ¿Con esos mimbres se puede construir una región? El profesor Domínguez Ortiz estableció que gaditanos, sevillanos, granaínos o cordobeses eran muy de su patria chica y muy españoles, pero no ejercían su condición de andaluces. Ésta es una de las razones por las que no ha triunfado un partido nacionalista: Andalucía no existe, porque no existen los andaluces, sino los malagueños, onubenses, almerienses o jiennenses, que no encuentran ventajas a la cohesión regional. Más bien la estima local se consolida en la pugna territorial, como pudo verse ayer con las peleas previas al partido Málaga-Sevilla. 

Es un hecho admitido que el Parlamento andaluz es menos atractivo con tres partidos, cosa que ocurre por primera vez desde 1982. Al margen de sus notables errores de estrategia, ética y coherencia ideológica, al Partido Andalucista le perjudicó la ventajista obsesión de Chaves de no convocar elecciones regionales sin el paraguas de las generales, lo que ha impedido un verdadero debate sobre los problemas de Andalucía y su futuro. Otra de las razones por las que tampoco ha prosperado un partido nacionalista es la ausencia de una burguesía ilustrada o una clase empresarial necesitadas de la defensa de intereses concretos. El cuadro se completa con un dato sorprendente: mientras más baja el aprecio a los políticos, más sube el voto a los dos grandes partidos. Por alguna extraña razón, la melancolía conduce al bipartidismo. Y Europa no va por ahí…

El espejo alemán

Ignacio Martínez | 28 de septiembre de 2009 a las 6:53

”Angela

 

Los resultados de las elecciones de ayer en Alemania y Portugal ofrecen varias lecciones interesantes. La primera es que la crisis no manda necesariamente a los primeros ministros al paro. Que tome nota el Partido Popular: el efecto de la crisis sobre el ánimo de los ciudadanos, por sí sólo, no llevará a Rajoy a La Moncloa, ni a Arenas a San Telmo. Tendrán que ofrecer algo más que las letanías recitadas ayer en el macromitin de Dos Hermanas (Sevilla), sobre las improvisaciones, disparates y chapuzas socialistas para llegar al poder.

Porque los gobernantes resisten. Merkel y Sócrates han ganado, aunque sin mayoría absoluta. Casi vale para un teorema. Una es demócratacristiana y dirige el país que hace de locomotora de la economía europea y el otro es un socialista de un estado que está en el furgón de cola de la zona euro. Por encima de su ideología o del desarrollo de su país, en ambos casos los ciudadanos prefieren no cambiar. Y eso que Angela Merkel, como Zapatero, minimizó la llegada de la Gran Recesión. Después se produjo, hace ahora justo un año, la quiebra del banco hipotecario Hipo Real Estate y la canciller se quedó paralizada, lo que permitió a Sarkozy zaherirla en público: Francia actúa mientras Alemania reflexiona, dijo el malvado Nicolas. Pero Merkel acabó actuando, con dos grandes planes de salvamento de la banca y la industria del automóvil. Y, sobre todo, Alemania ha sabido encontrar la senda de la recuperación.

La segunda conclusión es que los grandes partidos bajan extraordinariamente de votos. En Alemania a la CDU de la canciller Merkel los sondeos le dan un 27% de los votos, que sumados al 6,5 de los socialcristianos de la CSU bávara suponen un discretísimo 33,5%. Ese 27 y el 23% de los socialdemócratas suponen el peor resultado conjunto de los dos grandes en toda la historia de la República Federal. El magnífico resultado de los liberales, con un 15% es el que permite acabar con la gran coalición y volver a una fórmula clásica, muy experimentada en la era Kohl (1982-1998). Los tres partidos pequeños ya no son actores de reparto: liberales, la Izquierda y los verdes, suman un 38% del electorado. Una ley electoral considerada anticonstitucional por los tribunales concede un extra a los dos grandes que se resisten a reformar la norma. Pero no hace falta recurrir al espejo alemán; eso es lo que pasa en España, sin ir más lejos.

La tercera enseñanza de la consulta de ayer es que la abstención sube. Casi cinco puntos en Alemania y casi diez en Portugal. La gente no quiere cambiar, pero está cansada de lo que tiene. Por lo que se ve, tampoco a Zapatero y a Griñán les valdrá para seguir en el poder ir parcheando hasta que las cosas se resuelvan solas.