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Solbes se va

Ignacio Martínez | 14 de septiembre de 2009 a las 20:40

Se va Solbes. Le supongo espantado por tanto aficionado y aficionada manejando los mandos de la economía y el presupuesto nacional. Empezando por el aficionado-presidente, el hombre al que Jordi Sevilla pretendía explicarle en dos tardes lo que es la economía. Ambos están en desacuerdo con la política económica, con los bandazos y con las improvisaciones. También con el hecho de que cada vez más, como le pasó a Aznar en su segunda legislatura, todo lo decida el presidente, rodeado de un coro de aduladores.

Entre las críticas en público, figura en lugar destacado Antoni Castells, el consejero de Economía de la Generalitat, que se ha mostrado en desacuerdo con la subida de impuestos de Zapatero. Castells tuvo el acierto de leer mejor que Solbes o Griñán los datos de los organismos internacionales a la hora de preparar los presupuestos de este año. Mientras unos preveían una subida del PIB del 1%, Castells ya sabía que entraríamos en recesión. Hoy ha dicho en una conferencia en la Caixa que se siente respaldado por el PSC, ante las molestias que en el PSOE han causado sus críticas al presidente. También ha insistido esta tarde en que frente a una crisis como ésta “los estímulos fiscales son importantísimos”.

Se fue Jordi Sevilla, se va Solbes y quedan pocos como Castells diciendo lo que piensan.

Se acabó el verano

Ignacio Martínez | 23 de agosto de 2009 a las 12:03

El Gobierno tiene lo que Boris Izaguirre llamaría un momento progresista. El jueves el vicesecretario general del PSOE anunció una subida de impuestos. La filosofía de la medida es impecable: de los que más tienen para los que más necesitan. Pero esto significa, en la práctica, que los que tienen nóminas más altas van a pagar más a Hacienda, para compensar un déficit público galopante, que este año rondará el 10% del PIB nacional. Un gasto excesivo provocado por el aumento del paro, pero también por administraciones públicas sobredimensionadas, alguna de las cuales ha dejado de tener sentido hace tiempo, aunque no para de crecer en personal y presupuesto. Un ejemplo fácil, las ocho diputaciones andaluzas le cuestan todos los años a los contribuyentes unos 1.700 millones de euros, diez veces más que hace 20 años.

El dinero que ahora el Gobierno pedirá a la clase media y media alta, unos 9.000 millones de euros, lo tendría ya en las arcas del Estado con creces si no hubiese arbitrado medidas oportunistas en momentos liberales: como un cheque bebé de 2.500 euros para todos los hijos, tanto los de familias muy pudientes como los de las muy necesitadas, o la devolución de 400 euros a todos los contribuyentes, ya fueran ricos o pobres. Dos frivolidades que disgustaron al entonces vicepresidente Solbes y salieron de la chistera electoral, en aquella época feliz en la que la crisis era un invento de una oposición antipatriota. ¿Se acuerdan? Parece que fue ayer.

El lado bueno de la declaración de José Blanco es que ha acabado con el culebrón del verano, lanzado y alimentado por los juniors del PP: ya saben, la tontuna de que España es un estado policial. Junior no sólo es un concepto generacional o una categoría orgánica, también es un signo de escasa autoridad. Ana Mato tendrá muchos trienios, pero cuando dice que “toda España” sabe que hay escuchas telefónicas ilegales se le nota demasiado que no se lo cree ni ella misma. Ahora Blanco ha situado el debate político en la cruda realidad de la crisis, al poner sobre la mesa un asunto serio de verdad para el conjunto de la nación. Los casos de corrupción que le llueven al PP también son preocupantes, pero no se resuelven con la cortina de humo de que España está en el mismo club de estados policiales como Cuba, Venezuela, China, Irán, Corea del Norte o Birmania. Nos quejamos de la bisoñez de Aido o Pajín, pero Cospedal, Mato o González Pons, con más edad, juegan la misma liga.

El fondo de la declaración de Blanco es largo y ancho. Para empezar, los ricos no tributan por el impuesto de la renta de las personas físicas. Tienen sociedades de cartera con privilegios fiscales y equipos de asesores para que la rentabilidad de su patrimonio sea afectada lo menos posible por el Fisco. A quienes el Gobierno les va a meter un mordisco en su renta no es a esos ricos, ni a los profesionales liberales que declaran sólo una parte de sus ingresos, o tienen sociedades unipersonales para tributar a un tipo muy inferior al del IRPF, sino a la clase media que tiene una nómina con más de 60.000 euros de ingresos; un 4% de los contribuyentes. Como todas las medidas son electorales, digamos el Gobierno corre pocos riesgos con esta medida, cuya aparición en escena ha acabado con las vacaciones políticas.

Griñán, el hombre tranquilo

Ignacio Martínez | 12 de abril de 2009 a las 16:34

El político más famoso del mundo, el presidente Obama, tiene prestigio de gran orador. Sus discursos se cuelgan en YouTube como si fueran canciones de culto, con millones de visitas. Pero Obama no escribe sus discursos. Se los hace un jovencito de enorme talento, Jon Fravreau. De hecho, pocos políticos escriben sus discursos; el dramaturgo y político checo Václav Havel es una de esas excepciones. Otra es José Antonio Griñán. El vicepresidente económico del Gobierno andaluz y candidato ‘in pectore’ a la Presidencia de la Junta no es economista, sino un hombre de letras. De hecho, quiso estudiar la carrera de Filosofía y Letras en los años 60, pero su tío Rafael Martínez Emperador, hermano menor de su madre, le recomendó que hiciese Derecho y preparase oposiciones a inspector de Trabajo.

Con 23 años sacó esas oposiciones con el número tres de la promoción de 1969. Con su tío trabajó cuando era director general de la Seguridad Social a mediados de los 70. Martínez Emperador fue asesinado por ETA en 1997 cuando era magistrado de la Sala de lo Social del Supremo. Un atentado que ha marcado su vida, como otros hechos menos dramáticos y más antiguos. Por ejemplo, una novela que leyó a finales de los 60, que es la que más le ha impresionado; ‘Guerra y paz’ de Tolstói. Es un dato relevante en una persona que lee cuatro o cinco libros al mes. Griñán es un gran lector y un cinéfilo empedernido. En particular del cine negro de los 50: hay películas que es capaz de explicar plano a plano y recitar todos sus diálogos.

Otra de sus grandes aficiones es la ópera. Se sabe de memoria obras completas, y se atreve a cantar alguna pieza. Ha utilizado con frecuencia este recurso para relajar a su equipo en los duros momentos de preparación de los presupuestos, cuando las cuentas no cuadran y aumenta la presión de las consejerías. Tiene la colección completa de los discos de Alfredo Kraus, con quien tenía una relación de amistad. Por cierto, que la redacción de los presupuestos de este año le ha costado fuertes críticas de la oposición, con razón, por su pretensión de que en 2009 subiría el PIB andaluz un 1%. Él se ha justificado con un dossier lleno de previsiones optimistas de organismos internacionales. Pero lo cierto es que mientras con esos datos Solbes y Griñán aventuraron un crecimiento para España y Andalucía, a su correligionario catalán Antoni Castells le salieron las cuentas de una recesión en Cataluña. Y acertó.

Aunque nacido en Madrid en 1946, José Antonio Griñán está muy vinculado a Andalucía. Es hijo de malagueña, marido de una sevillana, María Teresa Caravaca, y diputado por Córdoba. Dos de sus tres hijos, Ana y Miguel, nacieron en Sevilla, que fue su segundo destino como inspector de Trabajo en 1974, después de Zaragoza, donde nació su primogénito Manuel. Ahora tiene tres nietos y una nieta. Dos de su hijo mayor, residente en Madrid y casado con una gallega, vinculación que ha generado una amistad con sus consuegros, que le lleva a veranear todos los años a la tierra de su nuera. De su hija, que vive en Sevilla, tiene un nieto y una nieta. Sus allegados lo encuentran feliz de ser abuelo, tanto que era su argumento recurrente para negar cualquier posibilidad de aspirar a la Presidencia de la Junta.

Su parentela gallega ha ejercido influencia en su dialéctica. Hace un año, cuando comenzó su andadura el actual gobierno en funciones resolvía de manera galaico-teológica a la posibilidad de que Chaves no terminara la legislatura en el cargo: “Puede ser que sí y puede ser que no. En todo caso, es como Dios; si existe no interviene en la marcha del mundo. La eventualidad de un relevo es igual; no afecta a la marcha del Gobierno”.

En la época en que llegó a Sevilla, al final de la dictadura, fue uno de los firmantes del documento de los 500, un escrito en el que por primera vez un grupo de altos funcionarios del Estado pedían democracia y amnistía. En esos años colaboró, junto a Joaquín Galán y su compañero de promoción Enrique Vila, con los despachos de Capitán Vigueras (Felipe González, Rafael Escuredo, Manuel del Valle, Ana María Ruiz Tagle…) y de José Julio Ruiz, vinculados a los sindicatos UGT y Comisiones Obreras, entonces ilegales. “Si había un expediente de crisis, los abogados laboralistas nos pedían que explicásemos a los enlaces sindicales los detalles de la tramitación”, explica uno de sus compañeros de entonces.

Es uno de los fundadores de la Junta de Andalucía. Entró en el primer Gobierno de Rafael Escuredo, como viceconsejero de Trabajo con su viejo amigo y colega de la inspección Joaquín Galán. Cuando llegaron, la Consejería tenía 58 funcionarios, y cuando se fueron cuatro años después, había más de 20.000. En aquellos primeros años de la autonomía estaba muy preocupado porque se notase que las políticas tenían una componente social. Suya es la frase de “hacer un nuevo mundo con viejas ideas como el diálogo político y el diálogo social”. En la segunda legislatura pasó a ser viceconsejero de Salud con Eduardo Rejón. Dada su condición de buen componedor, Rejón le encargó arreglar las relaciones entre la Junta y los colegios de médicos, que estaban envenenadas en aquellos tiempos. También puso en marcha el reglamento del SAS, que estaba recién constituido.

Cuando en 1987 nombran ministro de Trabajo a su amigo Manuel Chaves, se va de secretario general técnico del Ministerio a Madrid. En aquel equipo de dirección era famosa su preocupación por el lenguaje de los textos jurídicos, “para que lo entiendan los ciudadanos a los que van dirigidos”. Allí le coge la huelga general de diciembre de 1988. Volvió a Andalucía con Chaves en 1990 para ser consejero de Salud. En esa época se corrigió en parte el problema de la financiación de la sanidad andaluza. Enseguida se fue a Madrid de ministro de Sanidad (92-93) y de ese Ministerio pasó al de Trabajo, en donde dio una vez más muestra de su capacidad de convicción: consiguió con el Pacto de Toledo garantizar el sistema nacional de pensiones. Fue diputado en Cortes entre 1993 y el 2004, cuando de nuevo le reclamó Manuel Chaves para convertirlo en consejero de Economía.

Su fama de negociador ya se la ganó en el consejillo de viceconsejeros de la Junta en 1982. En aquellos tiempos fogosos a veces se generaban tensiones entre departamentos “y él solía sosegar esas situaciones”, cuenta uno de los protagonistas. Le iría bien el eslogan de Mitterrand en 1981: La fuerza tranquila o el título de una película clásica de John Ford: El hombre tranquilo. Su mano izquierda pasó a ser legendaria hace poco, cuando deshizo los entuertos que había entre la Iglesia Católica y La Junta a propósito de CajaSur, heredados de la época de la consejera Magdalena Álvarez. Su entendimiento con el obispo de Córdoba, monseñor Asenjo, desbloqueó la situación. 

Es muy aficionado a las carreras de fondo. Celebró su sesenta cumpleaños, corriendo una media maratón en Sevilla. Es de ejercicio diario, que recomienda como fuente de salud y recurso para rebajar la tensión. Es menos conocida su afición a las carreras de caballos, que le viene de su padre y han continuado sus hijos. Llegó a comprar en los años 70, con otros 36 amigos, la yegua Picarana que ganó dos carreras en Madrid y estuvo a punto de ganar una de vallas en el hipódromo de Sevilla, pero se cayó en el último obstáculo, cuando tenía asegurado el triunfo. Su padre, Octaviano, que fue director del Banco Mercantil e Industrial en Sevilla y consumado periodista hípico, tuvo incluso una revista especializada en la materia, Corta Cabeza, en donde el futuro presidente de la Junta escribió unas celebradas crónicas bajo el seudónimo de Riu Kiu, el nombre de su caballo favorito. Su hijo Manuel tiene ahora un caballo, Mendavia, que el viernes quedó segundo en una carrera en el hipódromo de Mijas.

Es elocuente, seductor y buen conversador, de la escuela de Felipe González, como otro felipista clásico, el ministro Rubalcaba. Hombre culto, de los que pueden regalar un libro del poeta del siglo de oro Garcilaso de la Vega. Es tímido si no tiene confianza, pero le sobra sentido del humor. Se diría que es coqueto, cuida mucho sus corbatas aunque presume de que no las compra. Se entiende que se ocupa de esa tarea su mujer, ‘Mariate’ en el círculo familiar. Algún amigo próximo dice que no lleva bien la edad, que se siente más joven que lo que su físico dice.

Nunca ha tenido cargos orgánicos en el partido, aunque es miembro del comité federal. Los máximos dirigentes del PSOE andaluz hablan de él con gran respeto. “Se ha sabido ganar la confianza del partido”, sostiene Luis Pizarro, vicesecretario regional. En el partido dicen que Andalucía vive un momento histórico, por el relevo y por la crisis. Chaves, que le ha propuesto para el cargo, tutelará su primer mandato presidencial: se quedará como secretario general hasta el próximo congreso del PSOE andaluz, que se celebrará tras las elecciones de 2012. Aunque será una tutela amistosa: ya ha dicho que sólo le dará consejos si se los pide.

El momento es histórico también en materia futbolística: después de un primer presidente de la Junta sevillista, Escuredo, y dos béticos, Borbolla y Chaves, llega el turno a un colchonero. El Atlético de Madrid es el club de los amores de Griñán, Zarrías y el consejero de Deportes Luciano Alonso. Si Galicia le da pie para respuestas evasivas, el Atlético le anima a la épica. A Griñán le gusta contar una anécdota de Harold Macmillan, el primer ministro conservador del Reino Unido entre 1957 y 1963: cuando dimitió, un periodista le preguntó qué había sido lo más complicado y contestó, muy británico, “los acontecimientos, amigo, los acontecimientos”. El candidato a la Presidencia de la Junta añade de su cosecha que “en política hay que saber navegar de bolina, con viento a favor y con viento en contra” . Y en este punto saca a pasear su espíritu colchonero: “Nosotros estamos muy bien dotados, porque los del Atlético estamos acostumbrados a luchar contra las adversidades”. La frase “los del Atlético” es una simplificación. Si no, que le pregunten este año a los seguidores del Cádiz, del Recre, del Córdoba o del Betis.

El próximo gobierno será un gabinete contra la crisis, pero no de tecnócratas. Griñán se muestra muy partidario de los Gobiernos políticos, más que de los técnicos: “Le doy un alto valor a la política; es una ciencia, un arte y una cultura, que va más allá del conocimiento de la materia que se gestione. Se trata de saber hacer, porque en la política, como en la vida, la línea recta no es siempre el camino más corto”. Y será también un gobierno con muchas mujeres, no sólo porque lo exija la ley: “Es más fácil trabajar con mujeres; son más concienzudas, muy trabajadoras y cumplidoras”. Lo que no es óbice para que uno de los pasajes de una de sus óperas favoritas, Rigoletto de Verdi, diga “la dona e mobile qual piuma al vento”. Además, le gusta todo lo de Verdi y todo lo de Mozart, en particular Figaro y Don Giovanni, que curiosamente trascurren en Sevilla. 

En materia musical es más clásico que moderno. Le gusta Moustaki, de sus años mozos, y siempre ha sido seguidor de los Beatles, pero más ahora, que necesita una pequeña ayuda de sus amigos.

Chaves se va por sorpresa

Ignacio Martínez | 6 de abril de 2009 a las 8:11

Tras 18 años y 252 días en el poder se confirma que Manuel Chaves se va al Gobierno de la nación. Desde el sábado era un rumor insistente, que tomó carta de naturaleza cuando el presidente de la Junta anuló su agenda de ayer y su entorno se evaporó. El efecto colateral andaluz ha sido la sorpresa de una crisis cantada. Este fin de semana, el reelegido secretario general de la UGT, Cándido Méndez, pidió al Gobierno pulso e iniciativa y criticó la inanición del vicepresidente económico Pedro Solbes. Hace una semana, en los Desayunos de TVE, habló de atonía gubernamental. Méndez es persona muy próxima al presidente Zapatero y uno de sus contertulios de fin de semana. Así que su actitud daba certeza a la crisis.

La otra sorpresa es que Zapatero la haya rematado en los ratos libres de la maratón de cumbres del G-20, la OTAN, la Unión Europea con Estados Unidos y la Alianza de Civilizaciones. Al final no sabremos si el niño o niña es de Londres, Estrasburgo, Khel, Praga o Estambul. Lo que sí sabemos con seguridad es que ayer en Praga, ZP tocó el cielo con la punta de los dedos; después de cinco años ha podido ¡por fin! entrevistarse con un presidente americano. No cabía en sí de gozo por su encuentro con Obama. La foto no deja lugar a dudas: el presidente español no abre los labios para sonreír a las cámaras, pero su boca dibujaba una uve infinita, de oreja a oreja.

El nombramiento de Chaves como vicepresidente del Gobierno es un digno colofón a su carrera política: en julio cumple 64 años. En una crónica hace ocho días, José Aguilar escribía sobre la posibilidad de que fuese ministro de Defensa, aunque advertía que su eventual sustituto en el sillón presidencial andaluz, José Antonio Griñán, había comentado que “ni muerto” quería el cargo. Ya sabemos que el vicepresidente no mantiene su negativa, pero también que la salida de Chaves puede llevar aparejado el desembarco de Mar Moreno, la favorita del zapaterismo. Griñán, dos veces ministro con Felipe González, brillante e incluso moderno a pesar de su edad, vale para un roto y para un descosido; también se le consideraba alternativa a Pedro Solbes. Y Mar Moreno, ex presidenta del Parlamento andaluz, efímera consejera de Obras Públicas y número cuatro del PSOE federal, tras Zapatero, Blanco y Pajín, tiene un problema; no es santa de la devoción del aparato regional.

Es curioso: El PSOE andaluz acaba de sacar músculo en Madrid el pasado lunes para mostrar su fuerza al resto de la familia socialista. Se suponía que como advertencia previa al debate final sobre financiación territorial y como despliegue para reclamar autonomía en el relevo de Chaves. De facto, el aparato andaluz parecía conjurado para la continuidad del presidente regional. La jugada de Zapatero no sólo deja sorprendida a la opinión pública. También a su partido.

Rumores de crisis de Gobierno

Ignacio Martínez | 4 de abril de 2009 a las 20:12

 

Frente al optimismo patológico del presidente del Gobierno, el Banco de España ha pronosticado que la recuperación económica no llegará hasta 2011. El año que viene habrá 4,5 millones de parados en España, casi un 20% de la población activa, una cifra similar a la que aventuraba hace unos meses el comisario europeo encargado de los Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia. Calculen que en Andalucía hay ahora un 8% más de parados sobre su PIB que en la media nacional. Lo que de mantenerse representaría un porcentaje de paro en Andalucía cercano al 30%. Un panorama desolador. El pasado lunes, en los Desayunos de TVE coincidí con el secretario general de la UGT Cándido Méndez, buen amigo de Zapatero, y le oí decir que hay “atonía en el Gobierno”. La crisis está servida.

Tanto, que se han disparado los rumores sobre una crisis de Gobierno, que de camino podría afectar a Andalucía. El Optimista ha convocado a los parlamentarios socialistas el martes de Pascua, 14 de abril, aniversario de la proclamación de la II República. Se piensa que Zapatero hará crisis entre el Martes Santo, a su vuelta de Estambul de la reunión de la Alianza de las Civilizaciones, y el lunes de Pascua, un día antes del pleno de los diputados y senadores del PSOE.

Los rumores son gratuitos y alguno parece imposible: por ejemplo nombrar a Manuel Chaves vicepresidente del Gobierno en sustitución de María Teresa Fernández de la Vega. Algo que no encaja con el deseo del PSOE andaluz de mantener a Chaves como candidato del partido en 2012. Según ese rumor, Griñán sustutiría a Chaves. Aunque este no es el único runrún que afecta al vicepresidente económico de la Junta; José Antonio Griñán también suena como sustituto de Solbes en radio macuto. Y Solbes, por supuesto, es fijo en las quinielas de salida. La Semana Santa puede ser una doble semana de pasión para algunos.

Un árbitro incontestable

Ignacio Martínez | 16 de marzo de 2009 a las 8:40

”Paul

 

Después de ver al Real Madrid en Anfield y en San Mamés durante la misma semana, en partidos similares, hay que convenir que no le arbitran igual en España que en el extranjero. Hay quien sostiene que si en España los árbitros fuesen más imparciales, a lo mejor el Real pasaba de los octavos en la Champions. Pero en la Liga española casi siempre se equivocan a su favor. El sábado fue desagradable ver a un héroe nacional como Casillas hacer teatro tocándose la cara en el suelo, para que expulsaran a un jugador del Athletic. Feo. Después reconoció que Yeste no le había tocado la cara.

En fin, los árbitros españoles también se equivocan a favor del Barça y de cualquier otro grande. Hace unos años, uno favoreció al Sevilla, creo que contra el Recre, y un jugador sevillista se disculpó presumiendo: “Hasta en eso se nota que ya somos un equipo grande”. Casillas pudo decir eso mismo en lugar de su disculpa de tramposo: “No me tocó la cara pero era de roja”.

Los árbitros son malos, y sin embargo los necesitamos. Aunque dice el diccionario que árbitro es la persona que puede hacer algo por sí sola sin dependencia de otro. Y eso le va que ni pintado al juez Baltasar Garzón, la última bestia negra de la derecha española. El tipo que persiguió a Pinochet antes de que se muriera para procesarlo por crímenes contra la humanidad. El que quiso repetir la operación contra Franco, treinta y tantos años después su muerte. El mismo que mandó a la cárcel a medio Ministerio del Interior del felipismo. Y los que entonces lo jalearon como a un campeón ahora lo tachan de juez socialista. Cuando el árbitro no pita lo que queremos es un manta o un tramposo. Aunque en las tramas de espías, pícaros y sastres en el entorno del PP hay algo más que indicios de culpabilidad por la meseta y levante.

Un verdadero árbitro imparcial, persona cuyo criterio tiene una autoridad incontestable, ha visitado Andalucía por cortesía de la Confederación de Empresarios, y entiendo que con el patrocinio de Unicaja. El premio Nobel de Economía Paul Krugman estuvo el sábado en Sevilla y nos dijo que hay crisis en España para cinco o siete años. Hoy se lo repetirá a Zapatero en La Moncloa. Según él, a nuestro país sólo le queda esperar que se produzca una recuperación europea. Vivíamos del auge inmobiliario y se ha pinchado la burbuja. Total, va a resultar que tenía razón Solbes, cuando dijo que no se podía hacer nada más. Krugman no se ha estudiado bien el caso español, con lo que sobre la suerte de Andalucía nada dijo. Pero apuntó otras cosas: que viene una era menos derrochona, en la que demostrar la honestidad será una exigencia. Y con otra estética, la ropa será menos colorida.

El Madrid, de blanco, ya está a tono.

El presidente no era inoxidable

Ignacio Martínez | 13 de marzo de 2009 a las 0:05

Zapatero ha negado la crisis tres veces, como San Pedro. Es un exorcismo. En sintonía, Solbes negó el miércoles otras tres veces que quiera irse. Para estar a tono en esta Cuaresma, Esperanza Aguire ha negado tres mil veces toda irregularidad en los asuntos de los espías y de la corrupción en el PP de Madrid, a pesar de dimisiones, imputaciones y evidencias automovilísticas. Son negativas culpables, todas ellas.

El presidente ha mandado a sus ministros que nieguen la crisis, sobre todo a Pedro Solbes, que se había permitido una broma sobre la envidia que le causaba la cesantía de Bermejo. No se confundan, esta crisis que ahora se niega no es la financiera, sino la del propio Gobierno. Los periodistas relatan el run run que corre por las entretelas del poder: hay que cambiar a unos pocos ministros para recuperar el tono gubernamental, ante el empuje del PP tras su triunfo en Galicia y su condición de fuerza decisiva en el País Vasco. Están en la cuerda floja hasta los dos vicepresidentes.

Y ZP pretende hacer el relevo más adelante. Quizá después de las elecciones europeas, que dicho sea de paso, no pintan muy bien para su partido. El presidente es un experto en negar crisis de cualquier naturaleza. Primero negó hace un año, con énfasis, que viniera una crisis económica. Ahora, frustrado por el fracaso de los comicios gallegas, el PSOE ha entrado en depresión por una revelación electoral: el presidente no era inoxidable. De hecho, todos los gobernantes se oxidan con el uso. Y más con una terrible crisis económica, que está destruyendo en España más empleo que en todo el resto de la UE junta.

La segunda crisis que Zapatero negó fue la profundidad y duración del hundimiento de nuestro modelo de desarrollo. Crecíamos de manera desbocada a lomos de la construcción y el consumo interno y los dos han descarrilado, para desconcierto del equipo económico del Gobierno. Ahora, en plena vorágine, se niega la tercera crisis, consecuencia de las anteriores, la crisis de Gobierno. Ha dicho el presidente que de eso no se hable.

En su comparecencia del miércoles, Pedro Solbes negó tres veces seguidas que esté loco por irse. La referencia bíblica a las negaciones de San Pedro, es doblemente pertinente en este caso. Solbes cuando era ministro de Economía y Hacienda, en la cumbre de la Unión Europea de diciembre de 1995 en la que se decidió el nombre del euro, dijo una frase para la historia: “Tú eres euro y sobre este euro construiré la unión monetaria y económica”. En realidad la ocurrencia era del primer ministro portugués Antonio Guterres, pero Solbes se la pisó en la rueda de prensa. Como ven está todo inventado; las referencias bíblicas y las negaciones. Algunas sorprendentes o escándalosas. Y las de Esperanza Aguirre negando espionajes o corruptelas, de vértigo. Tanto como ir con un Jaguar a 200 por hora por el centro de Madrid.

Banqueros en la pasarela

Ignacio Martínez | 23 de febrero de 2009 a las 9:39

Estaba el personal haciendo cuentas, consultando servicios jurídicos, para saber si Braulio Medel podía seguir de presidente de Unicaja a partir de enero de 2010, que es cuando por ley debe cesar y va el tío y se queda con una caja que le duplica casi el territorio de implantación y su equipo de baloncesto casi gana la Copa del Rey. Si Gomis hubiese marcado ayer el tiro libre adicional, no habría habido ni prórroga.

Cuando en octubre Zapatero llamó por primera vez a los banqueros para una escena de sofá, allí estaban los jefes del Santander, BBVA, Popular, Caixa, Caja Madrid… y Medel, aunque su caja no estuviese siquiera entre las cinco primeras de España. Persona de confianza, catedrático prestigioso, presidente de la Federación Andaluza de Cajas; fuese el motivo que fuera, allí estaba. Y ahí está ahora para hacerse cargo de la primera entidad que se desfonda en el sistema financiero por la crisis. Con la absorción de la Caja de Castilla-La Mancha sí que estará Unicaja entre las cinco grandes españolas. Y además sumen su papel en la Copa del Rey, aunque no haya ganado. Codeándose con marcas de prestigio internacional como Real Madrid y Barcelona; o con el Tau el equipo más en forma de Europa. En fin, Medel está en la pasarela, con un papel lucido.

Cuántos querrían decir lo mismo. Hernández Moltó, el presidente de la CCM, sin ir más lejos. Pero los hay en situaciones mucho peores. El Gobierno de los Estados Unidos le ha puesto la proa a la poderosa UBS suiza, porque no quiere decirle los titulares de determinadas cuentas. Tanto americanos como europeos se están poniendo serios con los paraísos fiscales, en donde tienen su dinero mafiosos, terroristas y evasores de impuestos. Ayer mismo, el semanario británico The Observer publicaba una entrevista con el ministro de Finanzas de Reino Unido, en la que Alistair Darling se empleaba a fondo: “El secreto que permite a la gente esconder fortunas sin pagar impuestos no se puede tolerar. Si Suiza quiere formar parte de la comunidad internacional lo debe arreglar”. En Berlín también se pronunciaron contra los paraisos fiscales los miembros europeos del G-20. 

Pero no sólo se señala con el dedo a Suiza, también a Luxemburgo que es socio fundador de la UE y mantiene el secreto bancario como un patrimonio nacional. Y hay otros: The Observer señala que el Reino Unido no es precisamente el mejor alumno europeo en materia de transparencia fiscal. Añadamos que el sistema fiduciario británico permite una total opacidad sobre la titularidad de empresas y cuentas bancarias. Que se lo digan a Gibraltar, que vive de eso.

Sobre la permanencia de Medel en su puesto de presidente de Unicaja, tengo una teoría propia: seguirá no porque lo permita la ley o el protocolo de fusión con CCM, sino porque se lo van a pedir. Solbes, Griñán y Fernández Ordóñez le habrán rogado que se quede con la caja manchega y que no se le ocurra irse, con la que está cayendo.

2010, odisea andaluza

Ignacio Martínez | 20 de enero de 2009 a las 10:37

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La Comisión Europea elabora sus previsiones económicas con los datos que le facilitan los estados miembros. Es probable que la preparación técnica de los funcionarios comunitarios no sea mejor que la de sus colegas españoles. De hecho hay muchos españoles en la dirección general que trabaja ahora bajo las órdenes del comisario encargado de los asuntos monetarios y económicos, Joaquín Almunia. Pero seguro que los análisis de los datos están menos maquillados en Bruselas que en Madrid. Viene una tasa de paro del 19 por ciento en España para 2010, según la Comisión. Y Andalucía siempre ha tenido un diferencial de desempleo de siete puntos con la media española. La operación es sencilla: 19 + 7 = 26. Un panorama que está a años luz de dibujado por Solbes y Griñán en los presupuestos que diseñaron para 2009. Ayer decía que los nuevos datos que revelaron los vicepresidentes económicos a final de la semana pasada se quedaban cortos: la Comisión me dio la razón en pocas horas.  

¿Va a haber un 26 por cientro de paro en Andalucía en 2010? Si es así, los próximos años que van a ser una odisea para Andalucía.

Yo no he sido

Ignacio Martínez | 19 de enero de 2009 a las 0:18

Mal deben andar las cosas para que dos tipos tan serios como Solbes y Griñán nos hayan engañado con los presupuestos del Estado y de Andalucía para 2009. Una mentira ejecutada con complicidad manifiesta. Los dos nos dijeron hasta finales de diciembre que las economías española y andaluza crecerían un 1% este año, cuando ya hasta los índices más piadosos hablaban de recesión en toda Europa. No todos actuaron así; los catalanes han hecho honor a su fama de formalidad. La Generalitat aprobó unos presupuestos en los que preveía una reducción del crecimiento, aunque mínima, del 0,1%.

Y nada más aprobarse las cuentas de 2009 en el Congreso y en el Parlamento andaluz, Solbes y Griñán nos han enseñado las cartas que llevaban en la manga. España tendrá este año un déficit cercano al 6% del PIB, el doble de lo que permite el pacto de estabilidad en la zona euro. La producción caerá un 1,6%. Y los parados serán casi cuatro millones. En Andalucía el escenario es similar. Se destruirán 120.000 empleos, los parados se acercarán al millón de personas, y la economía se reducirá en un 1,6%.

Lamentablemente, el Partido Socialista ha seguido la táctica del médico benevolente: le hablaba de resfriado al enfermo de cáncer. Ya se refieren a una grave crisis, pero buscan a los culpables en la tropa adversaria. El sábado, el presidente de la Junta y secretario general del PSOE andaluz dijo que esta crisis es responsabilidad de la derecha. En un mitin de su partido, Chaves aseguró que la culpa es “de los que nunca han creído en el estado del bienestar y los príncipes de los mercados desregulados que han armado ideológicamente a la derecha”.

Hay que aclarar que padecemos varias crisis superpuestas. La financiera internacional; la particular española, un país endeudado hasta las cejas, y la específica andaluza, con un modelo de crecimiento basado en la construcción y el sector inmobiliario. El presidente acierta al señalar a los neocon como responsables de la desregulación, pero su partido y su Gobierno tienen parte de responsabilidad en la crisis regional. Chaves ha defendido con ardor en los últimos años que el diferencial de crecimiento andaluz no era debido a la construcción. ¿A qué, si no? El milagroso crecimiento regional por encima de la media nacional se ha hundido con la construcción. Y los alcaldes socialistas de la costa no han hecho una política urbanística diferenciada de la derecha. Incluso se han aliado con el posgilismo con la pasividad manifiesta de su secretario general.

Tenemos una crisis tan grave que probablemente las nuevas cifras de Solbes y Griñán estén maquilladas al alza para no causar más alarma social. Y lo último que los ciudadanos necesitan es que los gobernantes se dediquen a decirnos “yo no he sido”.