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Mayoría insuficiente

Ignacio Martínez | 22 de julio de 2012 a las 9:45

De manera fatalista el presidente Rajoy, convertido en una esfinge que emite escasas señales, se limita a balbucear que no hay alternativa a su política de recortes indiscriminados. “¿Qué quieren que haga?, no hay más remedio”, dice el hombre que ganó las elecciones en noviembre porque tenía un plan y prometía confianza, estabilidad. Cuando tomó posesión, la prima de riesgo del país estaba 200 puntos por debajo de la italiana. Hoy está 100 puntos por encima: al borde de la intervención por el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea. Los servicios de Wolfgang Schäuble, ministro de Finanzas alemán, han calculado lo que vale el rescate; 300.000 millones de euros desde ahora a finales de 2014.

 
Pero hay alternativas. En el fondo, persiguiendo con energía el fraude fiscal que desangra las arcas públicas. El ministro de Hacienda, con su habitual risa sardónica, se mofa de la oposición: “¿Dónde están los defraudadores fiscales? Díganmelo”. Que es como si el ministro del Interior fuese al Congreso a preguntar dónde están los delincuentes. Y además de ingresar mucho más, hay alternativa en la forma, haciendo el ajuste del déficit más lento y suave.

Hay otros procedimientos posibles. En vez de huir del Congreso porque le aburre o suspender el Debate sobre el estado de la Nación, porque le teme, Rajoy debería haber planteado en los siete meses que lleva en la Moncloa el conjunto de reformas que hay que abordar, principalmente en la administración pública, para que todos los grupos se retraten. E intentar consensuar los recortes. Porque la mayoría absoluta, como se ha podido ver, no es un bálsamo de Fierabrás con el cual no hay que temer nada.

Hay alternativa a la puesta en escena del Gobierno, empeñado en ocultar al presidente y en sobreexponer a un ministro de Hacienda que da muestras de agotamiento físico y emocional. Y también hay otro estilo posible. La quiebra de Bankia y de Valencia, ambas gestionadas por el PP, invitaría a un sensato abandono de la cantinela sobre la herencia recibida. La necedad de Zapatero no es una coartada inagotable. El Gobierno debe explicar, dialogar, debatir, consensuar. Unir a este país detrás de un liderazgo del que está huérfano. Y ni la mayoría absoluta del PP ni su jefe dan para tanto.

Una agresión a Andalucía

Ignacio Martínez | 22 de enero de 2012 a las 11:37

Sostengo que si la deslealtad institucional fuese deporte olímpico, España tendría medalla segura en los Juegos. La vicepresidenta Santamaría dio una vez más prueba del virtuosismo nacional en esta disciplina el viernes, tras el Consejo de Ministros. Sus palabras de preocupación por las finanzas de Andalucía pueden ser producto de su bisoñez en el cargo, pero le han metido una pedrada a la solvencia financiera regional imperdonable, nada menos que desde la Vicepresidencia del Gobierno.

Sean el color que sean los gobiernos central y autonómico, no es de recibo que se tiren estos misiles partidistas desde tribunas institucionales. La neófita ministra de Trabajo dio muestras del mismo defecto en un acto del PP en Huelva, cuando dijo que España estaba en la ruina. ¿Por qué nos quejamos de Fitch, Moody’s o S&P si ya tenemos a los ministros del Reino de España para denigrar al país?

La vicepresidenta entró al trapo de un medio que preguntó por una información propia, para darle más vuelo. Un viejo truco. Y Santamaría se olvidó de que no es delegada de curso en la Facultad de Derecho de Valladolid y se tiró a la piscina. Estas cosas no son gratis. Con la turbulencia que hay en los mercados, cualquier frivolidad puede costarle una fortuna al Estado o a una región. Habría que exigir a las autoridades más decoro o incluir estos desmanes en el capítulo penal que tanto desea el ministro Montoro.

Andalucía cerró su año contable el 20 de noviembre. Según la Junta, Cataluña y Murcia lo hicieron el 11, en octubre lo cerraron Castilla y León y Madrid. Y en septiembre Galicia y País Vasco. Si las fechas son ciertas, estamos ante un montaje, no ante una suspensión de pagos. Ignoro si hay facturas en los cajones, pero a estas alturas Arenas debe asumir que los andaluces ya saben que el PSOE tiene que irse de la Junta. Lo que ahora se discute son los méritos del aspirante. Y eso no se resuelve con lanzallamas.

Hay, además, una falta de respeto. Con mucha mayor deuda que Andalucía, Santamaría no tiene narices de decir que está preocupada por la solvencia de Cataluña. Tampoco de Valencia, que ya es una región intervenida por el Estado. Hemos asistido a una agresión desde el Gobierno para arrancar unos votos. Penoso.

Camps, Griñán y Arenas en entredicho

Ignacio Martínez | 16 de julio de 2011 a las 11:11

El presidente valenciano va a ser procesado por cohecho impropio. Por soborno, para entendernos. Sostiene el juez que Camps y tres de sus colaboradores recibieron regalos por importe de más de seis millones de pesetas, algo menos de 40.000 euros, por parte de la red de corrupción conocida como Gürtel. Y para corresponder a tanta gentileza, le dieron en la Generalitat valenciana contratos por valor de unos siete millones de euros a tan desprendidos mafiosillos. No fueron tres trajes, como ha dicho con desdén Mariano Rajoy en alguna ocasión. En realidad, según la Fiscalía se trata de 39 trajes, 11 americanas, diez pares de zapatos, ocho corbatas, siete pantalones y dos abrigos. Después de haber dicho que pagó los suyos al contado, con dinero que sacaba de la caja de la farmacia de su mujer, la defensa del presidente Camps al final de la instrucción ha mantenido que los regalos los habría recibido en su calidad de presidente del PP de Valencia y no como presidente del Gobierno. Una argucia para aliviar eventualmente la pena.¿Qué dice Rajoy de esto? Nada. Tanto PP como PSOE tienen en casos así varas de medir que cambian por arte de magia. Procesan a tres altos cargos de Interior y toda la artillería pesada del PP, la política y la mediática, exige a Rubalcaba que retire su candidatura a la Presidencia del Gobierno. Procesan directamente al presidente de la Generalitat valenciana y el estado mayor del Partido Popular se pone a silbar. En el PSOE las gastan igual. Griñán se niega a modificar la ley electoral en Andalucía, pero Rubalcaba propone un cambio radical del sistema para las generales, con un colegio nacional para restos. Su modelo para España no vale en Andalucía. Los socialistas no tocan la ley electoral regional, aunque se sacan de la manga que los alcaldes no puedan presentarse. Un atropello: así restan al PP el tirón electoral de sus alcaldes en las capitales. Pero los alcaldes pueden ser diputados en el Congreso, con lo que el PSOE además de oportunista, peca de incoherente.

Y si volvemos al otro campo, Javier Arenas ha protagonizado un culebrón con su declaración de la renta del que debería avergonzarse. Se le llenaba la boca reclamando que nadie ganara más que el presidente de la Junta en la política andaluza, pero resulta que él ingresa casi el doble. En el Debate sobre el estado de la Comunidad se comprometió a entregar su declaración de IRPF. Tras diez días de demora, envió a los medios un acta notarial con algunos rendimientos netos. El asunto espinoso es un sobresueldo de su partido de alrededor de unos 15 millones de pesetas. Y él sostiene que es dinero para gastos de protocolo, donaciones y gastos sociales y lo justifica con 135 facturas, como diciendo que su mujer no es farmacéutica… Finalmente, ayer hizo pública su declaración: 142.69,06 euros de ingresos brutos.

Aquí se predican muchas letanías que no se practican. O, como sostiene el dicho popular, una cosa es pregonar y otra dar trigo.

Campus party: algo hemos hecho mal

Ignacio Martínez | 14 de julio de 2011 a las 18:00

A veces a Andalucía le pasan trenes por la puerta que no sabe coger. Esta semana se celebra en Valencia el Campus Party, una de las concentraciones de expertos y aficionados a los ordenadores más importantes del mundo. Esta XV edición tiene unos 6.000 abonados para toda la semana a los que se sumarán diariamente unos 500 con entradas de una jornada. Ellos son los protagonistas de un evento que se ocupa de la innovación tecnológica, la creatividad y el ocio digital.Por aquí han pasado personalidades como el astronauta Neil Armstrong, el ex vicepresidente americano Al Gore, el director del Laboratorio de Medios del Instituto Tecnológico de Massachusetts Nicholas Negroponte, el profesor de cibernética Kevin Warwick, el físico Stephen Hawking, la alta comisionada de la ONU para los objetivos del Milenio Eveline Herfkens, el ex alcalde Rudolph Giuliani de Nueva York, la diseñadora en 3D Barbara Lippe. Y un largo etcétera de expertos en las más variadas artes, entre los que están John Maddog, el director de Linux, y Tim Berners Lee, uno de los padres de internet, que son habituales.Pues bien, todo este tinglado empezó aquí mismo en 1997, en Mollina, junto a Antequera, en el centro de Andalucía. Aquí se celebró los tres primeros años. Al principio con 250 participantes y en 1999 con 750. Y para crecer se marchó a Valencia, al calor de su auge como ciudad de la tecnología, de una anfitriona como la Ciudad de las Artes y las Ciencias y el patrocinio de la Generalitat Valenciana. Los tres jóvenes fundadores son mediterráneos: un catalán de Barcelona, una levantina de Castellón y un andaluz de Málaga, Pablo Antón. Y tienen montada una red internacional. El Campus Party se ha celebrado ya en Brasil cuatro años, convirtiéndose en el más grande del mundo con 9.000 personas. También se celebra en México y Ecuador. Y el año próximo quieren hacerlo en Silicon Valley. También hacen eventos ad hoc, como uno del Milenio que se celebrará en octubre próximo en Granada.

Los organizadores dicen que lo importante no es la anchura de banda de 10 gigas, ni el número de participantes, sino la concentración de talento, la formación, el conocimiento personal de miles de jóvenes de todo el mundo que aprovechan para desvirtualizarse. A Valencia acuden muchas empresas que van directamente a fichar; muchos campuseros acaban la semana colocados. La base de datos de la organización suma a 115.000 expertos en todo el mundo. La pregunta es por qué este acontecimiento planetario que nació aquí, sirve hoy día para colocar a Valencia en el mapa mundi. Algo habremos hecho mal.

Estado del bienestar

Ignacio Martínez | 7 de junio de 2011 a las 14:50

Ha dicho Rajoy que en el futuro tendremos el Estado del bienestar que podamos permitirnos y se le ha echado encima Rubalcaba. Con ironía marca de la casa ha conjugado el verbo podar, para llegar a la conclusión de que la agenda oculta del PP incluye recortes en sanidad, educación y política social. Pero la frase del líder popular es de Perogrullo; su único defecto es que está incompleta. Ningún país, empresa o familia debería tener algo que no pudiera pagarse. O sí. Podrían entramparse hasta más de tres veces el producto bruto nacional, como hemos hecho los españoles en los locos años 2000. Hemos vivido tan por encima de nuestras posibilidades, que hemos inventado chistes para explicarlo: ¿A usted cómo le gustaría vivir? Como vivo, pero pudiendo.

El problema ahora es de dónde recortar. El PP de Cospedal desembarca en el Gobierno de Castilla-la Mancha con el cuchillo entre los dientes. Dicen que la hacienda regional está en bancarrota, que no hay ni para pagar las nóminas, que van a cerrar tres de cada cuatro empresas públicas de la comunidad, en las que trabajan hasta 3.000 enchufados del PSOE, que van a reducir consejeros, directores generales y asesores, con lo que van a ahorrar una barbaridad. Estupendo, pero los campeones del 22-M no cuentan toda la verdad: que administraciones paralelas tienen todos los gobiernos regionales, de todos los signos políticos. Todos.

Y despilfarro ha habido en todas partes. Sin ir más lejos, el récord nacional de deuda lo tiene el Gobierno popular de Valencia, con un 16% de su producto regional; el triple en términos absolutos que en Castilla-La Mancha. Puestos a dar ejemplo, podrían haber hecho ellos mismos en el pasado lo que ahora prometen para el futuro. Pero los hay más osados. El nuevo alcalde popular de Estepona se dispone a quitarle el sueldo a la oposición, para ahorrar. Ha dicho que va a eliminar todas sus retribuciones; los puede dejar hasta sin despachos ni local para reunirse.

Así los anula: retirar las asignaciones a los concejales de la oposición es gobernar a placer. Si sólo pueden dedicar su tiempo libre a las tareas municipales, difícilmente estarán encima de los temas. Y los alcaldes tienen a todos los funcionarios a su disposición para pedirles informes y estudios, mientras que la oposición necesita algunos técnicos propios para la misma tarea. El nuevo alcalde esteponero no se ha enterado de las consignas que Arenas repite sin cesar: prudencia, humildad, discreción. Mal estrena su mayoría absoluta.

Pero lo peor de la frase de Rajoy es lo que le falta. Podía haber dicho que en el futuro tendremos el Estado del bienestar que queramos. Bastaría con subir los impuestos al nivel de Dinamarca, con tipos marginales máximos para el IRPF casi 20 puntos por encima de los españoles, para permitirnos otro Estado del bienestar. Hay mucho truco en estos prolegómenos de las elecciones generales.

Pistolas humeantes

Ignacio Martínez | 9 de abril de 2011 a las 19:29

La pugna entre la juez Alaya y la Junta por las actas de los consejos de gobierno de los últimos diez años se presenta interesante. Piensa la juez que tiene derecho a conocer todas las decisiones adoptadas por el Gobierno andaluz en una década, sobre no importa qué asunto. Y que ella, en su infinita sabiduría dirimirá con buen juicio si lo que conoce por este método aporta información o pruebas en la causa que instruye sobre los eres fraudulentos. Sorprende de tan quisquillosa actitud que todavía no haya imputado al ex consejero Viera, tan sospechoso en principio como ex consejero Fernández ya imputado. El hecho de que Viera sea diputado autonómico y senador quizá haya afinado el tacto de la juez para evitar que el caso se vaya a una instancia superior y lo pierda.

Alaya ha demostrado tenacidad en instrucciones muy enrevesadas. De hecho, el lío societario montado por Lopera en el Betis no es menor que este. Aquí la juez tiene sus argumentos y el Gobierno Griñán los suyos. Las deliberaciones de los consejos son secretas por ley. Dice el diccionario de la Real Academia que deliberar es considerar atenta y detenidamente el pro y el contra de los motivos de una decisión, antes de adoptarla, y la razón o sinrazón de los votos antes de emitirlos. Si las actas recogen fidedignamente estas consideraciones sería interesante que el Supremo permita su consulta.

Sería un material didáctico de primer orden. Una mina tiene la juez dentro de ese armario que le ha mandado la Junta. O una pistola humeante, como se definió a las cintas que el presidente Nixon tenía la costumbre grabar de sus conversaciones en la Casa Blanca. Por eso quedó constancia, a pesar de que sus colaboradores borraron varios pasajes, de que había obstruido la acción de la justicia e intentado tapar el asalto al cuartel general del Partido Demócrata en el edificio Watergate de Washington en junio de 1972. Dos años después, la pistola humeante se llevó por delante a Nixon, el único presidente americano que ha tenido que dejar el cargo.

El Supremo puede considerar que una cosa son las deliberaciones y otra el acta de las decisiones. O sea, que los motivos o razones pueden ser secretos, pero las decisiones adoptadas no. Entonces, nos encontraríamos con un precedente estimulante. El juez de Valencia del caso Gürtel puede pedir los ocho años de actas de los consejos de Gobierno presididos por Camps, para saber más sobre los amigos del alma del presidente valenciano o cualquier otra cuestión presuntamente relacionada con clientes y proveedores. De la misma manera, el juez que acaba de reabrir el caso del espionaje a dirigentes del PP poco afectos a Esperanza Aguirre, podría reclamar los ocho años de actas de los consejos de la Comunidad de Madrid. Esas pistolas humeantes, en Andalucía, Madrid o Valencia, serían mortíferas.

Rajoy: “Eeehhh…”

Ignacio Martínez | 10 de abril de 2010 a las 8:09

Tengo un amigo que se siente huérfano de partido, porque le parece que ni el PSOE ni el PP se merecen su voto. Y está el hombre melancólico porque no sabe qué va a hacer dentro de dos años en las elecciones generales. Es uno de los muchos ciudadanos de este país convencidos de que estamos ante el peor tándem presidente-del-Gobierno/jefe-de-la-oposición de la democracia española. Cada día nos ofrece alguna posibilidad de confirmar teoría tan pesimista. La última de Rajoy ha tenido como escenario Sevilla. Estuvo dos días escondido, tras levantarse el secreto del sumario de Gürtel, y después de que el hombre fuerte de su partido -Javier Arenas- convenciese a Bárcenas de apartarse voluntariamente del partido y de su ejecutiva, Rajoy por fin habló en Sevilla. ¿Cuál fue su palabra más repetida? Eeehhh… Parecía el número de un humorista que exagera ciertos rasgos del carácter de la persona que imita.

Rajoy es un hombre muy afable. Y eso es bueno y malo para según qué cosas. También encaja a la perfección en el tópico del gallego que no se sabe si sube o baja una escalera cuando te encuentras con él. En su breve rueda de prensa de Sevilla no sólo arrastró las eeeh o ehhh, sino que cuando entró en harina lo hizo resbalando. “Supongo”. “No lo sé”. Así de contundente fue el candidato a la presidencia del Gobierno cuando se le preguntó si Bárcenas seguiría en el Grupo Popular del Senado. Seguirá, ya verán, aunque dijo que es un asunto que decidirá el grupo parlamentario. ¿No le darán instrucciones al grupo? A la pregunta de si le seguirán pagando los abogados a Bárcenas, Rajoy rehusó contestar por dos veces. Es algo que decidirá el nuevo tesorero del partido. Como se ve, siempre es otro el que decide, ya sea Arenas, el Grupo Popular del Senado o Romay Beccaría.

Mientras tanto, el día anterior su rival ya se había proclamado de manera decidida contra la corrupción. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, tomó medidas para apartar a alcaldes y consejeros de su Gobierno atrapados en la red de Gürtel, cuando estalló el caso; mucho antes de que en la sede central de la calle Génova de Madrid se atreviesen con Camps, familiares y amigos de Valencia o con Bárcenas, el poderoso tesorero y gerente del PP durante casi 30 años. Un día antes de que Bárcenas aceptase dejar cargo, despacho y militancia en el partido, Aguirre ya le había señalado la puerta: sostuvo que ante la aparición de una duda razonable sobre la rectitud de la conducta de cualquier cargo público la norma debe ser el apartamiento de sus funciones hasta que se aclare la cuestión. Una vez más le ha ganado por la mano a Rajoy en determinación.

La lucha contra la corrupción exige algo más que buenas intenciones. Y las medidas contra los sospechosos no deberían ser tan premiosas o interesadas. Eso genera desconfianza en una ciudadanía que no está para muchos trotes, sino cansada, insegura y meláncolica.

Encoge el cheque europeo de Andalucía

Ignacio Martínez | 6 de abril de 2010 a las 9:40

El cheque europeo se va a reducir notablemente. La difícil salida de la crisis económica se va a complicar aún más para Andalucía con la pérdida de la mayor parte de los fondos europeos para su desarrollo y la amenaza de que la Política Agraria Común (PAC) baje su presupuesto, prime a los países del Este y cambie su sistema de ayudas, perjudicando a las regiones con mayores producciones históricas. Los expertos advierten que 2010 será el peor ejercicio para la banca y las cajas desde que empezó la crisis. El año que viene será malo, aunque algo mejor para el sistema financiero nacional, que empezará a respirar en 2012. Hay presidentes de cajas andaluzas que auguran un panorama similar para el sector inmobiliario, durante un par de años más. Lo que nos situaría en 2014, el año en que entrará en vigor el nuevo paquete financiero de la Unión Europeo por un periodo de siete años, con una rebaja sensible del cheque andaluz, que puede costar cuatro puntos de PIB al año como poco

La última referencia de los fondos europeos es la transferencia de 4.000 millones de euros que llegó a Andalucía en 2009. Algo más de la mitad se destinó a infraestructuras, fomento de inversiones, innovación, formación y desarrollo rural o pesquero. El resto fueron los 1.870 millones de ayudas directas o de mercado para los agricultores, el antiguo Feoga Garantía, hoy llamado Feaga. La cifra conjunta se acerca al 3% del PIB regional y se verá reducida al menos en 1.500 millones de media entre 2014 y 2020. La rebaja puede ser bastante mayor, si la PAC se resiente, aunque Antonio Valverde, director de la Agencia de Desarrollo e Innovación de Andalucía, y antiguo director general de Fondos Europeos en la Consejería de Economía, insiste en que la filosofía comunitaria ha sido siempre contraria a los cambios bruscos de escenario. No lo ve así la principal patronal agraria andaluza, Asaja, que hace tres semanas dio la voz de alerta. Según su tesis, la región perdería más de mil millones de euros al año con el nuevo modelo de la PAC que se pretende implantar; o sea, el 60% de las ayudas agrarias que reciben sus 286.000 agricultores y ganaderos.
 
Fuentes oficiosas de la Consejería de Economía han informado a este diario que no tienen todavía un estudio sobre los fondos estructurales para el próximo paquete financiero, que algunos llaman Horizonte 2020. En esta misma página, aquí abajo, pueden verse los distintos modelos que se podrían aplicar. En el mejor de los casos, Andalucía podría aspirar a un tratamiento como el que tuvieron Valencia, Canarias y Castilla León en 2007, con el agravante de que los socios del Este han mejorado en este tiempo su capacidad de gasto y concentrarán más ayudas. La media de acciones estructurales entre 2007 y 2013 está siendo de unos 2.100 millones anuales, en los que se incluyen unos 28,5 millones del período transitorio de salida del Fondo de Cohesión. Si se calcula la fórmula de los phasing in de 2007, Andalucía pasaría a recibir 1.555 millones el primer año, 1.244 el segundo, 933 el tercero, 622 el cuarto y 311 los tres siguientes
 
Aunque este ajuste parece muy fuerte, puede considerarse optimista en las actuales circunstancias. Y más si tomamos como excepcional el Fondo Tecnológico de 800 millones del actual paquete financiero. Sobre la importancia de los fondos europeos se han publicado muchos estudios. Los últimos en un monográfico sobre Los fondos estructurales europeos y la convergencia de las regiones españoles entre 2000 y 2006, de la prestigiosa revista Papeles de Economía, de Funcas, la Fundación de las Cajas de Ahorro españolas, que recogió este diario cumplidamente el pasado miércoles. 
 
En esa publicación se establece que sin los fondos estructurales europeos entre 2000 y 2006, cada año el PIB andaluz habría crecido un 5,7% menos y el paro habría sido un 7% mayor. Las aportaciones del fondo Feder significaron un 15% de la inversión pública en Andalucía, que llegó al 21% en carreteras y hasta el 30% en infraestructura ferroviaria, en particular el AVE Córdoba-Málaga. Los profesores Carmen Lima, Alejandro Cardenete y Carlos Usabiaga de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla hacen hincapié en la importancia para la convergencia de este fondo sin cuya contribución el PIB regional habría crecido un 5,32% menos cada año entre 2000 y 2006. Por el contrario, los casi mil millones destinados a formación en esos siete años y los más de 1.100 millones de desarrollo rural habrían tenido un escaso impacto en el PIB, de sólo algunas décimas, lo que pone en cuestión la eficacia práctica del Fondo Social e incluso del Feader.  
 
Si  aplicamos el dato de que sin los fondos estructurales el PIB andaluz habría crecido casi seis puntos menos cada año entre 2000 y 2006, hay que convenir que al reducirse al menos en dos tercios estas aportaciones, el PIB andaluz perdería anualmente cuatro puntos entre 2014 y 2020. De ahí que conservar al máximo las ayudas de la PAC sea un objetivo prioritario para Andalucía. El problema es que es la cuestionada es la propia política agraria. Está lejos 1970 cuando supuso el 92% del presupuesto comunitario. Desde entonces ha ido cayendo el porcentaje de manera sostenida: en 1975 fue el 74%, en 1985 del 70%, en 1993 del 54%, en 2004 del 43% y en 2013 llegará al 32%. 
 
Además de reducirse los recursos de la PAC, se han hecho importantes cambios en los sistemas de ayuda. En 1992 hubo una reforma radical con la intención de reducir la superproducción. Se pusieron en marcha planes de desarrollo rural y protección del medio ambiente que han ido ganado protagonismo. También se inició una supresión o reducción de los precios de intervención, que continuó en las reformas posteriores. Con el tiempo, las ayudas directas se han vinculado a la superficie y no a la producción, y se han condicionado a normas medioambientales, seguridad alimentaria y bienestar de los animales. En paralelo, se han abierto los mercados a productos internacionales. 
 
Pero la supresión de precios de garantía y otros sistemas de intervención ha generado un grave problema de volatilidad de precios. El resultado es preocupante en el conjunto de la UE: en Alemania habrá siete veces menos agricultores en 2020 que en 1980; en Francia, seis veces menos. Pero la renta agraria ha sido en 2009 en Alemania la misma que en 2005, y en Francia e Italia, un 10% y un 25% menor. ¿Qué va a pasar en el próximo paquete financiero? Tomás García Azcárate, consejero económico de análisis de mercados en la Dirección General de Agricultura de la Comisión Europea, da algunas pautas: la renta agraria y las ayudas sufrirán la presión presupuestaria, habrá un reequilibraje entre antiguos y nuevos estados miembros y la preferencia comunitaria continuará disminuyendo.  
 
El mensaje que sale de la Comisión Europea es que si se quiere conservar un sector agrario importante en Europa hay que encontrar una rentabilidad en el mercado. Pero para lograrlo hay que disponer de redes de seguridad de las que ahora carece el sistema de ayudas comunitario, y aumentar la transparencia del mercado. También habrá que continuar las políticas de desarrollo rural y protección medioambiental, la promoción de los productos agrarios y el apoyo a la innovación. Con este planteamiento general, el Reino Unido, Suecia, Dinamarca y Holanda, lideran la filosofía de recortar el presupuesto de la PAC. A favor de mantener el actual statu quo estarán sin duda Francia y España. Pero el Gobierno español ha dado a conocer en diciembre un documento en el que plantea una ayuda uniforme por superficie agraria de 100 euros por hectárea que ha provocado la alarma en Andalucía. Son dos tercios menos de lo que ahora se recibe de media en una región que tiene el 25% de la producción final agraria española y consigue un 30% de las subvenciones nacionales del Feaga. La Consejería de Agricultura ha puesto en marcha dos equipos de trabajo para preparar sendos informes sobre ayudas y directas y mecanismos de mercado, que estarán ultimados en dos semanas. Con esos argumentos se dispone a batallar ante todas las instituciones nacionales y europeas. 
 
En mal momento, porque la crisis ha golpeado duramente al sector. Ante la competencia feroz, la distribución ha apretado a la industria y el industrial al agricultor. Las marcas blancas han acabado por hundir los márgenes de los productores. Son muchas las voces que reclaman mecanismos para defender los precios, un almacenamiento privado más dinámico, más automático, y recuperar medidas de mercado clásicas. Hay, sin duda, que reagrupar la oferta. Pero el derecho de la competencia europeo impide de momento que se creen centrales de venta, al estilo de las centrales de compra que ya hay de hecho. Ni siquiera está claro que se permitan mecanismos de intercambio de información entre operadores. La consejera Clara Aguilera ilustra el problema con el ejemplo del aceite de oliva andaluz, con 800 vendedores y cinco grandes  compradores. En Andalucía hay 600 cooperativas agroalimentarias con una facturación media de 3,5 millones. Prestigiosos profesionales como Tomás Aránguez o Antonio Luque llevan años reclamando una concentración: que hubiese diez y la líder facturase más de 3.000 millones de euros, en lugar de los 300 millones actuales.      
 
Con un presupuesto limitado, más comensales en la mesa y normas de tarifa única, sería casi un milagro que no se recortase el cheque agrario andaluz. La solución, como la de los fondos estructurales, en los próximos dos o tres años. 

Señor Matas: ¡Yo no le conozco!

Ignacio Martínez | 31 de marzo de 2010 a las 9:08

Una fianza de tres millones de euros a un político es algo inédito. Para eludir la prisión, es lo que pide el juez a Jaume Matas, ex ministro de Medio Ambiente, ex presidente del Gobierno de Baleares y jefe del PP en las islas durante ocho años. Estas fianzas se le ponen sólo a destacados miembros de alguna banda de postín: italiana, rusa o marbellera. Sí, al lugarteniente principal de Jesús Gil y Gil, Juan Antonio Roca, le pusieron también tres millones por su responsabilidad en el caso Saqueo. Adelantándose en un día a la fianza de 500 millones de pesetas, Matas pidió la baja temporal como militante del Partido Popular. Y Rajoy dijo tres cosas: que le desea lo mejor al señor Matas; que demuestre su inocencia, si puede, y que el PP será implacable en la lucha contra la corrupción.

De las tres cosas, llama más la atención la primera. El señor Matas. Ya no es Jaume, compañero de gabinete en el Gobierno de Aznar, miembro de la misma pandilla en las vacaciones veraniegas de antaño en Baleares… No. Ahora es “el señor Matas”. Recuerda a dos personajes de la película La aventura es la aventura de Claude Lelouch que dicen el uno del otro en el inicio del filme “¡Yo no le conozco!”. Qué diferencia de trato con el amigo Paco Camps, tan cercano todavía: amigo, a su vez, de uno de los capos de la trama corrupta Gürtel, a la que dio buenos contratos en la región valenciana.

Total, que Rajoy, primero no conocía al señor Matas, después lo da por culpable, y finalmente saca pecho porque su partido es implacable contra la corrupción. Sin ánimo de faltarle, no hay partido por muy in fraganti que cojan a sus dirigentes que no se dé golpes de pecho contra la corrupción. El PSOE corrió en socorro del partido de Enciso, cuando el alcalde de El Ejido se salió por la extrema derecha del PP; se hicieron socios en la Diputación de Almería. Pero cuando Enciso fue a la cárcel, los socialistas entonaron la misma canción: no lo conocían de nada. Otro de los principales lugartenientes de Gil y Gil fue socio de coalición del alcalde socialista Barrientos durante cuatro años en el Ayuntamiento de Estepona. Cuando ambos fueron a la cárcel, el PSOE no sólo expulsó a Barrientos, sino que sus líderes se pusieron a sí mismos como ejemplo de diligencia a la hora de tomar medidas disciplinarias, ¡cinco años después de aquel pacto espurio!

Ya ven que Rajoy que no es nada original en su “lucha implacable”. Por cierto, que el PP ha desperdiciado varias ocasiones estupendas para hacer buenos sus propósitos contra la corrupción. Por ejemplo, no escondiéndose detrás de la legalidad de las escuchas en el caso Gürtel, o cesando al tesorero de su partido implicado en la trama, o apartando de sus funciones a Camps. Pero el presidente de Valencia es todavía Paco, un amigo. Si algún día su situación procesal cambia, pasará a la categoría de señor, para su desgracia.

Tú no eres de los nuestros

Ignacio Martínez | 29 de marzo de 2010 a las 11:23

El Gobierno y el Partido Socialista han concedido gran importancia a la quinta cumbre de Mujeres por un mundo mejor España-África celebrada en Valencia este fin de semana. En la clausura, el presidente del Gobierno ha dicho que la igualdad es una de las claves para un mundo mejor. La igualdad de género. Porque Zapatero, campeón de múltiples causas sociales, no incluye en ese catálogo a otras fuerzas políticas. No se comporta igual si actúa en territorio hostil o bajo jurisdicción socialista. En la apertura de esta cumbre, presidida por la reina Sofía, la alcaldesa de Valencia se quejó de que no se hubiese invitado al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, el máximo representante del Estado en Valencia. Ya sabemos que está manchado por el caso Gürtel, que era amiguito del alma de uno de los capos de la trama corrupta y demás, pero no está imputado y sigue siendo la máxima autoridad en su región.

Se le respondió a Rita Barberá que se trataba de un encuentro de mujeres, y la alcaldesa de Valencia preguntó por qué iba el presidente del Gobierno a la clausura. La contestación de La Moncloa fue que anteriores cumbres en Mozambique, Liberia o Níger también las clausuraron sus presidentes. Argumento que está muy bien, pero tiene dos agujeros notables. Los presidentes de esas naciones africanas son jefes de Estado y su equivalente en España es el rey Juan Carlos. Y en esos países, como se sabe, no hay comunidades autónomas, con sus poderes y representación política. Si este encuentro lo hubiese organizado Bibiana Aído en Andalucía, habría invitado al presidente Griñán. Seguro. Y habría hecho muy bien. Luego en Valencia se ha cometido un desliz.

El asunto recuerda otras peripecias más cercanas. La deslealtad institucional es una práctica extendida. A una amiga que trabajaba en una empresa pública de la Junta le encargaron la organización de una conferencia en Jaén, cuando el alcalde era del PP. Le pusieron sólo una salvedad: que el alcalde no fuese por allí. Y se trataba de un encuentro científico y tecnológico, no de género. Y en Málaga, la ministra de Fomento Magdalena Álvarez inauguró durante su mandato un tercer carril en la ronda este de la ciudad sin invitar al alcalde popular, pero no se olvidó de la secretaria del PSOE y los diputados de su partido.

Pero también hay muchos casos y graves de tú-no-eres-de-los-nuestros en la acera contraria. Camps, sin ir más lejos, ha tenido durante meses a Leire Pajín sin escaño en el Senado, en representación de la comunidad autónoma valenciana. Era su pequeña venganza personal por verse implicado en el caso Gürtel. Y la semana pasada, el ex ministro de Aznar Jaime Mayor Oreja afirmó que ETA y el Gobierno son aliados potenciales. Una declaración que coincide infelizmente con los más duros de la banda, que sostienen que hay que seguir matando porque el Gobierno volverá a negociar. El presidente del PP vasco, Basagoiti, ha desautorizado a Mayor, pero Rajoy se ha evitado ese mal trago.

Ahí siguen PSOE y PP. Sin enterarse de que este tipo de sectarismos atenta contra los intereses generales. De todos y todas.