Promesas electorales

Javier Chaparro | 6 de marzo de 2015 a las 12:27

Si al menos las elecciones sirven para que las promesas se hagan realidad, bienvenidas sean. Al alcalde de Huelva le bastó otear en el horizonte la cercanía de los comicios municipales para empezar a quitar los hierbajos en Isla Chica: donde antes había maleza y estrecheces, un aparcamiento, zonas ajardinadas y amplias aceras. Lo mismo le ha pasado a la Junta de Andalucía con el hospital de la Costa occidental, cuyas obras llevan paradas cinco años por, teóricamente, los problemas económicos de la promotora. Dos días antes de empezar la campaña electoral se ha anunciado la reanudación de los trabajos, ejecutados ya al 80%, por una cuantía superior a 4 millones de euros.

Otro tanto podemos decir a cuenta de la bajada del IRPF –en el tramo cedido a la Junta– y de los impuestos de Sucesiones y Donaciones. La candidata socialista a la Junta promete reducir todos ellos después de haberse negado en reiteradas ocasiones, la última en diciembre pasado, cuando PSOE e IU aprobaron en comandita los Presupuestos del presente ejercicio. La razón esgrimida fue que esa medida solo favorecería a las rentas más altas, cuando en realidad estas se están dando a la fuga en masa buscando amparo fiscal en comunidades autónomas menos gravosas. En Madrid, por ejemplo, la bonificación llega al 99% en el caso de Sucesiones y Donaciones, en tanto que el Impuesto sobre el Patrimonio cuenta con exención total. Adivinen si la fallecida duquesa de Alba tenía su domicilio fiscal en el madrileño Palacio de Liria o en el sevillano de las Dueñas.

Primer apunte: la encuesta del CIS prevé el descalabro de PP e IU, pero también que el PSOE cosechará los peores resultados de su historia en Andalucía, al pasar de los 47 diputados de Griñán a 44 con Susana Díaz. ¿Para este viaje hacían falta esas alforjas?

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