El extraño aislamiento de una tendencia mundial

Jesús Ollero | 16 de marzo de 2015 a las 23:47

Desconozco el motivo, aunque hubo reacción. Tarde, pero cada cual haga sus reflexiones. Resulta que desde antes de su comienzo estaba bien a la vista que #DBTAndalucíaTVE, horrible a todas luces, sería el hashtag básico para seguir el segundo debate a tres, esta vez en la televisión pública nacional. Sin embargo, en un giro errático y puede que poco medido, todo el contingente socialista se abrazó al celebrado #YoConSusana dejando el camino libre de la etiqueta general a quienes animaban al PP, algunos de IU y mayoritariamente a los neutrales. O sea, el PSOE se aisló digitalmente del debate y no empezó a solucionarlo hasta bien entrada la segunda mitad del mismo.

¿Qué quiere esto decir? Pues que tiene escaso valor propagar hasta el último rincón del país el #YoConSusana si los interesados en el debate miraban otra cosa. Permitan el símil, la artillería socialista eligió la calle equivocada para invadirnos con sus consignas, dejando una avenida gigantesca al resto, principalmente a su gran rival, y ahí toda la infantería que coordina Mariví Romero debió frotarse las manos.

Desde el minuto 1, el complicado #DBTAndalucíaTVE se aupó al primer puesto de las tendencias en España, y a poco de avanzar era la primera a nivel mundial. Y el PSOE, tan empeñado en tocarle las palmas a su líder, se enrocó metiéndose en una sala en la que sólo había simpatizantes mientras toda la transversalidad se hartaba de ver fotos de Juanma Moreno sonriendo, consignas sobre la prepotencia de Susana Díaz y sus interrupciones, y referencias a la coca del chófer y otras lindezas mientras Maíllo golpeaba con su Pimpinela y el tiki-taka.

En un salto con tirabuzón, al final del debate emergió #YoConfíoEnSusana y despejó la duda: el aislamiento fue planificado. Puf.

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