Cosa de dos (VIII)

Rafael Román y Juan Ojeda | 16 de marzo de 2012 a las 10:50

Rafael Román: Lluvia de tasas

NOS han recordado desde el Partido Popular que trabajamos poco. Más acertado hubiese sido que Cospedal manifestase que trabajamos pocos. Sólo una s de diferencia. Pero lo segundo es verdad y lo primero está desmentido por todos los informes. además, personas cercanas que le cuenten los consejos de administración que ocupan. Ya van por cuatro. Pero ese pecado se queda en venial, propio de los nuevos políticos del culto a la imagen, si lo comparamos con el pecado mortal en el que ha incurrido el Partido Popular con la lluvia de tasas que ha facilitado que saque adelante el gobierno nacionalista de Cataluña. Llevan años clamando en Andalucía por la rebaja del IVA al sector turístico y se plantan ahora con el apoyo a una nueva tasa de uno a tres euros por cada pernoctación. Las tiendas de todo a cien se han trasladado a los mostradores de las farmacias. Ya saben. Un euro por cada receta. Copago o repago. Lo estas viendo. Está pasando. Y el Partido Popular lo está apoyando. El programa de bajada de impuestos es incesantemente inexistente. Porque ya se anuncia una subida de los impuestos para los vehículos diÉsel y del alcohol, el tabaco, la luz, etcétera… Estamos fritos. A tasas.

Juan Ojeda: No era esto

AHORA que estamos en el ecuador de la campaña, hay que reconocer, si queremos ser sinceros, que no se han cumplido nuestras esperanzas en ella depositadas. Y no es guasa, porque uno creía que si, desde 1990 hasta ahora, Andalucía no había concurrido en solitario a unas elecciones autonómicas -porque lo de Asturias no interfiere-, aquí no se iba a hablar de otra cosa que de Andalucía, porque hay mucho que hablar. Pero resulta que no, que nuestra tierra y nuestros problemas se quedan en un segundo plano, como si nuestras elecciones coincidiesen otra vez con unas generales. Y esto da la impresión que está ocurriendo porque el presidente de la Junta y candidato del PSOE se está dedicando a criticar lo que está ocurriendo en España y la actuación del Gobierno del PP, y no quiere entrar a hablar de lo que aquí pasa, que pasa mucho, y de lo que hay que hacer para arreglarlo, que también es mucho. Cierto que Javier Arenas está centrando su mensaje en lo que ha pasado y está pasando en Andalucía. Pero la estrategia de la otra parte es no hablar de lo suyo sino de lo que hacen en Madrid los de Arenas. Y con Valderas, dejan que ruede la bola, que ya caerá en el hueco de la ruleta. O sea, que no era esto.

Yo copago, tú copagas, él copaga

Ignacio Martínez | 16 de marzo de 2012 a las 10:46

ES lamentable, pero a los candidatos se les ha olvidado que estamos a nueve días de unas elecciones andaluzas. Si se escucha a los líderes de los tres partidos del Parlamento saliente, sus discursos valen para Andalucía, Asturias, Aragón o cualquiera de las otras 14 autonomías. En el capítulo de ayer tocó el verbo copagar, que conjugaron Griñán y Valderas al ataque y Arenas a la defensiva. El euro farmacéutico establecido en Cataluña para cada receta le parece a los dos socios de una posible coalición de izquierdas un anticipo de lo que hará el PP en los presupuestos de este año. Valderas lo ha calificado de insulto, robo, estafa. Griñán no ha estado tan subido de tono en las descalificaciones. Él lo que sube es el volumen de sus discursos. Lo habitual es que se desgañite en los mítines, aunque ayer en Granada estuvo discreto. Arenas, más reposado, ha declarado que en principio no está de acuerdo con este copago sanitario. El presumible ganador sigue sin bajarse de las declaraciones genéricas. Ni una sola promesa precisa, ni una sola pista de dónde recortaría los mil millones de euros que él dice que hay que eliminar del presupuesto andaluz. Tampoco Griñán o Valderas se mojan en este asunto. Nadie nos dice qué presupuesto haría y de dónde recortaría. Simple y llanamente, estamos en la fase de la pedrada al contrario. Todas las piedras, por cierto, de materia nacional. Los andaluces ponemos el territorio, pero esta no es nuestra guerra. Nunca en nueve campañas se habló menos de Andalucía. Una decepción.

Al compás del martillo en el yunque

Alberto Grimaldi | 16 de marzo de 2012 a las 9:19

ALGUIEN tendría que explicar quién ha otorgado al electorado andaluz la capacidad de refutar en sólo cuatro meses la decisión soberana y ampliamente mayoritaria de que el PP acometa, como prometió -sin gran concreción, es cierto- profundas reformas para superar la gravísima patología socioeconómica que sufría España -y aún sufre- en el momento de la alternancia.

Al cumplirse la primera semana de la campaña electoral, la escalada hacia asuntos de calado nacional que no van a resolverse en las Cinco Llagas es preocupante. Si antes era reforma laboral, ahora es copago sanitario (por cierto que sería repago, porque pagar ya se paga).

Dudo mucho que la apelación al miedo que hace varias veces a la hora el PSOE cale en la mayoría de un electorado hastiado de la afición de la clase política de atizar al contrario sin un mínimo de autocrítica. Pero lo cierto es que el presidente y candidato, José Antonio Griñán, enfatiza ese mensaje cual martillo marcando el compás sobre el yunque.

Lo que me sorprende es quien interprete el martinete sea precisamente Javier Arenas: no es lógico que en el momento que más cerca está de lograr su largo objetivo se deje quemar en la fragua.

Griñán elude los temas que le son menos propicios: la situación del empleo, con un paro asfixiante como nunca ha soportado Andalucía, y cuyas políticas activas se han usado supuestamente para enriquecer a afines o malgastarlas en vicios. Y mientras Arenas se enreda en temas-trampa, se aparta del palo que hasta ahora le ha llevado a que, por primera vez, se ganen las elecciones en Andalucía. Y por dos veces consecutivas. Cuanto más tiempo y atención dedique a replicar a las apelaciones al miedo, menos tendrá para exponer sus compromisos sobre empleo, regeneración y reorganización de una Administración desaforada.

El discurso del miedo de Griñán es directamente proporcional a su desesperación por evitar la total dilapidación del poder político que heredó de Manuel Chaves. El hastío de los andaluces merece del PP otras respuestas, que generen esperanza en las soluciones.

Mucho Loewe y poca política: un bolso, un voto

Jesús Ollero | 15 de marzo de 2012 a las 11:01

Seguro que usted ya lo suponía, pero al ciudadano medio le impacta bastante más la cachondeable campaña de Loewe para promocionar sus bolsos que cualquier bravata electoral. Ni que Alaya cite al ex consejero Antonio Fernández al año de su imputación (14 de marzo de 2011 por 14 de marzo de 2012) altera el guión de mensajes unidireccionales en Twitter. Acaso una imagen publicitaria del PSOE según la cual habría una flagrante falta de ortografía: “Elije (en vez de Elige) el camino hacia tus derechos”. Parece retocada, pero tras el Arenas, quién (sic) no te conozca que te compre de un vídeo electoral, todo es posible.
Leído en Twitter: “Si es imposible el careo Griñán/Arenas, que se vote este domingo”. Pues sí. Nos ahorraríamos decenas de descalificaciones, decenas de miles de euros de la campaña e incongruencias como la que apunta el alcalde de El Coronil sobre Marinaleda.

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Cosa de dos (VII)

Rafael Román y Juan Ojeda | 15 de marzo de 2012 a las 10:59

Rafael Román: Transferencia coactiva

VAYA título! Arenas prometió no abaratar el despido. Pero se ha hecho lo contrario en la reforma laboral. Las promesas en las elecciones, dicen los cínicos, se hacen para no cumplirlas. Pero no son lo mismo las promesas genéricas que las que afectan directamente a la vida de las personas concretas. Hoy los trabajadores que llevan en sus empresas 15, 20, 30 años, en la actual coyuntura de deriva económica negativa, se ven en el peligro de verse en la calle sin el capital acumulado que era la indemnización que les correspondía por los años trabajados. Si se hace efectivo, eso se llama expropiación. Se ha producido una “transferencia coactiva” de lo que era una propiedad privada del trabajador pero no hacia el Estado, sino hacia el empresario. El Estado, por medio de un Real Decreto, ha realizado una expropiación y el beneficiario ha sido un tercero. Las argumentaciones sobre el momento económico, Europa, la prima de riesgo y el primo de Rajoy pueden ser interminables pero los hechos son definitivos.
El salvavidas de muchas familias ha sido pinchado inmisericordemente sin mediar interés social ni utilidad pública para llevarlo a cabo. ¿Quién responde de la promesa?

Juan Ojeda: Un acto de fe

CUANDO ya ha transcurrido un quinto de la campaña, tiene uno la impresión de que poco tiene que ver con los manidos tópicos de campaña, a pesar del trasiego de las caravanas electorales y de los mensajes recurrentes, los de unos invocando al miedo de lo que puede venir si ganan los otros y los otros metiendo el dedo en la llaga de la corrupción, el paro y la mala gestión, aunque todos saben que la decisión de esa parte del electorado, que puede dar o quitar la mayoría absoluta, está tomada, se está tomando o se va a tomar en una dimensión distinta. Cada uno dice lo que tiene que decir pero cada cual escucha lo que quiere escuchar. El PP sabe que su triunfo está no en movilizar a su propio electorado, que está deseoso de ir a votar, sino en que se quede quieto esa parte del electorado del PSOE que se quedó en su casa en las municipales y en las generales. Eso también lo saben los socialistas, que han hecho el cálculo de que si consiguen recuperar 120.000 votos de los que le volvieron la espalda, podrán evitar la mayoría absoluta del PP. El problema es que, con la que ha caído, no tiene mucho que ofrecer y sus mensajes tienen poco gancho porque el miedo al otro cada vez funciona menos. En el fondo, lo que están pidiendo es un acto de fe.

La habilidad del político

David Fernández | 15 de marzo de 2012 a las 10:55

HAY que reconocerle a los políticos su habilidad para hacernos sentir responsables de la crisis. A diario, te sueltan como un mantra que hay que apretarse el cinturón. ¿Pero y qué creen que está haciendo el personal? La pelota está en su tejado porque se supone que tú pagas tus impuestos -y las multas- y que ellos gestionan lo público. Pero de un tiempo a esta parte escurren el bulto hablando todo el rato de ahorro y recortes. Ellos inventaron la burbuja y la alimentaron gastando más de lo que ingresaron. Y son ellos los que tienen que encontrar la salida a la crisis. ¿Acaso celebraron un referéndum cuando decidieron duplicar la Administración? ¿Le llamaron a consultas a usted cuando pintaron el campo y la costa del color del ladrillo? ¿Preguntaron a los ciudadanos antes de invertir el dinero del Plan E muchas veces en tonterías? ¿Los planes Memta y Proteja no iban a ser la panacea? Este último, el Programa de Transición al Empleo de la Junta de Andalucía resultó por cierto toda una premonición para un millón de andaluces que hoy buscan empleo. Y tiene gracia, te hacen creer que la responsabilidad es tuya, como si tú les hubieses empujado a despilfarrar. Por su mala cabeza, ahora se cuestiona el futuro de un colchón social que ha costado un riñón, para que nadie se quedara en la cuneta cuando vienen mal dadas. Algunos han abusado tanto que ahora cualquier recorte parece poco. Y no debería ser así. Antes de la crisis, la mayoría miraba hacia otro lado cuando veía que alguien cogía prestados de la Administración unos folios, un rotulador, unas pastillas, un litro de aceite, unas vendas… Cuando el compañero, a lo sumo, se atrevía a torcer el gesto, encima le replicaban: “¿Acaso tú vas a heredar esto?”. La casi total ausencia de mecanismos de control -como se ha demostrado con el caso de los ERE- ha permitido que no pocos piensen que Andalucía es un monte de orégano y es preciso un cambio de mentalidad. Pero renunciar a políticas sociales que son básicas para la convivencia sería imperdonable. Podar con unas tijeras a diestro y siniestro para combatir la crisis lo hace un niño, al político se le exige bastante más.

Eso no se hace

José Aguilar | 15 de marzo de 2012 a las 10:54

MIENTRAS la juez del caso ERE ha llamado a declarar en abril al ex consejero de Trabajo Antonio Fernández -al que imputó hace justamente un año y ha tenido aparcado en la indefensión-, los jefes supremos de CCOO y UGT en Andalucía se reunieron con el candidato Griñán en una especie de reconciliación absolutoria de sus pecados neoliberales en aras del combate común contra el enemigo principal: no pidieron el voto para el PSOE ni para IU. Pero sí llamaron expresamente a no votar a la derecha que representa Arenas. Verde y con asas. Ha sido más explícita, como es natural, la delegada provincial de la Junta en Sevilla, Carmen Tovar. Su caída de la lista socialista, en la que figuraba inicialmente hasta la recomposición derivada de las disputas internas, no le ha restado ni lealtad a las siglas ni combatividad contra el adversario. Lo que pasa es que ha errado en la elección del ámbito y del destinatario de su ardor guerrero. Dio un mitin en un instituto de Gines, a cuyos alumnos aleccionó sobre la diferencia entre la izquierda y la derecha, los ricos que pueden pagárselo todo frente a la gente corriente que necesita de lo público y hasta la eventual pérdida del nuevo gimnasio del centro si el PP ganase las elecciones. Eso, la manipulación de las conciencias adolescentes, no se hace, señora, ni siquiera en campaña. De los Amigos de Gines a la Amiga de Griñán. A la Junta Electoral ha ido el tema, denunciado por el PP. Pero el mal ya está hecho. Mal lugar, público inconveniente, ocasión inadecuada. Arrepentida la quiere el Señor.

Los nudillos rotos

Rafael Ruiz | 15 de marzo de 2012 a las 10:47

Mismo escenario. Canal Sur, antier mismo. José Antonio Griñán y Diego Valderas emprenden un debate de guante blanco. Más cosas son las que unen que las que separan. Políticas sociales, salida de la crisis por la izquierda, desarrollo estatutario, algún pellizco de monja del de Bollullos al presidente en funciones por el escándalo de los enchufados en los ERE. Escenifican que es posible un entendimiento para detener la ola conservadora, de derechas, que pretende colocar en San Telmo o la Casa Rosa a Javier Arenas, el ausente.
Plató de la tele autonómica. Año 2000. Antonio Romero es el candidato a la Presidencia de IU tras la decisión estratégica de descabalgar a Luis Carlos Rejón. El de Humilladero “llama a la puerta” de un PSOE hegemónico para emprender un gobierno de izquierdas, en la línea de la catastrófica propuesta en términos electorales que defendían en Madrid Joaquín Almunia y Francesc Frutos, reconvertido en Paco para la ocasión. Error de cálculo. Manuel Chaves, habitualmente parco en salidas de guasa, le espeta a Antonio Romero: “Se te van a romper los nudillos de tanto llamar”. Telón o fundido en negro.
Se da por supuesta una alianza poselectoral si los números son propicios durante la madrugada del 25 de marzo. Largo lo fían. La tradición demuestra que el PSOE e IU terminan mal cuando se sientan en la misma mesa, vistas las experiencias municipales que han acabado como el rosario de la aurora. Ambos partidos funcionan como vasos comunicantes, como imágenes especulares. La fortaleza del uno es la debilidad del otro, la mano izquierda del uno es la derecha del adversario. Desconocen, además, la diversidad de la vida interna de IU, que tiene que someter a referéndum entre su militancia cualquier alianza.  Si el PSOE está revuelto de puertas hacia dentro, IU –esta IU– es inestable.
Muchos años de rencillas se han acumulado en ambas  casas como para propiciar un escenario coherente enfrente del Partido Popular. Año 2000, tan cerca y tan lejos. Como Extremadura. A la vuelta de la esquina.

Un siglo para la Huelva-Cádiz

Javier Chaparro | 15 de marzo de 2012 a las 10:45

DURANTE la II República, en los años del desarrollismo franquista de la década de los 60 y también en 1990 de la mano del Gobierno socialista en la Junta de Andalucía. La conexión Huelva-Cádiz por carretera, bien a través del Parque Nacional de Doñana o bordeando su corona norte, ha sido objeto de un amplio debate social y político sin que bien entrados en el S.XXI se haya podido establecer un consenso al respecto. Y la campaña electoral, lejos de favocerecer la aproximación de pareceres, ha polarizado aún más las posiciones de cada cual. Como hemos venido exponiendo a lo largo de los últimos meses en las páginas de Huelva Información, cada cual juega esta partida manejando sus propias cifras sobre el número de usuarios potenciales, el presupuesto de la obra, su impacto ambiental, los kilómetros y el tiempo que se ahorrarían los conductores caso de construirse esa carretera, aunque no podemos perder de vista que estamos hablando de un proyecto que ni mucho menos se podría ejecutar a lo largo de una legislatura. Seremos los andaluces los que el 25-M pondremos al frente de la Junta de Andalucía al partido cuyo programa electoral más nos convenza y éste tendrá toda la legitimidad para llevarlo a cabo. Pero sólo será por cuatro años. Un proyecto semejante no puede –no debería– quedar al socaire de la voluntad del gobernante de turno, sino ser consecuencia de un gran pacto sobre el diseño de la red de grandes infraestructuras que necesitamos. Misión imposible, es nuestro sino. Un poner: si el Ayuntamiento de Lepe y la Junta de Andalucía han sido incapaces durante años de acordar a cuál de los dos le corresponde asfaltar unos centenares de metros para poder acceder al futuro chare de la Costa, cómo vamos a pensar en que haya consenso sobre la Huelva-Cádiz. Un siglo llevamos en ello.

Ventaja formal y de seguidores para Arenas en Twitter

Jesús Ollero | 14 de marzo de 2012 a las 12:06

Contenido al margen, Griñán tuvo a su equipo radiando todo detalle del no debate en Canal Sur tras dos días sin abrir el pajarito azul. Hay varias cosas que diferencian la forma de promocionarse en Twitter de Griñán (de un tiempo a este parte Pepe) y Arenas. Llamativa: el presidente de la Junta (o su equipo) no enlaza ni por error y raro es que use hashtags, ni siquiera los TT con los que el respetable te da el repaso. Arenas (también Griñán) ha cambiado una foto nada favorecedora por una sonriente (o algo así), su equipo enlaza, etiqueta, sube vídeos y, sobre todo, interviene. No se atrevió a tuitear “me han echado del debate”, pura bomba viral. El aspirante (su equipo) multiplica varias veces la interacción del defensor. Le siguen más (21.000-14.000) tuiteando lo mismo. Nada comparable con Antonio Sanz, cuyo equipo está que lo tira radiando los actos del presidenciable del PP.

@PepeGrinan
“Es muy importante que los que se aprovechan de lo público devuelvan lo sustraído, hasta el último euro”

@javierarenas_pp
“Nuestro ADN es conocimiento en la calle de problemas de las 8 provincias, frente al de despachos y estadísticas”

@JoseantonioJun
“¿Crees que las elecciones en Andalucía y Asturias pueden convertirse en un plebiscito a las medidas del Gobierno?”