Las hazañas del presidente

Antonio Méndez | 4 de diciembre de 2015 a las 10:05

Los hagiógrafos de Mariano Rajoy narran y no paran las hazañas del líder. Primero, la de su paso, el día anterior, por la cocina de Bertín Osborne. Unos mejillones que para algunos dirigentes del partido han obrado un milagro superior al culinario. Ayer su paseo por la calle Larios de Málaga, la más señera en la capital, con el objetivo no sólo gastronómico de tomarse un chocolate sin quemarse.

El empeño no era fácil. Bien lo sabe Pedro Sánchez que, en mayo pasado, fracasó en su primer intento. Y eso que él apostó por el helado. Pero las protestas con que tropezó le amargaron el postre. Sin rendirse, en agosto repitió y pudo coronar con éxito el propósito. Los caldos de la feria son así de animosos.

Aunque realmente el pionero fue el presidente George Bush. Unos meses después de expirar su mandato, en 1993, tras su derrota con Clinton, se bajó de su yate con su mujer y cinco guardaespaldas y se adentró en Larios en pleno arranque de la fiesta del verano. La visita pasó inadvertida menos para el fotógrafo de Efe Rafael Díaz, que casi secuestró al mandatario durante su recorrido para garantizarse la exclusiva foto. Rajoy no tiene retrato en las Azores como Aznar, pero desde ayer puede presumir de que ha emulado, 22 años después, a un presidente de los Estados Unidos. Y, sobre todo, unos 300 vecinos y turistas pueden documentar su estancia. No puede quejarse del balance, sólo un hombre osó a lanzarle un improperio. Y levantó los brazos en señal de rendición en cuanto un par de agentes de paisano localizaron el origen del grito.

En la comitiva no figuraba Celia Villalobos. A a la vista de que en Málaga le han rebajado a candidata de segunda y quieren darle poca bola en la campaña, la veterana diputada se abrió foco en todos los telediarios. Mientras el jefe se ausenta en los debates con emergentes, ella es capaz de fabricarse uno en el Congreso con Pablo Iglesias y cerrarlo sin réplica.

Enhorabuena, Mariano

José Aguilar | 4 de diciembre de 2015 a las 10:03

Inicia su campaña, Rajoy, reconfortado por los datos del paro, el benéfico masaje de Bertín Osborne en su casa -la de Rajoy: TVE- y la macroencuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas. Vale: el sondeo se hizo antes de la campaña misma y tiene un valor relativo, pero la muestra de ciudadanos entrevistados es más amplia que cualquier otra y no difiere mucho de lo que reflejan todas las demás. O sea, que el PP quedará en primer lugar el día 20 y que su mayoría será insuficiente para gobernar en solitario. Se acabó la mayoría absoluta, sí, pero la reinvestidura de Rajoy aparece en el horizonte como una probabilidad nada remota. Sobre todo porque no hay, siempre según el CIS, alternativa viable: la suma de diputados de PSOE y Ciudadanos no alcanza los 176 requeridos en primera votación para desbancar a Mariano. Y todavía le llegó otra buena noticia al presidente que no quiere debate. El segundo puesto está en liza. La bajada del PP no acaba de consagrar a un Pedro Sánchez que bastante tiene con pelear por no verse sorpassado por Albert Rivera, a sabiendas, además, de que éste puede cantar victoria aunque pierda el combate a dos, mientras que si es él quien pierde sólo le espera un canto fúnebre.

Carrera oficial

Ignacio Martínez | 3 de diciembre de 2015 a las 10:50

Los candidatos han montado en globo, corrido rallies, escalado aerogeneradores, abrazado cojines, desembarcado en programas rosas, visitado a Pablo Motos, Bertín Osborne o María Teresa Campos. Y cuando están exhaustos, empieza la carrera oficial. La campaña que comienza esta noche será la última de Rajoy casi seguro, siga o no en el Gobierno. La misma certeza hay de que no será la última de Albert Rivera o Pablo Iglesias, que han llegado para quedarse. Lo de Pedro Sánchez es dudoso: si no saca un buen resultado se lo llevará la marea del 20 de diciembre. En ese aspecto es el candidato más vulnerable, con la posición amenazada por las fuerzas emergentes; de ahí sus bravatas de ayer contra ambos.

Esta campaña, además de la fiebre televisiva, trae novedades de peso. Habrá debates que dejarán en evidencia a los torpes, pero sobre todo a los cobardes que no asistan. Se acabarán las invocaciones al voto útil. Hay encuestas que dan incluso un triple empate por el primer puesto entre PP, Ciudadanos y PSOE. Se termina así con una de las triquiñuelas de los dos grandes: acostumbraban a robarle unos preciosos votos a medianos y pequeños, y empobrecían el pluralismo. No será una Liga de Madrid contra Barça. Empieza una nueva era.

No es por criticar

David Fernández | 3 de diciembre de 2015 a las 10:48

No me gusta criticar, pero este país no tiene remedio. Hagan lo que hagan, a los políticos siempre les cae la del pulpo. Si cortan el grifo a la prensa, les caen palos de todos los colores por hurtar información a la opinión pública. Y si acuden a todas las tertulias, debates, magazines, informativos e intermedios, les dan el doble. A Rajoy le dieron flojo y fuerte -y con razón- por dirigirse al país desde una triste pantalla de plasma (no parecía de las inteligentes) y ahora le cascan por chupar más cámara que el pequeño Nicolás. Ayer sin ir más lejos, mi vecina pidió un kebab y está casi segura de que fue él quien se lo sirvió. Aún mantiene el pulso acelerado. Al líder del PP le señalan cuando se encierra en su caparazón y cuando le da un coscorrón a su hijo mostrándose al natural. Hay que reconocer que somos expertos en el arte de la crítica, sea en las bodas o cuando un amigo nos enseña su coche. Por no hablar del auténtico profesional, capaz de tirarse todo el día largando fiesta en la oficina sin dar ni golpe. Ojo porque el censor entendido lo primero que dice antes de crucificarte es que te quiere muchísimo. Salvo el muerto, al que enterramos divinamente, no se libra ni Dios. No en vano, da miedo ser el primero en abandonar una reunión en estos tiempos. Ya saben que aquí uno es un gran nota hasta que se demuestre lo contrario, muchas veces al cabo de los años cuando conoces a la persona.

Dicho esto, ni los mismos dirigentes populares se explican cómo se les ocurrió esconderse en los años más duros en lugar de explicar los recortes, lo que habría servido de ayuda para entender algo. El apagón informativo del PP lo aprovecharon y de qué manera Ciudadanos y Podemos, que ocuparon gratis todo el espacio mediático que les brindaron los gobernantes, justo cuando la ciudadanía empezaba a cansarse un poco de la telebasura y mostraba algo de interés por la política. El PP se ha dado cuenta de su error algo tarde y por eso hoy choca ver a Rajoy jugando al futbolín junto a Pedro Sánchez preparando un zumo y Rivera y Pablo Iglesias debatiendo hasta por el origen de los simios. Está bien acudir a las televisiones, pero por favor, por mucho que esté de moda mostrarse al desnudo eviten concursos del tipo Adán y Eva. Y no es por criticar.

Cuneros

Antonio Lao | 3 de diciembre de 2015 a las 10:30

Gran parte de los parlamentarios andaluces de Podemos se rebelaron con la forma de elección de los cabezas de lista a las elecciones generales. La gota que colmó el vaso se situó en Córdoba, aunque otras provincias como Almería también soportan lo que en tono despectivo en el mundillo de la política se conoce como cuneros.Todos ellos han dado en sus inicios momentos gloriosos, de los que las hemerotecas dan cumplida fe. Digo esto porque a Almería ha llegado, como caído del cielo David Bravo, un sevillano mezcla de pizpireto y sesentero, con gafas a lo John Lennon, que en su primera entrevista reconocía, y hacía gala de ello, no tener ni pajoleta idea de la provincia, de sus necesidades y, ni mucho menos, de sus formas de vida, economía, tradiciones o similares. Claro está que nunca había estado en el Parque Natural de Cabo de Gata y tampoco en un invernadero. Con esta excelsa carta de presentación no se extrañen que se haya encontrado con el rechazo de aquellos que legítimamente aspiraban a conformar la lista y de los que aquí habitan, perplejos todavía con sus afirmaciones. Pero no queda ahí la cosa. Emulando a Steve Jobs avanzó como propuestas trabajar por el software y hardware libre y nuevas tecnologías. ¡Ahí queda eso! No conforme con tanto dislate, el lunes se reunió en la universidad con los círculos de esta fuerza política y, entre sus perlas, quedará para la historia que la autovía con Málaga no estaba terminada. Lo cierto es que se abrió al tráfico hace dos meses y es considerada, por méritos propios, una de las grandes obras que vertebran Andalucía. Para defender sus postulados y su escasez de conocimientos sobre esta tierra, se descolgó con afirmaciones tales como que los temas a debatir en el Congreso “son estatales y que lo que tenga que ver con cada provincia no lo hace un diputado, sino todo un equipo”.

Hasta puede que tenga razón. Pero les aseguro que aquí ha quedado retratado ante fieles e infieles; seguidores y detractores y hasta con la estatua de Nicolás Salmerón que preside la Puerta de Purchena.

Querido candidato

Javier Chaparro | 3 de diciembre de 2015 a las 10:30

Querido candidato, espero que me entienda, pero a estas alturas de la película no le pido promesas de creación de miles de empleos, un ordenador por alumno en los colegios, habitaciones individuales en los hospitales, una estación de AVE en mi ciudad, una exposición de carácter internacional con pabellones gigantes o unos juegos olímpicos. Es más sencillo: me basta con que el tesorero de su partido no maneje una caja b con dinero negro ni cuentas en Suiza, Andorra o Gibraltar; con que las ayudas destinadas a las empresas no sean destinadas en verdad a pagar indemnizaciones para despedir a los trabajadores y que, de paso, se cuelen entre ellos una retahíla de colegas del partido; con que sus mítines y las fiestas de cumpleaños de sus hijos se abonen mediante la correspondiente factura con IVA; con que los sistemas de adjudicación de los contratos públicos se hagan con transparencia y en igualdad de condiciones para todos las empresas interesadas; con que la selección de los cargos públicos tenga en cuenta exclusivamente los méritos profesionales y/o académicos, además de que, a ser posible, su expediente judicial esté impoluto; con que se deje a los medios de comunicación y a los periodistas trabajar en paz -me explico, sin presiones ni amenazas- porque sin libertad de prensa no hay democracia. Por si le interesa.

Si cumple esas condiciones, estoy seguro de que entre todos podríamos hacer que haya mejores carreteras y trenes, que los tiempos de espera en la sanidad se ajusten a lo que dictan las leyes y que se dote a los centros educativos -desde una guardería pública de barrio a una universidad- de los medios materiales y del personal necesarios para formar a los españoles del futuro. Sea decente.

Mayo en diciembre

Rafael Navas | 2 de diciembre de 2015 a las 9:49

Primeras impresiones a poco del comienzo de la campaña: cambio de guiones. Se quejaban los partidos políticos de que en las elecciones municipales no se hablaba de los ayuntamientos, de las cuestiones más cercanas al ciudadano, y de que los candidatos se dedicaban al debate de asuntos nacionales. Y ahora llegan las elecciones generales y no paramos de escuchar a muchos políticos lo mal que lo están haciendo sus contrarios en los ayuntamientos, sobre todo los recién llegados a la política. Se entiende ya por qué Podemos no quiso usar su marca en las pasadas municipales. ¿En qué quedamos? Parece claro que se utiliza lo que más conviene en cada momento. En la campaña de mayo se habló de los ERE y de la Gürtel.

Los candidatos de PSOE, Ciudadanos y Podemos se tutean (y tuitean) entre ellos. Con Mariano Rajoy suena rara esa confianza. Es un arma de doble filo. Supuesta seriedad frente a supuesta cercanía en una campaña que -era cierto lo que se vaticinó en 2011- se celebra en un clima de sobreexposición de los candidatos, de romería por las televisiones y con humo en las redes sociales. Vivimos en la era de los mítines virtuales.

Después del Black Friday en las tiendas, en pocas horas comienza el Black Friday político. La ministra de Empleo, Fátima Báñez, lo adelanta al anunciar que en la provincia de Cádiz, la más castigada por el paro en España, se crearán 100.000 puestos de trabajo la próxima legislatura. No 50.000 ni 150.000. La cifra elegida, redonda toda ella, es un brindis al sol en la tierra de los lunes al sol. Muchos políticos piensan que la memoria de los electores es frágil y que sus promesas son objeto de consumo rápido y masivo, como la comida basura o los gadgets que se compran y venden por internet. Y qué más da a estas alturas un cero más u otra promesa sin cumplir, si ya hemos perdido la cuenta. Y si alguien se atreve a echarla en cara, hablamos de los ayuntamientos.

Un mitin en coalición

Antonio Méndez | 2 de diciembre de 2015 a las 9:47

EL PP y el PSOE arrancan este jueves en Málaga su campaña electoral en Andalucía. Los populares, con Mariano Rajoy, aspiran a congregar al menos a tantos espectadores como los que llevó al mismo lugar Rafael en su último concierto. Es cierto que entonces el cantante no había estrenado Mi gran noche. Sus oponentes se conforman con la mitad de ese aforo. Susana Díaz, de momento, sólo es una gran estrella en la comunidad, aunque con aspiraciones. Pero los dos partidos había escogido para el debut de sus líderes el mismo escenario: el Palacio de Congresos de la capital de la Costa del Sol. Como no están los tiempos para dispendios, los socialistas no tuvieron la precaución, previo pago, de garantizarse la exclusividad para su artista. Y las huestes de Moreno Bonilla también arrendaron una nave del mismo recinto de muestras. La otra opción que manejaban la descartaron por las obras en los accesos.

Para el PP andaluz, no existía el más mínimo problema en compartir espacio. El portavoz del partido, Elías Bendodo, defiende que después del dictamen de las urnas no hay que descartar pactos ni con el PSOE. Así que este mitin en coalición hubiera servido de ensayo general. Quizá para evitar algún incidente entre las aficiones, durante las negociaciones, desde el PP se propuso habilitar puertas de entrada separadas. Al fin y al cabo, también habría supuesto un notable ahorro en medidas de seguridad. Y como el inicio de un evento distaba 45 minutos del comienzo del otro, desconozco si también habrían podido compartir equipo de sonido y teleprompter. Pero nos hemos quedado compuestos y sin conocer el resultado de este primer Clásico político de la democracia. Los socialistas reprochan a sus rivales que no respetaran el derecho al lo vi primero. Y han decidido trasladarse a un hotel. “Hubiera sido un escándalo”, justifica un dirigente andaluz de este partido su rechazo a la celebración en comuna. La culpa es de los emergentes.

Rivera, el candidato a batir

José Aguilar | 2 de diciembre de 2015 a las 9:44

Los primeros escarceos de la campaña, aun antes de su inicio oficial, ya prefiguran por dónde irán algunos de los tiros. Rajoy no va a debatir más que con Sánchez. Le digan lo que le digan. Esto no obedece a otro motivo que al cálculo: es lo que más le interesa. Sus estrategas le han convencido de que lo que le pide el cuerpo es en este caso lo que le conviene. En un debate a cuatro Mariano no ganaría nada, y puede perder ante los otros tres candidatos, jóvenes, frescos y novedosos. Le han convencido, sobre todo, de que el riesgo de parecer cobarde, e incluso el de mostrar un déficit tan notorio de hábitos democráticos elementales, es plenamente asumible porque ninguno de los dos peligros condicionarán demasiado el voto del 20-D.

Rivera, por su parte, está a punto de alcanzar una condición políticamente extraordinaria: es el candidato a batir. Todos disparan contra él. La centralidad en el sistema político y en el ámbito social, que los otros tres persiguen, él la ha empezado a disfrutar. Rajoy y Sánchez le disputan el centro moderado y reformista; Iglesias siente que le arrebata la bandera de la regeneración. Rivera puede ser el hombre de esta campaña. Ganarla es otra cosa.

El caos de la campaña digital

Jesús Ollero | 22 de marzo de 2015 a las 4:44

¿Sabemos cómo es la estructura/estrategia digital de los partidos? Si a veces cuesta entender detalles de la campaña en su conjunto, pararnos a analizar su conglomerado web puede parece un exceso. Sí lo ha hecho Jose Miguel Moreno (Jose, sin acento), consultor malagueño experto en SEO y usabilidad que ha diseccionado la estructura de los partidos a través del blog de Fernando Muñoz (un experto mayúsculo en la materia) con varios puntos de partida: posicionamiento, programa electoral, experiencia de usuario, mobility y presupuesto. Algunas conclusiones son sorprendentes.

Recuerda Moreno que el SEO es una ciencia inexacta, pero en general Google favorece un dominio principal y un desarrollo de subcarpetas, puesto que arrastran el Page rank (importancia de una web para una temática), señalando “errores graves” en la disposición de los partidos. Tras la ordenación por carpetas, los subdominios son una opción aceptable. Así, el único que en Andalucía cuenta con un subdominio en lugar de un dominio propio es Podemos, con una estructura distinta respecto a la web nacional y que incluye información de las candidaturas de todas las provincias separadas entre sí. Otra cosa es que el acabado de las provinciales sea, digamos, mejorable, pero orden sí que hay, aunque recuerda Moreno que a Google no le gusta que se le oculten textos y para ver la sucinta información de los candidatos hay que pinchar.

Versiones móviles de las webs de los partidos. Versiones móviles de las webs de los partidos.

 

Destaca Jose Miguel Moreno que cada partido lo ha hecho a su manera, y así es: El PSOE a nivel nacional (psoe.es) no tiene nada que ver con el regional (psoeandalucia.com), ni siquiera en la extensión de la web, y para las provincias alterna subdominios (cadiz.psoeandalucia.com) con dominios específicos (psoemalaga.es). El PP lo tiene algo más ordenado, al menos homogéneo: a pp.es se contrapone ppandaluz.es y los locales como pphuelva.es; eso sí, como cada provincia va por su lado y no siguen ni el diseño de la web regional, en algunos casos resulta imposible encontrar las direcciones de las otras webs provinciales o la regional en el portal andaluz. El candidato tiene su propio portal: contigoporandalucia.com, este sí referenciado desde la web regional. El PSOE no ha habilitado un espacio específico para Susana Díaz (la web del regional está completamente llena con la campaña de la candidata) y en su caso tampoco es posible encontrar los portales provinciales, entre otras cosas porque en algunos casos no los hay como tales, sino como comunidades dentro de la web nacional.

Ciudadanos ha separado la campaña de la web del partido (ciudadanos-cs.org) con la landing page elcambio.es, pero sí cuenta con subdominios para Cádiz, Sevilla y Granada (no para Andalucía como tal). Izquierda Unida tiene una web para cada cosa, menos para el candidato. En algunos casos incluso separa la capital de la provincia(como en Sevilla) y aunque hay unidad en la extensión (.org) no la hay en la composición del dominio (iu-jaen.org frente a iualmeria.org, por ejemplo).

Todas estas incorrecciones, eso sí, no perjudican un tráfico básicamente de marca.

De todas las páginas, destaca Moreno que la velocidad de carga es mejorable y que ninguna redirecciona si no se teclea www. primero. Más aún, resulta difícil encontrar algunos de los programas electorales, además muy variables en tamaño y estructura, de los 43 folios de Ciudadanos a los 222 del PSOE (128 Podemos, 148 el PP y 155 IU), destacando la cantidad de hojas en blanco que contienen, señal inequívoca de haber sido realizados para ser consultados de manera impresa y no digital.

Mientras las webs del PP, Podemos y Ciudadanos no están correctamente adaptadas a dispositivos móviles, la del PSOE sí lo está pero las imágenes pesan demasiado para navegar desde smartphones y Moreno considera excesivo el scroll (tamaño de la web por su recorrido vertical total). Ocurre que en el PP y en Podemos el menú acaba situando letras blancas sobre fondo blanco. Ilegible, pues. Es pertinente recordar que más del 70% de usuarios tiene internet en el móvil.

Se analiza igualmente el presupuesto dedicado al entorno web por cada partido, algo que a pesar de las continuas referencias a la transparencia resulta imposible de comprobar para los desarrollos para Andalucía. Moreno subraya que en los casos del PP y el PSOE es imposible ver los gastos en comunicación y marketing, mientras en Podemos y Ciudadanos (el que más lo desglosa) oscilan entre 150.000 y 165.000 euros pero sumando publicidad web, material gráfico, servidores, prensa y alguna factura de servicios externos. No consta qué parte viene de los célebres microcréditos en el caso de Podemos, mientras C’s añade 60.000 euros para área digital y comunicación desde otro departamento. Un galimatías, en definitiva.