Archivos para el tag ‘Mariano Rajoy’

Mariano el largo

José Aguilar | 12 de diciembre de 2015 a las 10:13

EL candidato Rajoy está demostrando ser mucho más inteligente que sus adversarios. Su campaña es la mejor. Hace como ninguno un uso provechoso de la televisión: acude a los programas de entretenimiento, blanditos y masajeantes, se presta a algunas entrevistas en las que él tiene la última palabra (la única, a veces) y elude el debate con los tres candidatos en liza. Solamente acepta enfrentarse, este lunes, con Pedro Sánchez, al que ya han vapuleado Rivera e Iglesias, por la derecha y por la izquierda, y al que espera dar la puntilla a base de abrumarlo con su mayor conocimiento y experiencia y desacreditarlo a cuenta de la mochila que arrastra el socialista como Zapatero bis. Y mientras los demás se despedazan, Rajoy va desgranando sus propuestas, por el procedimiento del goteo, todas ellas orientadas a lo que considera -seguramente con razón- el asunto que más importa a los españoles: la economía y el trabajo. Rebajas en el IRPF, ayuda a los autónomos, exenciones a los jubilables, subvenciones a los nuevos contratos… Hay para casi todos.

Mariano no anda falto de astucia, recursos y perspicacia. No tiene nada de Mariano el corto. Si acaso, del largo.

Actores secundarios

Antonio Méndez | 10 de diciembre de 2015 a las 9:01

La virtualidad de estas elecciones es que no hay la menor duda de que son unos comicios generales. Lo único que importa es quién gobernará España después del 20-D. El resto es accesorio, lo que provoca que la campaña quede totalmente polarizada por los cuatro contendientes que mediante la combinación de todos los pactos posibles pueden alcanzar La Moncloa.

La evidencia convierte en residual cualquier opinión de los actores secundarios que participan en este envite. Rajoy puede distribuir por toda España a sus ministros, que salvo espectacular metedura de pata, dudo que alcancen algún espacio reseñable en los medios para cubrir políticamente los gastos de sus viajes. Ni Pastor con su plan de infraestructuras del partido, ni Méndez de Vigo reivindicando la Lomce ni Rafael Catalá en su respaldo en Cuenca a la instalación del almacén nuclear. Y dudo que Jorge Fernández concite la atención en Cataluña aunque ha pedido que crezcan los gastos en el Ministerio de Defensa. Ni siquiera a la emergente pepera Andrea Levy le auguro mucho recorrido con su Comparator, un programa que, según explicó, compara programas de los partidos y con el que, supongo, siempre gana el PP, emoticono incluido. Caso aparte es el de Soraya Sáenz de Santamaría, que sigue con sus muestras de versatilidad. Ayer amadrinó a Ulpa, un cachorro de perro Labrador de la ONCE.

El problema aún es más severo para aquellas formaciones a las que mediáticamente ya se las ha eliminado de cualquier posibilidad en esta carrera. Las encuestas siempre realizan un trabajo oscuro pero efectivo a la hora de anticiparse al dictado de las urnas. Alberto Garzón, el candidato de IU, y Andrés Herzog, el de UPYD disfrutaron anoche, por fin, de un debate en prime time en la 1 de Televisión Española. Eso sí, en un guirigay a nueve voces. Fueron los dos únicos aspirantes a presidente del Gobierno que aceptaron medirse contra los penúltimos de la fila enviados por el resto de partidos con representación parlamentaria.

Una de las decisiones más arriesgadas en la historia de la Junta Electoral Central, provocar por esa causa el retraso de la emisión del programa de Bertín Osborne En la tuya o en la mía.

Rajoy convoca al miedo

José Aguilar | 8 de diciembre de 2015 a las 6:16

El Partido Popular tocó ayer a rebato resucitando en todos los frentes un clásico de las campañas electorales: la apelación al voto del miedo. Pedro Sánchez (llamó a los barones socialistas para animarles tras la encuesta demoledora del CIS, pero ¿a él quién lo anima?) le sirvió el argumento en bandeja al mostrarse dispuesto a pactar con todo quisque para desbancar a los populares, con lo cual les daba ya como ganadores en las urnas. De modo que Rajoy y toda su tropa recogieron el guante para una réplica de manual: vuelve el fantasma del todos contra el PP. Los perdedores planean unirse para hurtarle la victoris al vencedor, evítenlo los indecisos del centroderecha y los que quisieran castigar al PP pero sin favorecer la conjura de sus adversarios. El mensaje lleva una dedicatoria especial a los tentados de votar a Ciudadanos. Pero falla en lo principal. Es una construcción teórica que manipula la realidad en beneficio de sus autores. Porque Rivera es capaz de muchas maniobras y jugarretas, pero entre ellas no están, porque no pueden estarlo, ni juntar sus diputados a los de Podemos para hacer presidente a Sánchez ni ser él mismo presidente con los votos de Sánchez e Iglesias. Ciudadanos y Podemos no van a unirse para nada. Rayoy convoca al miedo.

La economía no es un cojín

Ignacio Martínez | 7 de diciembre de 2015 a las 6:49

Rajoy juega el papel más conservador de la campaña. No sólo el ideológico: como candidato a la reelección apuesta por la prudencia y mínimo riesgo. El día 20 puede perder 60 diputados. O más, depende de cómo se distribuya con Ciudadanos y PSOE el teórico 20% de indecisos que hay en esas franjas. De las cuatro cés de esta campaña, el presidente esgrime la salida de la crisis como el gran estandarte de sus logros. Y orilla las otras tres cés: corrupción, Cataluña y Constitución. Ayer celebró un cauteloso aniversario de la Carta Magna; sostuvo que su reforma no es prioritaria. Ojo, porque el personal no se cree la mejora de la economía. En la encuesta del CIS, que es una mina de sorpresas, los encuestados ponen mejor nota al Gobierno saliente en seis cosas antes que en la gestión de la crisis. Son, por este orden, seguridad ciudadana, igualdad entre hombres y mujeres, infraestructuras, política exterior, medio ambiente y Unión Europea.

Pero Rajoy sigue abrazado a la economía como si fuese el cojín de Bertín. Para intentar frenar el intrépido avance de los jóvenes adversarios se encomienda a eso y a su vice Soraya, como esta noche en el debate de Atresmedia.

“Llegar aprendido”

Antonio Lao | 5 de diciembre de 2015 a las 12:47

Insiste Mariano Rajoy, de forma machacona, en la importancia de la experiencia como valor incalculable e innegable a la hora de gobernar. Retoma cada dos por tres la idea de que para dirigir, al menos, hay que haber sido concejal. A su juicio, los experimentos poco menos que hay que hacerlos con gaseosa. Se puede o no estar de acuerdo con la afirmación -dardo directo hacia las nuevas fuerzas políticas que han irrumpido en el panorama político-, pero tiene cierto sentido pensar y creer en la necesidad de estar formado, contar con la experiencia y el bagaje suficientes para el ejercicio de cualquier laboro. Por tanto, si estamos hablando del Gobierno de todo un país, cobra más sentido la necesidad de tener la preparación suficiente para ejercer una labor de ese calibre. Aquí, como en la mili, el valor no se le supone, sino que hay que dar probadas muestras de capacidad. De lo contrario nos podemos encontrar con situaciones desagradables, que ya las vivimos en algunos ayuntamientos, de alcaldes y concejales alejados de la realidad, llevando a sus ciudades por caminos que nadie querría. Les pongo un ejemplo para ilustrar el colmo de la tontería. El candidato de Podemos por Almería, el sevillano David Bravo, tras mostrar su desconocimiento manifiesto por esta tierra, no conocer ni de lo que se vive por estos lares, se descolgaba el jueves con un tuit en el que decía, y cito textualmente, “no voy por Huelva, si tuviera que seguir mis ideales me presentaría por la circunscripción de Skyrim”, videojuego que puede estar muy bien para matar el tiempo y hasta disfrutar con la Play o la Xbox, pero nada tiene que ver con la realidad de la que hablamos. Este país es una cosa muy seria como para bromear o jugar con él. Como conversación de barra, frente a una cerveza, puede valer. Aunque espero que los ciudadanos, sabios, tomen nota.

Temblor de piernas

Javier Chaparro | 5 de diciembre de 2015 a las 12:32

¿Habrá relevo al frente del PSOE si Pedro Sánchez se queda por debajo de los cien diputados? La pregunta hecha hace un par de meses a un alto responsable socialista andaluz tuvo una sonrisa por respuesta. El cálculo no iba descaminado. Hace cuatro años, Pérez Rubalcaba dejó la Secretaría General del PSOE tras obtener 110 escaños, con el PP de Rajoy superando de largo el umbral de la mayoría absoluta, con 186. El escenario hoy es muy distinto, con dos nuevos y destacados actores que reclaman papeles protagonistas, pero los socialistas no podrían permitirse ni aun así un retroceso como el que dibuja el sondeo del CIS. Y mucho menos pasar a ser la tercera fuerza parlamentaria, una posibilidad abierta al situarse tan sólo 1,8 puntos porcentuales por encima de la formación de Albert Rivera.

El primer día de campaña dejó dos titulares: el primero es que el pulso por el 40% de indecisos va a ser fuerte y aventura una memorable subasta de promesas de gobierno de aquí al día 20; el segundo es el temblor de piernas que le ha sobrevenido al candidato socialista a las primeras de cambio, proponiendo un acuerdo anti-PP al resto de partidos. Regla número uno del manual de estrategia electoral: durante la campaña queda terminantemente prohibido hacer referencia a futuros pactos. Hacerlo denota escasa confianza en las propias posibilidades de victoria y/o debilidad para ejecutar el programa electoral. Si encima se abre el abanico de ese acuerdo a todo el arco parlamentario, desde la derecha moderada de Ciudadanos a Podemos pasando por el PNV, la sensación que genera frisa la desesperación. ¿Qué perfil pretende mostrar Pedro Sánchez en los debates? ¿El del candidato a presidente del Gobierno con hambre de balón o el de quien firma el empate antes del partido? Cosas así borran las sonrisas hasta en el Palacio de San Telmo.

Las hazañas del presidente

Antonio Méndez | 4 de diciembre de 2015 a las 10:05

Los hagiógrafos de Mariano Rajoy narran y no paran las hazañas del líder. Primero, la de su paso, el día anterior, por la cocina de Bertín Osborne. Unos mejillones que para algunos dirigentes del partido han obrado un milagro superior al culinario. Ayer su paseo por la calle Larios de Málaga, la más señera en la capital, con el objetivo no sólo gastronómico de tomarse un chocolate sin quemarse.

El empeño no era fácil. Bien lo sabe Pedro Sánchez que, en mayo pasado, fracasó en su primer intento. Y eso que él apostó por el helado. Pero las protestas con que tropezó le amargaron el postre. Sin rendirse, en agosto repitió y pudo coronar con éxito el propósito. Los caldos de la feria son así de animosos.

Aunque realmente el pionero fue el presidente George Bush. Unos meses después de expirar su mandato, en 1993, tras su derrota con Clinton, se bajó de su yate con su mujer y cinco guardaespaldas y se adentró en Larios en pleno arranque de la fiesta del verano. La visita pasó inadvertida menos para el fotógrafo de Efe Rafael Díaz, que casi secuestró al mandatario durante su recorrido para garantizarse la exclusiva foto. Rajoy no tiene retrato en las Azores como Aznar, pero desde ayer puede presumir de que ha emulado, 22 años después, a un presidente de los Estados Unidos. Y, sobre todo, unos 300 vecinos y turistas pueden documentar su estancia. No puede quejarse del balance, sólo un hombre osó a lanzarle un improperio. Y levantó los brazos en señal de rendición en cuanto un par de agentes de paisano localizaron el origen del grito.

En la comitiva no figuraba Celia Villalobos. A a la vista de que en Málaga le han rebajado a candidata de segunda y quieren darle poca bola en la campaña, la veterana diputada se abrió foco en todos los telediarios. Mientras el jefe se ausenta en los debates con emergentes, ella es capaz de fabricarse uno en el Congreso con Pablo Iglesias y cerrarlo sin réplica.

Enhorabuena, Mariano

José Aguilar | 4 de diciembre de 2015 a las 10:03

Inicia su campaña, Rajoy, reconfortado por los datos del paro, el benéfico masaje de Bertín Osborne en su casa -la de Rajoy: TVE- y la macroencuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas. Vale: el sondeo se hizo antes de la campaña misma y tiene un valor relativo, pero la muestra de ciudadanos entrevistados es más amplia que cualquier otra y no difiere mucho de lo que reflejan todas las demás. O sea, que el PP quedará en primer lugar el día 20 y que su mayoría será insuficiente para gobernar en solitario. Se acabó la mayoría absoluta, sí, pero la reinvestidura de Rajoy aparece en el horizonte como una probabilidad nada remota. Sobre todo porque no hay, siempre según el CIS, alternativa viable: la suma de diputados de PSOE y Ciudadanos no alcanza los 176 requeridos en primera votación para desbancar a Mariano. Y todavía le llegó otra buena noticia al presidente que no quiere debate. El segundo puesto está en liza. La bajada del PP no acaba de consagrar a un Pedro Sánchez que bastante tiene con pelear por no verse sorpassado por Albert Rivera, a sabiendas, además, de que éste puede cantar victoria aunque pierda el combate a dos, mientras que si es él quien pierde sólo le espera un canto fúnebre.

Carrera oficial

Ignacio Martínez | 3 de diciembre de 2015 a las 10:50

Los candidatos han montado en globo, corrido rallies, escalado aerogeneradores, abrazado cojines, desembarcado en programas rosas, visitado a Pablo Motos, Bertín Osborne o María Teresa Campos. Y cuando están exhaustos, empieza la carrera oficial. La campaña que comienza esta noche será la última de Rajoy casi seguro, siga o no en el Gobierno. La misma certeza hay de que no será la última de Albert Rivera o Pablo Iglesias, que han llegado para quedarse. Lo de Pedro Sánchez es dudoso: si no saca un buen resultado se lo llevará la marea del 20 de diciembre. En ese aspecto es el candidato más vulnerable, con la posición amenazada por las fuerzas emergentes; de ahí sus bravatas de ayer contra ambos.

Esta campaña, además de la fiebre televisiva, trae novedades de peso. Habrá debates que dejarán en evidencia a los torpes, pero sobre todo a los cobardes que no asistan. Se acabarán las invocaciones al voto útil. Hay encuestas que dan incluso un triple empate por el primer puesto entre PP, Ciudadanos y PSOE. Se termina así con una de las triquiñuelas de los dos grandes: acostumbraban a robarle unos preciosos votos a medianos y pequeños, y empobrecían el pluralismo. No será una Liga de Madrid contra Barça. Empieza una nueva era.

No es por criticar

David Fernández | 3 de diciembre de 2015 a las 10:48

No me gusta criticar, pero este país no tiene remedio. Hagan lo que hagan, a los políticos siempre les cae la del pulpo. Si cortan el grifo a la prensa, les caen palos de todos los colores por hurtar información a la opinión pública. Y si acuden a todas las tertulias, debates, magazines, informativos e intermedios, les dan el doble. A Rajoy le dieron flojo y fuerte -y con razón- por dirigirse al país desde una triste pantalla de plasma (no parecía de las inteligentes) y ahora le cascan por chupar más cámara que el pequeño Nicolás. Ayer sin ir más lejos, mi vecina pidió un kebab y está casi segura de que fue él quien se lo sirvió. Aún mantiene el pulso acelerado. Al líder del PP le señalan cuando se encierra en su caparazón y cuando le da un coscorrón a su hijo mostrándose al natural. Hay que reconocer que somos expertos en el arte de la crítica, sea en las bodas o cuando un amigo nos enseña su coche. Por no hablar del auténtico profesional, capaz de tirarse todo el día largando fiesta en la oficina sin dar ni golpe. Ojo porque el censor entendido lo primero que dice antes de crucificarte es que te quiere muchísimo. Salvo el muerto, al que enterramos divinamente, no se libra ni Dios. No en vano, da miedo ser el primero en abandonar una reunión en estos tiempos. Ya saben que aquí uno es un gran nota hasta que se demuestre lo contrario, muchas veces al cabo de los años cuando conoces a la persona.

Dicho esto, ni los mismos dirigentes populares se explican cómo se les ocurrió esconderse en los años más duros en lugar de explicar los recortes, lo que habría servido de ayuda para entender algo. El apagón informativo del PP lo aprovecharon y de qué manera Ciudadanos y Podemos, que ocuparon gratis todo el espacio mediático que les brindaron los gobernantes, justo cuando la ciudadanía empezaba a cansarse un poco de la telebasura y mostraba algo de interés por la política. El PP se ha dado cuenta de su error algo tarde y por eso hoy choca ver a Rajoy jugando al futbolín junto a Pedro Sánchez preparando un zumo y Rivera y Pablo Iglesias debatiendo hasta por el origen de los simios. Está bien acudir a las televisiones, pero por favor, por mucho que esté de moda mostrarse al desnudo eviten concursos del tipo Adán y Eva. Y no es por criticar.