SE-40 Sevilla: El dilema de cruzar el río con puente o con túneles

Ana S. Ameneiro | 3 de julio de 2016 a las 6:30

Las dudas del Ministerio de Fomento sobre la opción más adecuada y la falta de inversiones eternizan la obra de la SE-40

El año que viene la obra de la segunda ronda de circunvalación de Sevilla, la SE-40, cumplirá diez años y los sevillanos tendremos que reclamar un premio a la paciencia. Por esperar lo indecible a una carretera que se califica como estratégica para el tejido productivo de la provincia y para aliviar el embudo de la SE-30 y que no llega. A este paso nos plantamos en los veinte años largos que se tardaron en conectar Sevilla con Huelva por la autovía del Quinto Centenario. Veremos.

Como siempre, el problema de fondo es la falta de inversiones públicas (antes, durante y después de la crisis) y la escasa planificación. Y en este caso cuenta también que se diseñó en tiempos de vacas gordas con un coste de 1.350 millones de euros, de los que más de la mitad (850 millones) se lo llevan los cuatro túneles proyectados para cruzar el río a la altura de Coria. Poco después de empezar las obras llegó la crisis y los recortes públicos y el Gobierno de turno se planteó sustituir los túneles por un puente para ahorrar presupuesto, o bien reducir los carriles subterrános de tres a dos. La idea era rebajar el proyecto ya adjudicado de los túneles.

Y de ahí no hemos salido. La carretera va avanzando lentamente en el resto de tramos, pero no avanza un centímetro en el río, donde los presupuestos estatales de 2016 han destinado únicamente 9,7 millones para los túneles Norte y 32,6 millones para los túneles Sur. El Ministerio de Fomento y sus técnicos llevan años enfrascados en el dilema sobre puente o túneles, sin soluciones eficaces y sí muchas declaraciones políticas. Después de nueve años de obras ya está bien de dudas.

Con la opción de los túneles les surge la incertidumbre de si la complejidad del subsuelo de gravas del río dará problemas a las tuneladoras, como los dieron en la primera línea del Metro de Sevilla. Pero si la tuneladora del Metro dio problemas en el río es porque no se hicieron los estudios suficientes y serios sobre el terreno de Sevilla antes de adjudicar la obra. La adjudicación fue sobre un mero proyecto básico del Metro sin el detalle que obliga un proyectos constructivos. Por eso decimos que la falta de planificación es otro de los problemas del eterno retraso de la SE-40. Si se estudia bien el subsuelo, la tuneladora que está parada y sin actividad desde 2012 debería haberse diseñado conforme a esos estudios.

Con la opción del puente, que abarata a la mitad el coste del paso del río, salen detractores que opinan que los plazos se dispararían por la redacción de otro proyecto que podría no tener autorización ambiental favorable. Por favor, hagan algo pero háganlo ya. La SE-40 cuesta lo mismo que la línea 4 del Metro de Sevilla que proyectó la Junta.

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