Casa Santiaga

Juan Carlos Cilveti Puche | 7 de octubre de 2014 a las 11:41

Hoy les contaré la historia de Santiaga Robles, una gallega que durante algo menos de una década fue una de las féminas más conocidas en el ambiente portuario malacitano. Natural de Pontevedra, en 1912, nuestra protagonista se casaba en aquella localidad con  Luís Domínguez, un pequeño empresario malagueño que comerciaba en el Norte de España con productos llegados de ultramar.

Afincada definitivamente en Málaga un año después de sus nupcias, Santiaga comenzó a vivir en el segundo izquierda del número ocho de la calle Méndez Núñez; un enorme caserón de diez habitaciones que su esposo había comprado meses antes de su boda.

Tras una feliz vida matrimonial, en septiembre de 1917, con tan sólo 28 años de edad, Santiaga enviudaba al fallecer su marido de una apoplejía. Aconsejada por el que hasta ese momento había sido el administrador de su esposo, esta gallega que había heredado la vivienda y no demasiado dinero, decidió abrir una casa de huéspedes que bautizó como Casa Santiaga.

Ofertando seis habitaciones con baño compartido, tres comidas al día, lavado y planchado de ropa y un servicio de maleteros (un extra que paliaba la distancia entre la calle Méndez Núñez y el puerto), la pensión de nuestra protagonista pronto adquirió una muy buena reputación. Gracias a las recomendaciones de los comerciantes dedicados a la importación y exportación y a los consignatarios que habían trabajado con el marido de Santiaga, esta casa de huéspedes  se convirtió en un selecto lugar fuera del habitual círculo de pensiones portuarias.

Las historias sobre el exclusivo alojamiento de los oficiales de la Compañía Trasatlántica Española y las timbas de todos los jueves las dejaré para otra ocasión.

OLYMPUS DIGITAL CAMERARótulo de la calle Méndez Núñez donde estaba la ‘Casa Santiaga’.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 7 de octubre de 2014.


Comentar


Nombre (Obligatorio)

Correo electrónico (Obligatorio)

Página web (Opcional)

El autor, en este espacio, se limita a recoger la opinión y contenidos de los lectores, por lo que no se hace responsable de los mismos. Si encuentra algún texto ofensivo, erróneo o alguna opinión que no sea respetuosa, le rogamos que nos lo haga saber