Otro bautizo

Juan Carlos Cilveti Puche | 2 de abril de 2019 a las 9:13

Hace unos días visité por tercera vez el buque de crucero Norwegian Spirit. Aprovechado que el recorrido fue muy diferente a los que había hecho con anterioridad, pude ver algunas cosas que aún no conocía de este barco. Justo detrás del puente de mando, me enseñaron una estancia donde se atesoraban los regalos que el barco había recibido. Esta sala, que en otros buques se reduce a una pared donde están colgadas  las metopas, mostraba, además de regalos, objetos relacionados con la biografía del barco; un historial que se remonta a 1998 cuando este buque  se botó y bautizó con el nombre SuperStar Leo. De entre todos estos objetos, el que más me sorprendió fue un trozo de botella de champán de la marca Möet & Chandon que, con un lazo dorado, estaba enmarcado recordando el bautizo de este buque.

Esta vivencia, me sirve para hablarles de la ceremonia de bautismo que hace unos días se realizó en el puerto al buque de crucero Marella Explorer 2. Siendo ortodoxo y aferrándome a la más rancia tradición marítima, les diré que los barcos sólo se bautizan una vez, y que los posteriores cambios de nombres podrían ser denominados como rebautizos o simplemente como cambios de nombre.

Dicho esto y volviendo al evento del Marella Explorer 2, el botellazo de champán que recibió en una oscura noche de marzo malagueña atracado en el muelle norte de la estación marítima de levante quedó pobre; una pobreza nada comparable a los bautizos de barcos que todos hemos visto alguna vez amadrinados por personalidades que, a plena luz del día, estrellan una botella contra el casco del barco bajo una lluvia de serpentinas y muchos aplausos.

Pero como todo lo que se mueve alrededor de los barcos de turistas es un negocio y un cambio de nombre genera mucha publicidad y muchos embarques, estas ceremonias, que son muy rentables para las compañías propietarias de los buques y para, en este caso, el puerto de Málaga (que se celebren aquí muchos más bautismos), se resumen en una gran fiesta a bordo en la que los invitados ven una pantalla gigante como un anónimo marinero acciona una palanca para que una botella de champán se estrelle contra el casco de un barco. Bautizo completado.

Norwegian Spirit 26-III-195Botella de champán del bautizo del SUPERSTAR LEO ahora NORWEGIAN SPIRIT.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 2 de abril de 2019.


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