La mar de Historias

Un nuevo barco para Marítima Peregar

Juan Carlos Cilveti Puche | 10 de abril de 2012 a las 18:08

Nuevo barco para la línea de Málaga con Ceuta y Melilla.

La naviera malagueña Marítima Peregar adquiere el buque FESTIVO para cubrir su conexión regular con las localidades del norte de África.

Los muelles de Málaga están de estreno. Hoy llega el buque de carga rodada Festivo  al puerto para hacerse cargo de  la línea regular que la compañía malagueña Marítima Peregar mantiene desde hace años con Ceuta y Melilla.

Recogiendo el testigo del Volcan de Tinache y de otros buques anteriormente, y en sustitución del Isla de los Volcanes, el Festivo,  adquirido por Marítima Peregar a una compañía de origen holandés, comenzará sus trabajos en línea a principios del mes de mayo.

Después de quedar hoy atracado en el muelle 3 A3 y ser oficialmente entregado por su antiguo armador a sus nuevos propietarios, el Festivo necesitará varias semanas de trámites para cambiar de bandera y poder iniciar sus navegaciones que hasta ese momento seguirán a cargo del Isla de los Volcanes.

Tras salir de Estocolmo el 23 de marzo, el buque que llega con 11 tripulantes (aun al cargo de su antiguo propietario) más  los que serán su nuevo capitán y jefe de máquinas,  fondeaba en la bahía malagueña en la tarde del pasado miércoles a la espera de recibir las órdenes para entrar en lo que desde hoy será su nuevo puerto base.

Construido en 1979 en los astilleros suecos Karlskronavarvet con el nombre Baltic Press, este buque de 6.413 toneladas de registro bruto, 136 metros de eslora y 16 de manga, en 2008 era rebautizado como Festivo, realizando durante su carrera por el Norte de Europa y el Mediterráneo diferentes recorridos en línea regular.

FESTIVO fondeado en la bahía de Málaga.

Con  algo más de 1.100 metros lineales para carga en su cubierta principal, una cifra que duplica la capacidad del Isla de los Volcanes, y con la posibilidad de cargar contenedores en su cubierta superior, el Festivo amplía sustancialmente sus posibilidades; un hecho que incrementará el tráfico de mercancías que desde Málaga navegan a los vecinos puertos de Ceuta y Melilla.

Y aunque el Festivo mantendrá su nombre, Marítima Peregar cambiará la bandera del buque, pasando ésta del registro gibraltareño a pabellón español y matrícula de Santa Cruz de Tenerife. Una decisión que convierte a esta naviera malagueña (activa en el puerto desde 1978) en una de las pocas compañías españolas que apuesta por navegar con barcos tripulados y abanderados en nuestro país.

 

Marítimas (10 de Marzo de 2012).

Temeridades

Juan Carlos Cilveti Puche | 10 de abril de 2012 a las 8:54

Los eventos marítimos que se realizan en el puerto y en los que hay participación popular a bordo de diferentes tipos de embarcaciones casi siempre, además de dejar imágenes curiosas, suscitan situaciones verdaderamente peligrosas.

Como es tradición, muchos malagueños salían a la mar en la mañana del Jueves Santo para recibir al barco que traía a la Legión. Posicionados alrededor del buque (este año se trataba del Contramaestre Casado), una variopinta flotilla de embarcaciones intentaba colocarse lo mejor posible para ver la maniobra de atraque y escuchar los cánticos legionarios a bordo del barco que los traía a Málaga en su cita anual.

Pasada la bocana y ya con los remolcadores de la clase H auxiliando al buque, a estribor de éste aparecía una barca de jábega engalanada con una bandera de Málaga a proa y una nacional a popa. Debido a la lentitud de la maniobra, los esforzados remeros conseguían posicionarse a pocos metros del costado del buque, y, ya en la dársena de Guadiaro, se colocaban en primera fila de mar para ver el espectáculo.

Con el Contramaestre Casado apoyado, que no atracado, en el muelle dos y mientras los legionarios desembarcaban, la barca de jábega se situaba en la popa del buque en una posición nada ortodoxa en lo que sería la maniobra habitual de un barco.

Pero rizando el rizo (permítanme la expresión) del más absoluto desconocimiento náutico, a un metro escaso de la popa del barco se colocaba un frágil esquife de apenas tres metros de eslora para, pegado al muelle y dentro de la zona de aguaje de la hélice del Casado ver cómo desfilaban las tropas. Dos verdaderas temeridades que algún día se tornarán en accidentes y que alguien debería impedir.

Barquilla a popa del CONTRAMAESTRE CASADO el Jueves Santo.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (10 de Abril de 2012).

Cargadores de tronos

Juan Carlos Cilveti Puche | 5 de abril de 2012 a las 17:57

Cargadores de tronos

José ‘El Caimán’ vivió la época en la que los trabajadores del puerto eran fundamentales para la Semana Santa · Estuvo más de 30 años sacando tronos.

LOS hechos más significativos acontecidos en la historia de Málaga, han tenido siempre, de una u otra forma, una muy estrecha relación con el puerto. Y aunque ahora, tal vez esos recuerdos no sean demasiado gratos para algunos, durante muchos años, la Semana Santa (un claro ejemplo de acontecimiento de relevancia para la ciudad), se nutrió de portuarios para salir a la calle.

Finalizada la Guerra Civil, la Málaga portuaria, con una población activa que superaba los mil trabajadores a pie de muelle, constituyó un muy importante pilar en la Semana de Pasión. Convertidos en unas piezas fundamentales, los hombres que día a día cargaban y descargaban barcos echándose todo a sus espaldas, portaron, durante muchos años, la gran mayoría de los tronos que salían en procesión.

Con 67 años, José Guerrero Triano, apodado El Caimán, es uno de los supervivientes de aquella época; una época en la que los cargadores del puerto, por una semana, se convertían también en cargadores de tronos. Hijo y nieto de portuarios, a los 16 años, José comenzó a trabajar en los muelles, y ese mismo año, se estrenaba sacando la Virgen de La Sentencia. Tras aquella primera experiencia que le aportó 35 pesetas, amén de un paquete de tabaco y un bocadillo (estos eran los honorarios de la época para un cargador portuario por sacar un trono), el hijo de El Caimán padre siguió la tradición familiar, y año tras año, simultaneó el trabajo en los muelles con el del varal.

José ‘El Caimán’, la semana pasada en el puerto de Málaga.

Trabajando a dos hombros (cada día con uno diferente), José recuerda su primera Semana Santa completa; una semana en la que de domingo a domingo sacó, junto a otros cargadores portuarios: La Cena, las vírgenes de El Cautivo, El Rocío, La Paloma, Mena, La Expiración, El Sepulcro, y finalmente, el trono del Resucitado.

“Los capataces nos tallaban un rato antes de salir, y tras darnos la ropa el tabaco y el bocadillo, comenzábamos el trabajo sabiendo que si se hacía bien, casi siempre había algún dinerillo más de lo inicialmente se había contratado” comenta José. Con un ticket en el bolsillo que era picado a mitad del recorrido (así se verificaba que el trabajo bajo el varal se realizaba), al final del desfile, los cargadores portuarios recibían su paga; un dinero que en la mayoría de los casos se gastaban minutos después de la procesión compartiendo vino en alguna taberna.

Con algunos incidentes modificados y magnificados por el paso de los años, la presencia de los portuarios en los tronos de Málaga fue decayendo a finales de los años sesenta, siendo sustituidos éstos por otro tipo de portadores pagados que precedieron de los actuales hombres de trono.

Jubilado en 2004 tras 44 años de vida portuaria y cerca de 30 bajo un trono, El Caimán resume su paso por la Semana Santa como “una época feliz y gloriosa”. Emocionado al recordar a los compañeros que se fueron, José sonríe recordando aquel cartucho de pescado frito que, un año, el mayordomo de La Estrella les dio a los portuarios tras su desfile, o aquellas zapatillas de tela blanca marca La Rueda que todos los cargadores de los muelles lucieron bajo la virgen de Zamarrilla y que no aguantaron el recorrido. Una verdadera institución de una Semana Santa muy diferente a la de hoy día.

El Caimán, derecha, y su padre, agachado, con la Cena en los 60.

Especial “LA MAR DE HISTORIAS” publicado en la página Marítimas (3 de Abril de 2012).

Unos barcos diferentes

Juan Carlos Cilveti Puche | 27 de marzo de 2012 a las 8:56

AUNQUE ya estamos acostumbrados a ver grandes buques portacontenedores atracados en el puerto de Málaga, todavía resulta impresionante la llegada de uno de estos superbarcos a la terminal del muelle número nueve. Sin tratarse de los portacontenedores más grandes del mundo, en apenas dos semanas, dos buques gemelos han pasado por las aguas malagueñas luciendo una muy especial imagen.

Procedente de Valencia, la pasada semana atracaba en la terminal de contenedores el Maersk Edison, y varios días más tarde, también llegado de la capital del Turia, el Maersk Edinburgh amarraba para realizar su correspondiente operativa de carga y descarga. Construidos ambos en los astilleros surcoreanos Hyundai Heavy Industries entre los años 2010 y 2011, estos buques conforman una serie de trece gemelos llamados inicialmente clase Pearl, aunque en la actualidad, debido a que gran parte de la serie navegan bajo la contraseña de Maersk Line, atienden a la denominación de buques de la clase Edinburgh. Con 366 metros de eslora, 48 de manga y un calado que supera los 14 metros, estos dos gigantes de algo más de 141.000 toneladas de registro bruto, pueden transportar un total de 13.092 TEUS, una cifra que los convierte en uno de los buques más capaces dentro de la flota internacional de portancontenedores.

Pero con independencia de estos astronómicos números, quizás, lo que convierte a estos barcos en especiales, es su muy particular diseño. Con su superestructura en el centro de la eslora (en la mitad del barco), la chimenea va situada a popa, una peculiaridad no demasiado habitual en este tipo de buques que los convierte en diferentes frente a los grandes superportacontenedores de su especie.

MAERSK EDINBURGH atracado en la terminal de contenedores.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (27 de Marzo de 2012).

Con un mismo nombre

Juan Carlos Cilveti Puche | 20 de marzo de 2012 a las 7:57

Resulta algo curioso que haya barcos que naveguen llevando el mismo nombre. Y aunque nunca ha existido una prohibición expresa para que dos o más buques compartan nombre, hasta no hace demasiados años, los armadores se afanaban en que sus buques lucieran un nombre único que no estuviera repetido. En el sector de los barcos de pasaje (de esto ya les hablé), es tradición que determinados nombres se perpetúen con los años; y así, sucesivos barcos de una misma compañía, mantengan pintado en sus cascos un nombre tradicional de forma permanente. Un claro ejemplo de esto, podría ser el caso del Caronia, un nombre que la afamada compañía británica Cunard Line, dedicada primero al transporte de pasajeros y posteriormente al de turistas, mantuvo durante muchas décadas con tres diferentes barcos que, en diferentes épocas, tocaron el puerto malagueño.

Pero independientemente de esta circunstancia, lo que hoy les quiero reseñar, es la curiosa coincidencia de algunos mercantes que han pasado por Málaga con un mismo nombre. En abril de 2004, llegaba a la terminal del muelle número 9 en un viaje entre Norfolk y Livorno el portacontenedores de bandera alemana Telamon. Hace apenas un par de días, en el muelle 6, atracaba para cargar dolomita un pequeño buque abanderado en Antigua y Barbuda llamado igualmente Telamon.

Y aunque estas coincidencias suelen darse en el transcurso de los años, lo que es verdaderamente singular, es que dos barcos con el mismo nombre coincidan atracados en un mismo puerto a la vez. En Málaga, hace algo menos de un mes, dos buques muy diferentes llamados respectivamente Herakles coincidían atracados casi frente a frente; uno en el muelle número 6 y otro en el 7.

Los dos HERAKLES atracados en Málaga hace unos días.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (20 de Marzo de 2012).

Una tasa especial

Juan Carlos Cilveti Puche | 13 de marzo de 2012 a las 8:29

Los asiduos a esta columna, tal vez recuerden la historia de “El Pestoso”; aquel buque que a mediados del siglo XIX descargaba pieles en Málaga procedentes de diferentes puertos del norte de África. En 1887, un periódico malagueño reseñaba la llegada de un barco cargado con varios fardos de cabello humano. Se trataba del Oriol Segundo, un incalificable buque de vela matriculado en Barcelona que, procedente de Tánger, atracaba con este singular cargamento.

Capitaneado por su armador que había decidido hacer las Américas al sur del Mediterráneo, este velero de un mástil  se posicionaba en Málaga para realizar desde aquí sus navegaciones de cabotaje con cualquier tipo de carga.  Tras algo más un año de trabajo, nuevamente, la prensa reseñaba los fardos que el Oriol Segundo traía junto a otras mercancías, y las autoridades marítimas tomaban cartas en el asunto.

José Duarte, que así es como se llamaba el capitán armador del velero, había acordado con un comerciante tangerino la compra de cabello humano, el cual, tras ser descargado en Málaga, debía ser embarcado sin ningún tipo de intermediario (sin agente que consignara la carga) en determinados mercantes  con destino al puerto de Marsella.

Tras ser aclarada la procedencia de aquellos cargamentos,  las autoridades marítimas malagueñas, además de obligar al buque a que tuviera  un representante en tierra,  gravó con una tasa especial aquella mercancía, y el Oriol Segundo que siguió trabajando desde Málaga, nunca más, supuestamente, desembarcó  fardos de cabello humano en el puerto.

En 1894, el Oriol Segundo volvía a aparecer en la prensa malagueña; aunque en esta ocasión, la reseña hacía referencia a su desguace en las playas de Huelin.

El puerto de Málaga en la época del ORIOL SEGUNDO.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (13 de Marzo de 2012).

Una alegría tras dos catástrofes

Juan Carlos Cilveti Puche | 11 de marzo de 2012 a las 8:35

Después de la catástrofe del Costa Concordia y  tras el susto del Costa Allegra, la naviera de origen italiano Costa Cruceros vuelve a estar en la cresta de la ola con la puesta en marcha de su buque Costa Neo Romantica que llega  hoy por primera vez al puerto.

Con un coste que superó los 325 millones de  dólares, este buque construido en los astilleros italianos Fincantieri,  en 1993, era bautizado con el nombre de Costa Romantica, compartiendo durante algunos años  junto a su gemelo  el Costa Classica, el honor de ser el primer gran hotel flotante  de concepción  moderna de Costa Cruceros.

Tras su primera escala en Málaga en octubre de 1993, en el año 2000,  el Costa Romantica entraba en los anales de la historia marítima malagueña por ser el buque de crucero de mayor eslora jamás atracado en el muelle número dos.

Después de muchas escalas y tras realizar su última visita en noviembre de 2008, ahora, este viejo conocido de Málaga regresa reformado y con un nuevo nombre.

Desde octubre de 2011 y hasta enero de este año, el Costa Romantica ha sido remodelado con un coste de 90 millones de euros en los astilleros genoveses San Giorgio del Porto. Tras perder su mirador circular a  proa sobre el puente de mando,  en esta zona, se le han añadido al buque dos semicuertas con un total de 231 camarotes;  una reforma  que deja al barco con un total de 789 cabinas y una capacidad máxima de 1.800 pasajeros.

Pero además de este significativo cambio, los interiores del buque han sido remodelados por la agencia  sueca de diseño Tillberg, una empresa que entre otros muchos trabajos ha decorado  gran parte de los más significativos yates de recreo del mundo así como importantes hoteles de lujo.

Rebautizado como Costa Neo Romantica, este remozado buque llega hoy a Málaga por primera vez con su nuevo nombre. Procedente de Funchal y con 1.592 pasajeros a bordo,  este barco de turistas permanecerá atracado en el muelle norte de la estación marítima de Levante hasta las 13 horas, momento en que finalizará su primera escala malagueña y saldrá con destino al puerto italiano de Savona.

COSTA ROMANTICA atracado en Málaga antes de ser remoldelado y rebautizado.

Entregado en Málaga

Juan Carlos Cilveti Puche | 6 de marzo de 2012 a las 8:46

Teniendo en cuenta que los atraques de los buques de crucero, por el momento, están circunscritos en exclusividad a los muelles norte, sur y de Levante, ver a un barco turístico amarrado en otro lugar del puerto, constituye toda una novedad.

Hace unos días, el muelle 3 A3 (uno de las tres líneas de atraque que constituyen el muelle de Cánovas), albergó durante dos jornadas a un buque de crucero que visitaba Málaga bajo unas muy peculiares circunstancias.

El Vistamar, un viejo conocido de las aguas malagueñas y al que le cabe el honor de haber sido el único buque de crucero que ha navegado bajo bandera española en las últimas décadas, llegaba al puerto para ser entregado oficialmente a su armador.

Tras muchos años operando bajo la contraseña de Plantours & Partner, una compañía alemana con la que este buque, dedicado en exclusividad al mercado germano, ha viajado por todo el mundo, el Vistamar era entregado en Málaga a su propietario, la empresa de origen italiano Ellevi shipping.

Procedente de Santa Cruz de Tenerife, este buque construido en los astilleros de la Unión Naval de Levante en el año 1989, tras adelantar unas horas su previsión de entrada, comenzaba con los trámites administrativos que debían devolver el barco a su armador.

Con una tripulación reducida y por supuesto, sin ningún pasajero a bordo, la chimenea sin logotipo del Vistamar era el más claro ejemplo de este  trámite tan especial.

Después de retrasar su previsión de salida unas horas, este buque matriculado en Venecia dejaba Málaga con destino al puerto italiano de Crotona, un lugar donde este veterano de los viajes turísticos por mar quedará a la espera de ver cual será su futuro a corto y medio plazo.

VISTAMAR atracado en el muelle 3A3.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (6 de Marzo de 2012).

Las cenas de gala

Juan Carlos Cilveti Puche | 28 de febrero de 2012 a las 8:49

Si han viajado en un buque de crucero, habrán comprobado la excesiva decoración que  acompaña a los alimentos que se sirven en sus bufetes y restaurantes. Desde esculturas hechas con hielo, pasando por todo tipo de frutas talladas y terminando con infinidad de flores, la comida que se sirve en estos barcos, es, como se suele decir, algo que entra por los ojos.

Y aunque estos adornos suelen estar bastante estandarizados (por supuesto cada barco tiene su toque especial), en determinadas ocasiones, se encuentran detalles que marcan la diferencia por su originalidad.

El 20 de agosto de 2006, atracaba en el muelle  número uno el buque de crucero Van Gogh. Realizando un  largo  viaje con turistas alemanes, el barco llegaba a Málaga procedente de Gibraltar para efectuar una larga escala desde las seis de la mañana hasta las nueve de la noche. Al tratarse de un viejo buque de la clase Belorrusiya (una serie de ferries reconvertidos en buque de cruceros de los que ya les he hablado), semanas antes de su llegada pedí permiso para  visitar el buque.  Acompañado del jefe de relaciones públicas recorrí el barco, y me sorprendí, cuando sin pedirlo, pude acceder a lugares que normalmente no se suelen visitar. Tras conocer la cocina, mi anfitrión me mostró una pequeña estancia en la que se fabricaban unas esculturas que servían para decorar el comedor principal del barco en sus cenas de gala. Realizadas con corcho blanco pintado, un camarero singapurés copiaba  de una foto algún monumento típico de la ciudad que se iba a visitar, y lo exponía en el restaurante  junto a la comida la noche  antes de que el buque llegara el puerto de esa ciudad.

Una muy especial  e idealizada réplica de la catedral malagueña, tras haber presidido la cena la noche anterior, se encontraba en ese taller para ser reconvertida en la catedral de Cádiz,  siguiente puerto de escala que debía tocar el Van Gogh.

La supuesta catedral de Málaga del VAN GOGH

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (28 de Febrero de 2012).

Un nuevo buque de Costa Cruceros accidentado

Juan Carlos Cilveti Puche | 27 de febrero de 2012 a las 21:10

Al parecer ayer domingo (26 de febrero) ocurrió el accidente.

Les dejo un primer enlace a la espera de más.

Accidente Costa Allegra

El primer barco

Juan Carlos Cilveti Puche | 21 de febrero de 2012 a las 9:37

APROVECHANDO estas fechas, hoy les hablaré de Carnival, el mayor operador de buques de crucero del mundo, de su compañía, la Carnival Cruise Lines, y de su relación con Málaga.

En 1972, en Estados Unidos, nacía la compañía de buques Carnival Cruise Lines. Tras la adquisición de un barco de segunda mano, esta naviera comenzaba a dar sus primeros pasos en la industria de los buques de turistas. Con una exitosa visión comercial, la flota de esta empresa creció, y en menos de 20 años, además de barcos, la compañía se quedaba con muchas de las navieras que por entonces navegaban realizando viajes turísticos. Carnival Corporation, manteniendo las marcas (muchas de ellas centenarias) de todas las compañías absorbidas, en la actualidad, controla casi sin competencia el mercado crucerístico internacional.

Y aunque el primer buque con los colores de Carnival Cruise Lines visitaba Málaga no hace demasiados años; en concreto el Carnival Destiny fondeaba en la bahía el 29 de octubre de 1996, el primer barco que tuvo esta compañía, sí que atracó en los muelle malagueños en varias ocasiones.

Construido en los astilleros ingleses Vickers-Armstrongs en 1961 con el nombre Empress of Canada, este buque de línea, tras completar 121 viajes trasatlánticos redondos con la contraseña de Canadian Pacific Steamship Company, era comprado en 1972 por Carnival Cruise Lines. Tras una revolucionaria carrera de 21 años con los colores de esta naviera, el buque fue pasando de mano en mano, y en agosto de 1998, atracaba en Málaga como Apollon siendo propiedad de Royal Olympic Cruises. Un histórico barco con el que se inició la más importante compañía dedicada al negocio turístico por mar que existe en la actualidad.

APOLLON en su primera escala en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (21 de Febrero de 2012).

El novio de Málaga

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de febrero de 2012 a las 8:57

RESULTA curioso que uno de los más famosos buques en la historia de la Armada española llevara como apodo El novio de Málaga. Les hablo del acorazado Jaime I, un buque al que se le achaca una muy mala suerte, y al que durante algo menos de un año, al principio de la Guerra Civil, le unió una muy estrecha relación con Málaga.

Perteneciente a una serie de tres buques denominados Clase España (España, Alfonso XIII y Jaime I), este acorazado, último en ser construido en los astilleros ferrolanos de la Sociedad Española de Construcción Naval, entraba en servicio en 1921.

Tras sufrir en 1922 una colisión con un mercante en aguas turcas, el Jaime I participaba en el desembarco de Alhucemas y, años después, en concreto en 1934, bombardeaba diversas localidades costeras en lo que se denominó la Revolución de Asturias.

Al iniciarse la Guerra Civil, el buque, que se encontraba en Santander recibió la orden de navegar al Mediterráneo. En el camino, su tripulación se rebeló y el acorazado se mantuvo fiel al Gobierno de la República. Tras bombardear Tánger, La Línea, Ceuta y Melilla, este barco usó Málaga como base de operaciones para mantener el bloqueo naval en el Estrecho. En constante movimiento, pero siempre regresando a Málaga para aprovisionarse, el 13 de agosto de 1936 el Jaime I recibió en aguas malagueñas el impacto de una bomba aérea.

Después de una rápida incursión por el Cantábrico, El novio de Málaga regresaba al Mediterráneo, y en abril de 1937, bombardeaba la ciudad a la que durante tantos meses había estado ligada. En mayo de ese mismo año, tres bombas lo alcanzaron en Almería, y el 17 de junio, una explosión en Cartagena terminó con la vida activa de El novio de Málaga.

Acorazado JAIME I

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (14 de Febrero de 2012).

Fotos curiosas: EL MEGAYATE EN UNA BOTELLA

Juan Carlos Cilveti Puche | 9 de febrero de 2012 a las 21:36

Retomo el tema de las fotos curiosas que tenía un tanto abandonado.

Si se dan un paseo por el muelle número dos del puerto de Málaga, podrán ver al impresionante yate TATOOSH que permanece amarrado en este lugar desde el 11 de enero.

Vista del TATOOSH atracado en el muelle dos del puerto de Málaga.

Tras una visión general, y después de verlo casi a diario, una observación mucho más detallada del superyate me llevó a encontrar este detalle. En uno de los portillos de babor encontré un modelo del barco dentro de una botella. Les dejo unas fotos.

El megayate dentro de una botella.

Los asiduos al blog recordarán una historia similar cuando les hablé del ARCTIC, otro superyate también atracado en el muelle dos. Aquel post se llamaba EL PORTILLO.

El TATOOSH, que según previsiones iniciales debía haber dejado Málaga una semana después de su llegada, aun permanece atracado en el muelle dos. Si  no han ido a verlo, no se lo pierdan, el sábado 11 de febrero cumple un mes en el puerto malagueño.

María Agustina Martín

Juan Carlos Cilveti Puche | 7 de febrero de 2012 a las 9:23

En la actualidad, el que una mujer trabaje como estibadora, es algo muy normal en el día a día portuario. Este hecho que hoy no tiene mayor importancia, hace un siglo, en Málaga, constituyó un eco periodístico muy sonado.

Corría el año 1909 y el puerto malagueño se nutría de un abundante tráfico de barcos con diferentes tipos de mercancías. Con los muelles repletos de todo tipo de cargas, los estibadores, sin ningún tipo de horario establecido, trabajaban a destajo.

Casada con el estibador José Ortega, María Agustina Martín, con 25 años y cuatro hijos, vivía en una modesta casa en Las Lagunillas cuidando de su familia y realizando sus labores domésticas.

A finales de  febrero de 1909, “El Ortega”, que así es como apodaban en su colla al marido de María Agustina, tenía que dejar el trabajo por lo que hoy denominaríamos una bronconeumonía. Sin ingresos en casa y con la posibilidad de que la enfermedad se alargada, María Agustina se presentaba ante los capataces de la estiba malagueña reclamando  temporalmente el trabajo de su marido.  Tras una negativa inicial por parte de los portuarios, la insistencia de esta mujer pudo con los estibadores, y a finales de marzo, comenzó a trabajar en los muelles.

Sin realizar los mismos trabajos que sus eventuales compañeros, María Agustina, a la cual le impusieron un horario fijo que le permitiera atender a sus hijos y a su marido enfermo,  nunca efectuó trabajos físicos. Encargada de atender que no faltara agua y realizando encargos menores, la estibadora mantuvo el puesto de trabajo de su marido durante once meses. Una vez recuperado de su enfermedad, “El Ortega” regresó a los muelles, y María Agustina, volvió a su casa de Las Lagunillas.

Estibadores trabajando en el puerto de Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (7 de Febrero de 2012).

Aún a flote

Juan Carlos Cilveti Puche | 31 de enero de 2012 a las 9:30

Con un palo de escoba de algo menos de veinte centímetros de longitud envuelto por un trozo de lona, el 27 de junio de 2010, el buzo que habitualmente trabaja en el puerto,  taponaba una vía de agua situada junto a la quilla del Atlantiss.
Este buque del que ya les he hablado en algunas ocasiones, y que se hizo famoso por vender una fantasiosa historia totalmente falsa, además de por lucir determinados símbolos nazis,  llegaba al puerto de Málaga en noviembre de 2007 para trabajar realizando diferentes tipos de excursiones marítimas con turistas. Después de muchos problemas,  debidos la mayoría de ellos a una gestión bastante desafortunada según cuentan los corrillos portuarios, el barco quedó inmovilizado. Tras ser embargado por acumular infinidad de deudas, finalmente, el Atlantiss pasaba a ser propiedad de la Autoridad Portuaria malagueña.
Atracado desde finales del año 2009 en el espigón norte pesquero, este barco, que por aquellas fechas fue debidamente clausurado, hoy día, permanece a flote totalmente expoliado deteriorándose poco a poco a la espera de ser desguazado.
Tras descartarse la posibilidad de remolcarlo para posteriormente hundirlo a cierta distancia de la costa convirtiéndolo en un arrecife, el futuro de este barco pasa por su despiece a flote, una operación que parece que ya está adjudicada a una determinada empresa aunque sin una fecha fija de ejecución.
Convertido desde hace ya muchos meses en una chatarra flotante que controlan desde tierra la policía portuaria y, cada cierto tiempo visitando su interior, los amarradores, el Atlantiss permanece a flote gracias a un trozo de palo de escoba y una lona, esperando un final que parece retrasarse demasiado.


ATLANTISS en el espigón pesquero norte esperando el desguace.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (31 de Enero de 2012).

El hombre del traje

Juan Carlos Cilveti Puche | 24 de enero de 2012 a las 9:17

Los años posteriores a la guerra civil española, fueron unos años  muy complicados en el puerto de Málaga. Pero, independientemente de las muchas historias dramáticas que se vivieron a pie de muelle por aquellos tiempos, lo que hoy les contaré, constituye una de esas curiosas historias en las que se mezcla la ficción con la realidad.
Se cuenta que durante los años que duró la segunda guerra mundial, un espía embarcaba semanalmente en Málaga para viajar a Marruecos. De nacionalidad alemana, aunque también se hablaba de que era austriaco, este señor comenzó a hacerse popular por sus embarques en el melillero a principios de 1940.  Navegando siempre en primera clase, la asiduidad de sus cortos viajes, hizo pensar a los portuarios malagueños que se trataba de un contrabandista de altura. Con un pequeño maletín como único equipaje, y siempre vestido de una forma inmaculada, este misterioso señor fue rápidamente apodado como “el hombre del traje”.
Con el paso del tiempo, los corrillos portuarios malagueños fueron perdieron interés por los viajes semanales de este señor alemán, hasta que un día, alguien corrió la voz que en vez de ser contrabandista, “el hombre del traje” era un espía. Ante esta novedad, los comentarios traspasaron los límites portuarios, y lo que en un principio pareció ser sólo una comidilla, se convirtió en una noticia publicada en la prensa malagueña de la época.
Y aunque los viajes de “el hombre del traje” continuaron, la frecuencia semanal desapareció, lo mismo que aquel señor del que nunca más se supo.
Una historia que se podría completar con la de la joven rumana llegada a bordo de un buque de turistas en 1934.  Otra historia de espías que les contaré otro día.

Uno de los melilleros en los  que viajó “El hombre del traje”.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (24 de Enero de 2012).

El Princess Danae

Juan Carlos Cilveti Puche | 17 de enero de 2012 a las 9:30

Aunque cada vez quedan menos, siempre es un placer ver un buque de crucero de líneas clásicas; algo nada parecido a los actuales hoteles flotantes que copan el mercado internacional de los viajes turísticos por mar.
Hace unos días, procedente de Motril, llegaba al puerto de Málaga el  Princess Danae, un superviviente de otra época  que con 57 años de vida, aún sigue operativo.
Construido en los afamados astilleros  ingleses Swan Hunter & Wigham Richardson, este buque iniciaba su carrera en 1955 bajo la contraseña de la compañía Port Line con el nombre Port Melbourne. Dedicado a cubrir una línea de pasaje y carga entre diferentes puertos del Reino Unido y  Australia, en su época, estuvo considerado como unos de los mercantes más rápidos del mundo. Tras una fallida intentona de ser reconvertido en ferry para transportar coches  bajo el nombre de Therisos Express,  en 1972 se iniciaba como buque de turistas rebautizado como Danae. Navegando bajo diversas contraseñas (entre 1979 y 1992 lució los colores de Costa), en  el año 1992 sufría un muy grave incendio del que sobrevivió milagrosamente. Después de una significativa reforma, y tras operar durante dos años con el nombre de Baltica, en 1996, Classic International Cruises, una naviera dedicada a trabajar con buques clásicos, se hacía cargo de él y lo rebautizaba Princess Danae.
Desde aquel mismo día, este veterano navega por todo el mundo efectuando cruceros monográficos, además de realizar viajes para pasajeros que buscan embarcarse en  un buque de otra época.
Un superviviente que tras visitar por primera vez Málaga en 1978, repite año tras año mostrando una imagen muy diferente a la de los  actuales superhoteles flotantes.


PRINCESS DANAE entrando en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (17 de Enero de 2012).

Trece escalas en Málaga

Juan Carlos Cilveti Puche | 15 de enero de 2012 a las 10:20

Trece escalas en Málaga

El año pasado el barco tuvo que entrar en el puerto auxiliado por dos remolcadores.

Para ser un barco de Costa Cruceros, la más fiel y asidua compañía dedicada a los viajes turísticos por mar en la historia crucerística de Málaga, el curriculum malagueño del Costa Concordia se resume en tan sólo trece escalas. Tras su primera visita el 21 de julio de 2006 (atracado en el muelle de Levante llegaba procedente de Cádiz y salía con destino a Civitavecchia), los números de este buque en Málaga se resumen con una escala en 2007, tres en 2010 y ocho el pasado año; un año donde en su última visita debía entrar auxiliado por los dos remolcadores malagueños por venir con una avería menor.
Ante este historial no apto para supersticiosos (por eso de las 13 escalas), y dejando como curiosidad que tanto en su primera como en su última visita a Málaga el puerto de destino fuera Civitavecchia, lo más destacado de este barco son, sin duda alguna, sus espectaculares cifras.

Dando nombre a una clase (Clase Concordia), este buque del que existen cinco gemelos (los dos últimos con ciertas modificaciones y mejoras), se construía entre los años 2004 y 2005 en los astilleros genoveses Sestri Cant. Nav. SpA., participando de la peculiaridad de ser, durante el tiempo que duró su construcción, el barco más grande jamás fabricado en unos astilleros italianos. Con 114.147 toneladas de registro bruto, el Costa Concordia que costaba algo más de 450 millones de euros, tras ser botado el 2 de septiembre de 2005 y bautizado el 7 de julio de 2006, era entregado a su armador y operador Costa Cruceros en ese mismo mes.

En sus 290 metros de eslora y 35 de manga, este hotel flotante dispone de 1.500 camarotes (550 con balcón privado y 12 con vistas al spa más grande que existe en la actual flota internacional de buques de crucero), en los que se pueden acomodar 3.800 pasajeros, a los que hay que añadir los 1.100 tripulantes albergados en las cubiertas inferiores del barco.
Con cinco restaurantes, diversos bares monográficos e infinidad de amenidades que pasan por un teatro de tres niveles, una discoteca, varias piscinas, e incluso un simulador de Fórmula 1, entre otras muchas cosas, el Costa Concordia constituye un lugar de diversión a flote (un barco) donde casi todo es posible.

Málaga Hoy (15 de Enero de 2012).

Accidente del catamarán rápido MILENIUM DOS

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de enero de 2012 a las 10:45

Le dejo un enlace hasta que pueda conseguir más información.

http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1066923

Ampliada la noticia con este enlace

http://www.europasur.es/article/maritimas/1158781/dos/heridos/tras/chocar/ferry/acciona/y/granelero/millas/ceuta.html

Añado unas fotos de agencia.

Fotos (Agencias)

Accidente del buque de crucero COSTA CONCORDIA

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de enero de 2012 a las 8:41

Les dejo un primer enlace. En el transcurso del  día indagaré sobre el tema.

http://www.rtve.es/noticias/20120114/menos-seis-muertos-30-heridos-encallar-crucero-italia/489397.shtml

Un nuevo enlace y fotos

http://www.malagahoy.es/article/sociedad/1159160/menos/tres/muertos/y/decenas/heridos/encallar/crucero/italia.html

FOTOS.

Aquí les dejo unas fotos de agencia que muestran el accidente.

Fotos (agencias).

Visto lo visto, una verdadera tragedia.

Si consigno más información iré actualizando el post.