Ayudas

Juan Carlos Cilveti Puche | 16 de noviembre de 2010 a las 9:19

Las enormes dimensiones de los modernos buques de crucero, han llevado a que estos, tengan la  necesidad de instalar una serie de ayudas que les faciliten las maniobras de atraque y desatraque en puerto. Y aunque estas ayudas también se pueden ver en otro tipo de buques (los grandes portacontenedores suelen llevarlas), son los barcos turísticos, los que más han sofisticado estos elementos.

A proa y popa, la gran mayoría de superhoteles flotantes, llevan un pequeño radar; el cual, acompañado de una cámara y un foco de luz, facilita mucho las maniobras de estos enormes barcos.

Pero además de estas ayudas que podríamos calificar como electrónicas, los grandes buques de crucero, han generalizado una plataforma abatible que, situada a proa del barco, en cada uno de sus costados, ayuda al oficial encargado de la maniobra a controlar las distancias a la hora de atracar y desatracar. Curiosamente, esta estructura, que tanta utilidad tiene a proa, a popa no suele existir.

Pero como siempre hay algunas excepciones, les diré que los grandes buques de Royal Caribbean, sí disponen a popa de una estructura similar a las plataformas abatibles que la mayoría de los buques de crucero modernos llevan instaladas a proa.

Las buques de la Clase Voyager de esta compañía (el Adventure of the Seas que está realizando este año cruceros con salidas y llegadas desde Málaga es uno de ellos), presentan un curioso  balconcillo semicircular a modo de púlpito que, debido a la muy especial forma de la popa de estos barcos, facilita las maniobras de atraque y desatraque.

En definitiva; unos elementos de ayuda que, independientemente de su estética, son de mucha utilidad para este tipo de grandes buques.

Adventure of the Seas 28-VIII-103 blog

Popa del Adventure of the Seas con su púlpito para maniobras.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (16 de Noviembre de 2010).

Para completar este tema les dejo un par de fotos de las plataformas abatibles, para maniobras, que estos barcos llevan a proa.

MSC Fantasia 17-II-102 blog

Plataformas abatibles para maniobras  del buque de crucero MSC Fantasia.

Como se puede apreciar, ambas plataformas, a cada banda, están abiertas.

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Detalle de una de estas plataformas en el buque de crucero Grand Princess.

Esperpéntico

Juan Carlos Cilveti Puche | 10 de noviembre de 2010 a las 19:17

Aunque se podrían usar otros calificativos, creo que esperpéntico no estaría mal para empezar.

Esta mañana me desayunaba con una nota que enviaba un amigo; una nota que titulaba “Cuando las barbas de tu amigo veas pelar…”, aunque yo, creo que tal vez sería más adecuado reseñar aquella frase que dice: “Donde dije digo digo Diego”.

¿Alianzas estratégicas?

Por favor, lean esto:

Fomento quiere volver a unir a los Puertos de Almería y Motril. elalmeria.es

Sin duda una verdadera sandez.

Almería-Motril, Gijón-Avilés, Bilbao-Pasajes, Cádiz-Sevilla, La Coruña-Ferrol, Vigo-Marín-Villagarcía.

Y ya puestos ¿porqué no Ceuta-Melilla? O mejor: Ceuta-Melilla-Málaga.

Lo dicho, ESPERPÉNTICO.

Carga general

Juan Carlos Cilveti Puche | 9 de noviembre de 2010 a las 9:20

Si tuvieran entre sus manos un viejo parte de carga, o una de aquellas tan peculiares notas de atraques que, hace unas cuantas décadas,  aparecían a diario en los periódicos malagueños, repararían al instante en que la expresión “carga general”, aparecía con mucha frecuencia. Esta frase, que hoy día  ha sido sustituida, al menos en nuestro puerto, por la de “mercancía genérica”,  hace referencia a un hecho que es parte de la historia de la navegación.

Cuando el transporte de mercancías por mar no estaba tan especializado como lo está hoy, gran parte de la totalidad de los barcos mercantes de carga, navegaban de puerto en puerto con sus bodegas repletas de mercancías de todo tipo.

A bordo de estos barcos, denominados de carga general, se podían transportar a la vez cajas, sacos, barriles o cualquier otra cosa susceptible de ser embarcada; algo que constituía un  verdadero ejercicio de pericia para los oficiales de estos buques, los cuales, además de tener que estibar lo máximo posible, debían de tener en cuenta lo que había que cargar o descargar en los diferentes puertos en los que atracaban.

Con todo esto, les diré que Málaga, hasta no hace demasiados años, era un puerto de mucha carga general; una carga muy variada que se podía ver apilada en cualquiera de los muelles de nuestro puerto.

Pero con la llegada de la carga rodada y fundamentalmente, con la aparición de los contenedores, la carga general entendida como la que trae un barco que transporta diferentes  tipos de mercancías, ha desaparecido casi por completo.

Hoy día, encontrar un barco que llegue a Málaga con la etiqueta “transporta mercancía genérica” (carga general), es algo, cuando menos, digno de ser reseñado.

carga general blog Carga general en uno de nuestros muelles a principios del siglo XX.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (9 de Noviembre de 2010).

¿Excesivamente excesivo?

Juan Carlos Cilveti Puche | 5 de noviembre de 2010 a las 20:26

Hace unos días, leía un curioso artículo de  un periodista que se dedica a escribir de viajes y, especialmente, sobre buques de crucero.

Anne Campbell, que así es como se llama esta señora, mostraba lo que se podría considerar como el  “top cinco” de los camarotes más lujosos que se pueden encontrar en la actualidad en la flota cruceristica internacional.

Y aunque esto de las clasificaciones tiene su truco (algún día les contaré la historia del “finlandés”), lo que la Sra. Campbell escribe, sí que se aproxima mucho a lo que podrían ser los cinco camarotes más lujosos a flote.

Este es el top cinco.

1º SEA CLOUD, Suite del Armador.

El SEA CLOUD es un buque de vela construido en 1931. El camarote del Armador tiene mármol de Carrara, accesorios de oro en el baño, maderas nobles, muebles de época, etc. Un crucero de una semana para dos personas ocupando este camarote (suite) ronda los 10.000 Dólares. La suite tiene 441 metros cuadrados.

Sea Cloud blog

Sea Cloud Owner Suite blog

2º QUEEN MARY 2, Suite Balmoral.

Además de la decoración, la suite incluye un mayordomo personal; amén de una serie de servicios sólo accesibles a los pasajeros que ocupan suites similares: masaje, spa, restaurante, compras, etc. La suite tiene 209 metros cuadrados y el coste de un viaje de siete días para dos personas, sale por 44.927 Dólares.

QM2 blog

QM-2 Balmoral blog

3º OCEANIA MARINA, Suite del Armador:

Este barco aun no está navegando (está en su última fase de armamento). Esta suite de 185 metros cuadrados lleva una decoración exclusiva con telas de Ralph Lauren, el balcón privado del que dispone, según parece, es uno de los de más grandes que se pueden encontrar a bordo de un buque de crucero. Los que puedan permitirse pagar (precio para dos personas en un viaje de 12 días) los 32.000 Dólares que vale, pueden además, disfrutar de cocina exclusiva elaborada por cocineros de renombre internacional.

Oceania Marina blog

Oceania Marinas blog

4º CRYSTAL SERENITY, Penthouse with Veranda:

Esta suite dispone de 125 metros cuadrados. Su uso incluye también mayordomo, amén de disponer de un amplio balcón-mirador, baño con jacuzzi, zona de entretenimiento privado, etc. Un viaje para dos personas en un itinerario de 12 días sale por 68.800 Dólares.

Crystal Serenity blog

Crystal Serenity Penthouse Veranda blog

5º SILVERSEA CRUISES, Suite Silver.

Esta suite, es más o menos genérica en la mayoría de los buques de Silversea Cruises. 65 metros cuadrados, dormitorio, comedor, vestidor y salón. Balcón. Mármol en el baño y todo tipo de facilidades añadidas. Un crucero de diez días en el SILVER WIND para dos personas ronda los 23.000 Dólares.

Silver Wind blog

Silver Suite blog

Leyendo esto y viendo las imágenes, ¿No les parece todo excesivamente excesivo?

A mí, para tratarse de un barco y de unas simples vacaciones sí.

¿Restos arqueológicos o chatarra?

Juan Carlos Cilveti Puche | 4 de noviembre de 2010 a las 8:28

Aquí les dejo un par de fotos de unos restos antiguos que han aparecido en el puerto de Málaga; en concreto el hallazgo está situado en la esquina de los muelles uno y dos.

restos blog2

Zona de los hallazgos. Foto JIG.

En una de estas fotos, se aprecia el resto de un bote; además, al parecer, se ha encontrado otra serie de pequeños objetos.

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Detalle de la zona donde se aprecia un bote. Foto JIG.

Viendo esto, sin duda alguna, las preguntas fundamentales al respecto serían:

¿Son estos restos un hallazgo arqueológico marítimo de interés?

¿Paralizará este hallazgo las obras?

Como parece que ya hay algún que otro especialista al cargo de estos restos, quizás habrá que esperar. Por el momento, la Autoridad Portuaria no ha dicho nada.

Lea dejo un par de enlaces que complementan el tema.

http://www.malagahoy.es/article/malaga/826279/las/excavaciones/sacan/la/luz/una/embarcacion.html

http://malagamaritima.blogspot.com/2010/11/restos-encontrados-en-la-esquina-de-los.html

 

Mini cruceros

Juan Carlos Cilveti Puche | 2 de noviembre de 2010 a las 9:59

En más de una ocasión, ya les he comentado que en el negocio crucerístico todo está inventado. De vez en cuando, y sólo con unas mínimas variaciones, las compañías y operadores de buques de crucero reinventan cosas ya hechas; cosas, que dependiendo del momento en que se lancen, tienen un mayor o menor éxito.

Entre estas iniciativas que aparecen y desaparecen según marche el negocio, los cortos itinerarios por mar (los mini cruceros), son algo que desde hace un par de temporadas han vuelto, y con mucha fuerza, al panorama crucerístico internacional.

Centrándonos en Málaga, la historia de los mini cruceros podría remontarse a la segunda parte de siglo XX. Y aunque ya mucho antes habíamos tenido barcos que, saliendo de nuestro puerto, habían realizado cortos itinerarios turísticos por mar; el gran auge de estos viajes se producía a finales de los años sesenta.

Tras casi desaparecer en décadas posteriores (habría que recordar los fallidos intentos de dos barcos que entre los años 1996 y 1998 intentaron posicionarse en Málaga para desde aquí realizar pequeños viajes turísticos por mar), ahora, otra vez, los mini cruceros se han puesto de moda.

Ofertando viajes de menos de una semana; lo normal suelen ser cuatro días y tres noches, y con unos precios muy razonables (incluso hay precios que rayan lo imposible), muchas compañías navieras, como complemento a sus habituales cruceros estándar, están apostando por este tipo de itinerarios cortos.

Una exitosa apuesta, muy interesante para nuestro puerto; algo que si se mantiene en próximas temporadas (todo apunta a que así será), tal vez constituya uno de los pilares fundamentales que terminen con temporalidad crucerística malagueña.

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EMPRESS, uno de los buques que realiza mini cruceros desde Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (2 de Noviembre de 2010).

Mástiles y palos 1º

Juan Carlos Cilveti Puche | 1 de noviembre de 2010 a las 20:30

Aprovechando la estancia de dos muy interesantes barcos de vela en Málaga (al final les dejo varios enlaces por si quieren saber más de estos), y teniendo en cuenta el comentario que un amigo y fiel seguidor de este blog me hacía hace un tiempo, se me ocurre hablar de los mástiles y palos de los buques de vela.

De una forma genérica (que no se enfaden los puristas), se podrían denominar mástiles a todos aquellos palos principales del buque; palos situados (con alguna excepción) en un plano vertical con respecto a la eslora de este.

El resto de palos que componen la arboladura de un buque de vela, también con alguna excepción, se denominarían vergas; que no son otra cosa que perchas (palos de menor entidad que los mástiles) situadas perpendicularmente a estos (a los mástiles) en un plano horizontal con respecto a la eslora del buque.

Pero para no complicar más la cosa, creo que lo mejor es ir por partes.

Veamos los mástiles:

Como casi todo lo que hay a bordo de un barco (y mucho más en uno de vela), los mástiles tienen sus respectivos nombres.

El situado más a popa se denomina de MESANA. El situado en el centro del barco es el MAYOR, y el que está más a proa es el TRINQUETE.

Además de estos tres mástiles, existe otro denominado BAUPRES; el cual, con una determinada inclinación sale desde el casco del barco a proa.

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1º TRINQUETE,  2º MAYOR,  3º MESANA,  4º BAUPRÉS.

En el caso de ser barcos de dos mástiles, los nombres de estos son: Mayor (el que está más a proa) y Mesana, el de popa. Si hablamos de buques de cuatro mástiles, por norma general se mantienen las denominaciones principales Trinquete, Mayor y Mesana; siendo el cuarto palo (contado desde la proa sería el tercero), el denominado de CONTRAMESANA o BUENAVENTURA.

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1º TRINQUETE, 2º MAYOR, 3º CONTRAMESANA, 4º MESANA, 5º BAUPRÉS.

En barcos de cinco mástiles, la denominación del quinto varía; aunque por norma general, el quinto mástil (sería el cuarto desde la proa) se podría denominar SEGUNDA CONTRAMESANA.

Pero como sobre los mástiles y sus nombres aun quedan algunas cosas básicas por decir, lo dejo para otra ocasión.

Termino con una anécdota.

En el siglo XVIII, en la época de los grandes navíos, como las tripulaciones, en gran medida, eran de leva (literalmente se obligaba a determinadas personas a embarcarse como marineros), en los barcos españoles, los mástiles y algunas vergas llevaban clavadas una carta de la baraja. Así, la marinería inexperta, hasta que se iba haciendo con la terminología, sabía que debía trabajar en el mástil o verga que tenía una determinada carta de la baraja.

Enlaces de buques de vela en Málaga:

http://malagamaritima.blogspot.com/2010/10/christian-radich.html

http://malagamaritima.blogspot.com/2010/10/primera-escala-de-la-goleta-sueca.html

Movimiento

Juan Carlos Cilveti Puche | 29 de octubre de 2010 a las 18:56

Ayer, un amigo me mandaba este video. Y aunque yo no soy mucho de este tipo de vídeos, creo que este en concreto merece la pena.

Las imágenes son de a bordo del buque de crucero PACIFIC SUN. Están tomadas por una cámara fija del buque, con lo cual, la sensación del balance no se aprecia, aunque sí se ven los destrozos y el caos que producen estos vaivenes.

http://www.youtube.com/watch?v=Vuq7iA-qRZw&feature=related

Al ver este vídeo, lo primero que se me ocurre, es pensar, que antes, hasta hace muy pocos años, todo lo que se pudiera mover en un barco estaba trincado; o si no, tenía algún tipo de dispositivo que en caso de movimiento podía fijar el objeto en cuestión a un determinado lugar.

Muy probablemente, más de uno de ustedes recuerde esas cadenitas que fijaban las sillas al suelo; una imagen muy de ferry que hoy día está casi desapareciendo.

Con la cantidad de cosas que llevan los grandes buques de crucero, sería casi imposible trincar todo, aunque determinadas cosas: sillas, mesas o armarios (por ejemplo los que hay en los restaurantes), sí podrían llevar sus respectivas fijaciones al suelo.

En definitiva, unas imágenes curiosas e incluso humorísticas vistas desde fuera; y que tienen una segunda lectura, mucho más seria, si miramos con los ojos de lo que podría haber ocurrido en estos dramáticos instantes.

Muelles sin nombres

Juan Carlos Cilveti Puche | 26 de octubre de 2010 a las 8:40

Esta pasada semana, en la inauguración de mi nuevo blog  dedicado a temas marítimo malagueños, retomaba un asunto que, hace ya mucho tiempo,  les expuse en esta misma  columna. Recordando los nombres propios que tienen algunos de nuestros muelles, me volvía a preguntar por qué los atraques de nueva construcción aun no han sido bautizados con ilustres apellidos.

Teniendo en cuenta, por otra parte, la muy razonable posición que la Autoridad Portuaria  tiene al respecto (no dar a un muelle un nombre propio que pudiera tener alguna implicación política), sin tener que pensar mucho, a bote pronto, se me ocurren unos cuantos apellidos de notables malagueños “limpios” de este tipo de connotaciones.

Pero como esto de las ocurrencias o las implicaciones, sin duda alguna, son valoraciones demasiado personales, dando una nueva vuelta de tuerca al tema, tal vez, la solución de los posibles nuevos nombres de los muelles, podría pasar por que estos no aludiera a personas físicas; algo que en gran medida, paliaría cualquier tipo de connotación  que oliera  a política.

Si el muelle número dos, bautizado en su día como  Marqués de Guadiaro, se conoce hoy como el muelle del palmeral de las sorpresas, ¿por qué no se podrían poner nombres a los atraques que aun no lo tienen?

Atendiendo al tema crucerístico, ¿sería tan descabellado bautizar a uno de los nuevos muelles con el nombre de la compañía  con más historia  y que más barcos de turistas ha traído a nuestro puerto?

Lo mismo que algunos destacados malagueños se han preocupado, e incluso, se han agrupado para protestar por determinados asuntos portuarios, ¿no merecería la pena hacerlo para bautizar a nuestros nuevos muelles? Yo creo que sí.

Muelle del Marqués de Guadiaro blog

Muelle del Marqués de Guadiaro.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (26 de Octubre de 2010).

Recomendaciones 1º

Juan Carlos Cilveti Puche | 22 de octubre de 2010 a las 18:13

Con este post, retomo aquellas recomendaciones que hace un tiempo les hacía. Y aunque estas no serán, en un principio, semanales, sí prometo mantenerlas con una periodicidad variable.

Y para retomar el tema, como no podía ser de otra forma, les recomendaré un libro. Pero antes les cuento una historia.

Hace no más de un par de meses, después de una maniobra en uno de los remolcadores malagueños, asistí a lo que en términos rugbísticos se denominaría “el tercer tiempo”. Tras la maniobra, en compañía de los siempre amables tripulantes de estos remolcadores, compartí una cerveza y  un  agradable rato de charla.

Uno de los patrones, me preguntó si había leído la novela  “Voraz como el mar”. Al responderle que no, se sorprendió mucho y me recomendó que la leyera. Tras contarme por encima de qué iba la historia, me picó la curiosidad, y al día siguiente, me fui a mi librería de cabecera para comprar el libro.

Con la sorpresa de que el libro estaba descatalogado, intenté que me lo pidieran, aunque la gestión fue imposible. Con la frustración de que el libro era complicado de encontrar (para esto de los libros soy muy vehemente), comencé a buscar en la red. Como eso de comprar libros por internet no termina de convencerme, acepté el ofrecimiento del patrón de los remolcadores,  que tras su recomendación, se había ofrecido  a dejarme el libro.

Ya con el libro en mis manos, la primera sorpresa, me la llevé al verlo. Sin sus tapas originales y con unas singulares cubiertas “de fortuna”, me encontré con un libro muy trabajado. Sus páginas amarilleadas de tacto áspero y sus manchas  de moho, indicaban que la novela había tenido más de un lector. 

La segunda sorpresa me la llevé al comenzar su lectura. Tras un par de páginas, la trama me enganchó; y a pesar de lo poco agradable de su tacto, en dos o tres días, me bebí  la novela.

Como ya les he dicho, la novela se titula VORAZ COMO EL MAR, y su autor es Wilbur Smith.

Esta obra, cuenta la compleja historia de Nicholas Berg, propietario del HECHICERO, un buque de salvamento (un remolcador de altura), que a raíz del rescate de un barco de pasajeros, se sumerge en una intrigante trama marítima. Negocios navieros fraudulentos, viajes alrededor del mundo y una curiosa trama amorosa, se entrelazan en una apasionante novela de mar y barcos.

Por lo que he podido investigar, existen varias ediciones del libro:

Plaza y Janés, Planeta, Booket, Ultramar, entre otras.

Espero que lo encuentren y que puedan disfrutar de esta interesante novela.

Les dejo tres portadas de diferentes ediciones:

voraz 2

voraz 1

voraz 3