Fotos curiosas: EL RADOMO

Juan Carlos Cilveti Puche | 21 de febrero de 2010 a las 20:55

Radomo Juan J. Sister
Radomo del ferry Juan J. Sister

El pasado viernes, en uno de mis paseos por los muelles del puerto de Málaga, me encontré esto; y por supuesto, lo fotografié.

¿Saben de qué se trata?

Esta gran bola es un RADOMO; algo que suena demasiado complicado y que no deja de ser algo muy simple.

Un radomo, es una estructura metálica, normalmente circular o cilíndrica, que sirve para proteger de las inclemencias del tiempo cualquier tipo de antena.

Con la peculiaridad de que estas estructuras no debe afectar las propiedades electromagnéticas de las antenas o radares sobre las que va montada, los radomos, desde hace ya bastantes años, son  algo  muy frecuente de ver (casi imprescindible) en los barcos.

En concreto, este radomo situado provisionalmente en el muelle 3 A-2 del puerto de Málaga para algún tipo de reparación, pertenece al ferry Juan J. Sister.

Como la foto me pareció curiosa, he querido compartirla con ustedes.

HOY ME HE ENTERADO QUE EL RADOMO ESTÁ AHÍ PARA TIRARLO A LA BASURA.

Como parece que el radomo está dando juego, ahí van las últimas noticias.

El “mamotreto” en cuestión, está a la espera de que alguien lo quiera.

Quizás como objeto decorativo no estaría mal.

A mi se me ocurren varios lugares, en el puerto de Málaga, para ponerlo.

¿Estación Marítima de Levante? ¿En sus inmediaciones?

¿Área del palmeral de las sorpresas?

Por ejemplo.

Aunque sea, repito, un “mamotreto”, es un objeto de un barco que opera en Málaga (y en Melilla), lo cual algún valor histórico-nostálgico debería tener ¿no?

Independientemente de estas consideraciones de conservación histórica, lo mismo algún artista plástico podría estar interesado. No sé, ¿para decorarlo? un lienzo redondo no se encuentra tan facilmente.

Seguiré informando del tema radomo.

 

Un libro para el fin de semana

Juan Carlos Cilveti Puche | 20 de febrero de 2010 a las 8:40

Hoy les recomendaré, para este fin de semana, un libro. Un libro que cuando lo leí, me impresionó mucho, y que desde entonces, aconsejo leer a todo aquel que de una u otra manera tenga un mínimo interés por el mundo de la mar y los barcos.

El libro se titula LA NAVE DE LOS MUERTOS, y narra las peripecias de un marinero a bordo de un buque muy particular; un barco donde la tripulación vive  y trabaja en una condiciones infrahumanas.

Ambientada tras la Primera Guerra Mundial, esta novela describe la vida de un marinero que, careciendo de documentos, se ve obligado a embarcar en lo que se denomina un “barco de la muerte”. Un buque repleto de irregularidades donde no importa quién se sea, ya que la vida de un marinero en un barco de estas características, sólo vale lo que este pueda rendir a la hora de mantener al buque activo.

Escrita por un autor conocido con el pseudónimo de Bruno Traven,  esta novela, publicada  originalmente en alemán en 1.926 y traducida al inglés en el año 1.934, fue el primer y mayor éxito de Traven, autor al que se le conoce  también por su obra El Tesoro de Sierra Madre.

Entre las muchas críticas y comentarios que se pueden encontrar sobre esta novela, me quedo con la siguiente: “esta obra destaca por su  acerba crítica de la autoridad burocrática, el nacionalismo y las prácticas laborales abusivas,… Sin duda alguna, se trata de una novela anarquista”.

Haciendo un guiño cinematográfico, hay que decir que esta novela la llevó a la pantalla en el año 1.959 el realizador alemán Georg Tressler. Sobre esta película no puedo comentar nada, ya que no he tenido la suerte de encontrarla y poder verla (a ver si hay suerte).

Un buen libro de barcos para este fin de semana.

la nave de los muertos

¿Quién vigila la mar?

Juan Carlos Cilveti Puche | 19 de febrero de 2010 a las 13:23

La pregunta que se hacía Eugenio al hilo de mi último post sobre un pesquero de bajura hundido en la bocana del puerto de Málaga, me la llevo haciendo yo desde hace muchísimos años.  Y aunque conozco algunas interioridades al respecto, el sentido común y el afán de por ser práctico, me llevan a seguir preguntándome algo que parece muy simple; aunque no lo es para nada.

¿Quién vigila la mar? Siendo generosos con la palabra “vigilar”, podríamos entender esta como: proteger, ordenar, cuidar, etc.

Siguiendo un orden de importancia, y llevando el tema a un caso extremo, la Armada sería la encargada de salvaguardar todo el litoral patrio. Ahora bien, dejando a un lado el aspecto defensivo, las costas de nuestro país andan repletas de diferentes “vigías”.

Vamos a verlos:

1º Guardia Civil del Mar o Servicio Marítimo de la Guardia Civil (conocida como SEMAR).

Sus misiones son: Prevención e investigación de delitos, custodia de costas y puertos y prevención de la inmigración irregular,  resguardo fiscal del Estado, prevención y represión del contrabando, protección de la naturaleza y el medio ambiente en el medio marino, control e inspección pesquera y protección del patrimonio arqueológico submarino.

Además de estas, también puede actuar en misiones de ámbito militar encomendadas de forma específica por el Gobierno y el Ministerio de Defensa, amén de operar en misiones de paz en el extranjero, y colaborar con la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima en auxilios y remolques.

2º Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA).

Sus misiones: Descubrimiento, persecución y represión en todas las aguas del territorio nacional de actos e infracciones de contrabando, funciones de resguardo fiscal y aduanero, inspección investigación y control en misiones de investigación en la mar de la Agencia Tributaria.

3º Servicio de Vigilancia Medio Ambiental. Dependiente de las Comunidades autónomas; en el caso de Andalucía: Consejería de Medio Ambiente / Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía.

Misiones: Seguimiento y control ambiental, estudio, conocimiento y control de cada uno de los diferentes aspectos que tienen o pueden tener incidencia en la calidad ambiental de la mar. Apoyo a cualquier empresa u Organismo relacionado con la Consejería de Medio Ambiente en sus actividades de interés científico y de vigilancia de las aguas.

4º La Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR).

Esta sociedad que depende directamente del Ministerio de Fomento por medio de la Dirección General de la Marina Mercante, tiene como principal tarea el llevar a cabo operaciones de búsqueda y rescate en las zonas de responsabilidad asignadas a España. Igualmente cumple tareas de lucha contra la contaminación marítima, control del tráfico marítimo y remolque de embarcaciones (en determinadas circunstancias).

Visto lo visto, ¿no les parece a ustedes que estas instituciones en muchos casos realizan misiones muy similares, por no decir iguales? Yo creo que sí.

Dejando a la Armada, que está para lo que está, nuestras aguas se encuentran “vigiladas” por instituciones/organismos duplicados. Entidades que en el día a día y salvo excepciones, hacen lo mismo; o casi lo mismo.

¿Tendría esto solución?

Complicado lo veo. Habría que poner sobre la mesa las misiones reales de cada una de estas instituciones e intentar coordinarlas. Difícil cometido.

¿Sería factible?

Hombre, tirando del ejemplo extranjero, en Estados Unidos existe la denominada Guardia Costera; la cual, ejecuta el conjunto de todas las misiones que aquí realizan, de forma repetida, varias instituciones.

Si la cosa pasara por tener voluntad, no tener exceso de celo en las competencias, ser flexibles y poder juntar todos los efectivos que bajo diversos logotipos salen a “vigilar”  la mar en nuestras costas, quizás esta historia tendría futuro.

Una institución con efectivos civiles-policiales-militares bajo una misma denominación, por ejemplo GUARDIA COSTERA ESPAÑOLA sería lo ideal, aunque creo que esto es una utopía; y de las gordas.

Un pesquero hundido

Juan Carlos Cilveti Puche | 17 de febrero de 2010 a las 18:49

Juana Mari 17-II-10 blog

 

Ayer por la tarde, se hundía en la bocana del puerto de Málaga el barco de pesca Juana Mari. Este pequero con matrícula de Algeciras, al parecer, desde hace un tiempo tenía su base en el puerto de la ciudad de Málaga.

Sin daños personales para sus tripulantes, por el momento, se desconocen las causas del hundimiento del Juana Mari. En la jornada de hoy, el barco hundido, que está amarrado al muelle de Levante para evitar su pérdida total, será reflotado y remolcado al muelle pesquero malagueño.

Estas noticias de hundimientos de pequeños pesqueros de bajura; noticias que suelen ser bastante frecuentes en todo el litoral andaluz, me dan pié para hacer un par de reflexiones.

Considerando que un pesquero de bajura es un barco muy pequeño (podría ser incluso una barca, o incluso un bote grande) que sale a pescar sin alejarse mucho de la costa, mi primera reflexión sería la siguiente: ¿Están en condiciones todos estos barcos para salir a la mar? Personalmente creo que no.

La otra reflexión que me gustaría hacer,  me lleva a preguntarme si estos barcos cumplen las más mínimas reglas referidas a la navegación. No entro en mayores consideraciones.

Permítanme un ejemplo que creo muy ilustrativo:

El 17 de diciembre de 2009, para fotografiar la entrada del buque de crucero Costa Marina, me dirigí al muelle de Levante del puerto de Málaga. Justo al final del muelle, en la bocana, me sorprendí al ver a uno de estos pesqueros recogiendo unas redes situadas en las inmediaciones del espaldón de este muelle; es decir, a muy pocos metros de la entrada del puerto. Como ejemplo de lo que les digo aquí les dejo una foto de ese momento. El barco de turistas entrando, y el pesquero faenando. Sobran mayores comentarios.

Costa Marina y pescador 17-XII-091

Peces robot

Juan Carlos Cilveti Puche | 16 de febrero de 2010 a las 13:10

Hace unos días, leía un interesante artículo en la revista Puertos del Estado.
Bajo el título El “Pez Robot”, este artículo explicaba un curioso proyecto para la vigilancia medioambiental de la mar.
Básicamente, la cosa consiste en el desarrollo de unos robots en forma de pez; los cuales, equipados con una serie de sensores, permitirán realizar una amplia gama de mediciones que servirían para controlar diferentes parámetros medioambientales de la mar.

Les dejo el enlace de la revista por si desean leer el artículo.

http://www.puertos.es/es/publicaciones/revista_puertos/revistas/nx_154.html

Dos sorpresas

Juan Carlos Cilveti Puche | 16 de febrero de 2010 a las 8:17

El pasado sábado, puerto de la ciudad de Málaga, se despertaba con una muy grata sorpresa (la primera). Atracado en el muelle Ricardo Gross; o lo que es lo mismo, el muelle número uno, se encontraba el buque de bandera francesa Alcyone.

Perteneciente a la Sociedad Cousteau; este barco construido en 1.985, y que sustituye al afamado y ya desaparecido Calypso, además de haber tomado el relevo de las expediciones e investigaciones marinas realizadas por esta Sociedad, participa de una peculiaridad que lo hace único en el mundo. Sobre un muy tecnológico casco de aluminio, similar a los de los grandes veleros transoceánicos, este buque lleva instaladas dos innovadoras turbovelas; dos cilindros que, inspirados en un efecto físico denominado Magnus, permiten impulsar al barco con la fuerza del viento de una forma mucho más eficiente que la que le proporcionaría un sistema de velas tradicionales (velas del siglo XXI).

Y aunque esta visita del Alcyone, ha sido ya de por sí, una sorpresa más que suficiente; quizás, esta se podría magnificar aun más, si recordamos (esta historia ya se las conté hace mucho tiempo) la escala que hacía en el puerto de Málaga, en febrero del año 1.927, el Barbara, el primer y único buque mercante que ha existido hasta la fecha con rotores de viento; y sobre el cual, está basado el sistema de propulsión de nuestro protagonista de hoy.  

La otra sorpresa (la segunda), la constituyó la rápida marcha del Alcyone; el cual, en la tarde noche del mismo día en que llegaba, dejaba el puerto malagueño.  Una corta e inesperada visita que no dejó tiempo para notas oficiales o recepciones. Al menos, “La mar de historias” estuvo allí; y por ende, ustedes también.

Alcyone 13-II-10 Málaga

Imagen del ALCYONE en el muelle Nº 1 del puerto de Málaga.

 

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Maritimas (16 de Febrero de 2010)

La Copa América 2010 ¿un fiasco?

Juan Carlos Cilveti Puche | 15 de febrero de 2010 a las 19:08

Yo no sé a ustedes, pero a mí, la 33ª edición de la Copa América me ha parecido un tanto fiasco.

Tras vendernos la idea unos barcos hipertecnológicos y epatarnos con cifras nunca vistas en el mundo de la vela: Mástiles de alturas superiores a 17 pisos, descomunales velas (una de ellas rígida, más grande que el ala de un Airbus A380), o multicascos que más que navegar vuelan sobre la mar, creo, que “La Copa de las Cien Guineas” se ha desvirtuado muy mucho.

Una regata que se vende como algo muy tradicional, no sé yo si debería ser un evento tan influenciado por la tecnología; y por supuesto, por la publicidad.

Y aunque el mundo de la vela es un mundo caro y sofisticado, considero que para dar espectáculo no hay que llegar a los extremos a los que se ha llegado en esta competición.

Me parece a mí, que la elección de estos “barcos engendro” (uno un catamarán y el otro un trimarán), no ha cumplido las expectativas; y por supuesto, el espectáculo NO han sido el deseado.

Llevar al límites de los límites el diseño de estos barcos (me vienen a la memoria los coches de la Fórmula Uno) en mi modesta opinión, ha sido un gran error; algo que las cabezas pensantes encargadas de la organización de este evento deberían meditar para próximas ediciones.

La cosa pasaría por ser algo mucho más divertida, si los barcos que se enfrentan en esta competición no fueran tan tecnológicos. Monocascos con ciertas limitaciones, igualarían mucho la cosa; y desde luego, proporcionarían un espectáculo mucho más interesante de ver.

Termino planteando una pregunta muy peregrina

¿Cómo sería la America´s Cup si los barcos que compitieran en ella fueran réplicas de los primeros veleros que navegaron en esta regata?

Les dejo una imagen de la goleta AMERICA, la primera ganadora de esta competición en 1.851.

Goleta America blog

La carrera

Juan Carlos Cilveti Puche | 15 de febrero de 2010 a las 9:13

Como lo prometido es deuda, aquí les dejo la famosa escena de la carrera de barcos de la película EL MUNDO EN SUS MANOS, la que les recomendaba para este pasado fin de semana.

Amigo Heligx, muchas gracias por facilitarme el vídeo.

Disfruten las bellísimas imágenes de las goletas La Peregrina de Salem y la Santa Isabel navegando a todo trapo.  Por cierto; no vale marearse.

 

Una película de barcos para el fin de semana

Juan Carlos Cilveti Puche | 12 de febrero de 2010 a las 18:39

Siguiendo con lo que me gustaría convertir en una tradición dentro de este blog; eso de aconsejarles algo relacionado con la mar y los barcos para el fin de semana, en esta ocasión, les recomendaré una película.

Y aunque hay muchas “pelis de barcos” que podrían englobar casi todos los gustos cinematográficos (bélicas, de aventuras, cómicas, musicales, románticas, etc.), mi recomendación para este fin de semana, creo que será del agrado de casi todo el mundo.

Considerada como una de las grandes películas de aventuras del género marítimo, EL MUNDO EN SUS MANOS, participa de la peculiaridad de tener una de las más famosas escenas de barcos que jamás se haya filmado.

Con un magnífico reparto encabezado por Gregory Peck, Anthony Quinn y Ann Blyth; amén de un muy buen plantel de secundarios, la historia del capitán Jonathan Clark, la Condesa rusa, el portugués y los cargamentos de pieles de focas en el San Francisco de 1.850, convierten a esta cinta en una muy entretenida película de aventuras en la mar.

Los que no la hayan visto, descubrirán el encanto de todo un clásico del cine; mientras que los que ya la conozcan, podrán hacer una revisión (término muy de cinéfilo) de esta magnífica película del año 1.952.

 Una cosa más:

Tras buscar la famosa escena de la carrera de las goletas La Peregrina de Salem y la Santa Isabel, y sólo haberla encontrado con una banda sonora suplementada, lo que quita parte de encanto a esta mítica carrera, he preferido  no ponerla. Les dejo el cartel original de la  distribución española de esta película.

Prometo buscar y ponerles, en breve, la más famosa carrera de barcos de la historia del cine.

El mundo en sus manos cartel

La sonrisa de la fragata

Juan Carlos Cilveti Puche | 10 de febrero de 2010 a las 20:10

Los que no están demasiado acostumbrados a mirar con detenimiento un barco, se pierden en la mayoría de los casos, pequeños y curiosos detalles que en ocasiones, incluso, podrían causar una cierta hilaridad.

Hoy les comentaré una curiosidad, o mejor dicho, un detalle que resulta gracioso de observar.

En la jornada de ayer (9 de febrero), llegaba a Málaga la fragata alemana Bremen.  Tras haber pasado siete meses operando en las costas de Somalia; ya saben, en la operación Atalanta, el buque germano, de camino a casa, realiza una escala de descanso en Málaga para “desfogar” a sus tripulantes. Así, estos llegarán algo más tranquilos a sus hogares después de unos meses muy duros de lucha contra los piratas.

Tras observar y fotografiar al buque por activa y por pasiva, encontré una imagen muy curiosa; una imagen que me gustaría compartir con ustedes. Compartiré la foto y lo que se me vino a la cabeza al ver esta imagen.

Empleando la rica terminología marítima, seguro que muchos de ustedes no me comprenderán. Así pues, tras describir la imagen según los cánones (siempre hay gente que le gusta leer esta terminología), la re-describiré empleando un lenguaje que seguro entenderán sin problemas.

Mirando al buque de costado, a la altura de la proa, el escobén, al estar el ancla a la pendura, muestra una imagen que podría representar una sonrisa.

Me explico. Mirando la proa, que es la parte delantera del barco, se puede apreciar una especie de agujero o hendidura por el que sale la cadena del ancla. Al no estar el ancla ajustada a este agujero, el caso del barco parece que está sonriendo.

Proa sonriente de la fragata Bremen

Una sonrisa (y aquí viene lo que se me vino a la cabeza), que podría significar la alegría que demuestra la fragata por el regreso a su puerto base; es decir, a su casa.

Además del detalle de la sonrisa de la fragata,   aquí les dejo una foto completa del buque.

Fragata alemana BREMEN F-207