Triste barqueo

Juan Carlos Cilveti Puche | 26 de enero de 2010 a las 7:44

El barqueo, o si lo prefieren, el servicio de lanchas de atención a buques fondeados, desde siempre, ha sido y es, una constante en nuestro puerto.

Y aunque ya los barcos no fondeaban en nuestras dársenas, ni atracan de punta (amarrando únicamente la proa o la popa al muelle), el baqueo, que en estas circunstancias del pasado era imprescindible, ha quedado circunscrito en nuestros días, a los buques que fondean en la bahía.

Con la necesidad de mantener algún tipo de contacto con tierra (podríamos hablar de puntuales suministros o del embarque y desembarque de tripulantes), los barcos fondeados, en la mayoría de las ocasiones contratan algún servicio de lanchas.

Hasta hace no demasiados meses, todos los barqueos que se realizaban en nuestra bahía, los efectuaban barquitos de nuestro entorno más cercano. Según las necesidades, el servicio lo cumplimentaba alguna de las diferentes embarcaciones que, ya sea en nuestro puerto o en sus proximidades, existen para este tipo de trabajos.

Pero, con el regreso de los buques que transportan suministros para el ejército norteamericano; los cuales, tras permanecer un tiempo ausentes, parece que han vuelto a elegirnos  para fondera y descansar, la supremacía malagueña a la hora de los barqueos ha comenzado a tambalearse.

Para atender a los buques que durante estas dos últimas semanas han permanecido fondeados en nuestra bahía, nos llegaba el pasado día 4 un pequeño catamarán procedente de Valencia.

Y aunque aquí, el pundonor marítimo se resume en una cuestión económica, creo que es bastante lamentable que nos tenga que venir una embarcación de fuera para hacer lo que hasta ahora habían hecho las embarcaciones malagueñas. Triste barqueo.

Catamarán valenciano realizando el servicio de lanchas

 

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (26 de Enero de 2010).

Comenzamos la singladura

Juan Carlos Cilveti Puche | 20 de enero de 2010 a las 15:36

Hacer una declaración de intenciones al respecto de este blog que comienza, me parece absurdo; y me lo parece, porque “La mar de Historias” (ahora también en formato digital), nace como continuación de la apuesta que Málaga Hoy viene haciendo, desde su primer número, por la información marítima.

Con esta premisa; y con la ilusión y las ganas (muchas) de seguir hablando de mar y barcos, sólo me queda decirles que desde ahora mismo, este blog abre sus puertas. Con el firme propósito de tratar cualquier tema marítimo local, nacional o internacional comenzamos esta singladura en la que espero contar con su participación.

Así pues, zarpamos; y lo hacemos con el sonido de la bocina de, tal vez, el buque de crucero más famoso del mundo. Seguro que las tres pitadas del ya desaparecido Norway nos traen muy buena suerte.