Archivos para el tag ‘Compañía Trasmediterránea’

El ROZEL

Juan Carlos Cilveti Puche | 26 de marzo de 2019 a las 8:45

Con el recuerdo de Ángela, una ejecutiva de Trasmediterránea que hace unos días dejaba la compañía y su trabajo en el puerto, hoy les hablaré del Rozel, un barco con una apasionante historia que fugazmente navegó para Trasmediterránea. Atendiendo a su historial malagueño, les diré que este ferry operó en la ruta del mar de Alborán  entre los meses de abril y octubre de 1992. Sustituyendo al melillero titular, este buque llegaba en régimen de fletamento; un breve alquiler que Trasmediterránea negoció con la empresa de origen británico Cenargo International, propietaria de este ferry desde 1986.

Posicionado en aguas malagueñas el miércoles 15 de abril de 1992, el Rozel, luciendo en su chimenea los colores de Trasmediterránea y el nombre de la compañía en sus costados, en esa misma jornada comenzaba sus trabajos en línea. Mostrando la bandera de Bahamas y la matrícula de Nassau, este ferry,  desde su primer viaje marcó sustanciales diferencias con las operativas de los habituales melilleros. Embarcada una tripulación internacional en la que el  inglés era la lengua que se hablaba, el Rozel, que durante la gran parte de su estancia malagueña tuvo como viajera permanente a la esposa de su capitán, cumplió  a la perfección su contrato; un flete que finalizó el miércoles 14 de octubre tras haber realizado un total de 91 viajes a Melilla.

Pero con independencia de su breve estancia malacitana y dejándome en el tintero algunas curiosidades, lo que realmente resulta sorprendente es la  muy escasa información, por no decir ninguna, que se puede encontrar sobre este buque durante el periodo en el que navegó con los colores de Trasmediterránea. Dejando a un lado a los historiadores nacionales que de forma permanente escriben sobre los barcos de esta centenaria compañía; unos estudiosos que se han olvidado completamente del Rozel, la amplia plantilla de investigadores internacionales especializados en ferries que antes sembraban con sus publicaciones las librerías y ahora lo hacen en la red de redes, tampoco  han acertado demasiado al contar  la historia de este barco; un buque del que les volveré a hablar y  que durante unos meses navegó como uno de nuestros Melilleros.

ROZELROZEL antes de navegar para Trasmediterránea como Melillero.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 26 de marzo de 2019.

Gramática

Juan Carlos Cilveti Puche | 5 de marzo de 2019 a las 11:19

El domingo 17 de febrero de 2019 el puerto de Málaga vivió una jornada histórica. Sin ningún tipo de relevancia institucional,  ferry de Trasmediterránea que cubre la ruta entre Málaga y Melilla, cambiaba de nombre; una muy significativa circunstancia que nunca se había dado en aguas malacitanas.

Tras haberse incorporado como titular de la línea del mar Alborán a finales de abril de 2015, el Fortuny, mostrando desde el martes 5 de febrero de este año la nueva imagen corporativa de Trasmediterránea, remataba unos días después su nueva apariencia con un cambio de nombre. Siguiendo la política de esta naviera de retomar la denominación de ciudades españolas en sus barcos, el apellido del pintor catalán con el que  fue bautizado en los astilleros gaditanos del Grupo Izar en diciembre de 2000, era cambiado en aguas malagueñas por el de Ciudad Autónoma Melilla; un guiño a la historia de esta compañía que ya tuvo un Ciudad de Melilla  que navegó entre los años 1931 y 1957.

Y aunque la idea de retomar nombres tradicionales de barcos antiguos es algo muy interesante, hay muchas navieras que lo hacen, el caso del Ciudad Autónoma Melilla suscita un sustancial interrogante.  Siendo estrictos con el lenguaje y aludiendo a la gramática, llama poderosamente la atención que el nuevo nombre de este veterano ferry  no sea Ciudad Autónoma de Melilla; una peculiar circunstancia que seguro  que tendrá una explicación.

Teniendo en cuenta que el nombre oficial de esta bella localidad española es Ciudad Autónoma de Melilla, resulta raro que Trasmediterránea, recuperando una tradición, haya decidido prescindir de un preposición a la hora de rebautizar a este ferry.

Frente a esta curiosidad y desconociendo el motivo de este error gramatical,   solo se me ocurre que la posible causa de esta inexactitud podría tener relación con el hecho de no  querer alargar demasiado el nombre del barco; una circunstancia que esta compañía no contempló con su ya desaparecido buque Ciudad de Santa Cruz de la Palma ni con el, aún en activo, Las Palmas de Gran Canaria. Toda una nimiedad frente a los 100 años que ha tardado Trasmediterránea en poner la tilde a su nombre ¿no les parece?

OLYMPUS DIGITAL CAMERACIUDAD AUTÓNOMA MELILLA ex FORTUNY.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 4 de marzo de 2019.

Nueva imagen corporativa

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de agosto de 2018 a las 10:59

A finales del pasado mes de julio, Trasmediterránea presentaba oficialmente su nueva imagen corporativa. Esta renovación, que deja atrás todo lo relacionado con la celebración de su primer centenario, se centra fundamentalmente en un nuevo logotipo que representará a esta veterana compañía. Rescatando el gallardete con el que los primeros buques de Trasmediterránea se estrenaron en 1917 (en Málaga el vapor A. Lazaro fue el que lo mostró por primera vez), la naviera ha modernizado aquella imagen en un interesante diseño donde se aúna lo más tradicional y lo más innovador.

Manteniendo los colores blanco y rojo, el nuevo logo simula una bandera triangular que, ondeando al viento, muestra en un circulo central las letras C y T, las correspondientes a Compañía Trasmediterránea. Esta novedosa imagen que se complementará con el nombre de la naviera en gris bajo el logotipo, irá apareciendo de forma paulatina en todos los barcos que componen la flota de esta compañía; un hecho que se retrasará algunos meses en función de la disponibilidad que cada uno de estos barcos tenga para parar su actividad y repintar sus respectivos cascos.

Con la peculiaridad de que este nuevo diseño vuelve a omitir la tilde en el nombre Trasmediterránea, una constante ortográfica repetida durante los cien años de historia de esta naviera, el primer buque que con toda probabilidad mostrará esta novedosa imagen corporativa  en Málaga será el Fortuny, el melillero titular que a diario cubre la ruta del mar de Alborán.

De ser así, este ferry de 172 metros y 26.916 toneladas de registro bruto que ya luce en su mástil un gallardete con el nuevo logotipo, volverá a cambiar su imagen; un hecho que, centrándonos en aguas malagueñas, constituirá su tercera modificación pictórica.

Tras posicionarse en abril de 2015 en la ruta melillense luciendo en sus costados la marca Trasmediterránea Acciona, en febrero de 2016 el Fortuny mostró el logotipo del centenario. Una marca que aún es visible y que en no demasiado tiempo cambiará como ya lo hace en la   página web de la naviera donde ser pude visualizar cómo quedará este barco con los nuevos colores corporativos de Trasmediterránea.

Gallardete fortunyGallardete con el nuevo logo de Trasmediterránea a bordo del buque FORTUNY

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 14 de agosto de 2018.

Dos viajes redondos

Juan Carlos Cilveti Puche | 26 de diciembre de 2017 a las 10:08

Habitualmente, las últimas semanas de diciembre no destacan demasiado en lo que al tráfico portuario se refiere. Reducido considerablemente el número de  atraques, los buques que navegan en línea regular son los que, de una forma ininterrumpida, cumplen con sus viajes sin tener en cuenta las fechas en las que nos encontramos.

Al respecto de estos barcos, hoy les contaré un hecho histórico protagonizado el ferry Fortuny, el  melillero titular que desde abril de 2015 cubre a diario la ruta del mar de Alborán. Construido por encargo de Trasmediterránea en los astilleros gaditanos del Grupo Izar entre  1999 y 2001, este superferrie de 26.916 toneladas de registro bruto y 172 metros de eslora que puede embarcar a un total de 1.200 pasajeros disponiendo además de 1.500 metros lineales de garaje para vehículos y carga rodada, protagonizó el pasado día 21 de diciembre dos viajes redondos a Melilla en un mismo día; una circunstancia que nunca se había dado en los cien años de historia de esta ruta.

Y aunque hace muchas décadas hubo dos ferries que realizaban conjuntamente estas navegaciones (uno salía de Málaga y otro de Melilla y ambos se cruzaban en el camino), y  dejando a un lado a los buques de alta velocidad que en los refuerzos veraniegos de 2002 y 2003 efectuaban varios viajes diarios, jamás hasta la fecha un ferry al uso había cumplimentado una navegación doble como la que les estoy narrando.  Tras llegar de Melilla el pasado día 21 a las 06:00, el Fortuny salía dos horas más tarde para regresar a aguas malacitanas a las 22:30 y partir nuevamente a las 00:30 del día 22. Todo un acontecimiento histórico ocurrido en diciembre que además se volverá a repetir en esta semana.

Fortuny 16-II-171FORTUNY que realizó la pasada semana cuatro viajes a Melilla en un día.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 26 de diciembre de 2017.

Una semana histórica

Juan Carlos Cilveti Puche | 16 de mayo de 2017 a las 8:32

La decimonovena semana del año 2017, la comprendida entre los días 8 y 14 de mayo, sin duda alguna quedará reseñada como una de las más importantes en la historia del puerto malagueño. En tan sólo siete días, tres relevantes eventos de muy diferente calado se han ido sucediendo en la  habitual vida de los muelles malacitanos.

Reseñados de una forma cronológica, el primero de estos eventos se produjo el martes 9 de mayo cuando a bordo del  ferry Sorolla Trasmediterránea presentó un billete de lotería conmemorativo de su centenario. En esta celebración, la naviera titular de la línea con Melilla eligió el puerto malagueño para esta presentación a nivel nacional; una hecho que con toda seguridad también se ha hecho extensible más allá de nuestras fronteras.

Con un marcado carácter internacional, el 12 de mayo, el buque de crucero TUI Discovery 2 era bautizado en aguas malacitanas. Tras cumplimentar su primera escala un día antes, en la noche del viernes 12 una botella de champán golpeaba la proa del barco, y esta importante ceremonia que nunca se había dado en el puerto de Málaga se completaba  con un castillo de fuegos artificiales cuando el buque salía por la bocana.

Finalizado este bautismo (aunque sería más correcto llamarlo rebauismo ya que este barco había navegado antes con otro nombre), el sábado 13 de mayo, el bulk carrier de bandera bahameña Ugljan repostaba mientras permanecía atracado en el muelle siete. Con la distinción de ser el primer carguero en la historia del puerto que recibe combustible desde un buque cisterna posicionado junto a él se cerraba la decimonovena semana de 2017; una  semana que con toda seguridad pasará a los anales históricos del puerto malagueño.

semana historicaTres imágenes que pasarán a la historia del puerto de Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 16 de mayo de 2017.

En novedoso ‘rápido’ de 2016

Juan Carlos Cilveti Puche | 5 de julio de 2016 a las 17:38

El pasado viernes, Trasmediterránea comenzó en el puerto su temporada de alta velocidad; una campaña veraniega  que se inicia repleta de novedades. Ofreciendo hasta el 31 de agosto una llegada y una salida a la semana, y manteniendo unos precios muy similares a los de 2015, el gran cambio de este año en la línea rápida del mar de Alborán lo constituye el buque que cubrirá la navegación; un fast  ferry que nunca había estado en aguas malagueñas pero que recuerda con su nombre a uno de los pioneros de esta ruta iniciada en 2002.

Con la particularidad de tratarse de un monocasco, el Almudaina Dos, con 100,3 metros de eslora, 4.662 toneladas de registro bruto y unas capacidades que le permiten embarcar a 714 pasajeros en dos clases y 140 vehículos,  fue construido en los astilleros italianos Fincantieri en 1996. Bautizado como SuperSeaCat One, este buque, después de navegar para cuatro navieras diferentes manteniendo su nombre original, en 2006 pasaba a manos de Trasmediterránea que lo rebautizaba como Almudaina Dos  en recuerdo del segundo fast ferry con el que esta compañía se iniciaba en la alta velocidad.

Tras haber cubierto durante todos estos años diferentes rutas, ahora, el Almudaina Dos, rompiendo la supremacía que durante cerca de una década han tenido los catamaranes rápidos en la línea veraniega del mar de Alborán, afronta su primera temporada compartiendo viajes hacia Melilla desde los puertos de Málaga y Almería.

Pero además de todo esto, otras de las novedades que presenta este ferry es que está matriculado en Chipre; una circunstancia a la que habría que añadir que gran parte de su tripulación, en concreto dos tercios de ella, está compuesta por marinos no españoles.

OLYMPUS DIGITAL CAMERABuque rápido ALMUDAINA DOS en su primer atraque en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 5 de julio de 2016.

Un accidente con suerte

Juan Carlos Cilveti Puche | 15 de marzo de 2016 a las 8:16

Como les he referido en más de una ocasión, resulta verdaderamente extraño que los buques de la compañía Trasmediterránea hayan tenido tan pocos accidentes en el puerto malacitano. Teniendo en cuenta la habitualidad de realizar a diario dos maniobras, una de salida y otra de entrada, el porcentaje de incidencias dignas de destacar, resulta insignificante teniendo en cuenta que esta naviera, y por ende sus barcos, operan en aguas malagueñas desde hace casi cien años.

En junio de 1976, el buque Vicente Puchol, cubría de forma provisional la línea del mar de Alborán. Tras cumplimentar las operaciones de cargas y el embarque de pasajeros, a medio día del martes 29 de junio, el barco dejaba su atraque para iniciar su navegación con destino a Melilla. Liberado de su amarre, el buque, debido a un fallo en su máquina, chocaba de proa contra la esquina del muelle número seis. Aunque desde el puente de mando se había intentado minimizar el impacto echando el ancla de babor, el Vicente Puchol, no pudo evitar la embestida contra el cantil del trasversal de Poniente.

Con el barco parado, los remolcadores Marbella y Torrebermeja, se posicionaban junto al melillero para atracarlo en el muelle del que había partido tan solo unos minutos antes. Ya amarrado, la oficialidad del buque, miembros de la autoridad marítima y un inspector de una aseguradora, revisaban los daños en la proa del Vicente Puchol. Desembarcado todo el pasaje, se iniciaba una reparación de emergencia; una soldadura de una plancha provisional que permitiera, tras una verificación técnica, la navegabilidad del barco.

A última hora de la tarde de ese mismo día, el melillero accidentado recibió la autorización para salir a la mar.

VICENTE PUCHOLVICENTE PUCHOL que chocó contra el muelle seis en junio de 1976.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 15 de marzo de 2016.

La ola del Melillero

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de julio de 2015 a las 8:43

Aunque nunca me ha gustado la playa, los recuerdos veraniegos de mi infancia están repletos de imágenes junto a la orilla del mar. Asiduo visitante durante algunos años de los Baños del Carmen, a la sempiterna amenaza del corte de digestión, mi madre siempre añadió la dramática escena de la resaca; un hecho que me justificaba aludiendo a la especial predisposición de las costas malacitanas para este tipo de fenómeno.

Con aquellos entrañables recuerdos, hoy les hablaré de un hecho que tras un año de ausencia ha regresado a las arenas del litoral Oeste de la ciudad.

La denominada ola del Melillero ha vuelto, y como siempre que lo hace, las protestas de los bañistas han empezado a proliferar. Y aunque la explicación de este fenómeno no deja de ser muy simple, la resolución del problema, sí que parece generar alguna que otra discrepancia.

Con la necesidad de frenar los casi 70 kilómetros por hora a los que navega, el catamarán rápido de Trasmediterránea, que además debe hacer un giro para entrar en el puerto, a cinco kilómetros de la costa según la legislación, comienza a reducir su velocidad para entra por la bocana a no más de tres nudos (5,5 Km/h), la marcha máxima obligatoria que cualquier barco debe llevar para moverse dentro del puerto.

Teniendo en cuenta que la maniobra se realiza según las normas, y que la ola del fast ferry no debería motivar la cancelación de la línea (de eso ya se están encargando determinadas malas gestiones políticas), las dos únicas soluciones para evitarla pasarían por comenzar a reducir la velocidad del barco mucho antes (esto implicaría alargar el viaje y consumir más combustible) y que en las playas existieran señalizaciones claras sobre este fenómeno.

Milenium Dos 21-VII-096Catamarán rápido en su aproximación al puerto malagueño.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 14 de julio de 2015.

¿Un detalle?

Juan Carlos Cilveti Puche | 23 de diciembre de 2014 a las 9:01

El martes 11 de noviembre, atracaba en aguas malacitanas el buque de la compañía Trasmediterránea Sorolla. Convertido desde ese mismo momento en el melillero titular, este barco llegaba para sustituir definitivamente al Juan J. Sister, encargado desde 2006 de cubrir la ruta entre los puertos de Málaga y Melilla.

Disponiendo de una habilitación que le permite embarcar a 988 pasajeros repartidos en 182 camarotes y 340 butacas, este buque, además, puede transportar vehículos y carga rodada en sus 1.500 metros lineales de garaje; unas cifras que convierten al Sorolla en el ferry más grande que hasta la fecha ha navegado en la línea del mar de Alborán.

Con 26.916 toneladas de registro bruto, 172 metros de eslora y 26 de manga, este barco construido entre 2000 y 2001 en los astilleros vigueses Hijos de J. Barreras, ha navegado la mayor parte de su carrera en diversas líneas regulares entre la península y Baleares. Atendiendo a este hecho, y teniendo en cuenta que el Sorolla siempre ha cubierto rutas como correo marítimo, resulta verdaderamente extraño que desde su llegada al puerto de Málaga el barco no luzca en su popa la bandera española con las letras C M que lo califican como tal.

Y aunque esta circunstancia no deja de ser un simple detalle sin demasiada importancia, la llegada del Sorolla para hacerse cargo de la titularidad de una línea a punto de cumplir cien años, pasará a los anales de la historia marítima malagueña por dos hechos muy diferentes. Además de tratarse del ferry más grande que ha navegado en esta ruta, este barco se recordará como el que buque que inició sus navegaciones en línea regular sin lucir en su popa la bandera que lo identifica como correo marítimo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERABandera del SOROLLA sin las siglas que lo identifican como Correo Marítimo.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 23 de diciembre de 2014.

Adiós al rápido de Melilla

Juan Carlos Cilveti Puche | 27 de mayo de 2014 a las 9:23

Si no se produce un cambio de última hora, que parece que no, este año, la línea rápida que unía los puertos de Málaga y Melilla desaparecerá. Motivos puramente económicos (los gastos del barco no son rentables en función de la ocupación de éste), darán al traste con una ruta que comenzó a funcionar el año 2002.

Y sin entrar en mayores disquisiciones sobre lo triste de esta circunstancia, hoy les contaré cual ha sido la historia malacitana de los buques de alta velocidad. Cubriendo la línea entre Málaga y  Ceuta, una ruta que históricamente nunca ha funcionado,  en 1999, la compañía Buquebus realizaba una intentona con los buques Catalonia L y Patricia Olivia. Una efímera aventura que fracasó en algo menos de dos años.

Fruto sin duda de algún tipo de maniobra política, en marzo de 2000, el monocasco de bandera italiana Pegasus Two llegaba a aguas malacitanas con la pretensión de realizar navegaciones rápidas con destino al puerto de Rusadir. Tras una larga estancia en Málaga y después de efectuar varios viajes sin pasaje, nunca más se supo del barco, y la línea no se inauguró.

En junio de 2002, de la mano de la compañía Trasmediterránea, el fast ferry Alcantara iniciaba las rutas rápidas que, de forma regular durante los meses de verano y con refuerzos puntuales en determinadas fechas del año, han complementado a las navegaciones diarias del Melillero.

Los monocascos Alcantara y Almudaina primero, y después, los catamaranes Milenium, Milenium Dos, Milenium Tres y Alboran, han sido los buques que, durante todos estos años han cubierto la línea rápida con el vecino puerto melillense. Una ruta que ahora parece que dejará de existir, y que ojalá regrese en no demasiado tiempo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACatamarán rápido MILENIUM DOS en su última escala en Málaga este año.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 27 de mayo de 2014).