Archivos para el tag ‘Málaga’

Siempre lo mismo

Juan Carlos Cilveti Puche | 22 de mayo de 2012 a las 7:54

LA pasada semana se celebraba en nuestra ciudad la Semana Marítima Europea. Con un programa repleto de diferentes actividades, esta conmemoración que llegaba por primera vez a Málaga ha pasado sin pena ni gloria y sin demasiado tirón popular. Pero independientemente de esta valoración más o menos acertada, lo que hoy me gustaría reseñarles es que cada vez que se habla de la mar en nuestra ciudad se vuelve al manido tópico de la Málaga marinera, un hecho que siempre pasa por la barca de jábega y el recuerdo de una actividad pesquera del pasado muy desconocida y sobre todo, muy mitificada.

Teniendo la Plaza de la Constitución como escaparate para este evento, resulta bastante triste y decepcionante que lo único que los organizadores de esta semana han mostrado a la ciudad haya sido un sardinal, una barca de jábega y un bote en construcción. Ante este pobre despliegue, habría que preguntarse si en la Málaga del siglo XXI no hay más cosas relacionadas con el mundo de la mar y los barcos suficientemente dignas o significativas de ser expuestas en unas jornadas de estas características.

Sin olvidarnos de nuestro pasado (esta columna abunda en historias de ese tipo), la Málaga marítima (Europea) de nuestros días, pasa por mucho más que por unas barcas de pesca tradicional. Dejando a un lado el tráfico crucerístico, ya suficientemente publicitado, la Málaga marítima (Europea) de 2012 también está conformada por otras muchas cosas; cosas tales como los contenedores, el Instituto Oceanográfico, los estudios arqueológicos o las muchas empresas portuarias o no que día a día trabajan por mantener una actividad comercial y que nada tienen que ver con esas barcas que al parecer son nuestra más significativa seña de identidad marítima.

Barca de jábega en la Plaza de la Constitución.

El capitán Casares

Juan Carlos Cilveti Puche | 15 de mayo de 2012 a las 8:38

LA pasada semana, fallecía el capitán de la marina mercante malagueño José María Casares Barroso. Tras una dura enfermedad que muy pocos conocimos y que sufrió con ejemplaridad, José María se fue y en el recuerdo nos dejó su muy especial forma de ser y su desmesurado amor por la mar y los barcos.

Vinculado a la Trasmediterránea, compañía en la que pasó la gran mayoría de su vida de mar, el capitán Casares, como él me permitía llamarlo de una forma cómplice y cariñosa, aun residiendo en Cádiz, nunca se olvidó de su ciudad natal, y cada vez que la ocasión le era propicia, regresaba a Málaga y al puerto que tanto quería.

Después de cubrir durante años diversas rutas en diferentes buques (sus destierros como a él le gustaba decir), José María, ya al final de su carrera, conseguía el mando del ferry Las Palmas de Gran Canaria, y con “su barco”, regresaba temporalmente a Málaga para cubrir, durante varias campañas, la ausencia del melillero titular.

Y aunque nunca se separó de su cámara fotográfica (las instantáneas tomadas desde los alerones de los puentes de mando de los buques en los que navegó fueron una constante durante su carrera), el capitán Casares, una vez jubilado, se volcó en su afición por fotografiar barcos.

Ubicado siempre en los mismos lugares tanto en Cádiz como en Málaga (el desaparecido morro de Poniente era su punto preferido de disparo cuando estaba en su tierra), José María Casares vivió sus últimos años enganchado a las fotos mientras recordaba sus muchas vivencias en la mar.

Y aunque unos absurdos avatares impuestos caprichosamente por la vida rompieron nuestra amistad poco tiempo antes de su muerte, sirvan estas palabras para recordar a un gran hombre y marino al que nunca olvidaré.

José María Casares a bordo de su barco en el puerto de Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (15 de Mayo de 2012).

La espía rumana

Juan Carlos Cilveti Puche | 8 de mayo de 2012 a las 8:17

AL hilo de la historia que hace unas semanas les contaba sobre El hombre del traje (aquel supuesto espía que viajaba regularmente en el melillero allá por la década de los años cuarenta), hoy les narraré un extraño suceso ocurrido en el puerto en marzo de 1934.

A bordo del Empress of Japan, un buque de línea regular trasatlántica que realizaba un puntual viaje que hoy denominaríamos crucerístico, llegaba una mujer de 30 años de nacionalidad rumana llamaba Cristeta Boulagne. Sola y con una pequeña maleta como único equipaje, aquella misteriosa joven que había tomado un camarote de primera clase en un puerto francés, viajaba con destino a Italia en aquel barco que, tras visitar Lisboa y Cádiz, tocaba Málaga para seguir viaje a Barcelona en un itinerario turístico por el Mediterráneo.

Aislada y sin participar en ninguna de las actividades que se habían realizado a bordo, la joven rumana, al llegar a Málaga recibía un misterioso telegrama, y al instante, desembarcaba sin dar explicaciones para alojarse en un céntrico hotel de la ciudad.

Varias horas más tarde, en el momento en el que el barco se preparaba para salir, otro misterioso telegrama que obligaba a paralizar la maniobra, llegaba a bordo informando al capitán que la joven rumana no debía abandonar el buque.

Ante la imposibilidad de retrasar su salida, el Empress of Japan seguía viaje y Cristeta Boulagne, tras pasar una noche en el hotel, dejaba Málaga en un taxi con destino a Madrid.

Una singular historia que un diario de la época tituló como “La misteriosa historia de la espía rumana”, en la que se reseñaba una enigmática clave de tres cifras (la que recibió en el telegrama) y que al parecer fue el motivo de la rápida huida de esta joven hacia la capital de España.

Empress of Japan, en el que llegó a Málaga en 1934 Cristeta.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (8 de Mayo de 2012).

El buzón de correos

Juan Carlos Cilveti Puche | 24 de abril de 2012 a las 8:45

En más de una ocasión, les he hablado de determinadas fotos portuarias que me hubiera gustado tomar y que por múltiples motivos no pude hacer. Una de estas instantáneas, quizás de las más deseadas por el hecho de no tenerla, es la del singular buzón de correos ambulante que a diario se colocaba en la escala de los melilleros.

Desde el año 1920, todos los buques de la Compañía Trasmediterránea que han cubierto la línea regular entre los puertos de Málaga y Melilla, han lucido una muy especial bandera nacional con las iniciales C M (Correo Marítimo), indicativas de ser buques subvencionados estatalmente y encargados de transportar oficialmente el correo. Hoy día, la correspondencia que se embarca en los buques de línea regular, llega a bordo de un camión, y el encanto de aquel buzón de correos de quita y pon ya no existe.

Construido con una simple tabla con su correspondiente ranura bajo la cual colgaba una saca de correos, este singular artilugio se situaba junto a la escala del barco nada más llegar a puerto, y unos minutos antes de salir (era lo último que se hacía antes de soltar las estachas), un marinero quitaba el improvisado receptáculo que era entregado a un funcionario de Correos, el ambulante, que durante el transcurso de la travesía clasificaba toda esta correspondencia.

Aquel tan especial buzón que tantos malagueños y melillenses usaron a diario para depositar sus cartas de última hora, se mantuvo activo durante muchos años, hasta que un día, allá por la década de los años setenta desapareció.

Una imagen de otra época que muchos recordarán, y que forma parte de las múltiples fotos portuarias que, desafortunadamente, no pude tomar y que no están en mi archivo.

Camión de Correos entrando en el Melillero.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (24 de Abril de 2012).

Las cenas de gala

Juan Carlos Cilveti Puche | 28 de febrero de 2012 a las 8:49

Si han viajado en un buque de crucero, habrán comprobado la excesiva decoración que  acompaña a los alimentos que se sirven en sus bufetes y restaurantes. Desde esculturas hechas con hielo, pasando por todo tipo de frutas talladas y terminando con infinidad de flores, la comida que se sirve en estos barcos, es, como se suele decir, algo que entra por los ojos.

Y aunque estos adornos suelen estar bastante estandarizados (por supuesto cada barco tiene su toque especial), en determinadas ocasiones, se encuentran detalles que marcan la diferencia por su originalidad.

El 20 de agosto de 2006, atracaba en el muelle  número uno el buque de crucero Van Gogh. Realizando un  largo  viaje con turistas alemanes, el barco llegaba a Málaga procedente de Gibraltar para efectuar una larga escala desde las seis de la mañana hasta las nueve de la noche. Al tratarse de un viejo buque de la clase Belorrusiya (una serie de ferries reconvertidos en buque de cruceros de los que ya les he hablado), semanas antes de su llegada pedí permiso para  visitar el buque.  Acompañado del jefe de relaciones públicas recorrí el barco, y me sorprendí, cuando sin pedirlo, pude acceder a lugares que normalmente no se suelen visitar. Tras conocer la cocina, mi anfitrión me mostró una pequeña estancia en la que se fabricaban unas esculturas que servían para decorar el comedor principal del barco en sus cenas de gala. Realizadas con corcho blanco pintado, un camarero singapurés copiaba  de una foto algún monumento típico de la ciudad que se iba a visitar, y lo exponía en el restaurante  junto a la comida la noche  antes de que el buque llegara el puerto de esa ciudad.

Una muy especial  e idealizada réplica de la catedral malagueña, tras haber presidido la cena la noche anterior, se encontraba en ese taller para ser reconvertida en la catedral de Cádiz,  siguiente puerto de escala que debía tocar el Van Gogh.

La supuesta catedral de Málaga del VAN GOGH

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (28 de Febrero de 2012).

El primer barco

Juan Carlos Cilveti Puche | 21 de febrero de 2012 a las 9:37

APROVECHANDO estas fechas, hoy les hablaré de Carnival, el mayor operador de buques de crucero del mundo, de su compañía, la Carnival Cruise Lines, y de su relación con Málaga.

En 1972, en Estados Unidos, nacía la compañía de buques Carnival Cruise Lines. Tras la adquisición de un barco de segunda mano, esta naviera comenzaba a dar sus primeros pasos en la industria de los buques de turistas. Con una exitosa visión comercial, la flota de esta empresa creció, y en menos de 20 años, además de barcos, la compañía se quedaba con muchas de las navieras que por entonces navegaban realizando viajes turísticos. Carnival Corporation, manteniendo las marcas (muchas de ellas centenarias) de todas las compañías absorbidas, en la actualidad, controla casi sin competencia el mercado crucerístico internacional.

Y aunque el primer buque con los colores de Carnival Cruise Lines visitaba Málaga no hace demasiados años; en concreto el Carnival Destiny fondeaba en la bahía el 29 de octubre de 1996, el primer barco que tuvo esta compañía, sí que atracó en los muelle malagueños en varias ocasiones.

Construido en los astilleros ingleses Vickers-Armstrongs en 1961 con el nombre Empress of Canada, este buque de línea, tras completar 121 viajes trasatlánticos redondos con la contraseña de Canadian Pacific Steamship Company, era comprado en 1972 por Carnival Cruise Lines. Tras una revolucionaria carrera de 21 años con los colores de esta naviera, el buque fue pasando de mano en mano, y en agosto de 1998, atracaba en Málaga como Apollon siendo propiedad de Royal Olympic Cruises. Un histórico barco con el que se inició la más importante compañía dedicada al negocio turístico por mar que existe en la actualidad.

APOLLON en su primera escala en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (21 de Febrero de 2012).

El novio de Málaga

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de febrero de 2012 a las 8:57

RESULTA curioso que uno de los más famosos buques en la historia de la Armada española llevara como apodo El novio de Málaga. Les hablo del acorazado Jaime I, un buque al que se le achaca una muy mala suerte, y al que durante algo menos de un año, al principio de la Guerra Civil, le unió una muy estrecha relación con Málaga.

Perteneciente a una serie de tres buques denominados Clase España (España, Alfonso XIII y Jaime I), este acorazado, último en ser construido en los astilleros ferrolanos de la Sociedad Española de Construcción Naval, entraba en servicio en 1921.

Tras sufrir en 1922 una colisión con un mercante en aguas turcas, el Jaime I participaba en el desembarco de Alhucemas y, años después, en concreto en 1934, bombardeaba diversas localidades costeras en lo que se denominó la Revolución de Asturias.

Al iniciarse la Guerra Civil, el buque, que se encontraba en Santander recibió la orden de navegar al Mediterráneo. En el camino, su tripulación se rebeló y el acorazado se mantuvo fiel al Gobierno de la República. Tras bombardear Tánger, La Línea, Ceuta y Melilla, este barco usó Málaga como base de operaciones para mantener el bloqueo naval en el Estrecho. En constante movimiento, pero siempre regresando a Málaga para aprovisionarse, el 13 de agosto de 1936 el Jaime I recibió en aguas malagueñas el impacto de una bomba aérea.

Después de una rápida incursión por el Cantábrico, El novio de Málaga regresaba al Mediterráneo, y en abril de 1937, bombardeaba la ciudad a la que durante tantos meses había estado ligada. En mayo de ese mismo año, tres bombas lo alcanzaron en Almería, y el 17 de junio, una explosión en Cartagena terminó con la vida activa de El novio de Málaga.

Acorazado JAIME I

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (14 de Febrero de 2012).

Deportes y piscinas

Juan Carlos Cilveti Puche | 10 de enero de 2012 a las 20:42

Durante los últimos años que el ferry Ciudad de Sevilla cubrió la línea regular del mar de Alborán, una de las comidillas portuarias malagueñas más repetidas, fue la de la bicicleta estática que iba en el puente de mando de este buque.
Pero con independencia de este singular caso (quizás el puente de gobierno no fuera el lugar más indicado para un aparato como este), en la actualidad, no resulta nada extraño que la gran mayoría de buques dispongan de pequeños habitáculos donde sus tripulantes puedan hacen ejercicio con algunas máquinas de gimnasio.
Y aunque estos lugares suelen ser muy frecuentados, en muchos barcos, además, existen pequeñas zonas al aire libre dedicadas al deporte; unas áreas en las que siempre suele haber una canasta de baloncesto.  Ubicadas en lugares verdaderamente inverosímiles y casi siempre rodeadas por una red, estas canchas se pueden ver en todo tipo de buques; ya sean pequeños barcos de carga general o grandes portacontenedores.
Pero dando una vuelta de tuerca más a estos aspectos, muchos buques, independientemente de su zona de deportes, llevan además, una pequeña piscina. Aprovechando igualmente espacios sin demasiada utilidad, estos barcos albergan pequeñas piletas que en días calurosos hacen las delicias de los hombres de la mar.
Y aunque les podría poner varios ejemplos, la piscina que más me ha llamado la atención hasta la fecha, fue del buque de investigación OHM Leader que invernó en Málaga en el año 2009. Aprovechando un hueco de su superestructura en la cubierta principal, este barco disponía de una minúscula piscina; un espacio de diversión rodeado de dos palmeras, una pintada en una de las paredes que la rodeaba y  la otra en un tiesto.

Piscina del OHM LEADER.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (10 de Enero de 2012).

El POGORIA

Juan Carlos Cilveti Puche | 11 de octubre de 2011 a las 7:52

Con independencia de algunos buques de vela (podríamos recordar al Amorina o incluso al Peace),  que  durante más o menos tiempo han tenido en Málaga su base, sin duda alguna, el velero que más ha frecuentado el puerto malagueño en la últimas décadas, ha sido el bergantín goleta de bandera polaca Pogoria.

Construido en el año 1980 en los astilleros Lenin de Gdansk, este airoso buque de tres mástiles, 48 metros de eslora y 295 toneladas de registro bruto,  comenzaba su carrera de la mano un muy interesante proyecto fundando en Polonia en 1971; una experiencia muy habitual en algunos países del norte de Europa, en los cuales, la educación de los jóvenes se complementa con diferentes periodos de vida en la mar.

Perteneciente a la Sail Training Association Poland, una delegación integrada en una  organización británica de carácter marítimo educacional, el Pogoria, además de realizar sus viajes con estudiantes, participa por todo el mundo en las más importantes regatas de grandes veleros, así como en viajes de placer donde todos sus pasajeros  se convierten en tripulantes ocasionales del barco.

Pero retomando la historia malagueña de este buque, quizás, su más recordada estancia, fue la que en julio de 2002, con motivo de la celebración de la regata Cutty Sark, mantuvo a este velero atracado durante varios días en el muelle número uno. Realizando de forma habitual varias visitas al año, es muy frecuente que en sus escalas en el puerto de Málaga, el Pogoria embarque a pasajeros, un hecho que permite ver cómo los tripulantes del barco, antes de salir a la mar, instruyen a los pasajeros, convertidos en marineros ocasionales, sobre las más básicas actividades que se realizan a bordo.

POGORIA saliendo del puerto de Málaga

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (11 de Octubre de 2011).

Pasajeros en tierra

Juan Carlos Cilveti Puche | 26 de septiembre de 2011 a las 16:18

Las 200 personas que debían embarcar en el GEMINI no lo hicieron finalmente por problemas económicos de la naviera.

Procedente de Lisboa, a las 14 horas de ayer, llegaba al puerto malagueño el buque de crucero Gemini. Sin estar incluida esta escala en las previsiones iniciales que el puerto dispone a principios de año, el buque, hace algo menos de un mes, anunciaba su llegada a Málaga para iniciar desde las instalaciones de la terminal de cruceros un viaje de siete días por el mar Mediterráneo.

GEMINI atracado ayer (domingo 25 de septiembre) en el muelle sur de

la estación marítimade Levante del puerto malagueño.

Perteneciente a la compañía Happy Cruises, englobada bajo la marca Quail Travel Group (un grupo empresarial español creado en 2008 y compuesto por una naviera y un touroperador), el Gemini, al igual que los dos otros buques que componen la flota de esta compañía, trabaja en exclusividad para el mercado español, ofreciendo viajes por mar de bajo coste donde todo va incluido.

Con serios problemas económicos -fuentes consultadas por Málaga Hoy ponen de manifiesto que Happy Cruises está preparando la venta de su flota-, el pasado día 23, diversos medios especializados en el mundo crucerístico hacían sonar las alarmas de que la naviera había quebrado; y ese mismo día, las páginas web de Happy Cruises y Quail Travel Group desaparecían.

Pese la incertidumbre por el futuro de esta compañía, ayer, desde el puerto de Málaga, debía haberse iniciado un crucero por el Mediterráneo Occidental (Málaga, día de navegación, Barcelona, Villefranche, Livorno, Ajaccio, Barcelona), que quedaba anulado. Aunque la gran mayoría de los casi  200 pasajeros que debían embarcar en Málaga ya habían sido informados por sus respectivas agencias de viajes, algunos turistas se personaban en las instalaciones de la terminal Sur tras llevarse la desagradable sorpresa y para pedir explicaciones a pie de muelle.

Desembarque de las maletas de los pasajeros llegados a Málaga a bordo del GEMINI.

Tras realizar la operativa de desembarque de los 600 cruceristas que rendían su viaje en Málaga, y sin la posibilidad de que ningún miembro de la tripulación pudiera ir a tierra como es habitual mientras se realizan estos trabajos, el buque que llegaba a Málaga consignado por Cabeza Marítima, una vez desembarcado todo el pasaje, a las 16: 15 horas soltaba amarras y salía con rumbo a Barcelona.

Abanderado en Bahamas y construido en el año 1992, el Gemini, al igual que los otros dos buques que componen la flota de Happy Cruises, afronta un futuro incierto, que podría pasar por quedar parado indefinidamente en algún puerto español.

Artículo publicado en el Diario Málaga Hoy (26 de septiembre de 2011).

Como el tema es interesante para comentar, les dejo el artículo, y si quieren, hablámos sobre del asunto.

Les dejo igualmente algunos de los anuncios que sobre este viaje cancelado se pueden encontrar en la red; anuncios publicados por agencias de viajes, ya que las páginas de Happy Cruises y Quail Travel  Gruop están desaparecidas.