Archivos para el tag ‘Muelle Nº 3’

‘El Paco’

Juan Carlos Cilveti Puche | 13 de mayo de 2014 a las 8:16

En la madrugada del martes 28 de agosto de 1956, dos guardamuelles encontraban un cadáver en una de las casetas de carga situadas en el muelle número cuatro. El cuerpo sin vida, recostado sobre la pared posterior de la edificación, era el de Francisco Palomo ‘El Paco’, un trabajador eventual muy conocido en el ambiente portuario malacitano. Tras efectuarse las instrucciones pertinentes, el parte de defunción, aludía a un colapso como la causa que había producido aquel deceso.

Apodado como ‘El Paco’, este malagueño de 35 años de edad, desde siempre había estado vinculado al puerto. Realizando todo tipo de trapicheos y trabajando de forma  temporal como estibador, Francisco Palomo, se hizo muy popular en la comunidad portuaria malacitana por sus aficiones al cante flamenco y al vino. Tras cumplimentar alguna carga o descarga, las juegas que capitaneaba ‘El Paco’, sin salir del puerto, congregaban a un buen número de trabajadores deseosos de escuchar algunas coplas regadas con alcohol procedente, en la mayoría de los casos, de algún barco amarrado en los muelles.

En la mañana del 27 de agosto de 1956, el buque de Costa Line Andrea C. atracaba en el muelle número tres. Navegando en línea regular entre Italia y América del Sur, el barco, efectuaba una escala en la que, además de desembarcar a dos pasajeros, cargaba unas mercancías con destino a Buenos Aires.

Finalizado el trabajo, Francisco, que había participado en la carga, empleando sus muy buenas artes, consiguió que la tripulación del buque le regalara varias botellas de licor, y una de las casetas de carga del muelle número cuatro, fue el lugar elegido para celebrar la juerga de vino y cante que le costó la vida a este malagueño.

Andrea C-07ANDREA C. el último barco en el que trabajó Francisco Palomo.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 13 de mayo de 2014).

El ‘Cabo Santo Tomé’

Juan Carlos Cilveti Puche | 15 de enero de 2013 a las 9:22

El 31 de enero de 1932, varios periódicos malagueños reseñaban el atraque del buque de bandera española Cabo Santo Tomé. Recién entregado a su propietario, la naviera de origen sevillano Ybarra y Cía., este barco, llegaba por primera vez al puerto de Málaga en su viaje inaugural, cubriendo una línea regular de pasaje y carga denominada Mediterráneo-Brasil-Plata.

Con 17.000 toneladas de registro bruto y 152 metros de eslora, el Cabo Santo Tomé que disponía teóricamente de tres clases (de lujo con dos camarotes, única, también con dos cabinas y una amplia tercera clase), se publicitaba en el año 1932 por sus buenas aptitudes para navegar, además de por sus muy cuidados acabados, entre los que se destacaban sus alojamientos de tercera para dos, cuatro y seis personas con literas metálicas y  lavabos de porcelana.

Tras cumplimentar su primera escala malacitana, en la que procedente de Alicante continuó viaje con destino a Cádiz, Santos, Montevideo y Buenos Aires, en años posteriores, el buque de Ybarra, aunque no de una forma regular, visitó Málaga atracando en la mayoría de las ocasiones en el muelle de Cánovas (muelle número 3).

Durante la Guerra Civil y navegando bajo el gobierno de la República, el Cabo Santo Tomé, reconvertido en crucero auxiliar, realizó diferentes singladuras transportando mercancías y material bélico. El 10 de octubre de 1937, los cañoneros Dato y Cánovas del Castillo, tras un intenso intercambio de artillería lo hundían frente a las costas de Argelia.

Una historia con un dramático final y en la que el nombre de unos de los cañoneros que terminó con Cabo Santo Tomé coincide con el muelle en el que atracó este buque en la mayoría de sus visitas malagueñas.

CABO SANTO TOMÉ

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (15 de Enero de 2013).