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Nuevo look

Juan Carlos Cilveti Puche | 5 de febrero de 2019 a las 10:28

En abril de 2016, en esta misma columna con el título “Cuatro cambios de imagen”, les contaba las transformaciones que hasta esa fecha había sufrido el ferry de Trasmediterránera Fortuny, el  actual Melillero titular de la línea del mar de Alborán.

Tomando como referencia aquel escrito, hoy retomo esta historia para hablarles de un nuevo cambio; una quinta transformación sufrida por este buque que viene con un misterio incluido. Integrado en el grupo de los denominados superferries, el Fortuny, construido entre los años 1999 y 2001 en los astilleros gaditanos del grupo Izar era entregado a Trasmediterránea en junio de 2001, fecha en la que empezaba a navegar  compartiendo con su hermano gemelo el Sorolla las rutas que enlazaban Barcelona y Valencia con Palma de Mallorca.

Luciendo hasta 2006 los colores azul y verde con los que se identificaba por entonces a esta naviera, el Fortuny cambiaba de imagen para mostrar en blanco y rojo marca Acciona Trasmediterránea en sus costados.  Modificado este nombre por el de Trasmediterránea Acciona en 2013,  el 28 de abril de 2015 nuestro protagonista de hoy llegaba a Málaga para hacerse cargo de la línea melillense.

Tras posicionarse como Melillero titular, en febrero de 2016 este ferry experimentaba su cuarto cambio; una transformación que, con un nuevo logotipo,  celebraba el centenario de esta compañía.

Mantenida esta imagen, el Fortuny, tras realizar una última llegada malacitana el ocho de enero, salía con destino a Gibraltar para cumplimentar su revisión anual y cambiar otra vez de apariencia.

Luciendo la nueva imagen corporativa de Trasmediterránea; una vuelta al pasado que recupera el gallardete original con el que se fundó esta compañía en 1917, el Fortuny regresaba a Málaga este domingo mostrando su quinto look. Atracado en el muelle dos y estrenado un acento en la palabra Trasmediterránea que nunca se había visto en los barcos de esta compañía, el Melillero titular volverá a navegar hoy en su ruta habitual. Un regreso novedoso al que hay que añadir la misteriosa circunstancia de cuándo cambiará de nombre;  un hecho ya anunciado en la web de esta naviera que al parecer lo rebautizará como Ciudad de Melilla.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAFORTUNY luciendo los nuevos colores de Trasmediterránea.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 5 de febrero de 2019.

Un ferry del norte

Juan Carlos Cilveti Puche | 3 de abril de 2018 a las 9:45

El pasado 19 de marzo llegó al puerto un ferry de Trasmediterránea que nunca había venido a Málaga. Procedente de Palma de Mallorca, el Almariya, una de las últimas adquisiciones de esta naviera centenaria, atracaba para descargar en el muelle número nueve una serie de coches de alquiler antes de reincorporarse a su ruta habitual ente Almería y Nador.

Y aunque será difícil ver a este buque otra vez por aguas malagueñas, su interesante trayectoria me sirve para contarles cómo este ferry pasó de las frías rutas del norte de Europa a las navegaciones por el Mediterráneo.

Construido entre 1980 y 1981 en los astilleros A.G. Weser en la localidad alemana de Bremerhaven, este buque iniciaba su vida de mar con el nombre Olau Hollandia para la naviera danesa Olau Line. Con 22.152 toneladas de registro bruto y 153 metros de eslora, este ferry se estrenaba en una ruta mixta (embarcando pasajeros y transportando vehículos y carga rodada) entre el Reino Unido y Holanda. Bajo las contraseñas de dos nuevos armadores que lo rebautizaron como Nord Gotlandia y Nordlandia, este barco cubrió entre los años 1989 y 2013 una  línea regular  que enlazaba los puertos de Helsinki y Tallín. Después de sufrir algunos accidentes y quedarse atrapado en dos ocasiones en las aguas heladas de Helsinki, en junio de 2013 el barco era comprado por la naviera Isabella Cruise que lo registraba en Belice con el nombre Isabella I. Fletado en 2013 y 2015 por Trasmediterránea, finalmente, esta compañía lo compraba en 2016. Después de sufrir algunas reformas en los astilleros de Gibraltar, este veterano ferry era matriculado en Chipre y renombrado como Almariya para navegar en la línea regular entre Almería y Nador.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAFerry ALMARIYA saliendo del puerto de Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 3 de abril de 2018.

Casualidades

Juan Carlos Cilveti Puche | 24 de octubre de 2017 a las 8:58

El viernes 29 de septiembre, Baleària posicionaba en Málaga al ferry de bandera chipriota Dénia Ciutat Creativa. Tras estrenarse en la ruta del mar de Alborán con un buque de alta velocidad y cambiarlo por dos catamaranes rápidos, esta naviera, que aún no ha cumplido un año en la línea con Melilla, finalmente apostaba por un ferry tradicional para sus navegaciones a la ciudad autónoma.

Pero con independencia de esta circunstancia,  hoy les contaré  una curiosa casualidad que hace referencia a este barco. Construido en Holanda en 1992, este buque iniciaba su vida de mar con el nombre Via Ligure para la naviera transalpina Viamar di Navigazione que lo usó para transportar coches y carga rodada por aguas italianas. Reformado para llevar pasajeros en 1994 y rebautizado como Ionian Star con la contraseña de la naviera griega  Strinzis Lines, en el año 1999 el barco era comprado por la Compagnie Méridionale de Navigation que tras renombrarlo como Scandola lo empleó para cubrir una ruta entre Marsella y Córcega. Publicitado como un cruise-ferry y después de un breve alquiler con los colores de la compañía holandesa ASA Lines, en 2013 Trasmediterránea lo fletaba para navegar en competencia directa con Baleària entre Valencia e Ibiza.

Finalizado aquel flete, en 2016 Baleària compraba el barco por 15 millones de euros para, rebautizado como Dénia Ciutat Creativa, posicionarlo en la ruta Barcelona Ciudadela; una línea que dejaba hace algo más de un mes para venir a Málaga.

Un curioso buque de 150 metros de eslora y capacidad para 399 pasajeros que ahora tendrá que enfrentarse en el mar de Alborán a la centenaria Trasmediterránea, la naviera para la cual navegó no hace demasiado tiempo.

Denia Ciutat Creativa 29-IX-1715DÉNIA CIUTAT CREATIVA en su primera entrada a Málaga en septiembre.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 24 de octubre de 2017.

El primer temporal

Juan Carlos Cilveti Puche | 28 de febrero de 2017 a las 9:57

Desde que existe una conexión marítima con Melilla, las cancelaciones puntuales o los viajes en condiciones de navegabilidad casi imposibles, han sido una constante en esta ruta. Teniendo en cuenta las muy especiales condiciones meteorológicas del mar de Alborán, la historia náutica de Málaga y  Melilla está repleta de temporales y barcos  que se enfrentaron   en épicas batallas contra el viento y las olas.

El lunes 19 de diciembre de 2016, la naviera de origen valenciano-balear Baleària se posicionaba en el puerto malacitano para cubrir una línea con Melilla. En libre competencia con Trasmediterránea, que este año cumplirá los cien años en la ruta del mar de Alborán, Baleária comenzaba sus viajes con un ferry rápido; una singular circunstancia que se suma al histórico hecho de que dos compañías operen en esta línea.

Y como al final, más tarde o temprano tenía que llegar, hace unos días, Baleària se enfrentaba a su primer temporal. Con la imposibilidad de salir a la mar, el barco de esta naviera, al igual que el de la competencia, anulaba su entrada malagueña en la tarde del 20 de febrero. Tras esta decisión, y  aún con el mar de Alborán muy enfadado, al día siguiente,  mientras Trasmediterránea cancelaba, el ferry rápido de Baleària decidía salir, y el habitual viaje de cinco horas se convertía en una  larga odisea de ocho.

Y aunque esto que les he contado no es nada extraño, lo más curioso de esta historia es que una compañía decidiera navegar con mal tiempo y  la otra no; una circunstancia que evidencia una clara competencia y en la que los pasajeros de Baleària que vivieron esta experiencia, fueron testigos de cómo esta naviera se estrenaba en un temporal en la ruta de Alborán.

Nissos Chios BaleariaFerry rápido de Baleària que sufrió su primer temporal el 21 de febrero.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 28 de febrero de 2017.

Batalla en Alborán

Juan Carlos Cilveti Puche | 6 de diciembre de 2016 a las 9:32

Esta pasada semana, saltó la noticia de que Balearia se posicionará en Málaga para cubrir una línea regular con Melilla. Y aunque la manera de informar a los medios sólo se limitó a una simple nota de prensa (probablemente en unos días se realice una presentación con más parafernalia), lo que sí está claro, es que la llegada de esta naviera generará una verdadera guerra comercial para captar al  pasaje que quieran navegar en la ruta del mar de Alborán.

Y aunque la competición con la centenaria Trasmediterránea parece que será complicada, lo que sí está claro, es que los nuevos aires de la naviera balear favorecerán que muchos prueben el viaje; una navegación que se publicita en cinco horas de duración y en las que las actividades a bordo recuerdan a las que se pueden vivir en los buques de crucero.

Ante esta perspectiva, y teniendo en cuenta que el día a día nos mostrará la realidad del tiempo efectivo de la singladura y de lo que se pueda hacer o no a bordo, las dos verdaderas piedras de toque con las que Balearia tendrá que lidiar para llevarse parte del pastel de la línea serán los precios de los billetes y sobre todo la carga que pueda movilizar.

Con una política de tarifas muy centrada, como no podía ser de otra manera, en los residentes de la ciudad autónoma y unos horarios nada parecidos a los que en la actualidad gestiona Trasmediterránea, el tema de la carga, del que por el momento no se ha hablado nada, seguramente sea el que incline la balanza y nos diga en no demasiado tiempo si esta nueva línea es o no rentable.

Una apasionante aventura que dará mucho que hablar en los próximos meses y que muy bien podría ser calificada como la batalla del mar de Alborán.

Trasmediterranea BaleariaFerries de Balearia y Trasmediterránea que navegarán en la línea con Melilla.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 6 de diciembre de 2016.

Cuatro cambios de imagen

Juan Carlos Cilveti Puche | 19 de abril de 2016 a las 8:26

Al hilo de la celebración de los 100 años de historia de Trasmediterránea (un significativo evento del que se hablará mucho en Málaga), hoy me gustaría contarles una curiosa circunstancia relacionada con el Fortuny, el  actual Melillero titular que cubre la ruta del mar de Alborán.

Tras el impacto que supuso el posicionamiento en aguas malagueñas del Juan J. Sister (si lo recuerdan aquí lo denominamos como el Trasatlántico de Melilla), y la posterior la llegada del Sorolla, en abril de 2015, el Fortuny atracaba en el puerto malacitano para recibir de su hermano gemelo la titularidad de la línea melillense.

Luciendo los colores blanco y rojo  que en la actualidad llevan todos los buques de esta compañía, el Fortuny llegaba a Málaga mostrando en sus costados la marca Trasmediterránea Acciona; una inscripción que en febrero de este año era modificada por el logotipo del centenario.

Pero con independencia de esta circunstancia, y dejando a un lado que el estreno oficial de este emblema se realizó en aguas malagueñas, resultan curiosos los cambios de imagen que, hasta la fecha, ha mostrado el Fortuny en su casco.

Tras ser entregado a Trasmediterránea en 2001, este ferry recién construido comenzaba su vida de mar con los colores verde y azul que por entonces representaban a esta compañía. En 2006, ya pintado de blanco y rojo, los costados de este barco lucieron la marca Acciona Trasmediterránea; un logotipo que en 2013 fue modificado por la inscripción Trasmediterránea Acciona.

Cuatro cambios de imagen para un mismo barco; un ferry, el Fortuny, que si no hay cambios celebrará los 100 años la línea entre Málaga y Melilla, una de las más importantes rutas marítimas de esta compañía.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAFORTUNY mostrando en Málaga el logotipo del centenario de Trasmediterránea.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 19 de abril de 2016.

El trasatlántico de Melilla

Juan Carlos Cilveti Puche | 24 de febrero de 2015 a las 8:37

El 23 de septiembre de 2006, el ferry Juan J. Sister llegaba a aguas malacitanas para hacerse cargo de la titularidad de línea del mar de Alborán. Sustituyendo al Ciudad de Valencia, este buque, comenzaba una larga historia de navegaciones diarias que los ha mantenido unido a Málaga hasta noviembre de 2014.

Construido entre los años 1992 y 1993 en los astilleros finlandeses Kvaerner Masa-Yards Inc., este ferry, era entregado oficialmente a Trasmediterránea el 12 de mayo de 1993, comenzando desde aquel instante una carrera que, hasta la fecha, lo ha vinculado fundamentalmente a Canarias y al puerto de Málaga.

Bautizado en esta columna como el Trastlántico de Melilla, el Juan J. Sister, tercero de una saga de barcos con el nombre de uno de los cofundadores de la Compañía Valenciana de Navegación (embrión de la Trasmediterránea), desde su llegada a aguas malagueñas revolucionó la historia de los Melilleros con un aspecto muy diferente al de los anteriores barcos que habían navegado en esta línea y unas muy superiores capacidades.

Con las incidencias propias de un buque que a diario cubre una ruta fija, quizás, y dejando un a lado el accidente que hace unos días lo llevó a todas las portadas de los periódicos malagueños, el más significativo hecho vivido por este ferry durante sus años como Melillero ocurría en 6 de marzo de 2010, cuando un fuerte temporal lo mantuvo cerca de ocho horas en la bahía malacitana a la espera de poder entrar en puerto.

Una intachable carrera repleta de normalidad y buen hacer, que quedará sumida en el olvido cuando se hable del Trasatlántico de Melilla, y sólo se recuerde a este barco como el que chocó contra el muelle uno y hundió un velero en febrero de 2015.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl JUAN J. SISTER entrando en Málaga el 23 de septiembre de 2006.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 24 de febrero de 2015.

La tragedia de Ramón Morelo

Juan Carlos Cilveti Puche | 9 de septiembre de 2014 a las 8:42

Una semana después haber cumplido 20 años,  corría 1921, Ramón Morelo llegaba a Málaga procedente de una pequeña aldea de su Galicia natal. Con la esperanza de poder instalarse con su esposa lo antes posible, Ramón, que se había casado días antes emprender su viaje, acudió a los muelles malagueños en busca de trabajo.

Después de malvivir durante varios meses, un marinero gallego de la Compañía Trasmediterránea consiguió que nuestro protagonista embarcara en el buque A. Lazaro para cubrir eventualmente una  plaza de fogonero. Con su primer sueldo, en septiembre de 1921, Ramón pagó el viaje desde Galicia a Málaga de su esposa. Tras permanecer escondida en el barco varias semanas (por aquellos años no era nada extraño que algunas mujeres de la marinería vivieran de una forma ilegal en los buques donde trabajaban sus maridos), finalmente la familia Morelo consiguió alquilar una vivienda en un corralón de Capuchinos.

Ya con un techo y con un trabajo fijo, Ramón y Agustina, que así se llamaba la joven esposa  de nuestro protagonista, tuvieron su primer hijo. Tras éste, y mientras Ramón seguían navegando en el A. Lazaro, la familia creció, y a finales de 1925 nacía el cuarto vástago de la pareja.

En febrero de 1926, el corralón donde vivía la familia Morelo sufrió un importante incendio. En el siniestro, perdían la vida Agustina y sus cuatro hijos: tres niños y una niña de apenas unos meses. Al día siguiente del accidente, cuando el Melillero llegó a Málaga, Ramón conoció la trágica noticia. Después de celebrarse el entierro que corrió a cargo de la Trasmediterránea, Ramón Morelo pidió un nuevo destino en un lugar lo más alejado posible de donde había perdido a su toda familia.

Antonio Lázaro antg bnVapor A. LAZARO donde navegó Morelo durante sus años en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 9 de septiembre de 2014.

La huelga de agosto de 1919

Juan Carlos Cilveti Puche | 12 de agosto de 2014 a las 7:55

A principios de agosto de 1919, la Sociedad de Capitanes y Pilotos de la Marina Mercante,  desde Barcelona, convocaba una huelga general. Con el objetivo de conseguir mejoras salariales y una más clara notificación de las planificaciones de los horarios de trabajo, el paro laboral, muy pronto se extendió a la totalidad de los puertos españoles.

Procedente de Barcelona y con destino a Sevilla, el vapor de la Compañía Trasmediterránea Ausias March, llegaba a aguas malacitanas días después de haberse convocado la huelga.  Durante su  maniobra de atraque, los buques de bandera española que se encontraban amarrados en los muelles malagueños, en muestra de desaprobación, comenzaron a hacer sonar sus sirenas y campanas. Mientras esto ocurría, desde tierra, muchos marineros que estaban secundando la huelga se acercaron al barco para increpar a la tripulación del Ausias March.

Tomada la decisión de expulsar al capitán del vapor de la Sociedad de Capitanes y Pilotos, a bordo del buque de la Trasmediterránea, que no continuó su viaje previsto, se vivieron algunos enfrentamientos. Tras sumarse a la huelga parte de los tripulantes, algunos oficiales y marineros que no secundaron el paro, intentaron seguir sin éxito la rutina habitual del vapor. A estos trabajadores, el colectivo huelguista los denominó con el singular calificativo de  pistoleros contra sindicales.

El  sábado 30 de agosto, la tripulación del  buque J.J. Sister que sí estaba autorizado para navegar, recibió la orden de embarcar en el Ausias March; y este vapor, en el cual permanecieron los marinos que no decidieron secundar la huelga, comenzó a cubrir ese mismo día la línea regular entre los puertos de Málaga y Melilla.

Ausias MarchVapor AUSIAS MARCH atracado en el puerto de Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 12 de agosto de 2014.

Nueva imagen

Juan Carlos Cilveti Puche | 2 de julio de 2013 a las 7:31

El 7 de enero de 2006, coincidían en el puerto los ferries Ciudad de Valencia y Ciudad de Salamanca. Aquella curiosa circunstancia, además de permitirnos ver juntos a dos buques gemelos (ambos fueron los últimos ferries  de la Clase Canguro gestionados por Trasmediterránea), sirvió como presentación oficial  en Málaga de los nuevos colores de esta veterana naviera tras ser comprada por el grupo empresarial Acciona.

Manteniendo su casco en blanco, el Ciudad de Valencia, mostraba en sus costados una de franja roja que, en la mitad de la eslora del barco, se interrumpía para dejar paso a un logotipo que causó un verdadero revuelo en el mundo marítimo nacional e internacional.

Acompañando a la hoja de encina seña de identidad de este grupo empresarial, aparecía el nombre Acciona, y bajo éste, en un tamaño mucho menor, se mostraba la marca   Trasmediterránea.

Aquella circunstancia, que para muchos significó la total pérdida de identidad de una de las más importantes navieras del panorama marítimo español, pronto quedó en el olvido, y los buques de Acciona Trasmediterránea continuaron navegando luciendo su nueva contraseña.

Hace unos días, realizando la rotación que esta compañía efectúa todos los lunes (en esta el Melillero titular es sustituido por otro buque), el Sorolla llegaba al puerto mostrando una significativa novedad.

Debido a un cambio de identidad corporativa, aquel logotipo que tanto dio que hablar, venía cambiado. Perdiendo protagonismo la hoja de encina y la marca Acciona, el nombre Trasmediterránea volvía a destacar sobre el casco de este barco.

Una nueva imagen que poco a poco se extenderá a todos los buques de la flota de esta compañía, y que recupera el nombre de una naviera histórica.

Nuevo logotipo sobre el casco del buque SOROLLA.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (2 de julio de 2013).

Aquel curioso plano

Juan Carlos Cilveti Puche | 16 de abril de 2013 a las 8:14

El  26 de septiembre de 2011, atracaba en el puerto el ferry de Acciona Trasmediterránera Murillo. Sustituyendo al también ferry Santa Cruz de Tenerife, este barco, llegaba para hacerse cargo de forma provisional de la rotación que todas las tardes de los lunes se realiza en la línea regular entre  Málaga y Melilla. Al tratarse de un barco mucho más grande que melillero titular, el Murillo, a propuesta de su capitán, estableció su atraque en el muelle de Levante; una circunstancia verdaderamente novedosa y que hasta la fecha nunca se había efectuado.

Después de organizarse una compleja operativa que implicaba el transporte de los pasajeros en autobús desde la estación marítima del muelle tres hasta el muelle de Levante, y la escolta policial de todos y cada uno de los camiones con carga que iban a embarcar o desembarcar en el  ferry, el primer atraque del Murillo se convirtió en toda una odisea.

Con la intención de seguir repitiendo esta operación durante su estancia malagueña (el Murillo tenía previsto mantener sus escalas de los lunes desde septiembre a noviembre), Acciona Trasmediterránea editó un curioso plano en el que se informaba a los pasajeros del nuevo atraque de este barco.

Tras una segunda estancia en el muelle de Levante, en su tercera y en sus posteriores visitas, el Murillo amarró en el muelle tres, el lugar habitual de todos los melilleros desde el año 1917.

Pero con independencia de esta circunstancia, lo más singular de esta historia lo constituye aquel pequeño plano informativo. Uno de los más curiosos documentos (por no decir el más), que la Trasmediterránea, o lo que es lo mismo, Acciona Trasmediterránea, ha editado en su casi centenaria relación con el puerto de Málaga.

Plano de atraque del melillero en el muelle de Levante.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (16 de abril de 2013).

El capitán Casares

Juan Carlos Cilveti Puche | 15 de mayo de 2012 a las 8:38

LA pasada semana, fallecía el capitán de la marina mercante malagueño José María Casares Barroso. Tras una dura enfermedad que muy pocos conocimos y que sufrió con ejemplaridad, José María se fue y en el recuerdo nos dejó su muy especial forma de ser y su desmesurado amor por la mar y los barcos.

Vinculado a la Trasmediterránea, compañía en la que pasó la gran mayoría de su vida de mar, el capitán Casares, como él me permitía llamarlo de una forma cómplice y cariñosa, aun residiendo en Cádiz, nunca se olvidó de su ciudad natal, y cada vez que la ocasión le era propicia, regresaba a Málaga y al puerto que tanto quería.

Después de cubrir durante años diversas rutas en diferentes buques (sus destierros como a él le gustaba decir), José María, ya al final de su carrera, conseguía el mando del ferry Las Palmas de Gran Canaria, y con “su barco”, regresaba temporalmente a Málaga para cubrir, durante varias campañas, la ausencia del melillero titular.

Y aunque nunca se separó de su cámara fotográfica (las instantáneas tomadas desde los alerones de los puentes de mando de los buques en los que navegó fueron una constante durante su carrera), el capitán Casares, una vez jubilado, se volcó en su afición por fotografiar barcos.

Ubicado siempre en los mismos lugares tanto en Cádiz como en Málaga (el desaparecido morro de Poniente era su punto preferido de disparo cuando estaba en su tierra), José María Casares vivió sus últimos años enganchado a las fotos mientras recordaba sus muchas vivencias en la mar.

Y aunque unos absurdos avatares impuestos caprichosamente por la vida rompieron nuestra amistad poco tiempo antes de su muerte, sirvan estas palabras para recordar a un gran hombre y marino al que nunca olvidaré.

José María Casares a bordo de su barco en el puerto de Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (15 de Mayo de 2012).

Maniobra accidentada

Juan Carlos Cilveti Puche | 20 de diciembre de 2011 a las 13:35

Aprovechando que el fast ferry Alcantara se encuentra reparando a flote antes de ser vendido, hoy les contaré una historia que su gemelo, el Almudaina, vivió en el puerto de Málaga hace algunos años.

En la primera semana de mayo de 2005, antes de que comenzara la temporada veraniega de viajes rápidos que la Trasmediterránea había instaurado en 2002  en el Mar de Alborán, el titular de esta ruta, llegaba a Málaga para realizar una serie de reparaciones en seco. Después de pasar unos días en el dique flotante, el Almudaina, ya puesto a punto, estaba listo para iniciar su trabajo.

El 13 de mayo, día en el que el ferry rápido debía salir del dique, amanecía nublado y ventoso. Con el  práctico a bordo y el remolcador Fuengirola situado a proa con un cabo de remolque, el dique comenzaba a hundirse y se iniciaba la maniobra.

Ya a flote y  muy lentamente, el Almudaina empezaba a moverse, mientras, el remolcador vigilaba que el buque saliera del dique sin tocar sus paredes. Varias rachas de viento que el Fuengirola no pudo controlar con su tiro, llevaron al fast  ferry a apoyar su banda de babor contra uno de los laterales del dique.  Ya con media eslora fuera, el Almudaina salió rozando su casco mientras el remolcador tiraba intentando minimizar los daños.

Finalizada la accidentada maniobra, el ferry quedaba atracado en el muelle 3 A3, y allí, se pudieron ver los desperfectos que el buque había sufrido. El roce con la pared del dique, además de haber hecho desaparecer la pintura a popa, había dañado una de las planchas del casco.

El Almudaina fue reparado a flote, y tras dos salidas para hacer pruebas de mar, finalmente iniciaba su trabajo en  la línea rápida entre Málaga y Melilla.

ALMUDAINA en el momento del accidente.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (20 de Diciembre de 2011).

Publicidad exterior

Juan Carlos Cilveti Puche | 6 de diciembre de 2011 a las 9:52

Algún día, los inmaculados cascos de los buques de crucero, comenzarán a lucir de una forma más o menos elegante anuncios publicitarios. Lo que hasta ahora estaba reservado para el nombre y el logotipo de la naviera, y en algunos casos, también para una dirección web, se convertirá en no demasiado tiempo, en un territorio virgen para anunciar cualquier producto que de forma directa o indirecta tenga relación con el barco.

Y aunque esto que les digo podría parecer un planteamiento disparatado, sólo habría que echar un vistazo a algunos ferries donde la publicidad exterior, ya es una realidad. Con el ejemplo por antonomasia de la compañía italiana Moby Lines, la cual, decora sus enormes ferries con los personajes de dibujos animados de la Warner Bros, aquí en Málaga, durante unas cuantas semanas, se podrá ver otro ejemplo de publicidad exterior aplicada a un ferry de bandera española.

Procedente de Cartagena, y tras haber pasado todo el verano navegando entre Valencia e Ibiza, la pasada semana llegaba al puerto malagueños fast ferry Alcantara. Este buque,  construido entre los años 1994 y 1995, fue el pionero en la línea de alta velocidad   que Trasmediterránea iniciaba en 2002 en el mar de Alborán.

Pero lo verdaderamente interesante de este buque, amén de su significación histórica para el puerto de  Málaga, lo constituye el enorme anuncio publicitario que viste toda su fisonomía.  Cubierto por plástico adhesivo, el Alcantara anuncia a lo largo de sus 95 metros de eslora  la marca de una conocida cerveza. Una curiosidad que no debe gustar nada a los puristas del mundo marítimo, y que constituye, sin duda alguna, el principio de la publicidad exterior a bordo de los barcos.

ALACANTARA luciendo su publicidad.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (6 de Diciembre de 2011).

WELL STIMULATION VESSEL

Juan Carlos Cilveti Puche | 8 de julio de 2010 a las 20:27

Mi noticia marítima de hoy (8 de Julio de 2010), sería la llegada a Málaga en escala técnica del buque SARAH.

Desde las 10:00 horas hasta aproximadamente las tres de la tarde, este extraño buque ha estado en la bahía malagueña. Procedente de Las Palmas y con destino Tarragona, el SARAH, consignado por Trasmediterránea, ha realizando el embarque de algunos tripulantes y técnicos.

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SARAH en la bahía de Málaga.

Pero con independencia de esto, lo más destacado es que el SARAH es un buque casi único en el mundo. Se trata de un diseño muy innovador, del cual, sólo hay unas cuantas unidades similares en activo.

Como se puede apreciar en la foto, el barco dispone de una proa muy especial. Un diseño, repito, verdaderamente nuevo y que como en casi todas estas cosas, tiene sus muchos partidarios y, también, su muchos detractores.

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SARAH. Foto J.A.G.

Con posibilidades de ser usado para diferentes actividades (es lo que en un principio, podríamos denominar como buque multipropósito), el SARAH (modelo SX121), está dotado de tecnología para trabajar en aguas muy profundas, casi siempre realizando funciones de prospección y extracción petrolífera o de gas; amén de otros trabajos que hasta la aparición de este tipo de buques estaban destinados fundamentalmente a barcos semisumergibles.

Y aunque se podrían decir muchas otras cosas de este barco (se podría hablar por ejemplo de que para estar trabajando parado en la mar, no necesita ningún tipo de fijaciones externas), lo que a mí más me ha llamado la atención, es cómo está clasificado este buque.

Me explico.

Todos los barcos, según a qué se dediquen, están incluidos en unas clasificaciones generales que determinan el tipo de barco del que se trata.

Por ejemplo: Buques de crucero (hacen recorridos turísticos más o menos largos), ferries o transbordadores (hacen cortos recorridos de transporte de pasajeros y pasajeros/carga), buques de carga general, buques de cargas especiales, portacontenedores, buques tanque, remolcadores etc, etc.

En el caso del SARAH, el Lloyd´s Register (la clasificadora-aseguradora más importante del mundo), denimina a este buque como WELL STIMULATION VESSEL, una expresión difícilmente traducible y que yo personalmente no conocía.

Sarah blog

Datos generales del SARAH. Cortesía SEA-WEB. Lloyd´s Register of Ships online.

Les dejo algunos datos más del barco:

SARAH

Año de construcción: 2009.

Construcción: El buque se construyó en dos diferentes astilleros:

ATVT Sudnobudivnyi Zavod “Zaliv”. Kerch, Ucrania.

Ulstein Verft AS. Ulsteinvik, Noruega.

Bandera: Chipre.

Armador: Marine Subsea Sarah Ltd.

Registro bruto: 11.572 RTB.

Eslora: 120 m.

Manga: 25 m.

Calado: 8 m.