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Milagro en escabeche

Carlos Mármol | 28 de junio de 2012 a las 6:06

Los excesos de optimismo, al igual que los entusiasmos superlativos, con frecuencia degeneran en la temeridad. Ora pro nobis. Para juzgar lo que pasó ayer en San Petersburgo, ciudad de múltiples puentes levadizos, cementerio de zares, hay que reparar en las reacciones de los líderes políticos tras conocer la noticia. En especial es importante analizar todo lo que se refiere al tono. En primer lugar, la prosodia heroica. Zoido (PP): “La ciudad sale fortalecida de la Unesco. Además, vamos a hacer un congreso mundial para poner en común los avances teóricos y doctrinales en relación con el paisaje urbano y los bienes patrimoniales”.

Después, el enfoque optimista. Espadas (PSOE): “Siempre dijimos que no existía ningún riesgo. Voy a ir a recoger a Zoido al aeropuerto. Hay que hacer una campaña de promoción turística para resarcir la imagen de Sevilla”. Por último, la siempre fecunda variante neoestoica del edil Torrijos (IU):“Habríamos ahorrado meses de preocupación innecesaria si el alcalde, con su actitud, no hubiese alentado una polémica que luego ha tratado de apaciguar”. Salvo este último, que puede permitirse el lujo de decir lo que piensa sin temor al efecto que implica la verdad, en los parlamentos de los munícipes late una evidente inconsciencia, una manifiesta voluntad de cargar la suerte. Denotan su carácter y, por tanto, su probable destino.

La Unesco nos ha perdonado la vida in extremis –algunos somos ya algo mayores para creer en los cuentos– y encima sacamos pecho. Humildad, sí señor. ¿No sería mejor dejar las cosas como están? ¿Conviene abusar de la buena estrella? Sobre todo después de ciertas conversiones repentinas. Hacer un congreso doctrinal no se antoja prudente: los de la Unesco pueden cambiar el veredicto después de ver la torre con sus ojos. No es educado tampoco mentar la soga en casa del ahorcado. Recoger a Zoido en el aeropuerto tampoco se entiende. Salvo que Espadas ande falto de cariño, el regidor ya trae su séquito almonteño. La campaña turística, menos: ¿Si no existía riesgo hay que volver a reincidir con los Reyes de Gregorio (Serrano)?

Nos quieren vender la carambola como victoria. Nada nuevo.

Ya lo escribió Góngora en una coplilla satírica.

“Que anochezca cano el viejo,/Y que amanezca bermejo,/Bien puede ser;/Mas que a creer nos estreche/Que es milagro y no escabeche/No puede ser”.

  • Francisco

    Es uno de los pocos comentarios exentos de demagogia que he leído acerca de la “Torre Túmbala”. Felicidades.