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El PP hace una ‘purga’ en Urbanismo

Carlos Mármol | 17 de julio de 2012 a las 6:06

Fin de semana de cuchillos largos. Como suena. Mientras Rajoy ponía el viernes al país al borde de una aparente rebelión civil con su cuarto programa de recortes, en las caracolas de la Isla de la Cartuja, sede de la Gerencia de Urbanismo, los particulares hombres de negro del alcalde, Juan Ignacio Zoido, hacían otras cábalas distintas, pero similares, dentro de su estricto ámbito de competencias, que es el municipal.

La dirección política de Urbanismo, encomendada hace apenas un año por el regidor a Maximiliano Vílchez, el más interestelar de sus 20 concejales (para desgracia de Beltrán Pérez; que aspira pero no termina de conseguirlo, y mira que el hombre hasta patrocina premios y da generosas subvenciones), había decidido acometer sin más dilación lo que eufemísticamente se conoce como una “reorganización de sus recursos técnicos y directivos para adaptar la estructura de la Gerencia a nuevos retos”. Hablando en plata: una serie de destituciones fulminantes y en cadena que vienen a suponer la primera purga interna en toda regla que acomete el PP en Urbanismo. Una purga sorprendente: hecha contra sí mismos y planteada poco más de un año después de llegar al poder. Un periodo de tiempo tan breve como singular.

Los cambios en el cuerpo directivo trascienden el generoso libro de las cuestiones internas de Urbanismo. Son decisiones llamativas, significativas y tienen una lectura política evidente, ya que se producen en el departamento municipal más importante del Consistorio, donde el gobierno de Zoido ha cosechado más fracasos (a pesar de la retórica) y que había sido recién modelado en función de sus deseos nada más acceder a la Alcaldía.

El alcalde, que todavía pregona en el ámbito autonómico su fe en los equipos técnicos y profesionales, sobre todo si los componen funcionarios, decidió hace algo más de doce meses entregar la dirección política de la Gerencia a Vílchez (relegando al edil Curro Pérez, su anterior portavoz en la materia durante su etapa en la oposición) y nombrar gerente de Urbanismo a Alberto de Leopoldo, ex directivo de Cajasol (rama empresas), quien llegó a dicho puesto (uno de los mejores pagados del Ayuntamiento) oficialmente por su notable currículum, pero también, un factor que se obvió por completo, por una serie de relaciones circunstanciales de índole familiar que inclinaron la balanza a su favor frente a otros posibles candidatos a pesar de que su experiencia en esta materia era escasa. Nula.

Precisamente para suplir esta carencia, admitida en privado, el PP decidió entonces convertir en el número tres de la Gerencia Urbanismo (el director técnico) al arquitecto Andrés Salazar Leo, un profesional con larga experiencia en la casa, en la que viene trabajando desde hace años, a partir de la época del PA, en distintos puestos de responsabilidad.

Era una manera de compensar la falta de conocimientos técnicos tanto del delegado como del gerente, el primero dedicado exclusivamente a marcar las grandes líneas políticas y el segundo, en cambio, más centrado en las tareas de índole organizativa, sobre las que el PP quería centrar su gestión. Para ello redactó en su día, con la ayuda de un topo dentro de la anterior dirección de la Gerencia, una amplia hoja de ruta que contemplaba, a medio plazo, un ajuste salarial y laboral en la plantilla de Urbanismo (450 trabajadores) que pensaba justificarse en público debido al descenso de los ingresos procedentes de la actividad inmobiliaria.

Salazar, que también había estado vinculado a la Escuela de Arquitectura, alcanzó así hace un año el puesto de director técnico tras trabajar a lo largo de su trayectoria en la Gerencia a las órdenes de todos los delegados de Urbanismo del PA (José Núñez, Mariano Pérez de Ayala, Rafael Carmona) y mantener funciones directivas (con algún altibajo) durante la etapa socialista (Emilio Carrillo, Alfonso Gómez de Celis, Manuel Rey).

Al llegar el PP al poder, fue ascendido al puesto clave del departamento urbanístico municipal, tras el gerente. Su misión era dar viabilidad urbanística cierta a las propuestas políticas del gobierno local. Una tarea, por otra parte, nada fácil, dado los compases iniciales de la etapa de gestión municipal de Zoido, que ha tropezado con problemas urbanísticos desde que empezó a gobernar Sevilla hace algo más de un año. La fórmula, aparentemente, se basaba en la confianza del nuevo gobierno local en un técnico municipal.

El técnico recién destituido, de hecho, acompañó este lunes al propio Zoido en la presentación del nuevo plan de aparcamientos. Horas después de este acto, el PP lo relevó como número tres de Urbanismo. En silencio. Sin informar. Sin dar explicaciones. Y, al parecer, de forma nada correcta. Una manera de funcionar que algunos, en la Gerencia, donde el capítulo laboral empieza a enquistarse (se auguran recortes salariales y un incremento paulatino de la jornada laboral, además de la desaparición de muchos elementos del capítulo social del convenio) ya han bautizado como el estilo De Leopoldo.

¿En qué consistiría? Pues en filtrar primero la destitución entre el personal al cargo del directivo cesado (un viernes por la tarde) sin llegar a confirmar antes la noticia al propio interesado, dejar pasar todo un largo fin de semana dejando dicha incertidumbre en el aire y, a continuación, nada más iniciada la semana laboral, tras la jornada de trabajo, confirmar la decisión alegando una razón tan peregrina como la falta de sintonía personal. Un criterio llamativo si lo que importa es la capacidad profesional. Conducta que además define un determinado carácter. Y cuyos resultados prácticos se irán viendo con el tiempo: sin Salazar como director técnico de Urbanismo el grado de solidez de las propuestas urbanísticas del PP, ya de por sí escasísimo, queda seriamente perjudicado.

El motivo es sencillo: en la actual cúpula directiva de Urbanismo ninguno de sus principales responsables sabe demasiado de la materia. Y eso no es lo peor: tampoco consiguen dar, por desconfianza o falta de recomendaciones adecuadas, con un perfil profesional que los asesore sobre su tarea política con un mínimo de fiabilidad. Cosa que se viene notando desde hace tiempo en cuestiones como la recalificación de Ikea, la polémica del aparcamiento de la Alameda de Hércules o la conversión de la Gavidia en un centro comercial. Todas ellas varadas, de alguna otra forma, no sólo por cuestiones de fondo, sino por la debilidad de los planteamientos técnicos municipales. La táctica oficial es disfrazar este talón de Aquiles con justificaciones políticas. Una fórmula que tiene escasa verosimilitud si se prolonga demasiado en el tiempo, como está sucediendo.

La destitución del hasta responsable técnico de Urbanismo no es además el único cambio. Hay más. Unos decididos. Y otros en barbecho. Vílchez ha optado también por sustituir de sus puestos o trasladar a otros cometidos a jefes de departamentos como Amparo Guerrero, Emilia Barrial o el histórico Juan García Gil, que fue también director técnico de la Gerencia en el mandato como delegado de Rafael Carmona.

En unos casos se trata de traslados con descenso de responsabilidades, puesto que estos directivos son empleados públicos y, en caso de su destitución como altos cargos, vuelven automáticamente a su correspondiente categoría laboral con la posibilidad además de cobrar (según establece su convenio) el plus salarial de dirección durante varios años más después de su cese. Como nuevo número tres de la Gerencia el PP promociona ahora a Jorge Almazán Fernández de Bobadilla, un ingeniero y abogado experto en gestión de obras, pero cuya experiencia en materia urbanística es una incógnita que sólo desvelará el tiempo. Si es que se lo dan.

  • Luis

    Andrés Salazar es un profesional con una enorme capacitación, buen talante y muy trabajador. Se arrepentirán seguro.

  • Jose Gestoso

    ¿Puede que este cese sea porque el cesado no sea afiliado al partido popular y estos nuevos gobernantes quieran poner a un quien sea como estan haciendo en otros ambitos como en parques que en alcosa tienen de director a un casi analfabeto?.

  • Manolito

    Tus amigos de hoy serán tus enemigos mañana.

  • Heladio de Vainilla

    Esto es muy sencillo, lo echan porque ya tienen al enchufado de turno que vaya a ocupar su lugar…eso es indudable.

    Sino tiempo al tiempo, y cuando se sepa quien es el nuevo, publicadlo de igual forma.

  • RAUL

    ESTOS SEÑORES DE LA PALOMA AZUL Q TANTOS GOLPES DE PECHO SE DAN Y Q A TANTA MISA ESCUCHAN ACTUAN DE ESTA FORMA POR QUE PREGONAN UNA COSA Y HACEN OTRA .SON DEL ESTILO DE LOS DE LA ROSA PERO MENOS SUTILES .EN FIN UNOS SINVERGUENZAS QUE NO LES IMPORTA NADA NI NADIE

  • José Antonio

    Este gobierno local quita de en medio a uno de los mejores profesionales del urbanismo que tiene esta ciudad.
    Habría que ver si esto viene de que el profesor Salazar no ampara algunas ideas peregrinas de las que vende a los cuatro vientos el Sr. Alcalde y que no se sostienen de ninguna de las maneras.

    Una más de un gobierno plagado de incompetentes y como además deja a las claras el artículo: no tienen ni idea de urbanismo

  • María E. Castillo

    Amparo Guerrero o Emilia Barrial son magníficas profesionales, con currículos impresionantes. Espero que quien ha decidido sustituirlas en sus puestos de trabajo, pueda justificar semejante despilfarro del capital humano. No creo que en la Gerencia de Urbanismo sobre más personal del que sobra en cualquier administración andaluza, llenas todas de amiguetes, de dudosa formación y capacidad. Y demuestran su incompetencia, cuando se toman decisiones como ésta.

  • Maria

    Sustituyen a técnicos de sobrada y probada competencia para nombrar a un político cuyo nombre ya se conoce sobradamente en la Gerencia.
    No tiene ni idea, pero es igual, el objetivo es cargarse a la Gerencia de Urbanismo; para eso nombraron al Sr. Vilches, experto liquidador de empresas aunque de Urbanismo sepa aun menos que yo que no se nada. Me avergüenzo como votante del PP.

  • Manu

    Si con la que está cayendo, un empleado público acepta el puesto de un compañero destituido por motivos no técnicos, es que es un pelota, un calzonazos o las dos cosas.
    Otra cosa, si como augura el artículo, cambian a A. Guerrero, con perdón, la están cagando, porque hay pocas personas que puedan demostrar las eficacia que esa señora. Por ejemplo, el desalojo de las caballerizas ilegales de Palmete es, en buena medida, resultado de su seriedad en el trabajo.

  • Estrabón

    “Reorganización” y “nuevos retos” equivale en el lenguaje político municipal del Sr. Zoido a prescindir de la excelencia, la honradez y la independencia para dar cabida al paniguadito, el servilismo y la mamela. En fin, como en las pizarritas de las tascas: falta un día menos para no votarte.

  • zoidindignado

    Jorge
    Almazan muy buen mushasho pero de urbanismo ni idea