La Noria » Archivo » El talento sin alfombra

El talento sin alfombra

Carlos Mármol | 14 de octubre de 2012 a las 6:15

El Ayuntamiento sólo concibe la participación ciudadana en la gestión municipal a través del asentimiento o la propaganda. El PP se queja de que no tiene dinero para nada. ¿Por qué no dejar a los vecinos la iniciativa?.

Existen dos formas de concebir la participación ciudadana en política local. Una, tradicional de la izquierda, consiste en dejar que los vecinos decidan las inversiones y supervisen el resultado de las decisiones políticas. Otra, históricamente más propia de la derecha, centrada en facilitar los servicios públicos –previo pago– a sus usuarios. Ninguna de las dos es perfecta. Y ambas son, en cierto sentido, necesarias. Lo llamativo es que, siendo esta cuestión una de las que más se ponderan en las campañas electorales y un asunto que siempre se vindica en los discursos de investidura –llenos de promesas que se dejan en el cajón a las primeras de cambio–, ninguno de los sucesivos gobiernos locales haya conseguido mezclar ambos planteamientos hasta lograr una fórmula propia que dé con el punto acertado, que casi siempre es el término medio, no los extremos.

La cuestión resulta mucho más sorprendente en el actual contexto municipal, marcado por la mayoría –absolutísima– de la que disfruta el PP en Sevilla. El rotundo triunfo de Zoido en las últimas elecciones locales, que cada día quedan más lejos para desconsuelo de algunos en la Plaza Nueva, aparentemente iba a permitir contar con concejales suficientes para, mientras los tenientes de alcaldes se centraban en las áreas más globales y estratégicas, el resto de ediles dedicaran su tiempo sólo a los distritos. A la gente.

Un problema de visión. Aparentemente ésto es lo que ocurre en el actual Ayuntamiento. Una división de funciones. Sin embargo, el modelo no está funcionando del todo. E incluso en determinadas ocasiones, hace aguas. Algo en lo que no se repara por dos motivos: muchos ciudadanos sólo conciben las juntas municipales territoriales como sedes burocráticas –desde donde se maneja el padrón o se dan talleres, por ejemplo– y, en el fondo, a determinados políticos la movilización ciudadana siempre le resulta inquietante. Problemática. Es mejor entretener a los ciudadanos que dejarlos que piensen por sí mismos.

Y, sin embargo, en los tiempos que corren no hay nada más necesario en los ayuntamientos que facilitar el protagonismo civil en la vida municipal. Algo totalmente distinto a la concepción aldeana que limita exclusivamente la participación de la sociedad civil a los cócteles de media tarde –con el cuerpo consular, a ser posible–, a la entrega de algún premio de ocasión o a la inauguración, como meros espectadores, de alguna obra menor.

El problema esencial, como casi siempre, es de concepción mental. De concepto. El gobierno municipal dijo al llegar al poder que la reforma de la estructura del Ayuntamiento sería una de sus prioridades políticas. Todavía no se percibe demasiado. Es cierto que algunos distritos concretos intentan atender a diario las demandas vecinales –políticamente minúsculas, pero trascendentes en la gestión de un ayuntamiento– en función de los limitados recursos disponibles, pero lo que no ha logrado todavía el equipo de Zoido es invertir la tradición política sevillana que insiste en ver a los ciudadanos como meros sujetos pasivos.

A los vecinos se les quiere para que respalden –a veces con el voto;en otras ocasiones ante la oposición– determinadas decisiones del Ayuntamiento, pero rara vez se les permite tomar el mando. Para eso ya están los concejales. A lo sumo, la relación se queda en la mera interlocución, muchas sonrisas, palmadas en la espalda y, eso sí, invitaciones al protocolo amable que el edil Beltrán Pérez administra desde el Palacio de los Marqueses de la Algaba, junto a la calle Feria. Si hay suerte, y se tiene poco aprecio al sentido crítico inherente a la propia concepción de ciudadanía –según su concepción clásica–, determinadas entidades pueden optar a algún tipo de subvención o ayuda pública con el pretexto de algún proyecto. No es raro que ambas funciones –las subvenciones y la administración de los distritos– hayan recaído en el mismo edil. No se concibe una cosa sin la otra.

El PP sigue en este punto sin demasiadas variantes el modelo de los socialistas, que desde los años de la transición desactivaron el movimiento vecinal –muy activo en la Sevilla del tardofranquismo– por la vía de la asimilación, la compra de voluntades o la connivencia, no siempre edificante, en determinados negocios. El PP todavía no ha tenido tiempo de llegar a esta situación. Pero todo se andará. Porque en apenas año y medio ya sufrió una crisis política de credibilidad por varios casos de clientelismo (familiar, como casi siempre) en algunos de sus distritos. Un desliz mayor del que se distanció Zoido, con sabiduría, porque tuvo presente el riesgo que supone que después de prometer eficacia, seriedad y profesionalidad se descubra que tienes un equipo dedicado a la guerra sucia. Tal y como se concibe la política hoy día, incluido el actual Ayuntamiento, lo malo no es contar con una unidad para cubrir las tareas de la tramoya teatral que existe tras la política, sino que la gente descubra de pronto la evidencia que tan bien contó Maquiavelo. Que el cinismo, en política, no es una excepción, sino la norma. Un método de conducta.

Hasta ahora el PP sólo ha dado pasos en la política de participación ciudadana en dos sentidos. Intentar cubrir el vacío que existía durante el anterior mandato municipal, cuando Monteseirín hablaba sólo de sus grandes proyectos mientras cuestiones esenciales, como el mantenimiento de los colegios, no funcionaban; y usarlos como canal de comunicación (es el término oficial) para estar en contacto con la calle. Todo esto es la teoría, claro, porque lo cierto es que el área de Beltrán Pérez trabaja sobre dos máximas:propaganda y agitación. Esto es: vender los logros del ejecutivo local, aplicar con disimulo relativo una cierta limpieza (ideológica) en determinados ámbitos del Ayuntamiento y ganarse el máximo apoyo de muchas entidades vecinales.

Cambio de enfoque. Se busca así no perder credibilidad –lo primero que se resiente cuando se gobierna– y apuntalar de forma estable los resultados que llevaron a Zoido a la Alcaldía. Toda esta estrategia, que es obvia para quien analice el panorama sin incurrir en el síndrome de Estocolmo y sin esperar ser agraciado con algún detalle (vía subvención) de Participación Ciudadana, pudiera tener sentido político (si es que se piensa que la política consiste en no perder el poder),pero no reporta demasiados beneficios a la ciudad. No fomenta la ciudadanía libre y con criterio, sino a electores fieles y agradecidos.

Hay otras fórmulas. Justamente son las que en estos momentos de crisis y falta de recursos resultan más necesarias que nunca. El gobierno local nos ha suministrado desde el primer día abundantes dosis de su único relato:“no podemos hacer casi nada porque las arcas están vacías y el despilfarro de PSOE e IU nos impide cumplir el programa”. No es que sea incierto. Sencillamente es una media verdad: en esta herencia, tan maldita, también están algunos de los únicos proyectos a los que el PP no ha tenido más remedio que recurrir para defender que Sevilla no está parada (Fibes, Ciudad de la Imagen, Nuevo Amate).

De cualquier forma, la cuestión no es el pasado, sino el futuro. No hay dinero. Bien ¿Se puede hacer algo para salvar la situación con la ayuda de los ciudadanos? Sin ser garantía de éxito, puede intentarse. Por ejemplo: dejar que sean los propios vecinos quienes doten de uso con sus propias iniciativas edificios tan importantes como la Fábrica de Artillería o el Mercado de la Puerta de la Carne, el Pompidou (imposible) de Zoido. A falta de inversores, está la gente que tiene ideas y talento. En Plaza Nueva hay quien piensa que si los vecinos conquistan ahora estos lugares después ya no se le podrá poner la alfombra roja a los inversores. ¿Sería malo acaso?

  • Andrés Hurtado

    La verdad es que la participación de los vecinos va dar un salto cualitativo, hace unos días estuvo el Sr. Pérez en la tele oficial y habló de que los vecinos iban a poder participar virtualmente en los distritos a través de un juguetito informático que le han puesto a este hombre. Parece que desde Suiza han llamado preguntando por tan novedoso sistema de participación directa, que tanta influencia va a tener en los próximos siglos, hasta los del 15M van a llevar camisetas con la foto de D. Beltrán … al tiempo. Ésto es que van a ser los distritos a partir de ahora, oficinas donde se resuelven todos los problemas del ciudadano, sin papelitos ni nada, tú te conectas a la página del Ayuntamiento y en dos días, tu calle arreglada, el árbol podado, el bar cerrado, el colegio abierto los fines de semana, etc; se acabó ya el cutrerío de los distritos con sus talleres de sevillanas y de ganchillo, ahora van a ser el vehículo de expresión vecinal, donde la gente va a participar y formar parte del Ayuntamiento de una manera real y efectiva, como dice la constitución. Lo dijo Beltrán, Don Carlos.

  • triana

    Este gobierno esta peleandose hasta con sus “amigos” la participacion de los vecinos y entidades se limita a hacer comentarios al presupuesto de los Distritos 2013, ya decidido por los Delegados. Tambien la herencia recibida esta en los colegios, el ultimo gobierno de Monteseirin invirtio 54 millones de euros

  • Rafaeliz

    La falta de liderazgo vecinal y asociativo es me temo otra de las fallas de los barrios sevillanos. Quienes sin los portavoces del barrio, porque no existe una macrocomunidad por barrios, por zonas por ejemplo constituida por los distintos presidentes de comunidad, cual es el foro de suplicas, mejoras y quejas. El barrio de san bernardo, antiguas cocheras de renfe sigue ocuPado por 30 o 40 chabolistas, los solares publicos dotacionales abandonados y llenos de basura, el jardin de la buhaira sobre todo en la zona de san bernardo sucio y degradado con sus muros llenos de grafitis, sucios y pandillas de chavales que campan a sus anchas, con numerosas botellonas, no invita a pasear, da verguenza! A quien quejarse, o aportar trabajo voluntario o iniciativa? Porque no existe una policia de barrio a pie en vez de esos prepotentes policias en moto que solo intervienen fugazmente? El distrito nervion no responde a los mails, que hace el ciudadano medio? Esconder la cabeza bajo tierra?

  • Rafaeliz

    Tomar iniciativa en edificios publicos como el abandonado mercado puerta de la carne o la antigua estacion de cadiz que acoje a los sufridos tenderos del mercado desde hace mas de 19 años algo que iba a ser provisional requieres de una fuerte inversion publica al ser espacios dotacionales. Convertir la fabrica de santa barbara en un espacio artistico cintemporaneo me parece un desideratum de imposible cumPlimiento, tipo matadero de madrid o pompidu frances pues requiere igualmente una fuerte inversion. Mucho me temo que el sevillano medio vive de espaldas a el arte y la cultura con espacios como el caac tan poco frecuentados a pesar de su belleza y gran interes. San Bernardo es un barrio que naufraga, sin mercado, con 30.000 m2 de la antigua artilleria, la estacion de cadiz a la deriva, los suelos dotacionales de campamento sin proyectos( porque no se proyecto aqui la universitaria biblioteca) y ocupados por gitanos rumanos, un mercado en estado de ruina y unos jardines de la buhaira sucios y ocupados por pandillas. Ademas de ello el centro civico de san bernardo en manos de okupas. Donde hay que expresarse en la parroquia ? Un cumulo de desatinos y de dejadez y es que los politicos ni pasean pues si lo hicieran se les caeria la cara de verguenza. Se podrian instalar la biblioteca universitaria en santa barbara, licitar una sala de conciertos, o actividades culturales, crear espacios deportivos que den vida a los solares de las antiguas cocheras ( tipo playground del plantinar simpre repleto de deportistas) recuperar definitivamente la estacion de cadiz sea para mercado y recalificar el mercado para usos privados comerciales para mercadona o similar pues sufrimos el monopolio del mediocre super Mas….. Algunas actividades requieren inversion otras menos, pero la excusa de la herencia condena a san bernardo a su abandono y olvido…

  • José

    Coincido pleamente en que, si el PSOE consiguió desactivar cualquier movimiento vecinal que no fuera de su cuerda, el PP ha logrado anular incluso a los que tratan de colaborar con el gobierno municipal para mejorar su barrio. Un ejemplo de ello es el Distrito de Triana y su Delegado Francisco Pérez. Los vecinos le hemos trasladado problemas que tiene el barrio (botellona, ruido, suciedad, veladores ilegales, bares sin licencia, problemas de aparcamiento que se podrían paliar, etc.) sin que el Delegado haya prestado la más mínima atención a estos problemas cuya solución no requiere dinero, sino únicamente voluntad de resolverlos. Muchos nos replantearemos en las próximas elecciones a quién votar.

  • José Manuel

    Un equipo de gobierno municipal que anuncia a bombo y platillo una nueva herramienta vía internet para estimular a la participación de sus vecinos virtualmente a través de los Distritos y que conociendo que el Ayuntamiento ya dispone de una plataforma del mismo tipo (Gestión Online: Trámites en línea del Ayuntamiento de Sevilla, como se oferta en la página municipal ww.sevilla.org) para acercar la gestión y atención a los ciudadanos y cuyos trámites de cierta delicadeza para los gobernantes están siendo desactivados de dicha plataforma, como son las denuncias en ciertas materias de interés para los vecinos de la ciudad, obligando a realizar ciertas tramitaciones como hace años atrás, haciéndolas más imposibles que antaño, o que para los avisos a la Policía Local en materias urgentes pero no de emergencia, tengan que pasar por el 112, solo me hace pensar en dos opciones; a) Temen que el uso de las nuevas tecnologías para el acercamiento de la gestión hacía el ciudadano les que pudieran resaltar las carencias o con inacciones en ciertos asuntos que no son de su interés o b) Entretener a los vecinos con un espacio para sus peticiones y usar a los ciudadanos como fuente de ideas que en caso de coincidir con sus intereses poder revendersalas a sus potenciales votantes. Creo que esta corporación no está falto de ideas sino que su capacidad de actuar en interés de los vecinos de Sevilla está en contracorriente con quienes le marcan las líneas de actuación por intereses particulares y claro ahí está el resultado, muchas fotos y pocas acciones. Hay actuaciones del Ayuntamiento que no conllevan coste económico, como vigilar el cumplimiento de las Ordenanzas, pero esas no deben ser su prioridad. Y yo me pregunto ¿De qué Sevilla vienen estos señores y señoras? Y lo peor ¿Donde quieren llevarnos? Yo solo quiero saber que, quien asumió voluntariamente la responsabilidad de hacer una ciudad en la que sus vecinos se sintieran orgullosos por ser sevillanos, por que solo desea que seamos reconocidos como vecinos de una ciudad que intenta auto-bautizarse como la cuna de la tapa o la ciudad de los 10.000 veladores. Sevilla y los sevillanos y sevillanas nos merecemos algo más.