Wayne’s World

Antonio Galiano | 26 de octubre de 2010 a las 22:53

El mundo de Wayne Rooney es toda una continua e imprevisible incógnita. Mucho más en lo personal que en lo profesional, pero por las especulaciones y confirmaciones  sobre este último campo, su nombre se ha escuchado  más que el de Mourinho en los últimos días. Todo un mérito a tener en cuenta.

Me quedo, no me quedo, me dan más dinero, no me dan más dinero … me dan más: me quedo. Básicamente eso es lo que pasó la semana pasada en apenas tres días en los que tanto Alex Ferguson como el jugador  tiraron de estrategia para conseguir lo que querían. El técnico (que apareció abatido y semilloroso para anunciar que Rooney quería dejar el equipo) consiguió que su estrella no levantara el vuelo para convertirse en la tercera insignia que se le marcha en siete años, tras las espantadas madridistas de David Beckham y Cristiano Ronaldo. Rooney consigue que le doblen el suelo de golpe y porrazo con un simple pero serio amago, tras un principio de temporada para el olvido. Más eficaz aún que en el área.

Es evidente que la inteligencia de Rooney hace dudar de que tan rentable plan express se le haya ocurrido a él solo. Estamos hablando de un jugador que era el mejor aval de un estudio que concluía que los delanteros centro eran mejores cuanto menor fuera su capacidad intelectual; el que empujó a Casillas en el Bernabéu para que se estrellara con una valla publicitaria cuando el balón ya no estaba en juego; al que fotografían fumando u orinando en la calle regularmente; el que amenazó a su compañero en el Manchester Cristiano Ronaldo porque se alegró de su expulsión en un duelo de cuartos entre Inglaterra y Portugal en la Eurocopa de 2004; el que ha sido pillado con una prostituta de lujo cuando su mujer estaba embarazada (un hecho que ha provocado que hasta Coca Cola retire su imagen de una campaña publicitaria); y un largo etcétera de ricuras protagonizadas por esta criatura que cumplió 25 años el domingo 24 de octubre.

Pero aunque por su comportamiento y aspecto parezca uno de esos ingleses que campean por Ibiza o la Costa del Sol , Rooney es uno de los mejores delanteros del mundo y estrella de un club de los más grandes de Europa. Sin embargo, los escándalos en los que normalmente se ve envuelto torpemente y una turbulenta vida privada amenazan con que no llegue a culminar una carrera de la magnitud que se le presuponía cuando emergió en el Everton y recaló por una millonada en el Manchester. Además , la afición inglesa también empieza a reprocharle que no haya sido capaz por ahora de echarse a la selección a sus espaldas en las dos eurocopas y mundiales que ha jugado.

El talento desperdiciado en una vida de excesos es algo muy frecuente en los jugadores  de fútbol en general, pero aún más en los que son tan primarios, pero parece que afortunadamente Wayne respeta una figura que piensa por él. Apuesto a que con todo lo que sea Ferguson, sin su mano y tutela, Rooney se hubiera convertido en un Gascoine cualquiera (algo que en un futuro no descarto). Otro de esos brillantes jugadores a los que la historia se les escapa entre su visceral instinto. El escocés pone la cordura, Rooney, cuando se centra, los goles. No creo que Ferguson  lo quiera como a un hijo precisamente, pero lo necesita.  La relación es parasitaria. Por eso y por lo giros que ha dado la situación en los últimos días no cabe descartar que el urdidor de tan beneficiario plan para ambos sea el técnico. Ambos están contentos; uno cobra más y el otro se queda con su mejor jugador ¿No es demasiado sospechoso? Y los dueños del club soltando dinero como tontos. No pondría la mano en el fuego porque no se haya llevado también  su comisión como cerebro de la operación. Que 22 años en el mismo sitio y lidiando con jugadores de lo más variopinto dan para mucho.

Los comentarios están cerrados.