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La puesta en valor de Arbeloa

Antonio Galiano | 17 de octubre de 2012 a las 13:36

Varapalos como el que Francia asestó este martes a una autosuficiente España sirven por lo menos para sacar conclusiones. La primera y primordial, que los partidos que no se cierran cuando se tiene la oportunidad están abiertos a todo tipo de accidentes (no se puede calificar de otra manera que te empaten con el tiempo de descuento cumplido cuando la última jugada es un córner a tu favor, por mucho que los franceses lo hubieran merecido antes). La segunda da esta vez la razón al innegociable doble pivote Busquets-Xabi Alonso. Y hay una tercera, una cuarta, una quinta… De entre todas esas reflexiones, sobresale una que viene a respaldar como uno de los jugadores más criticados de esta selección tampoco sobra, por mucho contraste de calidad que haya con el resto de compañeros.

Arbeloa, tan cuestionado durante la pasada Eurocopa por su carencia de habilidad en el juego de ataque y de toque de la selección, se echó de menos cuando se retiró por lesión. El juego del madridista no es para degustarlo y las dudas sobre su encaje en equipos como el Real Madrid y la selección son muy comprensibles. Es verdad que conjuntos de estos niveles no pueden permitirse contar con un lateral ciego en ataque. Cierto. El ejemplo es el Barcelona. Pero también se necesita equilibrio defensivo, y sobre todo sentido común, cuando un partido está roto y hay desprotección en centro del campo.

Por eso muchos de los que han criticado al lateral derecho de la selección se acordarían de él cuando Juanfran (del que se anhelaba una oportunidad para comprobar la capacidad de la selección con dos carrileros) intentó hacerse un autopase con el mismísimo Ribery (especialista matador a la contra) libre a su espalda, con el equipo volviendo de un córner y el tiempo cumplido. Todo un suicidio (no el único que hubo, pero sí el de catastrófico resultado) y un atentado al sentido común que viene a demostrar lo que aporta Arbeloa a este equipo. Solidaridad, cabeza y trabajo. Valores necesarios en todo conjunto.

Las crónicas atribuyen la mutación de Francia en la segunda mitad a la entrada de Valbuena, pero el efecto del cambio se multiplicó porque Arbeloa ya no estaba en el césped y Ribery era un peligro en cada jugada. Sobre todo por la disposición en el equipo que mantuvo Del Bosque. Posiblemente si hubiera entrado Javi Martínez de central y se hubiera adelantado a Busquets, se hubiera notado mucho menos el sufrimiento del extremo Juanfran, al que hay que agradecerle también que localizara en el campo la banda derecha en el ataque español, hasta entonces casi monopolizado por la izquierda. Pero el cansancio de Alonso y la lentitud de Busquets en la ayuda como central derecho, dieron a toda una Francia una ventaja casi inédita por ese ala hasta entonces.

Más allá de la conclusión, el error de Juanfran no debe servir para condenarlo. Simplemente se utilizó como recurso de urgencia cuando no se debía y no se enmendó la debilidad que ofrecía. Posiblemente con el pivote Alonso-Busquets respaldando y él subiendo hubiera salido mucho mejor la cosa. Para lo que sí debe servir es para poner en valor de una vez a Arbeloa, despreciado y casi caricaturizado por su inoperancia ofensiva. Quién diría que se iba a echar de menos un pelotazo o un típico pase atrás arbeoliano… Es tan triste como justo.

La ausencia del fijo

Antonio Galiano | 11 de octubre de 2012 a las 4:30

Andaba Juan Mata por Madrid en un acto promocional y no desaprovechó la ocasión para dejar caer, aunque de forma tímida, su decepción por su ausencia en la última convocatoria de la selección, la segunda consecutiva.

Es tan sorprendente que Vicente del Bosque no haya contado con él para los encuentros clasificatorios para el Mundial de Brasil de 2014 de Bielorrusia y Francia, como generalmente desapercibida su presencia cuando está entre los elegidos. Si bien es cierto que a su 24 años Mata ha sido uno de los fijos incuestionables del seleccionador desde su llegada, formando parte de las plantillas que ganaron el Mundial de Sudáfrica en 2010 y la Eurocopa de Polonia y Ucrania el pasado verano -no jugó ni un minuto hasta la final ante Italia, a la que marcó a pase de Torres-, más cierto es aún que el extremo ha jugado poco.

Mata ofrece a Del Bosque la opción de jugar con extremo izquierdo, pero el elegido siempre que se quiere abrir el campo es Navas por la derecha. También puede jugar de mediapunta o más retrasado para construir jugada, pero la acumulación de cartas de calidad en esos puestos es tal que casi tiene la puerta cerrada a la titularidad. Estos peros  se hicieron patentes sobre todo en la última Eurocopa, a la que llegaba como estandarte del Chelsea campeón de la Liga de Campeones y apenas jugó. Estuvo lejos siquiera de estar entre las primeras cinco opciones de cambio y participó en la final a modo de premio en un partido resuelto. No es un problema enteramente suyo, sino más achacable a lo caro que vende el puesto la generación de jugadores con los que tiene la suerte de compartir vestuario. Aunque algo también tendrá que ver él, que no desentona precisamente técnicamente y es más veloz que el resto.

En todo caso, que recuerde, es la segunda vez que un jugador se muestra disconforme en público con una decisión de Del Bosque. El primero fue Silva, al que no le sentó bien su escasa participación en la consecución del mundial -el partido de Suiza demostró que estaba en un estado de forma muy bajo- y reclamó más protagonismo en una entrevista algunos meses más tarde. Y lo tuvo, pero porque su rendimiento en el Manchester City lo han convertido en fundamental, no por otra cosa.

La ausencia de Mata, ahora en un estado de forma de imponente, podría deberse más bien a una lección técnica. Ante Georgia, Del Bosque explicó que quería dar descanso tanto al jugador del Chelsea como a Javi Martínez. Ambos habían participado en los Juegos Olímpicos después de Mundial. El problema del asturiano es que el Chelsea fue el que solicitó el paréntesis al seleccionador pese a que había de por medio partido oficial y él no se opuso. Ésto, unido a su bajo rendimiento durante los entrenamientos en Polonia y Ucrania, podría haberse interpretado como una falta de compromiso.

En todo caso, no vienen mal este tipo de episodios para mantener la intensidad de los jugadores y recordarle hasta al más imprescindible el privilegio del que disfruta estando en cada convocatoria. Con un potencial como el actual, sólo la falta de hambre y el exceso de confianza pueden derrotar a este equipo, y teniendo a todos en alerta, eso se previene. Valga de ejemplo el caso de Silva pese a sus quejas.

El aviso de Arconada

Antonio Galiano | 27 de junio de 2012 a las 13:22

Hubo un tiempo que nuestro acomodo como referente del fútbol mundial lo mismo no nos permite recordar (o no queremos). Un tiempo en el que la pelota daba en el palo y se salía en lugar de entrar. En el que los penaltis a españoles en momentos cruciales no se pitaban. En el que los goles legales se invalidaban. En el que el pie del portero no salvaba in extremis una final, sino que un disparo fácil resbalaba entre las manos de un meta mítico para colarse llorando dentro de la portería. Ese tiempo terminó, pero hay que tenerlo muy presente para disfrutar lo máximo posible del privilegio presente y perpetuarlo.

Puede ser coincidencia, pero también una señal que el fútbol te pone ahí. Este miércoles, en el que España se juega el pase a su tercera final consecutiva de un gran torneo (no es un sueño; sería la tercera final en cuatro años después de dos ganadas) hay una triste efemérides que tiene que hacer al aficionado español sentirse orgulloso de todos los jugadores de su historia y apoyar incondicionalmente a los actuales. Se cumplen 28 años de la final que España perdió con Francia en la Eurocopa disputada en suelo galo por un fallo del portero Arconada, que se confió en un tiro de falta inofensivo del hoy presidente de la UEFA, Michel Plantini. 28 años de que comenzara la maldición de los cuartos de final que asoló a España hasta la Eurocopa de Austria y Suiza.

Ese día, Arconada podía haber salido como un héroe, tal y como hizo Casillas en la final del Mundial de Sudáfrica ataviado con la camiseta que Adidas diseñó para el Mundial inspirada en la indumentaria que el arquero vasco vestía ese día. Lo hizo como villano para convertirse en otro símbolo del otrora derrotismo español junto a futbolistas como Cardeñosa, Míchel, Luis Enrique, Zubizarreta, Joaquín

Por ello en esta inédita etapa de éxitos ha recibido homenajes como el que Palop le tributó en la recogida de la copa en Austria y Suiza, donde el por entonces tercer portero de la selección y héroe del Sevilla más laureado subió para recoger su medalla con la camiseta original que el portero llevaba ese día. Platini tampoco quiso olvidarse de él y le recordó a Iker Casillas al darle el trofeo el qué le quitó a España el triunfo del 84. Una buena historia.

El 27 de junio de 1984, también se inició el periplo de Francia como bestia negra española roto hace sólo unos días con contundencia. Y, curiosamente, la selección se enfrentó también en ese torneo a Portugal en primera fase, con la que sólo pudo empatar. Ese empate sumado a la derrota que la España del breve Iñaki Sáez sufrió también en la Eurocopa lusa de 2004 supone que España nunca haya ganado a los vecinos ibéricos en la fase final de un torneo continental. Otra razón para ganar.

Más para bien que para mal, España ya no tiene miedo a nada. Ella lo causa, aunque no hay que caer en la autosuficiencia. Hay que cerrar los partidos. Contra Francia salió bien, pero los partidos se complican (que le pregunten al Barcelona por qué ha vendido la Liga tan barata este año). Igual que Arconada parecía imbatible, España tampoco se puede confiar con 1-0 por muy superior que sea.

‘Sálvame España’

Antonio Galiano | 14 de junio de 2012 a las 14:29

Y por si hubiera poco con el tema cansino del delantero (antes y después del partido ante Italia), a éste le salió un apéndice. Se nota que el grupo que maneja Vicente del Bosque en la selección es ejemplar porque la prensa no puede rebuscar nada dentro para amenizar los días que pasan entre partido y partido. No hay veteranos que se amotinen para contravenir las órdenes del entrenador; ningún Clemente de por medio que se busque palos o ningún bote de colonia que caiga en el pie de un jugador etc… Casi todos los jugadores son indiscutibles y para colmo el fantasma de los Barça-Madrid ya queda lejos. Hay que sacar petróleo de dónde sea para llenar páginas, y si no te lo dan los de dentro, pues que mejor que armar cualquier cirio con declaraciones externas y especulaciones.

Precisamente por eso le ha venido que ni pintado a la prensa que dos de sus fetiches, Luis Aragonés (sobre todo éste) y José Mourinho, den su opinión sobre el planteamiento que el seleccionador sacó en el debut de España en la Eurocopa. Es siempre lo mismo. Ya ocurrió en el Mundial de Sudáfrica cuando el ex seleccionador campeón de Europa se le ocurrió ganarse el sueldo en Al-Jazeera dando su opinión sobre el papel de España ante Suiza. ¿Tenía que mentir o irse por las ramas por deber patriótico? Que recuerde sólo dijo que había que ser más directo y moverse más arriba. Pues para la prensa cayó en el pecado capital de la envidia por el hecho de ser el antecesor de Del Bosque en el cargo y no apoyar la evolución de su herencia en un momento tan delicado.

Pasados dos años le ha ocurrido lo mismo. A pesar de valorar “positivamente” el empate español en el primer partido y decir que “España mereció ganar”, ha vuelto a pecar sólo por haber confesado -como el resto de los españoles- que hubiera jugado con un delantero centro de inicio -con Fernando Torres concretamente-. De nada sirve el gesto que tuvo Del Bosque en la recogida del Premio Príncipe de Asturias de los Deportes y agradecimiento público y privado del ex seleccionador. No puede dar su opinión en su trabajo por la combustión inmediata de la prensa, que rebusca y monta al instante un Sálvame Diario (apropiada comparación ahora que la Eurocopa reina en Mediaset) con un hombre de fútbol siempre coherente al que presuponen un “enfado” por una crítica tan liviana.

Es crudo, pero ese tipo de periodismo empieza a parecerse a la telebasura que tanto se critica en España por su baja calidad y su efecto narcotizante. El problema de todo esto es que el foco de atención se desvía de lo importante, el equipo. Ahora que está tan de moda incidir en la condición de distracción del fútbol ante la realidad económica que asola a España, hay que denunciar estos casos de marujeo deportivo que intentan rizar el rizo: distraer con meras especulaciones dentro del ya de por sí narzotizante fútbol. No se le puede sacar punta a todo y luego rendirse a los pies del triunfador cuando el viento sopla a favor, como ocurrió en los éxitos de la Eurocopa y el Mundial. Hay que ser un poco serios y no intentar magnificar una simple opinión para tratar de enfrentar a los dos hombres que han hecho de una selección perdedora una de las mejores todos los tiempos. Es preferible reducir planillos y escaletas antes.

Acercarse a…; alejarse de…

Antonio Galiano | 6 de junio de 2012 a las 12:07

La última jornada de Liga dejó al Villarreal y al Sporting de Gijón en Segunda División y al Zaragoza, al Granada y al Rayo Vallecano en Primera. Ya son parte de la historia las estampas de la locura vallecana y la depresión amarilla. Luego, la temporada se cerraría con la última victoria del Barcelona de la era Guardiola, en la Copa del Rey y ante el Ahtletic de Bilbao, que acabó perdiendo dos finales -también disputó la de la Liga Europa con el Atlético de Madrid en Bucarest-, en un año tan histórico como deslucido. Pero la conclusión del ejercicio, más allá de los resultados, también deja una singular lectura entrelíneas: la redundancia de la gracia o el mal fario de algunos personajes futbolísticos.

Definitivamente, si quiere que su equipo gane una competición de eliminatorias, prescinda del portero del Athletic de Bilbao Gorka Iraizoz, o, por lo menos, no lo alinee en el partido por el título. Con las dos finales perdidas con el equipo de Bielsa, el portero ha perdido cuatro desde que ganara la Copa del Rey con el Espanyol en 2006. La primera, de nuevo con el Espanyol de Valverde en la todavía Copa de la UEFA ante el Sevilla por penaltis, donde perdió el pulso con Palop. En las otras tres ha caído con el conjunto vasco: dos contra el Barcelona en la Copa y otra de Liga Europa contra el Atlético. No hay que tocar un trofeo e incluso mirarlo cuando se sale al campo en una final. Pero si Iraizoz la disputa, todo da igual.

Si quiere que su equipo permanezca al menos un año en la categoría en la que milita, olvídese de contratar a Miguel Ángel Lotina como entrenador. Es injusto, pero la labor de este buen entrenador -del que muchos se empeñan en destacar su figura triste- quedará marcada por haber descendido a cinco equipos. Particularmente dolorosos han sido los descalabros de dos equipos que han tenido un gran protagonismo en diferentes etapas de los últimos 20 años del fútbol español. Pero aún más grave que la entidad de los conjuntos caídos en desgracia es la forma de materializarse el drama. Ambos en la última jornada de Liga cuando partían con pocas opciones de bajar. Ambos cayeron para dejar la cara de Lotina aún más compungida y señalada. Ni maletines, ni compra de partidos ni nada. Promueva la contratación de Lotina entre sus rivales. Habrá una plaza menos para descender.

 

Se puede dar el caso contrario, el más normal, que pretenda que su club se salve por muy negro que lo tenga. En ese caso, su hombre es Luis García. El delantero ahora del Zaragoza, que llegó a estar a doce puntos de la salvación y 27 jornadas en puestos de descenso, ha logrado otra hazaña permaneciendo con su equipo en Primera. Su caso no sería tan llamativo si no mirásemos sus antecedentes. El jugador también formó parte del Zaragoza, Espanyol y el Mallorca que consiguieron salvarse después de estar desahuciados. Pero esta vez se ha llevado palma: ningún equipo había permanecido en la categoría después de estar a 12 puntos de la salvación.

Otro talismán de peso en eso de la permanencia es Raúl Tamudo. El veterano delantero, ahora del Rayo, nunca ha descendido a Segunda División. Ni con el Espanyol ni con dos recién ascendidos como la Real Sociedad, la temporada pasada, y el Rayo Vallecano ésta. Encima ha pasado a formar parte del olimpo rayista anotando el gol que en el descuento daba la permanencia a los madrileños.

Ahí quedan estas apreciaciones más propias de Iker Jiménez que otra cosa. Sólo queda una duda: ¿qué pasaría si reuniéramos a Lotina, Luis García y Tamudo en un mismo equipo? Nunca lo sabremos. ¿Quién se atreverá ahora a contratar al entrenador vasco?

Cuando lo gratis sale caro

Antonio Galiano | 8 de mayo de 2012 a las 22:13

Si se confirma la tragedia, creo que sería la primera vez que en lugar de sentir orgullo al ver a un español en el podio de unos Juegos Olímpicos se podría sentir vergüenza. Hace unos días, el Comité Olímpico Español (COE) hizo publicos los diseños de los uniformes y el chándal que lucirán los deportistas españoles en los Juegos de Londres este verano. Los uniformes no es que sean bonitos, aunque pueden pasar desapercibidos -mucho menos el femenino-, pero es que el chándal parece de cachondeo.

La firma encargada de diseñar la dichosa prenda ha sido la rusa Bosco Sport, algo que desde el COE intentan justificar alegando que la empresa de ropa deportiva lo ha hecho “gratuitamente y con garantía de calidad”. Y menos mal, porque si cobra, sería hasta denunciable. El chándal -que recordemos vestirán deportistas de la talla de Rafa Nadal o Pau Gasol- es feo y cutre sin más si se obvia la parte del pecho, pero si se mira ésta, la cosa roza lo dramático.

Debajo de la cara de los representantes españoles en el mayor acontecimiento deportivo del mundo aparecerá una especie de tribal oriental -o yo que sé de donde- digno del tatuaje más hortera o de una pegatina de un coche tuneado. Un adorno amarillo incomprensible en una indumentaria formal que nada tiene que ver con la cultura española y que ya está siendo motivo de burla justificada en Twitter y Facebook -termómetros sociales infalibles donde los haya-. El chiste más ilustrativo, un fotomontaje en el que se coloca el chándal al power ranger rojo y el uniforme femenino al amarillo.

Lo peor es que si no se critica el motivo del pecho, el resto de la prenda -incluido el bolso- no es nada que no se pueda encontrar buscando en una tienda de barrio o en un chino. Incluso apostaría que hallaríamos productos de mayor calidad. Digamos, intentando no ofender a nadie, que el diseño parece haberse hecho con otro tipo de medalla de oro como referente. Un desastre.

La polémica ha llegado incluso al Congreso de los Diputados de la mano de UPyD, que ha pedido al Ejecutivo que explique por qué se encargó a una firma extranjera el diseño si la Asociación Española de Moda había propuesto organizar un concurso para diseñarlo. Poco le podrá decir el Ejecutivo de Rajoy, ya que la decisión fue tomada por el anterior Gobierno, que ya encomendó  a la china Li-Ning la ropa de Pekín 2008. Teniendo en cuenta ésto, el ridículo español contrastará con la firma de los diseños de equipos como el estadounidense, que lucirá prendas de Ralph Lauren; el italiano, que vestirá Armani y Prada; o de Reino Unido, con diseños de Stella McCartney. Incluso ya se ha registrado una iniciativa on-line, en Actuable, para intentar cambiar la decisión del COE y dotar a la selección olímpica española de un “uniforme decente”.

Esta no es la primera polémica generada por una indumentaria deportiva ni mucho menos. La más reciente, el cambio de equipación del Sporting de Gijón, que presentó en primera instancia una equipación con la líneas rojas muy finas y que descartó finalmente ante la presión de la afición. También tuvo que renunciar a su iniciativa vanguardista el Athletic de Bilbao en su centenario con la camiseta ketchup -blanca con manchas rojas-, que llegó a estrenar en un amistoso para retirarla al mes de su presentación. Dos antecedentes de los que debería tomar nota a tiempo el COE para darse cuenta de que rectificar es de sabios y librar a los deportistas españoles de enfundarse esa indumentaria de dudoso gusto ante el mundo entero. Lo gratis puede salirle caro en términos de imagen. Yo no sé Nadal, pero yo me negaría a ponérmela.

¿Impropio de Guardiola?

Antonio Galiano | 3 de mayo de 2012 a las 13:44

Será un modelo y una institución que va mucho más allá del fútbol, pero también es una persona. Y eso hace que a veces diga lo que piensa en lugar de pensarse lo que dice, o que simplemente se equivoque. Y eso le ocurrió al término del antepenúltimo partido de Liga, en el que su equipo ya no dependía de sí mismo para evitar el alirón del Real Madrid. El cuarto en la cuenta atrás antes de su marcha tras cuatro años en los que ha conseguido armar el que para muchos es el mejor equipo de la historia y ha construido una imagen y un discurso intachables en el que algunos vislumbran un lado oculto al que ha dado veracidad con sus últimas declaraciones. “El Madrid es el justo campeón, pero han pasado muchas cosas… escondidas por nuestro silencio. Han pasado cosas y están ahí”. ¿Ahora qué pasa? ¿Es impropio suyo lo que ha dicho o era propio y no lo sabíamos? ¿Hay que darle la razón a los fans de Mourinho que argumentan que Guardiola es similar al técnico luso pero menos honesto y transparente?

Cualquier reconocimiento a la figura de Pep Guardiola se queda corto. Cogió un equipo de mucho talento mermado por rémoras de vestuario y el desgaste del hambre saciada y lo ha convertido en un sello a nivel mundial que se ha contagiado a la selección española que ha logrado ser campeona del mundo vertebrada gran parte en sus jugadores. Supo limpiarlo e incorporar canteranos que ni siquiera habían pasado por la Segunda División española que ahora son internacionales; expurgar de malas influencias al que ya es el mejor jugador del mundo, Lionel Messi, y hacerlo líder; y tejer una seña de identidad desde la deportividad y la educación que tiene que ser un ejemplo para cualquier alevín. Por eso ha decepcionado que estando en la rampa de salida manche ese modelo de comportamiento vertiendo a su manera esas dudas sobre cómo el Real Madrid ha acabado con su hegemonía.

No comparto las formas de Mourinho, y menos aún, la mayoría de las veces, sus quejas. No creo que haya ni que criticarlas porque se descalifican solas. Pero hay que reconocer que sí es verdad que todo el mundo sabe lo que piensa Mourinho porque lo dice. No sugiere, no suelta las cosas sin concretar para luego enconderse detrás de su verborrea y sarcasmo. Para las críticas y los halagos -tras ganar la Liga ha dicho que ha sido la más difícil de su carrera, un gran elogio al Barca viniendo de quien viene-, es así. Sabes de qué va y por qué lo hace, aunque repugne ese juego sucio. Pero su antítesis no es así, por eso en él esa torpeza desconcierta y pone sus intachables formas en entredicho para gozo del fanático madridista, Mou el primero. Y encima, justamente al final de su primer periplo azulgrana (está claro que habrá más en el cargo que sea), y en el momento más inoportuno, cuando ha sido vencido.

Está claro que se refiere a los arbitrajes, y lo mismo no le falta razón. No obstante, lo que se discute es que ha contradicho el discurso de club que impuso de no dudar de la limpieza de la competición ni de los árbitros cuando era respaldado por el éxito. Todo un desplante al aficionado azulgrana que tan orgulloso está de esa filosofía de hablar en el campo que comprende que el fútbol es un deporte en el que hay tener estilo hasta para perder. Aun así, pese a la claridad del error, ya han salido voces escudándolo que alegan que los “silencios” que cita se refieren a las enfermedades de Tito Vilanova y Abidal, pero esas tesis no se sostienen teniendo en cuenta que son dolencias que se han hecho públicas.

El Madrid ha ganado la Liga porque se la merece y lo ha hecho, sea como fuera, en el Camp Nou. Sea justo o no en la diferencia de pareceres. Guardiola es un señor y no debe tirar por la borda su legado deportivo y ejemplar. Todo fallamos, por eso quiero creer en ese ejemplo y me tomo su divagación como un borrón en su cuenta. Ese Barcelona no lo merece, como Mourinho tampoco merece ganarle la partida mediática consiguiendo que Guardiola se ponga a su altura.

El Barça, ‘Más que un club’ (y tanto…)

Antonio Galiano | 21 de marzo de 2012 a las 3:10

¡Parece mentira que haya tardado tanto tiempo en desvelarse y que haya tenido que ser la televisión siria la primera en hacerlo! Ni Mourinho ni El Mundo lo habían visto, con lo avispados que son para las conspiraciones. En los últimos tres años, el Barcelona, gracias al ingenio de Pep Guardiola, es pieza clave en la estrategia de los servicios secretos de occidente. Lo primero y último en salir a luz sobre este tema es que la disposición de los jugadores del Barça en un Barcelona-Madrid y sus pases eran las directrices que marcaban el mapa de movimientos de los opositores de Bashar al Asad para introducir armas en Siria. Estaba claro. Pique para Busquets, éste para Iniesta y éste para Xavi. Messi recibe en la derecha, sortea por su izquierda, dispara y… ¡Uy!, la metralleta fuera por poco.

Pero antes de que estos genios de la televisión siria se percataran, el Barça ya había intervenido con impecable disimulo en misiones que tuvieron desenlaces exitosos. El pasado octubre, sin ir más lejos, un partido sin aparentemente mayor trascendencia, el Barcelona-Racing de Santander, sirvió para dar las últimas instrucciones de cómo tendría que ejecutarse un plan trazado por la inteligencia francesa junto a la CIA y el M16 para la OTAN. Se trataba de Muanmar el Gadafi. Sí, Gadafi. Había sido localizado por fin en Libia, pero había dificultades  para trasladar la información al comando elegido para ejecutar la misión, cuyas comunicaciones podían ser pinchadas por el régimen. Y se recurrió, como no, al Barça.

Guardiola tuvo que ingeniárselas primero en cómo transmitir el nombre de la ciudad en la que estaba oculto Gadafi, Sirte. Se barajaron varias opciones, entre ellas que saltara el archiconocido Jimmy Jump al campo con el nombre en el gorro, pero era demasiado arriesgado y se desechó. Un mosaico o un patrocinio en la camiseta también eran muy descarados y se descartaron. Finalmente, el cifrado para hacer saber la ciudad fue que las dos primeras letras del nombre de la misma coincidirían con las dos últimas del jugador culé que hiciera más goles ese día. Fue MesSI, con dos tantos. En caso de que el argentino fallara, Daniel Alves y Abidal bailarían la canción brasileña Ai SIRTE pego, el tema de moda al que el locutor renombraría así para dejarlo todo claro de una vez, pero no hizo falta.

Una vez revelada la localización, el segundo paso era describir cual era el plan. Aquí hubo menos dudas. Guardiola ordenó a Abidal que fingiera una lesión en el minuto nueve para cambiarlo. El origen del lateral izquierdo y el minuto de su relevo sirvieron para marcar qué aviación bombardearía al convoy en el que el líder libio trataba de huir al desierto y la hora a la que saldría, las 9:00. Para concretar la cantidad de vehículos que compondrían la caravana, Guardiola quedó en que su equipo marcaría el segundo gol en el minuto 25 para concretarlo. La cosa se retrasó y Xavi anotó en el 28. Se recurrió entonces a un Plan B. La cifra coincidiría con las dos últimas cifras del número oficial de espectadores que acudieron al campo, que ese día se fijó manipulado en el 82.225.

El desarrollo del partido marcaría la táctica de la operación. La habitual en el Barcelona: bombardeo al principio y luego los rebeldes (encarnados en el césped por el descaro de Iniesta, Xavi, Thiago, Villa, Pedro y Messi) se encargarían de dar la puntilla al Racing y la milicia libia al dictador. Y así fue. Misión complete, tal y como se había trazado en el cesped del Camp Nou. Ahora sólo faltaba el ok del futbolista del Arsenal Ramsey, que dio el visto bueno el día antes de la operación con un gol. Brillante..

¿Y qué gana el Barcelona con todo ésto? Pues como ha dicho alguna vez su entrenador, no todo en la vida es fútbol. Hasta el slogan del club lo dice: Mes que un club. Se rumorea que la UE y EEUU le han prometido la independencia de Cataluña a espaldas de España. Eso sí, condición indispensable es que el país fuera una república y se llamara FC Barcelona. Guardiola sería su presidente, Rosell el primer ministro y la religión oficial el Messianismo. Otro día contaremos el papel que jugó en  la muerte de Ben Laden. De verdad, que lástima que el ingenio catalán sólo lo aprecien los sirios.

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Cuando los goles no valen lo mismo

Antonio Galiano | 19 de marzo de 2012 a las 23:33

Resulta triste que se convirtiera en noticia el que Fernando Torres marcara dos goles, pero aún más lo es el que fuera la imagen que abriera la segunda edición de la sección de Deportes de un informativo nacional. Lo hizo Cuatro, y encima con el gol más feo de los dos que marcó (el que hizo con la pierna derecha) y por delante de los tres goles que hizo Soldado, que también arrastraba sequía en Liga. La diferencia: el madrileño anotó ante el modesto Leicester en casa y el valenciano ante el Athletic en San Mamés. Pero ya se sabe cómo es la información deportiva… Los rivales y el escenario marcan el mérito real de cada uno.

Bueno, al caso, el delantero del Chelsea llevaba más de 24 horas sin marcar, un día entero a lo largo de no sé cuantos partidos y cincos meses de tiempo real. Una racha interminable que le ha costado quedarse sin ir a la última convocatoria de la selección española, de la que no le apartó ni su peor forma durante el Mundial. Ese gafe lega un muestrario de gestos de desesperación, titulares amarillos redactados con alevosía y un rosario de errores que se resumen en la imagen de Torres tumbando de un amague a De Gea para luego no acertar a meter el balón en una portería vacía. El vivo retrato de sus males: un buen juego y un nulo acierto de cara al gol.

Pero esos males parecen haberse esfumado junto con Vilas-Boas y al equipo le ha cambiado el sino. Lo que son las dinámicas y las ganas de modificarlas. Antes de que Abramovich cortara de cuajo la meteórica progresión del ex ayudante de Mourinho, el conjunto londinense estaba hundido, luchando por la cuarta plaza en la Premier y casi eliminado en la Liga de Campeones por el Nápoles. Ahora, con los Drogba, Lampard y Terry reclamando su vieja taquilla en el vestuario, todo marcha. Hasta Torres arranca con una gesta -dos asistencias incluidas- para alejar el panorama negro que cernían sobre él los medios y  dejarlo todo en un bache en cuarentena.

Las malas rachas son cosas que empañan el trabajo sucio de los delanteros. Es lo que le pasa ahora también a Negredo, que se mata a presionar y a arrastrar centrales para facilitar la entrada de sus compañeros y no le entra la pelota entre lesión y lesión. Lógicamente, Del Bosque no tenía en mente dejar a Torres fuera de la Eurocopa salvo catástrofe, pero hacerlo por una mala racha en la que varios factores jugaban en su contra, no era tampoco justo. A poco que marque con regularidad sin estar del todo bien, tiene el sitio asegurado. No importa que no esté en su mejor versión e incluso no encaje del todo en el sistema. El hueco se le hará.

Comparto que Fernando Torres (al que se ha llegado catalogar como el nuevo Van Basten) es un jugador algo sobrevalorado, pero no deja de ser el mismo delantero que pulverizó los registros goleadores de un debutante en la Premier y que dio a España una Eurocopa. La dinámica blue ha dado un giro todavía momentáneo que denota haberse unido al estímulo buscado por Del Bosque sobre Torres. Está claro que la temporada de Soldado es mucho mejor que la del delantero del Chelsea haga lo que éste haga hasta final de temporada. También está el amistoso de Venezuela. Sin embargo, aunque sea injusto, la renta del nombre y la experiencia también pesa y le abarata mucho al madrileño su presencia. Sus goles valen más que los de otros en los informativos, aunque Del Bosque seguro que hará hueco también al que se lo merezca sin galones.

Receso a falta de tres meses para la Eurocopa

Antonio Galiano | 2 de marzo de 2012 a las 21:54

La de vueltas que da la vida, y por extensión el fútbol. Si hace tres meses Roberto Soldado parecía la última opción para entrar en la lista definitiva de Vicente del Bosque para la Eurocopa de Polonia y Ucrania, la grave lesión de Villa, el mal momento de Fernando Torres (acentuado por la deriva de su equipo) y su hat-trick en el último amistoso de la selección ante Venezuela le sitúan como favorito para hacerse un hueco entre los 23 elegidos. Los tres meses pasados han sido útiles para ir descartando casi definitivamente a algunos campeones del mundo como Raúl Albiol y Carlos Marchena; proclamar prácticamente fijos a algunos como Jordi Alba, que le ha ganado la partida al lateral izquierdo del Málaga Monreal; o tener en cuenta a algunos nuevos candidatos (Iker Muniaín) a típica sorpresa-premio de última hora.

Pues  así están las cosas. Hoy parecen fijos Iker Casilas (Real Madrid), Pepe Reina (Liverpool), Víctor Valdés (Barcelona); Sergio Ramos (Real Madrid), Álvaro Arbeloa (Real Madrid), Gerard Piqué (Barcelona), Carles Puyol (Barcelona) Jordi Alba (Valencia); Xabi Alonso (Real Madrid), Sergio Busquets (Barcelona), Javi Martínez (Athletic de Bilbao); Xavi Hernández (Barcelona), Andrés Iniesta (Barcelona), Cesc Fábregas (Barcelona); David Silva (Manchester City), Juan Mata (Chelsea) y Fernando Llorente (Athletic de Bilbao). Una lista base integrada por 17 jugadores a la que le restarían otros seis puestos, cuyos candidatos firmes parecen ser:

Andoni Iraola (Athletic de Bilbao): La gran temporada del lateral derecho y las opciones que ofrece la versatilidad de Ramos, Puyol y Javi Martínez (los dos primeros pueden rotar entre los puestos de central y lateral derecho y el tercero entre el de mediocentro y zaguero) lo convierten en casi un fijo como lateral suplente de quien sea o Arbeloa, otro comodín que puede jugar en la izquierda o en la derecha. Las posibilidades del vasco se acrecientan aún más por su proyección ofensiva y porque no tiene más rivales para el puesto.

- Santi Cazorla (Málaga): En su equipo parece apagado, pero cuando juega con el combinado nacional es uno de los que mejor conjuga con la esencia del equipo. En el amistoso ante Venezuela (aunque jugó ante un equipo con un 2-0 en contra) lo demostró. La confensa predilección del seleccionador, al que ya le dolió dejarle fuera del Mundial por una lesión, hacen de él también un semifijo.

Jesús Navas (Sevilla): Con la llegada de Míchel, su mejor versión de esta temporada parece haber despegado por fin. Su principal baza es que es el único extremo puro (si acaso con Mata) entre los jugadores que se barajan para formar la lista definitiva, por lo que ofrecería el recurso de un sistema de juego alternativo con bandas en determinados momentos. A mí parecer, semifijo también.

Pedro Rodríguez Pedrito (Barcelona): Su inclusión dependerá únicamente de su estado de forma. Hasta ahora su mala suerte con las lesiones han lastrado su presencia en el equipo de Del Bosque. Aún así, cuando sus piernas le han dejado, ha rentabilizado los minutos que Guardiola le ha dado, como en la vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey ante el Real Madrid. A poco que vaya entrando en el equipo y reencontrándose con su juego y la portería, debe estar entre los 23. Su frescura y su gol son las bazas en un equipo en el que de momento parece caerse Villa -o poro lo menos su mejor versión- y en el que hace falta algo mínimamente parecido a él.

Iker Muniaín (Athletic de Bilbao): Joven, rápido, descarado, desequilibrante y con gran capacidad para asociarse a los jugadores de toque. A sus 19 años es el más firme candidato a optar al premio que se adjudicó Pedrito en el Mundial. También suena el nombre de su compañero De Marcos… Su inclusión dependerá del estado de forma del propio Pedrito y Navas. Además, el hecho de que sea un fijo en la selección sub’21 que disputará los Juegos Olímpicos de Londres no hace vital su presencia, a menos que sea necesaria.

Thiago Alcántara (Barcelona): El jugador del Barcelona ha ido desapareciendo de los equipos titulares del  Barcelona a medida que ha pasado la temporada, pero ha seguido contando para Del Bosque. No cabe duda de su calidad y de que es otro jugador que no desentonaría en el equipo. Pero por eso mismo, por el superávit de futbolistas de sus características y con más galones que él, yo no lo metería. También tiene la selección olímpica para consolarse en caso de caerse.

- El dilema del delantero: David Villa (Barcelona) irá si se recupera y empieza a jugar en abril, como supuestamente está previsto. En caso de que no pueda ir al final, quedan dos puestos de delanteros centro para Roberto Soldado (Valencia), Fernando Torres (Chelsea) y Álvaro Negredo (Sevilla). El delantero del Chelsea, a poco que recupere el olfato de cara a puerta parece que contará con el favor de Del Bosque, que ha afirmado que una de las razones por las que le ha dejado fuera es para que le sirva de estímulo. Está mal, pero el juego y el  ambiente de su equipo tampoco ayuda. Aunque esto parece que puede cambiar de aquí a poco, ya que su técnico, Villas Boas, tiene los días contados. En todo caso, tiene que recuperar parte del crédito perdido para estar. Negredo, que está trabajando bien en el Sevilla, no ve puerta y encima ha sido baja por lesión en las dos últimas convocatorias. Ésto unido a que Soldado ha aprovechado su oportunidad (como Cazorla, con un equipo con un 2-0 en contra y rodeado de asistentes, pero hay que estar ahí), ponen muy cuesta arriba la presencia del vallecano. El que parece que lo tiene cada vez más claro es el propio Soldado, que copa junto a Llorente dos de los tres puestos destinados a delanteros. La presencia o no de Villa será clave.

Al igual que hace tres meses, voy a hacer otra apuesta. De la terna de entonces se me ha caído por ahora Albiol. Ahora completaría la lista de 17 fijos con Iraola, Cazorla, Navas, Pedrito, Villa y Soldado. Claro que están las lesiones. Sin hablar muy alto, que la última vez que hizo mención a ella, Villa cayo lesionado ni a los dos días… Cruce de dedos.