El máster en habilidad

Carlos Navarro Antolín | 14 de febrero de 2015 a las 5:00

ANTONIO PULIDO
El cura Chamizo cria la fama de ejercer la pastoral de El Cairo y se echa a dormir en los veladores de su terraza. Y otros cardan la lana dejando que el cura parezca el único cliente de ese bar que dicen que a la hora de pagar es cairo, pero muy cairo. En esa terraza se deja ver muchísima gente: aficionados a los toros, turistas cocidos con piel de salmonetes, madrileños con ínfulas, constructores con palillo en la comisura de los labios, señoronas de copa de vino blanco Marqués de Villalúa y señorones con puro que dejan caer sobre la incipiente barriga un reguero de ceniza. Y entre esos personajes se avista con frecuencia un pájaro que vuelta alto y al que media Sevilla dispara perdigonazos porque no perdona sus éxitos, mientras la otra media lo disculpa con la condescendencia del que se siente superior al enjuiciar a la gente de pueblo. Como dice un veterano notario, nunca se debe infravalorar a la gente de pueblo, porque el de la boina y el bastón suele estar más puesto en temas de legislación, sobre todo si es sucesoria, que mucho cateto de la capital, porque aunque no se sepa los artículos del Código Civil, tiene un sentido de la intuición que le lleva a la solución lógica.

Antonio Pulido (Castro del Río, 1965) fuma puros en la terraza de El Cairo como un rico faraón que todo se lo debe al PSOE y a su innegable habilidad para estar en el sitio adecuado y en el momento preciso. Paracaidista cordobés en la sociedad sevillana, sería el perfecto titular de la Cátedra de la Habilidad para impartir los cursos del I+D del culebreo. Pulido sabe moverse, nadie puede dudarlo. Es presumido, le gusta interrumpir una reunión o una conversación encendiendo la luz del escaparate de sus relaciones con el poder:“Perdonad, pero me llama la presidenta”. En eso se parece a Javier Arenas, cuando en cualquier reunión refiere que hace pocos minutos ha estado hablando con Rajoy, o hace dos días con Soraya Saénz de Santamaría. Si usted ha hablado con Pulido en los últimos dos años y no le ha comentado la de veces que Susana Díaz le consulta los temas, es que usted no es absolutamente nadie para Pulido, hágaselo mirar en el médico del seguro. A Pulido le pirran los puros y ronear de ser el introductor de la presidenta en esa sociedad sevillana en la que ni él mismo se mueve con toda la destreza que le gustaría. ¿Se han fijado alguna vez en que cuando Pulido llega a un acto es como esos conductores de coches de lujo que no saben dónde aparcar y que acaban siendo el foco de atención de todas las miradas por la de ruido que hace con los pisotones al acelerador?

Pulido tiene arte. Los responsables de La Caixa le endilgan el marrón de alquilar las oficinas de la Torre Pelli y él lo cuenta como un éxito más en su carrera. Dice que lo han nombrado nada menos que presidente de la sociedad que gestionará los alquileres de un rascacielos en la ciudad de los mil y un locales vacíos.
–Vamos, que lo han puesto de API…
–Eso mismo.

El gran mérito de Pulido es haber hecho piña juvenil con un secretario de las Juventudes Socialistas de Andalucía llamado Rafael Velasco; una secretaria de organización de las Juventudes Socialistas de Sevilla que atendía por Susana Díaz y un subdirector del Instituto Andaluz de la Juventud de nombre Mario y de apellido Jiménez. Aquella terna (Córdoba, Huelva y Sevilla) maquinó el asalto al poder del PSOE andaluz. El mismo Pulido lo ha contado alguna vez en una tertulia. Sólo faltaba la figura del financiero, por así decirlo. Y ahí estaba Pulido, que primero fue asesor del consejero Antonio Pascual y después director general de Inturjoven.

Un cúmulo de circunstancias, entre las que no se puede olvidar el factor de la suerte, llevó a Pulido hasta la presidencia de una caja de ahorros. A río revuelto, ganancia de Pulido. Desde la carroza de Cajasol fue dadivoso. Le encantaba que le pidieran favores, porque los favores generan hipotecas con intereses que fluctúan en función de los tipos. Y Pulido es un tipo de interés. Ver a Pulido en el coche oficial de todopoderoso presidente de una caja de ahorros era toda una experiencia. A veces mandaba parar el coche para saludar a alguien, sobre todo si se trataba de un catedrático de Economía como José María O´Kean.

Primero puso velas en el altar de Luis Pizarro. Después en el de José Antonio Viera. Y hoy las pone en el de Susana Díaz. Militante de la agrupación del PSOE en Nervión-San Pablo, cuentan que una vez lo saludaron a la voz de “compañero Pulido”, a lo que espetó:“Compañero no, presidente”. Y, claro, ésas son de las que se guardan. Como las guarda el que le pidió trabajo y fue tratado con desdén. La gente –suele ocurrir– tiene paciencia de escribano al ir rellenando las notas marginales del registro de la memoria.
Pulido tiene también afición por el alto clero. A su casa del centro de Sevilla invitó a almorzar a la presidenta con el arzobispo hispalense, en aquellos primeros días de Susana Díaz en el principal despacho de San Telmo. Tanto se alargó aquel mediodía que hubo que encender las lámparas. Yuna persona que telefoneaba no daba crédito: “¿Pero todavía estáis ahí?”

Pulido es rico. Eso dicen en el PSOE. También dicen que es débil con los fuertes (los de La Caixa) y fuerte con los débiles (el Bazar Victoria). También dicen en el PSOE que ahora está en horas bajas, pero no le dan la consideración del pato cojo, que es como los norteamericanos llaman al presidente que ya está en la puerta de salida de la Casa Blanca para dejar de censurar sus decisiones. A Pulido no le conceden esa misericordia porque tiene vitola de rico, procede de un pueblo y pertenece a un partido obrero. Tal vez no se ha hecho perdonar suficientemente los éxitos en la ciudad de la envidia, quizás no puso a tiempo el silenciador en algunas de sus actuaciones.

Hizo la Torre Pelli, vista por sus críticos como su mausoleo como financiero. Yen el pecado lleva la penitencia de buscar no sólo inquilinos para ella, sino inquilinos que sean fiables. Pulido podría escribir un libro gordo con la de peticiones de ayuda y de favores que ha recibido en ese despacho de presidente de caja de ahorros con más humo (de puro) que la delantera de un paso de palio. Ha disfrutado de barrera de postín en la plaza de toros y ha apoyado los brazos en el burladero de la empresa del callejón. Cuanto más cerca del presidente de Unicaja, Braulio Medel, mucho más contento, ¿verdad, Antonio?

La Fundación Cajasol no tiene la fuerza de una caja de ahorros. Es una carroza más pequeña y con muchos menos caramelos para repartir. Pero al menos sirve para estar incluido en el mailing de los actos sociales, es la plataforma para seguir codeándose con políticos, profesionales liberales y arzobispos. Si la torre es el mausoleo, la Fundación Cajasol es la FAES de Pulido, hecha a su medida como una de sus camisas blancas, como uno de sus trajes concebidos para disimular los kilos de más que a todos nos incomodan.

Nadie podrá negarle su habilidad. Es un superviviente nato al que a veces se le percibe desbordado en ciertas alturas. Tiene la costumbre de elevarse las gafas por encima de la frente para ver mejor de cerca mientras toma alguna nota, una práctica que el gobierno de Zoido quiere prohibir a los policías locales en el proyecto de reglamento que se negocia con los sindicatos por considerarla poco decorosa para los agentes de la autoridad. Pero Pulido puede seguir subiéndose las gafas. Él no es policía local.

Muchos de quienes lo azotan quisieran haber estado en aquella piña juvenil de jóvenes socialistas y quisieran haber tenido la oportunidad de presidir una caja de ahorros. Sevilla no perdona los éxitos y guarda las muestras de desdén en los altillos de la memoria para sacarlas en el momento preciso, cuando el pato cojea o el pavo real pierde brillo en la cola. Un día lo veremos investido como doctor honoris causa por cualquier universidad que haya tenido la valentía, por fin, de impartir el Máster en Habilidad como enseñanza de posgrado. Porque Pulido tiene mucho que enseñar. Y que agradecerle a Sevilla, esa ciudad que te da ventaja para que te creas alguien y el día menos pensado pulsa el f5 y apareces en la papelera de reciclaje.

  • Fernando Sevillano

    Demoledor… pero quizás falte que algunas noticias apuntan a que quizás también pidiera algún favor que le hipoteca según noticias publicadas por este mismo diario http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/1511366/juez/imputa/la/cupula/cajasol/por/una/venta/suelos/dos/hermanas.html

  • Ricardo

    Me gustan muy mucho los retratos que usted pergueña, me gustan tanto y son tan ilustrativos de esta mi querida ciudad y de los personajes que la pincelan que los estoy guardando para algún que otro día releerlos con deleite y calma.
    Felicidades

  • Margarita Rodríguez Pérez

    Como compañero en la Facultad de Económicas se me acercó a las 20,30h en la planta baja del edificio. Yo había terminado de estudiar y salía de la biblioteca, era la tarde antes del exámen de Política Económica con Carlos Román. “¿me dejas fotocopiar tus apuntes? no tengo ni idea para mañana”. Respondí: “Igual está Minerva abierta, toma”.
    Ni iba a clase, ocupado en el SADUS, ni estudiaba. Solo trepaba.

  • Jartito

    Es una vergüenza para Sevilla que este personaje siga saliendo en los medios después de haberse cargado El Monte y despedir a cientos de sevillanos.
    Y lo del Bazar Victoria le califica.
    Que pelotas somos…

  • curro alba

    No soy nadie. Creo que no se puede acordar fe mi. Pero una vez lo necesite y me atendió.

  • Pepabla

    …siempre a tenido maneras de señorito Andaluz. Que triste es nuestra historia con estos personajillos que solo se ocupan de que su culo esté en el trono…creo que siendo presidente de la extinta Cajasol …se hacía traer todos los dias el desayuno en un taxi de un conocido horno de Sevilla a la caja…ya digo lamentable¡

  • quemonada

    He tenido experiencias malas con el señor Pulido, pero hay que reconocer que ahora desde Cajasol ayuda a gente que lo necesita y pone en marcha medidas para luchar contra el paro, que hace mucha falta ¡Lo que hace falta es que pongan más dinero entre todas la instituciones para salir del agujero en el que estamos!

  • Felix Rios

    Conozco a Antonio Pulido desde la Facultad y puedo asegurar que ya apuntaba maneras de que llegaría lejos. Siempre estaba organizando y trabajando por los estudiantes, por conseguir mejoras y se implicaba en todo lo que creía. Puedo decir que gracias a él hemos hecho mucho en esta ciudad. Contentar a todos es difícil pero es injusto que se quede la imagen de una persona por si fuma puros ( que no se que de malo tiene) que si come con unos, con otros y no en lo que trabaja cada día desde hace 15 años.. Yo lo que veo es que la Fundacion sigue en pie, el instituto de Estudios es una pasada de Escuela de Negocios y Formación que ya quisieran en muchas ciudades por no hablar de todo lo que ofrecen en Cultura, ayudas sociales, becas y microcréditos. Deberíais ser más generosos y dedicar reportajes con más criterio. La envidia y el rencor de algunos es bárbara.. A qué fuentes habrá acudido usted…

  • Jorge Romero

    Je je. Habría que comparar el patrimonio que ha quedado en otras cajas de ahorros en España en comparación con la Fundación Cajasol. Gracias a Pulido, Málaga no se ha llevado las exposiciones y las ayudas que todos los meses reciben multitud de asociaciones, hermandades, clubes de futbol base, el rugby, Autismo Sevilla, el ayuntamiento, la diputación, ….anda ya…la envidia es muy mala.

  • Lola

    Qué manía con destacar lo negativo e ironizar con algunos personajes? Si seguimos en esta onda, cuándo hablarán bien de los andaluces de Despeñaperros pa’rriba? Luego nos quejamos de la fama que nos hechan. Este hombre ha hecho mucho por Andalucía y atiende a todo el que lo necesita. Cuando os da por alguien que jartible sois algunos. Ni que fuera un Inquisidor! La gente tiene familia. Y esto es un periódico serio no un patio de vecinas cotillas y malvadas.

  • jorge benavides solis

    socialista impuesto por su partido es un equilibrista que pringa muy bien a los partidos. Su asesor en caixasol fue nombrado por Zoido su gerente de urbanismo. PSOE PP La misma cosa son: LA CASTA

  • Jose

    Este personaje jo, es un estómago agradecido,culpable de hundir al monte y a caja san Fernando, y que algunos le defiendan,por ca miseria

  • Calle San Luis

    Se echa de menos que se cuente la operación de venta de su casa particular en la calle San Luis por más de un millón de euros, según se ha publicado. Y se la vendió a un amigo empresario a cuya sociedad patrimonial, poco después, Cajasol le entregó las joyas de la corona del departamento inmobiliario. El empresario pagó- es un decir- 19 millones, pero, ay, en el mismo acto Cajasol entró en el consejo de un grupo inmobiliario con 19 millones. Curiosa historia que, parece, está investigando desde hace meses la Fiscalia de Sevilla.

  • Vecino

    Después de hundir la caja de ahorros de la ciudad en cualquier ciudad normal este personaje debería estar escondido debajo de cualquier loseta. Aquí, por lo visto,”presume”.

  • Antonio

    Con los recursos de que ha dispuesto cualquier otro en su puesto habría hecho mas que este hombre. Y eso lo dice todo… suerte tenemos de que aún no haya quebrado la Fundación…