Doce meses, doce frases

Francisco Merino | 6 de junio de 2011 a las 21:09

SALIDA

Las virtudes de José Miguel Salinas para dibujar con su poder de oratoria escenarios ilusionantes ante la opinión pública quedaron pronto expuestas en el Córdoba CF. Un aire de modernidad, tras la etapa del octogenario Rafael Campanero, impregnó su acceso en verano de 2009 a un cargo muy inestable (nueve inquilinos en los últimos 15 años) y desde el que trató, sin demasiada fortuna, de enganchar sentimentalmente a una afición que terminó hastiada. En dos años de gestión el equipo logró el hito de su mejor clasificación en los últimos 40 años (un décimo puesto, con 55 puntos sumados y una salvación matemática en la penúltima jornada) y su entrenador fetiche, Lucas Alcaraz, ha sido el cuarto de la historia en ocupar el banquillo durante dos temporadas consecutivas en la entidad sin ser cesado y el primero en longevidad en el puesto sin un ascenso de por medio. El abogado y economista malagueño llegó al club simultáneamente con el técnico granadino y ha anunciado su adiós dos días después que él. El tiempo y la perspectiva que otorga juzgarán su labor. “Será una evaluación positiva”, dijo convencido ayer Salinas en la hora de su adiós. En el último curso, uno de los más complejos en los 57 años de vida del Córdoba, dejó frases con marca de la casa.

15 de junio de 2010

“Lógicamente, con este formato aspiramos a pelear por el play off”. Con una plantilla mejorada en teoría y el cambio de reglas en la categoría, el presidente lanzó un reto más ambicioso que en la Liga anterior. A los responsables de la parcela deportiva no les gustó demasiado. A los seguidores les inyectó ilusión.

4 de julio de 2010

“Queremos dar el salto en todas las parcelas, y para eso necesitamos once mil abonados”. Ante el renovado reto, incitó a los seguidores a abonarse al club. Su llamada no tuvo el efecto deseado. Una pretemporada poco lucida tampoco ayudó demasiado. El club no llegó ni a los diez mil.

21 de noviembre de 2010

“Lo digo con toda sinceridad, el comportamiento del público me ha parecido miserable, porque desde los primeros minutos han ido a por él, así que quien hace eso muy cordobesista no puede ser aunque se lo crea; me parece que eso no es así. Es una actitud cobarde el ir a hundir la moral de un jugador que es de aquí y que lo entrega todo”. Primeras fricciones serias con los aficionados. Durante un Córdoba-Villarreal B (0-0), un sector de la afición silbó las acciones de Javi Flores, que no tenía un buen día. Salinas calificó esa actitud de forma dura y en cuestión de horas los foros echaban humo. El término “miserable” entró de modo inmediato en los cánticos del estadio.

 17 de noviembre de 2010

“La voz del club soy yo y soy ambicioso porque, que se miren las hemerotecas, he dicho que vamos a superar la clasificación del año pasado y en el presupuesto he metido el primer partido de play off. Ese es el objetivo del club, que no es otro que estar en la franja de estar entre los que luchen por el ascenso”. En la asamblea general se empiezan a conocer los dramáticos datos económicos. La única vía del club para generar ingresos es la prosperidad deportiva y los resultados no terminan de ilusionar. Los fichajes estelares del curso languidecen en el banquillo.

22 de noviembre de 2010

“Los objetivos se ganan domingo a domingo, no se ganan porque los diga el presidente”. Con los puestos altos cada vez más lejos y una sensación de frustración creciente, el cordobesismo pide cuentas. Salinas no marca los goles.

14 de diciembre de 2010

“La operación es de alto riesgo para Alessandro Gaucci, porque en el Córdoba no hay nada que pueda llevarse. Sólo falta que venga mañana (por hoy) o el jueves (por mañana) a Córdoba. La documentación ya está lista”. El club anuncia oficialmente un acuerdo, después de semanas de negociación a la vista del público, con el grupo Augusta Business Capital, liderado por el italiano Alessandro Gaucci con financiación de Nino Pulvirenti, dueño del Catania. En apenas unas horas, el mecenas italiano se desmarca de la operación y ésta se frustra.

11 de enero de 2011

“Por fin hemos cumplido el objetivo fijado. Con la venta, la SAD consigue restablecer el equilibrio patrimonial y dotar al Córdoba CF de viabilidad económica en todos los compromisos de la temporada. Se inicia un proceso de futuro en cuanto a lo económico. Quisiera agradecer tanto a Prasa como al grupo Signum todas la facilidades ofrecidas para llevar a buen puerto esta negociación”. Anuncio oficial de la segunda venta del club, esta vez al empresario madrileño Víctor de Aldama. El nuevo dueño del club comparece en la sede de Prasa en una conferencia de prensa y plantea su proyecto.

19 de enero de 2011

“Sí, el señor De Aldama es el propietario del club según las escrituras, pero en el documento también se lee un pequeño detalle: hay que pagar. Y eso aún no lo ha hecho”. Apenas una semana después de anunciar la venta, Aldama no aparece por Córdoba ni tampoco el dinero prometido. La propiedad, después de una moratoria, dedice dar por roto el acuerdo y anuncia que seguirá al frente.

14 de mayo de 2011

“Esto no es una directiva, sino un consejo. Ojalá los que gritan pudieran hacerse cargo de las acciones y perdieran el dinero en lugar de Prasa. No es cuestión de directiva. Si nosotros fuéramos una directiva, las decisiones serían muy diferentes. Yo respeto todo lo que digan, salvo que sea un insulto. La afición tiene que expresarse como le apetezca. El fútbol es así”. Después de una humillante derrota por 5-1 en Valladolid, el Córdoba comparece en El Arcángel para vencer por 5-1 a un descendido Albacete. Pese a la goleada, el público recriminó a los jugadores y a los rectores con gritos de “¡Directiva, dimisión!”.

6 de junio de 2011

“Los acontecimientos no han salido así, pero la frustración de nuestra afición va mucho más por no haber estado en ese escenario del play off que por haber temido por el descenso”. Una visión positiva del desenlace de la temporada. Entiende la frustración del cordobesismo, pero valora el papel global.

6 de junio de 2011

“El Betis, con mucho mayor nivel de desconcierto, intervenido judicialmente, cambiando y echando a los anteriores propietarios y con concurso de acreedores ha sido campeón de liga. Y el Rayo Vallecano, con el pequeño detalle de no haber cobrado la ficha del año pasado y sin cobrar este, ha quedado segundo y se va a Primera. Todas esas cosas distraen, pero la capacidad de aguantar la presión también mide la calidad de los profesionales. Hay quien es capaz de aguantar mejor la presión que otros”. Una postrera puya a los jugadores, un gremio con el que no tuvo una relación precisamente fluida. Los retrasos en los pagos y el incidente de la careta (el segundo entrenador, Pierini, salió cubriéndose el rostro con una foto del presidente para una foto oficial ante la ausencia del mandatario) no ayudaron a atar lazos.

6 de junio de 2011

“Mi gestión será bien evaluada por la historia”. Una despedida y un sueño. La última.

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