Las notas de la jornada 20

Francisco Merino | 16 de enero de 2012 a las 12:24

0001004764

Sobresaliente: Borja García

Primero se ganó un papel importante en el equipo, después de transformó en imprescindible y últimamente añade a su arsenal de recursos un carácter multifacético. El madrileño es el máximo goleador del Córdoba y se adapta a varias posiciones. En Murcia tuvo fases como lateral. Reparte juego, tiene capacidad de definición y su intuición la tienen muy pocos. Ya se habla de él como una de las soluciones para aumentar el caudal de goles del Córdoba, actuando como segundo punta. Tiene cuatro años de contrato con los blanquiverdes por delante y su nombre está subrayado en la agenda de varios clubes de Primera.

.

Notable: Carlos Caballero
Ha ido entrando poco a poco en el once y está respondiendo a las exigencias de Paco Jémez. Se ha sacado de encima un exceso de presión, se ha soltado y se le nota cada vez más cómodo. Su pase picado para habilitar a Patiño en el gol cordobesista en Murcia fue excelente.

.

Aprobado: Alberto García

Volvió a Murcia, un lugar especial en una carrera que le llevó de aquí para allá hasta que se asentó en el Córdoba. En el club pimentonero vivió su momento cumbre (debutó en Primera División en un partido ante el Barcelona) y también el más amargo, al ser despedido después de un ERE. Encajó dos tantos, pero volvió a dejar el sello de un portero cada vez más maduro. Su rol como iniciador de los ataques, gracias a su juego con el pie, es determinante. Su récord de imbatibilidad se quebró después de cuatro partidos y 398 minutos.

.

Suspenso: Pepe Díaz

“Pepe y yo nos pudimos llevar de aquí un balón firmado”, dijo Patiño al final del partido en Murcia. El ex del San Sebastián de los Reyes hizo un gol y erró en unos cuantos. Díaz le acompañó en esa colección de pifias en la zona caliente. Ambos se dejaron la piel, pero les faltó acierto en el remate y algo más de pausa para decidir la solución en algunas acciones francas.

.

YA TE DIGO…

“No puedo reprocharles absolutamente nada. Al revés, me encabrono con ellos, porque es una pena que dando tanto, algunas veces, no siempre, consigamos tan poco”.

Paco Jémez, entrenador del Córdoba, tras la derrota en Murcia (2-1).

El filial y la cadena

Francisco Merino | 10 de enero de 2012 a las 23:26

berges

Estamos todos de acuerdo en que un equipo filial tiene como prioridad la formación de futbolistas para su promoción hacia el escalón superior. En eso no es el Córdoba CF una excepción. Quedar más arriba o más abajo en la clasificación es, en su caso, un asunto secundario. Siempre, claro, que el asunto no pase a mayores. Y eso, por desgracia, está sucediendo. El conjunto nodriza blanquiverde perdió este fin de semana en un recinto complicado, el del Mairena, una de las formaciones más potentes del Grupo X de Tercera. Los chavales no lo hicieron mal. Al contrario, despacharon un partido más que aceptable y el resultado (2-0, después de un gol en propia puerta y otro de penalti) lo enjuiciaron inmerecido casi todos. Hasta ahí, todo normal. Lo que ya deja de serlo es que ese revés, el primero del año 2012, es el séptimo consecutivo para los chicos de Alessandro Pierini. Los que eran los chicos del Tano, mejor dicho. Porque ya no lo son. Al ex central toscano le dijeron ayer que se acabó, que lo suyo en el Córdoba es una historia finita. Llegó en el curso del cincuentenario, el 2004-05, y desde entonces vivió un descenso a Segunda B, un ascenso a Segunda A, una retirada en la cúspide y dos cursos como segundo de Lucas Alcaraz antes de que le confiaran las riendas del filial.

Ahora llega Berges, otro hombre que conoce los entresijos de la casa, para buscar la fórmula que reconduzca una trayectoria preocupante. Necesita que su equipo dé un paso adelante y, sobre todo, que no se le desquicie. Porque estos baches prolongados pueden, en equipos carentes de experiencia -y éste, por su condición, está atestado de novatos-, provocar complejos de incalculables consecuencias. Desde el pasado 1 de noviembre no vence el Córdoba B, que aquel día se deshizo del Racing Portuense por 2-0 en la Ciudad Deportiva, esa desvencijada instalación en la que se forjan los productos con los que el Córdoba pretende crecer. Desde entonces, siete decepciones encadenadas (Marinaleda, Algeciras y Ayamonte, en casa; Coria, San Roque, Sanluqueño y Mairena, fuera)… y solo dos goles firmados. Demasiado poco como para revertir una trayectoria torcida. El equipo necesita actuaciones defensivas impecables para soñar al menos con arrancar algún puntito aquí o allá. Y eso, señores, es prácticamente imposible.

Un filial, efectivamente, tiene sus propias dinámicas. El cordobesismo anda loquito con el surgimiento de jóvenes talentos, con su perla Javi Hervás al que todo el mundo quiere fichar, con el chispeante Fede Vico, con los pujantes Fernández y Fuentes en los laterales, con el emergente central Bernardo Cruz, con ese proyecto de gran guardameta que es Sillero… Pero hay una cadena que no conviene romper. Digámoslo ya: el Córdoba B no puede permitirse descender de Tercera División. Van veinte jornadas disputadas y faltan aún dieciocho. El Córdoba B es el equipo que menos goles ha marcado y que más partidos ha perdido. Hay tiempo para poner un remedio, sea donde sea. Para el proyecto del Córdoba, contar con un equipo como mínimo en Tercera es imprescindible. En lo que va de siglo, el filial blanquiverde sólo ha faltado en el calendario de Tercera una vez: descendió en 2004. Al año siguiente, el primer equipo se desplomó a Segunda B. Mucho cuidado.

El Córdoba entiende la lección

Francisco Merino | 9 de enero de 2012 a las 21:55

¿Hasta dónde puede llegar el Córdoba respaldado por un graderío como el que tuvo en la Copa del Rey ante el Espanyol? Parece que la visión de El Arcángel repleto de público y el amargo contraste con el desengelado aspecto habitual de la instalación, tres días después, ante el Girona en la Liga ha terminado por convencer a los rectores de que hay que dar un giro de timón al respecto del asunto de los precios de las entradas. Ya se intuía, es cierto, y se hablaba del tema con frecuencia. Pero es que lo de la Copa fue impactante: se batieron todos los récords de asistencia al campo desde que se abrieron sus puertas en 1993.

Después de mucho tiempo teniendo la Operación 10.000 como una maldición, realizando apelaciones directas al orgullo blanquiverde y ofertando promociones de lo más variopinto, el club se encontró de frente con algo con lo que ni siquiera podía soñar. No fueron diez mil. Ni los 11.500 del duelo copero ante la Sociedad Deportiva Huesca. Ni los casi 15.000 que se congregaron hace dos años contra el Betis. Ni los algo más de 16.000 del partido decisivo que llevó al Córdoba al ascenso a Segunda en 2007 contra el Huesca. Fueron exactamente 19.311. Una auténtica barbaridad. Una locura. 72 horas después, en el mismo graderío y para ver al mismo equipo, pasaron por los tornos 7.693 espectadores. Casi 12.000 menos. Demasiado como para no hacerse una pregunta fundamental: ¿qué ha cambiado de un partido a otro? Pues, fundamentalmente, el precio de las localidades.

El Córdoba va a adoptar, al parecer de manera inminente según ha desvelado públicamente el presidente, Carlos González, medidas de abaratamiento de las entradas. La gente quiere ver al equipo, pero no puede pagar el precio habitual de las entradas. Ya se ha comprobado. Si los precios bajan, el público acude. De momento, se ha lanzado el bono para ocho partidos en el fondo sur por 100 euros, que se podrán pagar en tres plazos. Quedan fuera los duelos ante el Hércules -con toda la pinta de ser declarado día del club, aunque aún no se ha confirmado- y el Murcia, el último de la Liga, en el que se pretende componer un escenario similar al del día del Espanyol con los tickets a precios simbólicos. Un Arcángel lleno tiene mucho peso. Los cordobeses han confirmado que quieren fútbol y a qué precio. Lo primero ya lo tienen; lo segundo, está por venir.

Las notas de la jornada 19

Francisco Merino | 9 de enero de 2012 a las 21:42

cor-girona

Sobresaliente: Los “Albertos”

Que el Córdoba sea el equipo que menos goles recibe en la categoría es una de las grandes razones de su éxito. Y Alberto García tiene mucho que ver en ello. Después del paréntesis de la Copa, en la que el boliviano Carlos Arias ocupó -con eficiencia- el marco, el catalán retornó para despachar otra actuación brillante. Protagonizó paradas soberbias y fue el primero a la hora de iniciar los ataques con su espléndido juego de pies. Su homónimo en el centro del campo también estuvo a una altura excelente. Alberto Aguilar salió al campo para suplir a Carlos Caballero en un momento complicado y contribuyó a dar solidez y equilibrio a la parcela central. Hasta pudo marcar en un cabezazo picado. El de Benamejí brilló en la Copa y también dejó su sello en la Liga.

.

Notable: Fede Vico

El chico madura a marchas forzadas. Paco Jémez contó con él en la Copa, ante el Espanyol, y el jugador revolucionó el ataque y se asoció con pericia con sus compañeros. Ante el Girona, ya en la competición liguera, saltó al césped desde el banquillo y dio una nueva dimensión al juego blanquiverde. Con apenas 17 años, el cordobés se va puliendo y aporta dinamismo y calidad.

.

Aprobado: Borja García

Hasta en sus días menos inspirados se muestra determinante en el Córdoba. Ante el Girona se vació hasta que, rendido, fue sustituido por Fede Vico. Antes tuvo tiempo de intervenir en la gestación de la mayoría de las ocasiones locales y de marcar el gol de la victoria. Lo hizo al remachar el balón rechazado por Santamaría tras lanzar un penalti que Moha cometió sobre Caballero. Fue su séptima diana en el campeonato de Liga. En la Copa lleva dos.

.

Suspenso: El filial

No comenzó nada bien el año el filial blanquiverde, que perdió por 2-0 en campo de Mairena. La derrota podría ser previsible por la potencia del rival, pero los datos comienzan a despertar preocupación: el equipo de Pierini lleva ya siete derrotas consecutivas y solamente ha marcado dos goles en ese periodo. Está en zona de descenso, lo que supone un riesgo en la planificación deportiva del club para el futuro.

.

YA TE DIGO…

“Ganaremos muchos partidos como hoy. Si no sabemos sufrir, estamos fastidiados”.
Paco Jémez, entrenador del Córdoba, tras la victoria ante el Girona (1-0).

Ni miedo ni prisa

Francisco Merino | 3 de enero de 2012 a las 22:24

paco jemez

Hay gente que se marca el propósito de cambiar con la llegada del año nuevo. Otros, sin embargo, no muestran la más mínima intención de ofrecer un perfil distinto. Paco Jémez, por ejemplo. Quizá el técnico del Córdoba tenga, como casi todo el mundo, un listado íntimo de cuentas pendientes con la vida que desee reparar. Es muy saludable hacerlo. Pero en lo que se refiere al fútbol, a su manera de entenderlo y abordarlo como técnico, no hay ninguna novedad. “Estos seguidores que hacen cola en las taquillas para comprar una entrada no quieren ver a un Córdoba miedoso, encerrado atrás. Quieren ver al Córdoba de siempre y nosotros nos debemos a ellos”, dijo ayer el de Fátima refiriéndose a los incesantes grupos de cordobesistas que aguardaban turno en el estadio para su particular noche de Reyes en El Arcángel.

Paco Jémez está, como su equipo, metido en una espiral alucinante y adictiva, inmerso en un episodio largamente ansiado en la ciudad y nunca visto por muchos de los que continúan afiliados, pese a sinsabores y decepciones, a una ilusión teñida de blanquiverde. No se trata ya de ganar o de ascender, no. Lo primero es ser alguien. Alguien reconocido y admirado. Temido. Envidiado. Un equipo con sello, valiente, que es capaz de enamorar a quien lo ve jugar contra quien toque y donde sea menester. Ahora viene el Espanyol. Como si es el Barcelona o el Madrid. El Córdoba será el de siempre y jugará como siempre lo ha hecho. Hasta que alguien lo pare o no pueda más. Siendo así se ha ganado que el público se agolpe en las taquillas para verlo. Ya van más de diez mil entradas vendidas. Parece que todo el mundo está tomando conciencia, al fin, de que pasarán muchos años y se seguirá hablando de este Córdoba que será -y eso sí que es una verdad palmaria- irrepetible.

Y mientras el equipo corre, en los despachos se lo toman con más calma. El “caso Hervás” puede prolongarse un tiempo. No hay prisa. Por primera vez después de mucho tiempo, el Córdoba es quien tiene el control de la situación. Al jugador lo quieren muchos, cada cual a su modo. El Madrid, para una cosa; el Barça, para otra. El Sevilla, que le tiró los trastos en su momento, está a la expectativa. No son los únicos. El Málaga también lo pretende. Ayer, en Madrid, se reunieron Antonio Fernández, el director deportivo blanquiazul, y el consejero delegado blanquiverde Javier Jiménez. También estuvo en las conversaciones el presidente, Carlos González. Ya se sabe bien que el valor de un producto se multiplica cuantos más sean los interesados en comprarlo. El Málaga quiere a Hervás para la próxima temporada, pero quiere garantizarlo ya. El Córdoba no parece dispuesto a hacer concesiones: puede conseguir un precio de venta similar a la cláusula del futbolista -2,5 millones de euros- y, además, lograr uno o dos refuerzos en forma de cesiones con poco o ningún coste. Y quedarse con el jugador en el equipo hasta el 30 de junio. “Deportivamente sería un error gravísimo que cometeríamos y que seguramente lo pagaríamos”, dijo ayer Paco sobre una hipotética marcha inmediata de Javi Hervás. El Córdoba va a por todas tanto en el césped del campo como en la moqueta de los despachos.

Hervás y el camino

Francisco Merino | 2 de enero de 2012 a las 21:16

ENTRENAMIENTO DEL CÓRDOBA

Lo que está ocurriendo en las últimas semanas con Javi Hervás, el Córdoba CF y la larga corte de pretendientes del futbolista no es más que una reedición fiel del clásico proceso de cambio de aires de una figura emergente desde un modesto a un grande. Algo normal, que seguramente enorgullece a quienes han contribuido a la forja de un jugador excelente, que se ha puesto de moda con toda la carga que eso conlleva. Javi está en el escaparate porque hace cosas asombrosas con el balón, cosas que muy pocos hacen porque no se atreven o no les dejan. No es su caso, evidentemente.

Aquí, por falta de costumbre, todos los pasos de la historia toman un aire grandilocuente y las posturas se exageran, casi se caricaturizan. Todo es un disparate lógico, un caos organizado. La oferta del Real Madrid y la incursión del Barcelona pueden disparar, por la extrema rivalidad entre ambos, el caché del jugador aunque su destino esté en otro lugar. El Sevilla lo tanteó y el Málaga se ha sumado aprovechando la inminente cesión de Portillo. Carlos González, el presidente, dijo que el jugador no está en venta… salvo que alguien pague su precio. Los números que se filtran están cada vez más cerca de los 2’5 de su cláusula. El chaval, claro, asegura que no sabe nada y que está centrado en el próximo partido.

El Córdoba sueña con hacer el pleno: reforzar su plantilla a coste cero y garantizar una buena venta manteniendo a su jugador estelar al menos hasta el final de la temporada. Quien le dé eso tendrá mucho ganado. Eso, o un montón de millones que arreglen las penurias del club de golpe. Mientras tanto, miren a Hervás con la blanquiverde y disfruten mientras puedan de su fútbol y de la lección que encierra su historia.

¿Quién dice que no?

Francisco Merino | 1 de enero de 2012 a las 20:10

cor-barca b

Una eliminatoria de octavos de Copa ante el Espanyol después de echar al Betis, un par de cruces ante Girona y Murcia que pueden consolidar aún más las inusualmente altas expectativas en la Liga, un mercado invernal en el que sus mejores productos aparecen en el escaparate… El Córdoba inicia el año a velocidad de crucero, más pujante que nunca, estimulado por su propio éxito y cada vez más convencido de que no hay otra receta para mantener viva la ilusión que la fidelidad al ideario impuesto desde el último verano: fútbol arriesgado para salir a ganar en el campo y austeridad en los despachos. Convertido en el equipo de moda en la categoría, con una repercusión mediática que supera -por amplitud y por motivos- cualquier registro anterior, el equipo de Paco Jémez ha provocado en sus seguidores, habituados a metas tibias o a convivir con el drama, un estado desconocido desde hace decenios. Hasta los sectores más señeros del pesimismo histórico sienten ahora un agradable cosquilleo cuando observan la clasificación y, sobre todo, el juego que practica un Córdoba que está haciendo trizas sus récords. La primera vuelta casi ha expirado. Tiempo más que suficiente como para entender que el desempeño blanquiverde no es producto de la casualidad. Después de arrancar de la pared el calendario de un electrizante 2011, el Córdoba se encuentra con un almanaque de 2012 repleto de anotaciones impensables, de retos que han cambiado su catalogación: primero imposibles, después improbables y, ahora, razonablemente planteables. El cordobesismo está tomando conciencia de la dimensión de una temporada que está resultando espectacular y que podría finalizar con un desenlace largamente ansiado, con un destino que no se toca desde hace muchísimos años. Puede ocurrir o no, pero a día de hoy pocos dudan de que la vía que ha tomado el Córdoba es la que más se acerca a esa fórmula. Entre los planes cordobesistas para los próximos doce meses figuran cuatro tareas de altas miras.

PELEAR POR SUBIR A PRIMERA

Es exactamente lo que lleva haciendo desde que comenzó la temporada. Lo de conseguirlo finalmente o no es otro cantar, pero resulta evidente que el hecho de intentarlo de una manera convincente es un avance casi increíble. De hecho, algo así era lo que se pretendía en el curso anterior, el segundo de Lucas Alcaraz al frente de la plantilla. El puesto más alto que tocó el equipo fue el undécimo. En la campaña presente, los blanquiverdes han estado en la zona de play off y sus aledaños de manera permanente, incluso con opciones matemáticas en algunas jornadas de llegar a los dos puestos de ascenso directo y el liderato. Cuando en el mes de diciembre Paco Jémez lanzó el reto de alcanzar el liderato, nadie le miró con desdén ni sorna. Tampoco cuando el equipo salió, en la última jornada de 2011, de los seis primeros puestos. El Córdoba transmite una imagen compacta y convincente. No pierde su estilo y no tiene ninguna razón, hoy por hoy, para descartar un éxito monumental.

 

CERRAR UN CURSO CON SUPERÁVIT

Antes de cerrar el año, el Córdoba aprobó en su junta general de accionistas un presupuesto de 7,1 millones de euros, el menor de los últimos tiempos. Las partidas de gastos, realizadas de forma consciente con una prudencia extrema, contrastan con las exageradas previsiones de otros años, que obligaban siempre a una aportación directa del máximo accionista para equilibrar los balances. Con el club inmerso en un proceso concursal, la economía de guerra es una necesidad. Los actuales gestores están siendo consecuentes con lo que proclamaron a su llegada: no ha habido inversión fuerte, lo que en principio causó una honda decepción en algunos sectores que esperaban una inyección económica al estilo de los jeques árabes. Con una modestia franciscana, el buen rendimiento deportivo puede disparar los ingresos por taquilla y por traspasos de jugadores para propiciar un episodio inédito en la historia de la entidad: cerrar un balance con superávit en las arcas.

 

UN TRASPASO EN CONDICIONES

Habituado a llegar al mercado invernal buscando parches para el equipo, el Córdoba se ha plantado ahora en una situación desconocida: tiene a futbolistas en el mercado que son piezas apetecidas por otros. A Javi Hervás lo pretenden los grandes del fútbol español y algunos europeos. El Real Madrid ha lanzado una oferta por él de algo más de un millón de euros y la condonación de la deuda de medio millón que el Córdoba mantiene con el club blanco por el traspaso del central Agus, ahora en el Alcorcón. La cláusula del mediocentro cordobés es de 2,5 millones. También el Barcelona y el Sevilla se han interesado vivamente por la incorporación de un futbolista que está siendo una de las revelaciones del año en la categoría. El presidente González ha asegurado que no está por la labor de traspasar al jugador en el mercado invernal, pero admite que la tentación puede llegar a ser irresistible. Los administradores concursales también tendrán algo que decir ante la oportunidad que se presenta de realizar el que sería el mayor traspaso en la historia del Córdoba, que no vende a un jugador en condiciones desde hace un decenio. El club envió a Juanlu Hens al Valencia por 60 millones de las antiguas pesetas y la cesión de dos futbolistas, Serban y Garrido, además de un amistoso de pretemporada. Desde entonces, ningún cordobesista había despertado el interés de nadie. Hervás está en el foco, pero no es el único. Fuentes del club aseguran que han sido hasta seis los jugadores tentados.

 

LLENAR EL ARCÁNGEL

El excelente papel del equipo no se está viendo reflejado en una afluencia masiva de seguidores a El Arcángel, que pese a ser uno de los recintos más concurridos de la Segunda División no ha llegado aún ni a rozar el lleno absoluto en sus gradas. La crisis económica ha hecho estragos y Córdoba, una de las ciudades de España más azotadas por el paro, no está en las condiciones de otras épocas para aliarse de modo multitudinario con su club más emblemático. Después de no llegar a los diez mil abonados en verano, el club sigue buscando fórmulas para rentabilizar su éxito y provocar que el campo presente un aspecto cada vez mejor. Una política de entradas a precios muy populares y las ventajas para los socios han propiciado entradas notables en Liga (9.679 contra el Deportivo y 9.658 ante el Villarreal B) y Copa del Rey (11.500 contra el Huesca). La mayor afluencia de seguidores en la actual temporada en el recinto ribereño se produjo el lunes 14 de noviembre, con un partido valedero para la clasificación del Europeo Sub 21 entre España y Suiza: casi 14.000 espectadores.

Las notas de la jornada 18

Francisco Merino | 19 de diciembre de 2011 a las 21:29

Ciudad Deportiva

Sobresaliente: Alberto García

Se ha afianzado bajo los palos con una colección de actuaciones cada más competentes. El guardameta catalán realizó extraordinarias paradas ante el Recreativo de Huelva, salvando el resultado para el Córdoba, y además acumula ya 291 minutos sin encajar ningún gol. Con 12 tantos recibidos en 14 partidos (0,86 de promedio), Alberto ya es segundo en el Trofeo Zamora, por detrás de Falcón, del Hércules.

.

Notable: Fernández

El canterano sigue progresando. Ante el Recre fue de los más entonados del grupo, proyectándose en ataque sin descuidar la marca. Se emplea con seguridad. Ha logrado desplazar al más experto Cerra y es un elemento más que fiable.

.

Aprobado: Javi Hervás

Hasta en sus tardes menos lúcidas es capaz de aportar unos servicios mínimos de extraordinario valor para el equipo. En el partido frente al Recreativo no brilló, pues siempre estuvo muy presionado. Sin embargo, nunca perdió el sitio y siempre insistió en ofrecerse a sus compañeros.

.

Suspenso: Patiño

No anda en su mejor momento. Paco Jémez le dio la titularidad, ya que Charles no podía actuar por estar sancionado, y el madrileño se mostró muy poco inspirado. Después de un puñado de carreras sin fruto, el técnico cordobesista le sustituyó por Sebastián Balsas.

.

YA TE DIGO…

“Mirad los equipos que están arriba con nosotros. Son los que tienen mayor presupuesto y nosotros estamos aguantando ahí como podemos. Es un motivo de satisfacción, no de pena”.

Paco Jémez, entrenador del Córdoba, tras el empate ante el Recreativo (0-0) en El Arcángel.

Las notas de la jornada 17

Francisco Merino | 14 de diciembre de 2011 a las 18:21

_J2N0446.jpg

Sobresaliente: Gaspar
Regresó el eje de la zaga después de haber cumplido un partido de sanción por tarjetas y aportó fiabilidad a la zona, al lado de David Prieto. El capitán blanquiverde está protagonizando una de sus mejores campañas en el Córdoba, después de un curso anterior marcado por la amargura de una grave lesión, la desaparición absoluta del equipo y su inclusión en un expediente de regulación de empleo. Interpreta de modo notable el sistema de juego de Paco Jémez.

.

Notable: Alberto Aguilar
Fue la gran novedad en el once cordobesista en Tarragona y el mediocentro cumplió de manera eficiente. El de Benamejí ocupó el lugar habitual de López Garai y confirmó a Paco Jémez que está en condiciones de ser útil en cualquier circunstancia.

.

Aprobado: Javi Hervás
Ya no es el chico recién llegado al que nadie conoce y al que se deja licencia para maniobrar por parte de adversarios crecidos. Ahora Hervás es uno de los pilares del Córdoba y sus movimientos son estudiados al detalle por los técnicos rivales en las vísperas de los partidos. D’Alessandro sabía bien cómo desactivar al Córdoba o, al menos, cómo intentarlo. El cordobés padece marcajes policiales, pero mantiene unos servicios mínimos más que aceptables. En el Nou Estadi no brilló, pero cumplió.

.

Suspenso: Charles
El brasileño cometió una acción intolerable para un profesional: realizó una entrada a destiempo y dejó a su equipo con diez a falta de quince minutos, condicionando todos los planes de Paco y reactivando moralmente al Nàstic. Bien es cierto que su acción vino precedida por la frustración de ver cómo a su compañero Cerra le abrían una brecha de cinco centímetros en la pierna sin que el árbitro pitara ni falta. También a Charles le cosieron a patadas. Aún con todo eso, su pérdida de papeles no queda justificada.

.

YA TE DIGO…
“Creo que nos ha faltado valentía cuando estábamos con once”.
Paco Jémez, entrenador del Córdoba, tras el empate en Tarragona (0-0).

El paso adelante

Francisco Merino | 14 de diciembre de 2011 a las 18:16

pepepepe

Conviene no olvidar quiénes somos y de dónde venimos. No para torturarse ni rebuscar argumentos que alimenten ese pesimismo histórico que tanto ha lastrado el progreso del Córdoba. Tampoco para sacar pecho ni pensar que el mundo nos debe algo. Este equipo rebelde no va a tener nada que no sea capaz de ganarse por sí mismo. Precisamente por eso enamoran los blanquiverdes, que esta semana se han entretenido en afianzar su posición entre los primeros de la Liga y en golpear duro al Betis en la eliminatoria de Copa del Rey. Entran y salen piezas y la máquina no cesa de funcionar. Algunas veces chirría y otras va como la seda, pero no deja de avanzar. Suma puntos, suma crédito, suma expectativas, suma ilusiones. Todos valen ahora un poco (o un mucho) más que hace unos meses. Se hacen mejores unos a otros. No hay imprescindibles en una formación que rota en puestos fundamentales -el portero, el organizador, el delantero centro- y apenas se resiente. Ante el Betis confirmó que hay aspectos irrenunciables en su manera de abordar la competición. Los verdiblancos padecieron en carne propia los efectos del estilo de PJ, el señor de los desafíos. Va por esos campos de Dios tachando afrentas del pasado, como un vengador de la memoria histórica del cordobesismo. Esto va de sumar, ya quedó dicho. El Córdoba ha conseguido colocarse en un escenario desconocido, muy diferente al dramático panorama que solía vivirse en las fechas navideñas en los últimos tiempos. Los aficionados sonríen y van, poco a poco, perdiendo el miedo. Cuando haya muchos y valientes, El Arcángel será inabordable. Al tiempo.

Hubo hace unos años un técnico en el Córdoba, José González, que solía explicar con una crudeza brutal las situaciones -siempre problemáticas- que vivía su equipo. Para el gaditano, la clasificación en vigor era el referente. Hace poco menos de un lustro, casi nadie hablaba de fútbol por aquí. Sólo de marcadores. Un día, tras una derrota de los blanquiverdes que conllevaba el enquistamiento en los últimos puestos, compareció ante los periodistas en este tono: “Señores, el Córdoba ha descendido. El reto ahora es ascender”. Faltaban todavía varias fechas, pero González optó por describir descarnadamente la realidad para buscar un último estímulo en sus chicos. En ese momento, el Córdoba era de Segunda B. Utilizando ese argumento, podría decirse que ahora el equipo blanquiverde está en zona de play off de ascenso a Primera División y que su desafío es no moverse de ahí. Eso es lo que tiene en la mano y ha de luchar para que nadie se lo quite. Quedan partidos, pero ahí está. Que lo desahucie el que pueda.

Por cierto, aquel Córdoba de José González acabó consiguiendo la permanencia. Lo hizo en la última jornada, tras empatar en Anoeta (1-1) y ver cómo Abraham Paz fallaba un penalti en el último minuto del último partido de la Liga ante el Hércules en Alicante que condenaba al descenso al Cádiz y rescataba a la agonizante escuadra blanquiverde. Fue seguramente la salvación más increíble en la historia del fútbol profesional español. El cordobesismo festejó aquel episodio como si fuera una fiesta. Aquella carambola del destino significó la renovación en el puesto de José González, que había llegado al club unos meses antes… para sustituir a Paco Jémez, al que echaron a la calle por temor a que el Córdoba se metiera en los puestos de abajo. Donde nunca estuvo, todo hay que decirlo. A aquel Córdoba le venció el miedo. En efecto, siempre es bueno recordar quiénes somos y de dónde venimos. Es el mejor punto de partida para cambiar el destino, para dar de una vez por todas el paso adelante.