Ciudades inteligentes

Magdalena Trillo | 4 de diciembre de 2011 a las 10:27

El mismo día que en Granada debatíamos sobre el gobierno local y los derechos de los ciudadanos en unas jornadas del Consejo Consultivo, en Barcelona se celebraba un congreso internacional sobre metrópolis inteligentes en el que nuestra ciudad no tenía nada que aportar. La Smart City World Expo ha reunido a 260 expertos y un centenar de compañías para reflexionar sobre las ciudades del mañana, esas estructuras de habitabilidad y supuesta convivencia que hemos ido construyendo sobre anquilosados modelos decimonónicos que sólo nos llevarán al colapso si no se afronta el reto de la sostenibilidad y la gestión eficiente de los recursos. Sólo un dato: el 84% de los habitantes de la tierra viviremos en ciudades en 2050, con más esperanza de vida y mayor prosperidad. Pero, ¿tendremos más calidad de vida?

La smart city es una ciudad que innova; una ciudad que aplica soluciones inteligentes a la movilidad, al medio ambiente, al urbanismo, al consumo energético y hasta a la gobernanza garantizando un desarrollo económico y urbano sostenible. Hablamos de escasez de recursos pero hablamos, también, de negocio. Birmingham, por ejemplo, ha reducido su factura energética instalando un sistema de iluminación con sensores que detectan cuándo hay transeúntes en las calles y Estocolmo ha bajado el precio del transporte público aplicando peajes en los centros urbanos. En España, la consultora IDC ha elaborado un estudio que analiza el grado de “inteligencia” y los planes de futuro de 44 ciudades de más de 150.000 habitantes a partir de 94 indicadores y 23 criterios de evaluación. A la cabeza del ránking se sitúan Málaga, Barcelona, Santander, Madrid y San Sebastián. A continuación están las ciudades ‘aspirantes’, con buenos resultados pero no excelentes, y en el tercer escalafón se sitúan las ‘participantes’, donde encontramos a Granada o Sevilla con un contundente Necesitan Mejorar.

Lo que más llama la atención de estos referentes es cómo combinan la innovación y el desarrollo tecnológico con la aplicación de modelos que permiten preservar lo que tenemos y sortear la actual asfixia financiera en la gestión pública. Austeridad e innovación. En realidad, es la misma filosofía que convierte en rentable la inversión en I+D+i: las empresas que lo hacen son las que tiran del carro y aguantan el envite de la crisis; los países que blindan este capítulo son los que están registrando los mayores niveles de crecimiento. Chile, por ejemplo, ha triplicado en cuatro años su inversión en I+D y será en 2012 el que más crezca de toda la OCDE.

Hoy, cuando todos los informes de prospectiva económica nos advierten de que estamos en el núcleo de la tormenta, los ayuntamientos son a quienes más les toca ocuparse de la ruina y hacer malabarismos financieros ante la caída de ingresos con plantillas sobredimensionadas, funcionamiento inoperante y privilegios que rozan la indecencia. ¿Cómo es posible que paguemos con nuestros impuestos horas extra a un cargo de la Policía Local por ir al fútbol y a la procesión de la Virgen de las Angustias? ¿Es sostenible una provincia con 168 municipios donde la preocupación es seguir montando estructuras administrativas con más ‘independencias’ como es el caso de Valderrubio y Calahonda?

Es la resaca de la era del ladrillo. Como hemos hecho todos, familias, empresas y administraciones, los municipios tienen que digerir ahora los excesos de los años que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. El propio Ayuntamiento de la capital presentará en unos días los presupuestos de 2012 y dará a conocer un puñado de propuestas económicas que, según me cuentan, van a cambiar por completo el modo de funcionar en la entidad local. Un plan de choque para asumir que los ingresos del pelotazo se han esfumado con la misma alevosía con que nos descubrieron los mercados que el crecimiento económico, el empleo y la riqueza de los 80 y los 90 no fueron más que un espejismo. Medidas que, seguro, provocarán contestación. Pero, ¿alguien duda que hace falta un tsunami de innovación e inteligencia en el corazón de las plazas del Carmen de toda España?

  • Fernando

    Has escogido un excelente tema para reflexionar y dialogar. Pero yo me pregunto, con el cambio de poder y el desembarco de un partido democratacristiano en el gobierno, ¿es posible esperar que acepte la inversión en I+D+i, si se ha opuesto a la investigación con células madre para mejor las condiciones de ceguera, lesiones graves o enfermedades cardíacas?.