Diálogo contra la inacción

Paco Sánchez Múgica | 18 de abril de 2010 a las 11:03

Una de las peticiones de Cabaña a Sánchez en la extensa reunión del lunes fue reactivar el diálogo social y económico. No le falta razón: la mesa de concertación no se ve desde hace cinco meses y el CES no respira

ENTRE la batería de sugerencias que González Cabaña puso sobre la mesa en la extensa reunión del pasado lunes en San Antonio una propuesta es utópica y otra más que razonable. La alcaldesa ya trató en reiteradas ocasiones de que alguien asumiese el ‘marrón’ de estar y dar la cara al frente de un área económica especial del gobierno local, por lo que parece complicado que vaya a lograrlo en este preciso momento, cuando todo es aún más negro de lo que todos imaginaban. De este modo, sólo le queda reactivar el tristemente desmantelado diálogo con los agentes sociales, sindicales y empresariales. Dialéctica mejorable, de acuerdo, pero estrictamente necesaria. Una mesa de concertación, dicen los actores que en ella participaban, que “ni está ni se le espera; no nos vemos desde noviembre”. Ciertamente, la última vez que Pilar Sánchez convocó a sindicatos y empresarios a una reunión fue a mediados de noviembre pasado, cuando se debatieron los nuevos proyectos para el Plan E de 2010 y el proyecto de urbanismo comercial. Desde entonces han pasado cinco largos meses en los que, ni ella ni su gente de máxima confianza, ha contado para nada con las decisiones de un órgano supuestamente vinculante que “si bien no creaba empleo (no se erigió para este fin), al menos ayudaba a apagar fuegos y buscar recursos para la ciudad”. Ni los Presupuestos, ni el Plan de Viabilidad del Ayuntamiento con el fallido ERTE incluido, ni el Plan Turístico… Ni uno solo de los grandes temas de ciudad que el gobierno municipal socialista ha puesto sobre el tapete en los últimos meses han sido abordados por una mesa creada hace ahora dos años con la complicidad de la Confederación de Empresarios de Cádiz (CEC) y las centrales sindicales mayoritarias CCOO y UGT. En aquel acto solemne del Cabildo Antiguo llegó a estar presente el actual presidente de la Junta, José Antonio Griñán, entonces consejero de Economía. Hoy sólo queda la foto y los teléfonos abiertos de unos compañeros de viaje que aún siguen esperando ser llamados para retomar un diálogo que, al menos, garantice la quebradiza paz social. Si alguien tenía dudas de la utilidad y operatividad de la mesa, baste comprobar como el abandono de este clima de consenso y diálogo casi ha coincidido con el periodo en el que parecía que la ciudad era pasto de las llamas. El ejemplo más reciente ha sido la cascada de concesionarias que han utilizado a sus trabajadores para presionar al Ayuntamiento, generando un ruido brutal que ha tenido reverberación a escala nacional. Es cierto que la mesa de concertación tenía mucho que mejorar, entre otras cuestiones el poder ser ampliada con presencia, por ejemplo, de otras Administraciones y la Universidad de Cádiz (como han venido reclamando en todo este tiempo grupos como IU), pero su utilidad está fuera de toda duda. Al igual que ocurría con el Consejo Económico y Social (CES), que también parece haber sido laminado en esta última etapa política municipal. Muchos aún recuerdan cuando para aprobar asuntos de orden económico y social en pleno era preceptivo un informe del CES. También vienen a la memoria sus interesantísimas y abundantes memorias socioeconómicas anuales, cuando Rafael Padilla se mantenía al frente de la institución. Si uno da ahora una vuelta por la página web del CES de la ciudad comprueba que el último ‘Jerez, Economía y Sociedad’ data de 2007, un análisis que había venido editándose ininterrumpidamente desde 1995. No se entiende esta desidia, este abandono de unas herramientas que podían ser tan sumamente útiles en la coyuntura actual con el objetivo de emprender la recuperación económica y el progreso de la ciudad. No estaría mal que alguna vez dieran la cara y explicaciones, más allá de la alcaldesa, otros responsables políticos del gobierno municipal que parecen perdidos en la inacción y una nebulosa que les mantiene un preocupante segundo plano. “Queremos generar el clima de confianza y cooperación necesario para el desarrollo integral de Jerez”, exclamó la alcaldesa cuando se constituyó el acuerdo en 2008. Muchas pilas tendrá que cargarse su equipo para que llegue a buen puerto el deseo que pidió esa tarde de febrero.

CANDIDATO ETERNO Tiene carácter afable, talante y buenas maneras para el discurso y la oratoria. Es el eterno candidato. Si Pacheco en su última fase hubiese dado un paso al lado y hubiera cedido protagonismo a Raúl Ramírez quizás ahora estuviésemos en otras claves políticas en la ciudad. Años después de su irrupción, el PSA le plantea abiertamente que encabece el proyecto andalucista para 2011. Pero Ramírez, al que le costó mucho reengancharse a la vida laboral tras perder los privilegios de su etapa política, no lo tiene nada claro. Su opción, desde luego, daría mucha vida a la lista conjunta que presenten PSA y PA dentro de un año en las municipales.

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