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Los andantes

Agustín Velasco | 30 de junio de 2010 a las 20:14

hotel room

Ya lo advierte en la editorial en la contraportada: “El lector decidirá si lee este libro como un conjunto de cuentos hilvanados o una novela disgregada”. Yo no tenía muy clara cuál era mi opción, pero conforme pasaba de un relato a otro se me hacían obvias las conexiones entre unos y otros. Estoy hablando de Los andantes (ed. Lengua de Trapo) de Federico Guzmán Rubio, un mexicano licenciado en Letras Hispánicas que actualmente reside en España cursando el doctorado en la universidad Autónoma de Madrid.

Esta colección de relatos ya viene avalada por haber ganado el VIII Premio de Narrativa Caja Madrid y su grandeza reside en que el autor sabe orientarse (y desorientar al lector) en el desierto del desconcierto, en la frágil frontera de la sinrazón. El hilo conductor es que todas son historias de hombre y mujeres que toman decisiones inesperadas, que no llegan a donde el sentido común les dicta y vuelven tras sus pasos sobre la incertidumbre. Que hacen aquello que tienen muy claro que no quieren hacer, o que no hacen lo que todos esperan de ellos. Son personajes que vagan por un mundo donde se teje una telaraña de interconexiones y que saben que lo transitan sin red de protección. Hay veces que no tendrás muy clara la cordura del personaje (o del autor), ¿pero dónde está escrito que la vida –y la literatura como reflejo de esta– tiene que ser cuerda?

  • los andantesTítulo: Los andantes
  • Autor: Federico Guzmán Rubio
  • Editorial: Lengua de Trapo
  • Páginas: 253
  • Precio: 19,20 €

Federico Guzmán plantea esta historia como un álbum de fotos, momentos inmortalizados en el espacio y en el tiempo, y el último capítulo puedes encontrar más claramente el hilván que cohesiona la estructura. Así mismo verás que hace uso de personajes y sensaciones que re repiten y reinterpreta, como un pintor que realiza una versión de un cuadro anterior donde vuelca nuevas ideas, al modo de esa fijación que tiene Almodóvar con algunos temas que esboza en unas películas, para repetir y extender en otras.  También juega con la voz de sus personajes, de la narración, que a veces adopta ese tono del castellano americanizado de los inmigrantes mexicanos en EEUU, y otras recurre a un castellano académico impecable (siempre con los modismos propios de su origen, como el usar la palabra ‘mesero’ por ‘camarero’).

Personalmente creo la tercera parte de su libro es en las que la genialidad más brilla. Este bloque formado por los relatos Los días iguales, Los días ajenos y Los días distantes, es una trilogía magistral de gran carga psicológica, digna (valga el paralelismo) de Krzysztof Kieslowski. Básicamente va sobre una mujer que se empeña en moldear cada día de su vida para que no varíe sustancialmente del anterior o el posterior, donde los amantes llegan y se van de su vida siguiendo un patrón cíclico predeterminado. Una existencia que nace de la repetición, donde la rutina crea la evolución del devenir que no es más que una foto estática. Hasta que el narrador, el último amante de esa mujer, que se da cuenta que no ha sido más que un elemento más de su rutina, decide ‘vengarse’ de una forma muy sutil e imaginativa, desestabilizando su existencia gravemente simplemente con la escritura y la adulteración de su diario. Los días distantes es mi relato favorito, porque muestra las consecuencias de esa venganza, y porque además de un erotismo exacerbado juega con el humor para crear una historia delirante.

En resumidas cuentas Los días distantes habla de Sévrine, esa mujer, perdida por la ruptura de su universo toma el primer avión con destino a un país francófono y pasa una semana en la ciudad que abandonará tras una última jornada marcada por una maratón sexual. No podrás evitar soltar alguna carcajada con Sévrine y su total desinhibición, y sobre todo con la relación tortuosa que mantiene con el camarero del restaurante del hotel donde desayuna cada día.

Os dejo un extracto que empieza cuando Sévrine pide un café caliente y el camarero se lo pone templado. Ella pide que lo retire y se lo traiga caliente volviendo a obtener un café templado. A la tercera vez que le es presentado un café templado:

Regresa con un café con leche otra vez tibio. Me lo tomo tranquilamente. Al tragar el último sorbo, ya frío, me concentro y vomito el desayuno sobre la mesa. Felizmente, a la salida del restaurante siento otra arcada y alcanzo a vomitar otra mesa, en la que tomaban su desayuno un par de hombres de traje con la cara desagradable propia de los letones. Europa tiene su precio, alcanzo a musitar.”

Magistral.

Próximamente: SOS… Cómo recuperar el control de tu vida (ed. Pirámide) de Izabela Zych

Empezado: Ciudad de ceniza (ed. Destino) de Cassandra Clare

  • guillermo

    Excelente labor crítica, Agustín. Lo compraré, a ver si lo tienen en Beta, que me coge cerca. La vida es cuerda, recuerda. Cuerda y floja. Te lo digo por lo del actual marasmo creativo del que te lamentas, vaya a ser que te des un testarazo sin paracaídas. Suerte.

  • Federico Guzmán Rubio

    Agustín, muchísimas gracias por haberse acercado al libro y por tan generosa crítica.

  • Rosario Ponce

    Muy interesante la crítica, además de ser muy bueno analizando el contenido del libro logra despertar en uno la curiosidad por leerlo, con la garantía que nos va a causar muy buena impresión.

    Enhorabuena al autor y al crítico
    Saludos

  • Agustín Velasco

    Muchísimas gracias, Rosario.

  • Julia

    Hola, me ha gustado el libro también, y lo recomiendo. Es verdad que la historia de Severine fue divertida, pero ojalá las cosas fueran tan simples. Quiero decir, que aunque era estimulante leer un encuentro sexual entre una mujer y muchos hombres, donde la mujer no es ni victima ni objeto sexual, Severine tenía tanto control total sobre todos los hombres, que resulte dificil creer.

    Por supuesto, entiendo que el relato tiene un rasgo surrealista, pero para mí, el autor se debarazó del stereotipo de la mujer pasiva, para el otro sterotipo de la mujer-hipersexual y devoradora. Lástima, porque si nos podria dibujar el retrato de una mujer verdadera que es desinhibida, eso sí que sería subversivo.

  • Agustín Velasco

    Hola Julia. Para mi Severine es la encarnación de los rasgos extremos, primero con su obsesión por el rito y la costumbre, de los que no se despega ni un milímetro, y después con el viaje desquiciado. Ahí está la magia de ese relato surrealista.

  • Julia

    Hola Augustín, gracias por tu respuesta. Sí entiendo el valor literario de los rasgos extremos, pero lo que querría decir es esto: la encarnación de Severine obsesionada por el rito y la costumbre, aunque también surrealista, era muy acertada, y nos presentaba una persona (o una situación) que es muy humana y muy verdadera.

    Por el otro lado, la versión de Severín desquiciada, no era convincente -para mí! Y la razón por eso no era ni las exageraciones, ni los hechos imposibles, si no simplemente que no sonaba nada cierto todo eso, en lo que tiene que ver con la sensación que me dejaba. Y por eso digo que crear el retrato verosímil de una mujer liberada, o promiscua les resulta todavía muy dificil a los escritores.

  • Agustín Velasco

    Tienes razón. Yo es que veo la trilogía de Severín como un ejercicio de retórica. Pero tines mucha razón en tu apreciación.

  • Clara

    Hola, me ha gustado también mucho la historia de Sevrine, pero tengo un punto de vista un poco diferente. Creo que la sexualidad desquiciada de Severine no es mas que una venganza a su pareja por dejarla y robarla sus diarios, por eso suena exagerado y no cierta. De hecho su pareja al leer el cambio de Severnie decide volver, así que creo que se ha salido con la suya.Lo que falta, a mi modo de ver, es la continuación de esta historia, ver lo que pasa cuando la pareja vuelve a juntarse. O quizás el escritor lo ha querido dejar a nuestra imaginación. Excelente libro, en todo caso. Gracias Agustín.

  • Agustín Velasco

    Visto así, claro, también tiene sentido. Esa es la grandeza de la literatura, que trasciende al autor y la hacemos nuestra.

  • jg

    lo acabo de comprar, gracias

  • conchi_la_sexi

    ola a todos k tal estais….????

  • María

    Vaya, yo no conocía este libro de Guzmán. Yo me leí una novela llamada Será mañana que me ha parecido estupenda. Seguiré con Los andantes. Espero que sea igual de bueno.