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Tengo un proyecto

Santiago Cordero | 3 de mayo de 2012 a las 14:09

El fútbol es el ámbito social donde todo vale, todo se puede desvirtuar, todo se puede prostituir.  Todo, eso sí, mientras los resultados acompañen, porque si la pelotita entra te sacan en papahuevos aquí y en San Petesburgo. ¿Quién fue el Dios del doblete del Atlético de Madrid en los 90? Jesús Gil. 20 años después la afición colchonera se acuerda de vez en cuando de la familia Gil y no precisamente para dedicarles piropos, pero ¡Ay de aquellos tiempos de Kiko, Caminero, Molina, Simeone y compañía! ¡ Que grande era Calígula y su caballo Imperioso! Siempre me acuerdo de Jesús Gil porque lo considero el paradigma de la corrupción del fútbol moderno y, al mismo tiempo, del fanatismo de las aficiones. Ejemplos en el fútbol hay muchos.  Así, a vuela pluma, se me vienen nombres como los de Lopera, Cuervas, Irigoyen, Piterman, Núñez, Gaspar, Calderón, Lorenzo Sanz y todos los que se os apetezca añadir.

 

Pero no hace falta buscar muy lejos, en el Xerez hemos tenido un ristra de personajes como presidentes en los últimos 20 años, que si el equipo hubiese sido de primera división, muchos de ellos habrían rivalizado con el mismísimo Jesús Gil, que en paz descanse, por ser el tótem del fútbol español. Pedro Pacheco, Luis Oliver, Gil Silgado, Joaquín Morales, Joaquín Bilbao, Federico Souza o Jesús Gómez han protagonizado algunas de las  páginas más bochornosas que en el fútbol profesional de puede ver hoy en día. Pero curiosamente todos ellos fueron, en un momento dado, idolatrados, deseados y queridos por la afición.

 

Pongamos en el caso de Pacheco. Siendo Alcalde y estando el club a punto de desaparecer, porque los socios no compramos las acciones (las que hoy pedimos que se nos regale), a través de un pleno, con apoyo de todos los grupos políticos, ¡qué tiempos de bonanzas!, salvó al Xerez. Pacheco fue presidente por aclamación popular. Sí, sí el mismo que después fue condenado por el xerecismo por su pulso con el gran Oliver, tras la torpeza de mandar al equipo a jugar a Sanlúcar. Oliver que llegó a ser el modelo a seguir de los más ultras, acabó viendo pancartas de sus más acérrimos seguidores que rezaban “Oliver Laden”. Todos ellos han sido elevados a los altares. Por Youtube hay un video de un grupo de incondicionales azulinos apoyando a Morales cuando este se encerró en el ayuntamiento. Sí, sí el mismo Morales al que después inundaron de pintadas ofensivas incluso en Dos Hermanas. De los Energy ni hablamos, estos ni tan siquiera saben los que es un mínima palabra de bienvenida.

 

Todos, cuando llegan dicen lo mismo – tengo un proyecto- y a partir de ahí, todos soñamos, creemos, amamos, idolatramos. Pero en el Xerez , que somos de Jerez no lo olvidemos, llegamos  un poco más lejos que el resto. La última vuelta de tuerca, el último esperpento está siendo el debate que se ha originado en los últimos días sobre si conviene apoyar a Morales o a los Energy. Es curioso que este debate nazca de los entornos xerecistas más activos. No me extrañaría nada que el próximo año un redimido Joaquín Morales o un converso del clan Energy sea el encargado de hacer la levantá del Soberano Poder. Tiempo al tiempo.

 

Mientras tanto, sigamos criticando a Vicente Moreno y a Emilio Viqueira. Lo suyo es que recuperemos a nuestro verdadero presidente, sea quien sea, que seguro viene con su proyecto bajo el brazo y nos embauque con entrenadores, fichajes, cesiones y todo el cuento que ya conocemos, pero que estamos deseando escuchar. Vicente Moreno y Viqueira, ¡dimisión ya!

Maldita cantera (II)

Santiago Cordero | 15 de junio de 2011 a las 11:35

En el anterior post defendía la tesis de que el xerecismo, el Xerez, nunca ha tenido predisposición hacia la cantera de forma natural, sino que ha prevalecido el interés hacia el profesional de fuera. Hoy quiero añadir otro de los factores que a mi entender han influido en esta fuga de talentos.

 

Yo lo llamo “los reinos de taifas” del fútbol jerezano. Jerez cuenta con una gran cantidad de clubes de los denominados fútbol base o fútbol amateur. Algunos con una trayectoria de décadas y otros de reciente creación. El Soberano, Flamenco, Mundo Nuevo, Federico Mayo, Liberación, Pueblo Nuevo, Alternativa, Veteranos, DD La Granja, San Benito, Guadalcacín, Nueva Jarilla y un montón más de equipos. En general, estos equipos se consideran reinos independientes en Jerez, que se encuentran institucionalmente al mismo nivel que el Xerez CD. Clubes que desde su fundación se fueron al Ayuntamiento para pedir campos, instalaciones, subvenciones a cambio de “quitar a 500 niños de la calle” (cuantas veces habré escuchado esta frase a sus dirigentes). ¿Cuántos de estos clubes presentaron un proyecto serio, una planificación, una misión, unos objetivos medibles, unas fuentes de financiación no pública? Para lo bueno y para lo malo, Pedro Pacheco, Alcalde durante un par de décadas en nuestra ciudad, propició este monstruo. Jerez trabajando la cantera futbolística para beneficiar a otros clubes (Cádiz, Betis, Sevilla, Real Madrid, Español, Barcelona) y, de vez en cuando, al Xerez. Este es un debate mucho más profundo. Donde las guerras personales, las institucionales, los intereses de este o de aquel, lo político, se han ido mezclando y confabulando para evitar que la cantera de Jerez sea la cantera del Xerez.

 

A mi entender solo hay un equipo que por su historia se merece vivir al margen del Xerez. Les hablo evidentemente del Jerez Industrial. Digo se merece porque en el fondo un club es la conjunción de los sentimientos de sus seguidores, y aunque yo pueda pensar lo contrario, parece lógico que el Industrialismo se niegue a ser un servidor del Xerez.

 

Por lo demás, Si de verdad se quisiera fútbol de primera (o con aspiraciones) en Jerez. Si se trabajara por el bien del fútbol en nuestra ciudad, los dirigentes (y los entrenadores), deberían definir un proyecto de integración del fútbol cantera jerezano.  ¿Pero, nos interesa? Seguirá la fuga de talentos.

 

Hasta aquí esta nueva reflexión que, junto a la anterior, constituyen los pilares sobre los que se fundamenta mi tesis de que en Jerez la cantera está maldita. Seguiré en próximos artículos. Espero vuestras opiniones.