Psicología ‘Delatorriana’

Antonio Méndez | 8 de junio de 2011 a las 11:28

Diego Maldonado, entonces edil de Vivienda,  pasó hace poco más de un mes el peor trago de su ya dilatada trayectoria política. El alcalde de Málaga lo citó por la noche en su despacho de La Casona, le agradeció los servicios prestados y le comunicó que debía dejar paso a nueva savia en el futuro gobierno municipal. Maldonado, pediatra de profesión, salió de aquella cita indignado, su caballerosidad le impidió decir públicamente lo que pensaba del trato recibido, sólo admitió que la decisión no la esperaba. Le quedaban pocos años para jubilarse y tendría que reciclarse para regresar a su profesión si no se obraba una milagroso rescate. Pues finalmente Maldonado será ahora el responsable más importante del flamante equipo de Francisco de la Torre, que ahora lo fichará como concejal no electo para llevar el área más compleja:Urbanismo.

¿Un síntoma o un síndrome? En el descargo del regidor hay que decir que ha hecho un auténtico casting para encontrar a alguien a su gusto para ocuparse de Urbanismo y no lo ha conseguido, pero suena a rechifla que acabe por liderar tus huestes alguien que hace unas semanas pusiste en la calle porque no te servía ni para acompañarte en la lista. Aunque eufemísticamente el área la bautice Ordenación del Territorio. Por una vez la Junta le aporta algo:el nombre de un consejería para su concejalía.

Ésta es la psicología del alcalde, digna de estudio y muy complicada de entender. Un día se arma de valor para destituir a los miembros de su equipo a los que considera ineficaces y luego los recupera a todos por otra vía. Los que no valen de concejales, ahora son los mejores para dirigir áreas o, si no, para evitarle el suplicio al pueblo de tener que votarlos, los nombra como concejales no electos, como sucede en este caso con Miguel Briones o ya mismo con Manuel Díaz. Son ejemplos de hoy pero podemos encontrarlos hace diez años. Será que le puede el sentimiento caritativo.

Con la arrolladora victoria del 22 M y con De la Torre en pleno apogeo,  pensamos que esta vez castigaría sólo con la gestión de un distrito a la polémica concejal Teresa Porras. Al final tampoco se ha atrevido. Le deja sus Servicios Operativos y las Playas y sólo le retira Parques y Jardines, pero no hay problema ya están todos los columpios colocados.

  • JUAN CARLOS

    Ahora que las palabras de Francisco de la Torre han propiciado la búsqueda de personalidades de valía en el seno del PP para que puedan ocupar cargos relevantes, desearía mencionar a Carmelo San Martín. Por su sólida preparación jurídica obtuvo plaza funcionarial en el Cuerpo Superior de Técnicos de Tráfico, desempeñando más tarde funciones en la Abogacía del Estado. En el plano político, ocupó el puesto de Subdelegado del Gobierno en Huelva, donde lejos de ejercer el cargo de forma anodina, se involucró intensamente en las vicisitudes que le tocó sortear durante aquella época, especialmente con motivo de la reconversión del polo químico, aplicando su conocimiento, prudencia y espíritu conciliador en la resolución del conflicto, mereciendo reconocimientos y elogios particulares por parte de todos los sectores y agentes sociales participantes en las negociaciones. Yo he llegado a cambiar el sentido de mi voto movido por su presencia en una lista, y eso que no estaba en los puestos que, de entrada, pudiera preverse que saldría elegido; de hecho, no salió. Muchos podrán decir que mis palabras son fruto de la amistad. No puedo negarlo, pero también he de hacer constar que las cualidades mencionadas han influido para fraguar este aprecio. Juan Carlos

  • JUAN CARLOS

    totalmente de acuerdo.