En busca del consejero perdido

Antonio Méndez | 28 de junio de 2011 a las 12:50

 

Me consta que la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Remedios Martel, intenta moverse con rapidez porque tiene ante sí el reto imposible de recuperar en apenas unos meses la desgastada imagen que la Junta ofrece en la provincia de Málaga, fruto de graves errores propios y de que ha cuajado la política del agravio, cultivada con éxito desde algunos ayuntamientos. Y lo primero es el contacto con la sociedad para conocer qué piensa de la administración autonómica, alcanzar un diagnóstico y poder aplicar algunas recetas de urgencia.

Ahora mismo, el Ejecutivo de Griñán parece un Gobierno a la sombra, como si le hiciera la competencia a Javier Arenas. Sólo el consejero de Turismo, Luciano Alonso, puede recorrer con soltura la geografía malagueña. Al fin y al cabo su sector es el único dique que evita que las aguas de la crisis se desborden. Pero con mi problema endémico para acordarme de los nombres y que la función no se ejercita debidamente, excepto el del titular de Cultura, Paulino Plata, que ha adquirido estos últimos días un protagonismo indeseado a causa del encontronazo en el museo Picasso, no recuerdo la identidad del resto de los integrantes del gabinete andaluz. Y pienso en mi descargo que para solucionar esta amnesia no son necesarios los rabillos de pasas.

¿Quién es la responsable de Obras Públicas? Por aquí tiene pendiente ese proyecto estrella del tren litoral desde hace once años. Hasta el Ministerio de Fomento se desespera porque no le responde al borrador para firmar el procolo de actuación entre ambas adminsitraciones. Igual es que la carta se la enviaron a la persona equivocada. ¿Y el de Educación? ¿Sabrá el de Medio Ambiente que en Andalucía quedan más ríos que el Guadalquivir? Sí porque hace unas horas se ha acordado de un observatorio del agua pendiente, un proyecto pendiente desde 2009 yque ahora lo promete para desde del verano, así no se equivoca. La de Agricultura también hizo una reciente visita relámpago para apoyar la financiación de  las obras del Caminito del Rey, la última herencia del expresidente de Diputación Salvador Pendón. ¿O no fue ella?

¿Sigue Griñan de presidente? ¿Vendería aquel despacho que le montaron de urgencia con unos muebles tomados de aquí y de allá de la delegación en Málaga? ¿Estará ahorrando en coche oficial y por eso cada vez viene menos?

Los comentarios están cerrados.