El reinado de Celia VII

Antonio Méndez | 5 de septiembre de 2011 a las 17:14

Celia Villalobos encabezará el próximo 20-N la lista que presentará en Málaga el PP al Congreso de los diputados. Y lo hará por séptima vez, como bien se encargaba de recordar Ramón Triviño al publicar hace unos días  la noticia en este periódico. No me atrevo a pronosticar que la incombustible exministra y exalcaldesa ponga fin al término de la próxima legislatura a su dilatada trayectoria política pero es curioso recordar ahora sus inicios, tachada por sus propios compañeros de partido de cunera y paracaidista.

Dos décadas después, las discrepancias que se pueden mantener con la, en ocasiones, polémica parlamentaria pueden ser de todo tipo, en fondo y sobre todo en formas, pero ni al más acérrimo de sus enemigos se le ocurriría atacarla por falta de malagueñismo, como le sucedió en su debut en aquella candidatura, en tándem, a éste sí se le podría aplicar el apelativo, con el político granadino ya desaparecido Antonio Jiménez Blanco. Entonces la derecha en Málaga sólo aspiraba a conseguir dos escaños. Hoy nadie duda de que en la próxima convocatoria electoral no bajarán de seis el número de actas que alcance.

Daba por hecho que el PP no está por la labor de buscarse líos con las listas y, por tanto, que nadie pondría pegas a la repetición de Villalobos. Tampoco se atreverían a apearla del número 1 de la candidatura, aunque la opción lógica pasaba por que ese puesto lo ocupase Juan Manuel Moreno Bonilla, el dirigente popular malagueño con más ascendencia en el seno de la organización del PP en España y uno de los valores de futuro en la nueva era de gobierno que se avecina para esta formación política tras los próximos comicios.

La excepción confirma la regla. No soy partidario de la perpetuación en los cargos públicos porque desvirtúa el sentido de una práctica política que se convierte en una profesión de la que hay que vivir hasta la jubilación. Y siete legislaturas como diputado me parecen un exceso. Sin embargo, creo que los partidos deben un reconocimiento a algunos de los dirigentes que han forjado su historia.

Y Celia Villalobos tiene mucho que ver en que miles de españoles enterraran hace años esos miedos ancestrales a la derecha y desterraran del imaginario las connotaciones sociales negativas que representaba. Bueno será que recoja como colofón a su carrera los frutos de aquel trabajo de hormiga en aquella época ya ciertamente lejana y que quizás ahora ya se han olvidado.

  • Juan

    Celia tiende a estar en el circulo de Gallardón. Es decir, es una mujer excesivamente ambigua en sus opiniones…