La felicidad de Belén Higueras

Antonio Méndez | 21 de abril de 2013 a las 19:47

Belén es feliz desde hace unos días. Incluso comenta con su padre que después de tanta tristeza se le hace extraño reírse tanto. Y sin embargo, a muchos de nosotros nos resultaría sorprendente explicarnos por qué se le iluminan sus enormes ojos con tanta fuerza. Y no  porque tenga 27 años y aún le resten seis asignaturas para terminar periodismo. Tampoco porque haya escogido una carrera con uno de los futuros laborales más inciertos del momento.

Belén, como le contamos aquí hace muy poco, se mueve en una silla de ruedas con un sistema que maneja con su boca. Quedó tetrapléjica hace siete años. Durante dos semanas los médicos dudaron de que sufriera una dolencia importante. Histeria o  neurosis conversiva, llegaron a diagnosticarle. Cuando descubrieron que un quiste le obstruía la médula ya fue tarde. Ahora una sentencia judicial le da la razón y pone fin a una pesadilla de casi dos años, en la que un juzgado dictó que debía pagar 180.000 euros de costas judiciales por la reclamación por daños que presentó. Recibirá una pensión mensual de 5.000 euros. Con ese dinero, alguien la cuidará cuando sus padres falten.  El Supremo todavía debe pronunciar su última palabra, pero se muestra eufórica porque los hechos probados de la sentencia no pueden variar. No fue una invención suya.

No recuerdo a alguien con mayor  fuerza mental  y enormes ganas de vivir. Durante el año que pasó en el hospital de parapléjicos de Toledo, el cine fue su gran evasión. Escapar de su cárcel y vivir varias aventuras distintas cada día, le ayudaron a ir aceptando su nueva realidad. Ahora está preocupada por la etapa adolescente de su hermana. Aquella niña que a los 9 años hacía sus deberes a los pies de su cama en el hospital, ha crecido. Y ella no puede estar en la calle para protegerla.

Belén encara el futuro con optimismo. El proceso judicial le ha restado energías y ganas durante casi dos años. Y pretende recuperar el tiempo perdido. Servir de guía con un blog para otras personas en su misma situación. En el propio hospital de Toledo utilizaban su fortaleza para que intentara ayudar a los pacientes recién llegados. Montar una empresa, estudiar Historia del Arte… Dejar su pequeña semilla en este mundo que a veces nos brinda la oportunidad de conocer personas como ella.

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