El concejal número 13

Antonio Méndez | 12 de mayo de 2013 a las 12:41

Cuando el alcalde de Málaga anunció a los componentes de su equipo de gobierno que Mario Cortés era el nuevo portavoz del grupo del PP en el Ayuntamiento de Málaga varios de ellos se miraron con asombro, dando a entender que Francisco de la Torre había decidido gastarles una broma.

Pero no. Era su decisión firme. El regidor malagueño está contento con su trabajo al frente del área de Nuevas Tecnologías. Trabó confianza con él con motivo de la pasada campaña de las elecciones generales, que Cortés dirigió y en la que De la Torre se presentó al Senado. Es un hombre muy del partido y, por tanto, muy cercano a Elías Bendodo, aunque seguramente esa circunstancia habrá pesado menos en la decisión. Pero ayuda. Y sobre todo, evita una vez más darle más poder a Damián Caneda, el primer teniente de alcalde y concejal de Cultura con el que mantiene poca sintonía. La excusa oficial es que ya tiene suficiente trabajo y más ahora que asume también Educación. Menos mal que Caneda se entretiene con buscar turistas rusos para la capital, que va más con su perfil de empresario porque en caso contrario debe estar lamentando una y otra vez el sí que dio hace dos años para esta aventura.

Así que el concejal número 13 (El Guerrero número 13 es mi película preferida de Antonio Banderas y el propio actor me dijo hace poco que es un film de culto después de pasar desapercibida en su día)  da un saltó olímpico en el escalafón para auparse a la portavocía. Cortés es otro producto made in PP de Málaga. Gente joven y con un currículo labrado en cargos público y del partido. Es ya un veterano en el Ayuntamiento de Málaga con un perfil discreto que le evita antipatías. Ideal para ascender en mitad de las pugnas políticas. Por lo demás, el alcalde castiga la gestión en Medio Ambiente de la concejal Ana Navarro. El conflicto de Limasa le pasa factura más pronto que tarde. Ella tampoco entendió que De la Torre la fichara para llevar la limpieza. Aunque le entrega la responsabilidad de Comercio, una concejalía a su medida. No olvidemos que Navarro es gerente de la Cámara. Allí tendrá que convivir con Esther Molina, su predecesora en ese cargo, que por culpa de la sentencia del Constitucional pasa ahora a directora de área. Difícil ese cambio de despacho. Ya saben el refrán  de la difícil convivencia de dos líderes en un mismo corral.

Los otros movimientos son casi sobrecargas innecesarias. Raúl Jiménez llevaba Carretera de Cádiz, el distrito más populoso. Ahora le suman Medio Ambiente. Cuentan desde el Ayuntamiento que lo mejor para entender los problemas de limpieza es gestionar antes un distrito y ver de qué se quejan los vecinos. En el caso de Genma del Corral ésta esperaba más responsabilidad. Pues De la Torre ha atendido su solicitud: ahora además del Centro, Teatinos. No quiero olvidar un detalle. Me parece una decisión que dignifica la de Miguel Briones. Regresar a su trabajo de inspector de Educación y no aceptar ahora pasar de concejal a director de algún área. Tampoco me quiero exceder porque desconozco si en estos cambalaches de la política ya tiene alguna oferta para jugar en otro campo.

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