Susana Díaz vence en las primarias

Antonio Méndez | 30 de junio de 2013 a las 19:40

Cuando el pasdo 1 de mayo le pregunté a un dirigente de la cúpula del PSOE andaluz si su formación  manejaba algún candidato de esta comunidad con serias opciones de liderar el partido en España, no dudó un instante en ofrecerme dos nombres: Susana Díaz y Mario Jiménez. Admito que tuve que esconder mi estupor, tentado de soltar una exclamación impropia, y logré proseguir la conversación con un teatralizado rictus serio, en la cafetería del hotel donde se desarrollaba la charla.

Así que no me ha causado sorpresa alguna el anuncio oficioso de que la actual consejera de Presidencia es la aspirante elegida por el aparato socialista andaluz para suceder al presidente Griñán. El mandatario afirmó en el desactivado debate sobre el Estado de Andalucía que su generación, la  de la Transición, ha cumplido su etapa. Creo que a la vista de algunas decisiones  somos varias generaciones posteriores las que debemos quedar amortizadas porque sólo puedo alegar mi incapacidad intelectual para entender algunas maniobras y el resultado final de las deliberaciones.

Desconozco las razones por las que Griñán ha acelerado el proceso de relevo. Motivos personales, desconfianza con los nuevos gestores de Izquierda Unida, un aviso en carne propia a Rubacalba… Sólo las sabe él y, por tanto, es inútil especular. Los críticos alegan que la urgencia por convocar las primarias para el 29 de julio esconde en realidad la auténtica intención de evitarlas. Cierto, en el teórico casting de posibles sucesores aparecían Micaela Navarro, Mar Moreno o Francisco Vallejo. Por razones personales, orgánicas o judiciales, según cada caso, en el horizonte no se adivina un contrincante posible con tan corto espacio de tiempo para reaccionar con alguna posibilidad de éxtio. Incluso ha aparecido el nombre de Luis Planas, el consejero de Agricultura, de un perfil tecnócrata, que personalmente dudaba  que entrase en estos avatares intestinos, aunque me he equivocado y finalmente ha anunciado que se presentará.

“Cuando se gobierna se es conservador”, me decía hace unos días otro dirigente socialista, convencido de que este combate lo iban a ganar sin oposición.

Pero es incierto que el PSOE andaluz no quiera primarias.  De hecho, cuando Griñán anunció su final político demorado, ya las había celebrado sólo que entre la elite de sus dirigentes. Los candidatos fueron dos: Mario Jiménez, 42 años. Diplomado en Economía.  A los 23 años era secretario de las Juventudes Socialistas. Con 26, al parecer, ya tenía capacidad para asesorar nada menos que al Gabinete de Presidencia de la Junta. Con 29 años alcanzó el puesto de diputado, y hasta ahora. El problema es que los selectos votantes de su partido no le vieron el perfil moderado que entienden aprecia el electorado para dar la confianza a un gobernante, en comparación con su oponente.

Susana Díaz tiene 38 años y ya lleva casi 14 como cargo público, en esa faceta no hay muchas diferencias con sus compañero, ya le queda menos para cumplir las bodas de plata como profesional de la política. Es licenciada en Derecho. Con ella creen que tendrán más posibilidades de ahormar las aristas de su carácter y aunque saben que presenta rasgos de una mujer “dura”, han llegado a la convicción de que reúne los requisitos de mercadotecnia para encarnar la sucesión. Susana Díaz ha salido vencedora en las primarias del PSOE.

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