Nuevos líderes: ‘the esPSOE one’

Antonio Méndez | 17 de julio de 2013 a las 20:25

Poco después del inapelable triunfo de Miguel Ángel Heredia en el último congreso provincial del PSOE de Málaga le pedí a la dirección del partido los datos de participación de los militantes en el proceso electoral. Tenía la sospecha de que el porcentaje de votación de la militancia en la fiesta no era para presumir. Por cierto, el secretario provincial, Miguel Ángel Heredia,  se impuso entonces tras conseguir que su contrario, José Aurelio Aguilar,  ni siquiera reuniera los avales suficientes avales para oponérsele. La historia se repite ahora pero perfeccionada.

Insistí con el transcurrir de los meses en varias ocasiones y con el mismo resultado: el silencio a mi solicitud de aquellos datos para la elección de delegados en las distintas asambleas. Debo agradecer el rasgo al menos de sinceridad de que no me enviaran unos resultados inflados que me hubieran sido complicados de comprobar. Este ejemplo me permite deducir que el proceso se desarrolló más o menos como me contaron, con la pasividad de la mayoría de los afiliados.

Hace unos días el dirigente al que atosigo con mis continuas preguntas sólo me replicó que aquella abstención no era sobrevenida por la situación actual de desencanto sino que también fue la tónica en anteriores comicios internas.

El PSOE andaluz acaba de culminar el proceso de primarias. Presume de democracia ante sus rivales del PP, pero debe hacerlo con la boca pequeña. En realidad a los aparatos de los partidos no les interesa despertar la avidez del voto de sus socios. Su misión es conservar el poder, o traspasarlo sin contratiempos, como en el presente caso para legitimar como sucesora de Griñán a Susana Díaz. Y siempre es más fácil controlar un resultado cuanto menor sean los que acudan a disfrutar del festín democrático.

Así que en la era digital, de las redes sociales y la comunicación inteligente, los socialistas han apostado por la fiabilidad de un sistema propio del periodo de las  cavernas: papelito firmado y entregado en persona para avalar a un aspirante.

Además, un militante que defienda la concurrencia, es decir, que se celebren unos comicios con varios candidatos, no puede validar con su firma a más de uno. Dos rúbricas repetidas se anulan. Siempre a favor del interés del poder. Si los apoyos sólo los consigue en este caso la ungida  por la cúpula, mejor. Se evitan riesgos.

Esto es justamente lo sucedido con la flamante ganadora de las primarias del PSOE andaluz, Susana Díaz. El aparato del partido se ha movido para evitar por todos los medios que los militantes se acercaran a votar a las urnas. Han recolectado 22.000 avales, tres veces más de los necesarios con el único propósito de impedir la gran fiesta de la democracia: que hubiera que elegir entre dos o más aspirantes.

En realidad los dirigentes socialistas le tienen alergia al voto y dan muestras de que le faltan el respeto a sus propios afiliados. Con un resultado tan aplastante, como el que demuestra el número de avales en favor de la candidata, el peligro de que no triunfara en las votaciones de las primarias hubiera sido ínfimo. Pero prefieren que sea cero, aunque la maniobra sólo sirva para distanciarse más de una opinión pública (o publicada) que sólo puede calificar el proceso  como un paripé. No se fiaban del resultado si al afiliado le protegía el secreto.

Cuando reflexionaba con el citado dirigente socialista sobre éstas, en mi opinión, evidencias de que la sólida muestra de democracia es simple barniz, mi interlocutor me respondía que así sucede en todos los órdenes de la vida. Si es difícil encontrar vecinos para presidir sus comunidades por qué extrañarnos de la ausencia del interés en el funcionamiento interno de un partido de su militancia.

Pero en vez de buscar fórmulas para combatir la apatía y luchar contra el desencanto, los líderes actuales alcanzan la cumbre, orgullosos de que en su hoja de servicios figure como gran mérito sus infinitas horas en las sede del partido.

El PSOE andaluz ya tiene a su ‘especial one’, la única que ha conseguido suficientes firmas de respaldo. Pero a diferencia del ‘único’, que dio nombre al propietario de este apodo, y si el símil fuera posible, la socialista alcanza el poder sin ganar más ligas que en las competiciones de su partido y con alguna sonora derrota, como la que cosechó al apoyar a Carme Chacón frente a Rubalcaba. Y su principal victoria, como es la presente,  se ha fraguado sin permitir si quiera que sus contrarios comparezcan para disputar el encuentro.

Postdata: lo de las malas formas que se le atribuyen,  Díaz asegura que son un cliché inventado y falso.

  • Llamadas internacionales

    ¡ Articulo muy interesante gracias !

  • Trigolimpio

    Y HABLÓ FELIPE… ESE JARRÓN DE LOS CHINOS
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    …El pasado viernes, el expresidente del Gobierno, Felipe González, nos volvió a dejar constancia de su buen estado de forma desde que dejó la primera línea de la política. Ahora en sus intervenciones se mezcla la pincelada de humor ácido con cierto toque astracanesco, la pirueta conceptual con la ironía fácil, las revelaciones insólitas con los apuntes filosóficos repletos de inventiva y las arengas ágiles y brillantes donde se alternan la falta de coherencia con el disparate. Ese es ahora nuestro Felipe. Un cachondo (en el buen sentido de la palabra).
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    …Porque Felipe ha encontrado su medio natural en la prejubilación política, comentando tras la barrera –y con su fino humor irónico de sesgo sevillano- lo que ahora hacen los otros. Su éxito es tal entre la vieja guardia del PSOE, que a veces tensa demasiado la cuerda llegando hasta el comentario irónico y subversivo contra su propio partido. Puede que en sus palabras subyazga un sentimiento de frustración, fracaso y resentimiento contra quienes piden renovaciones totales, sin embargo ello no es óbice para ser el eterno convidado de piedra (con derecho a su cuarto de hora de chou) en las reuniones del PSOE.
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    …Precisamente la última se produjo este viernes en Mérida, donde asistió a la reunión de la Ejecutiva Regional del PSOE de Extremadura y la dirección del Grupo Parlamentario socialista. Allí tomaron café y desayunaron un poco excesivamente, hablaron mucho y dejaron algunas cosas escritas. Por fin, a eso de las doce menos cuarto de la mañana, el jerarca socialista atendió a los medios, acompañado de Guillermo Fernández Vara, que hacía de anfitrión en su misma sede regional.Y Felipe no decepcionó. Tuvo comentarios para todos. De los Cobos, las Primarias, Susana Díaz… Dio palos a la burra blanca y palos a la burra negra.
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    …Sobre el presidente del tribunal Constitucional, De los Cobos, y su militancia en el PP, González se hizo el sorprendido “no podía imaginar”, dijo. Y después añadió: “Es totalmente incompatible con la condición de magistrado…”, dando a entender que para ser un juez ejemplar y limpio de polvo y paja, caso de Garzón o Gómez de Liaño, no se necesita tener carné de partido político. Es más, sin cuotas ni carné de partido, se puede tener una mejor coartada a la hora de prevaricar. El expresidente concluyó diciendo que “si esto que es tan evidente, es cuestionable por el propio presidente (De los Cobos), entonces a la conclusión a la que llego es qué mal vamos”. Porque –apostilló- se le pueden dar “las vueltas” que se quiera, pero “lo que es, es”.
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    …Con esta última frase posiblemente Felipe quiso decir que el PSOE se cargó en el año 85 la independencia de los jueces con su famosa Ley Orgánica del Poder Judicial. Y, desde entonces, lo que ya no es, no es.
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    …Otro comentario que despertó las risas de la audiencia allí congregada fue cuando se le preguntó sobre la connivencia habida entre Rubalcaba y Pedro J. Ramírez de EL MUNDO, a propósito del “Caso Bárcenas”, a lo que Felipe sentenció con lágrimas sinceras en los ojos, diciendo: “si supiera que Rubalcaba apoya a Pedro J., no sólo perdería mi condición de simpatizante, sino que me cuestionaría la de militante”. Al menos tuvo el detalle de no jurarlo por sus hijos.
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    …Sin embargo, de la hipocresía y el sarcasmo, Felipe pasó a la verdad más dura de su partido, cuando le preguntaron por la limpieza de las Primarias en Andalucía. Aquí sorprendió a tirios y troyanos diciendo que las andaluzas debían haberse celebrado “en septiembre, con tiempo y con más medios”, dando a entender que todo ha sido un apaño para llevar a cabo la sucesión de Griñán, ahora que se ve acosado por los ERE fraudulentos, pero con apariencias democráticas. Algo que no ha gustado a los socialistas andaluces ni al propio Griñán (cuya máxima de estos días es la de que “el futuro no está escrito y las estrategias no se cuentan”).
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    …En fin, con sus comentarios jocosos Felipe González ha pasado de ser ese gran Felipe González de principios de la democracia a “Felipito run-rún”, de un gran presidente de Gobierno a un verso suelto, de alguien útil dentro de su partido a un simple jarrón de los chinos. Barato, malo y de mal gusto; pese a decir algunas verdades de su partido.