El ruido y las nueces

Antonio Méndez | 9 de abril de 2014 a las 17:38

“Todos los aeropuertos no pueden ser centros de conexión, en España puede haber dos o tres, los que se conocen por la palabra hub, y los demás serán aeropuertos más punto a punto, con un tráfico regular, con más conexiones a compañías de bajo coste y servirán a mercados más específicos. Lo que no podemos tener es 47 Barajas o 47 Málagas”, me respondía en una entrevista en julio de 2009 el entonces presidente de Aena, Juan Ignacio Lema Devesa.
Y ¿cuándo Málaga puede lograr esa categoría de hub?, le cuestioné. “Dependerá de la evolución del tráfico. No podemos dar una fecha. En este momento el tráfico en el conjunto de aeropuertos españoles está disminuyendo. Además, la creación de un hub es decisión de las compañías, lo importante es que el aeropuerto está preparado para serlo”, me respondió.

Lema Devesa estuvo al frente de los aeropuertos españoles con el ministro socialista José Blanco. Ingeniero aeronáutico, dirigió la ampliación del recinto malagueño entre los años 1986 a 1992, con la terminal Pablo Picasso y fue el encargado de culminar el llamado Plan Málaga que ha supuesto una inversión de 1.400 millones. No era la opinión de ningún ocurrente indocumentado. Pero en su etapa, el aeropuerto de Málaga, preparado para distribuir 30 millones de pasajeros, no alcanzó la categoría de hub. Ninguna compañía situó esta instalación como sede central para planificar sus vuelos.

El PSOE ha recuperado esa aspiración en una propuesta de precampaña electoral a las europeas. Lo que demuestra sus intenciones al generar el debate. El PP ha respondido con la descalificación y su presidente, Elías Bendodo, ha usado de forma partidista su cargo de responsable del Patronato de Turismo de la Costa del Sol para replicar con falacias al adversario político. Bendodo ha llegado a decir que ese modelo no favorecería la economía local. No le han pasado los estudios previos del Gobierno que cifran en 150.000 empleos directos e indirectos, el triple que ahora, los que se podrían generar si el aeropuerto de Málaga se convirtiera en el tercer gran centro de transporte intermodal de España. Si se cumpliera ese informe equivaldría a eliminar la mitad del paro actual.

Además, dibujaba un panorama de “congestión” posibilidad de “retrasos en el resto de vuelos y contaminación acústica y medioambiental”, de dar ese salto. Con ese razonamiento, eliminemos también las autovías y autopistas. Insisto en que soy incapaz de descifrar la ideología de Bendodo. Ahora, de pronto, se nos ha hecho de Los Verdes. Desgraciadamente el PSOE ha mostrado un oportunismo impropio al resucitar este tema. En este caso le interesaba mucho más el ruido que las nueces.

Los comentarios están cerrados.